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viernes, 25 de mayo de 2018

CRECIMIENTO PERSONAL

     

     "FACTORES DE CRECIMIENTO" PERSONAL



            Cada persona, para crecer y desarrollarse bien, necesita un ambiente con varios factores imprescindibles... Y muy en especial nuestros hijos, que están por "construirse" como personas, por formarse. Y el desarrollo es siempre es de dentro hacia afuera, respetando los ritmos naturales de los niños. 


            1- Uno de esos factores es la confianza. La confianza aporta seguridad. Sin ella no se puede ser uno mismo, ni desarrollar lo mejor que hay en el interior de cada persona. Y confiar es permitirlo...




               2- También es necesario d
escubrir las cualidades singulares y especiales de una persona, sus fortalezas, los anhelos más profundos, aquello en lo que destaca..., para hacérselo notar y que lo pueda desarrollar. Para ello es fundamental el silencio interior para conocerse, para descubrir esos talentos personales..., y hacerlos crecer.

                        

               3- Otro factor es la libertad. Si no se tiene libertad, no se puede volar. Aunque, el primer día no les vamos a soltar donde se pueden hacer daño cuando caigan... Educar es un proceso gradual de autonomía y libertad, que conlleva aprender a ser responsable.   



               Para ello vamos dando pequeños encargos, gestiones, colaboraciones, y vamos confiando más en ellos, para seguir dando otras responsabilidades mayores según la edad. Se trata de ir "soltando amarras", para que puedan pilotar su vida.



              Es decir, a mayor confianza, mayor responsabilidad por parte de ellos. Porque, de alguna forma, estimulamos su comportamiento libre y responsable, cuando los creemos capaces de algo grande. Y a mayor responsabilidad, mayor libertad, para que puedan apostar por grandes ideales y retos concretos. Siempre esperar lo mejor de ellos, y animarles a que vuelen alto...





             4- Y, otro factor, imprescindible para crecer y madurar, es el cariño. En concreto, el amor mutuo de los padres, que se derrama eficaz hacia los hijos, y es el artífice de su formación y maduración como personas singulares.






              Por tanto, la confianza y el cariño son como “el horno” donde se "cuece" su mejor personalidad. Así, le permitimos realizarse, porque le damos nuestro "calor", y ese amor les permite lograr lo mejor de sus posibilidades y cualidades, al sentirse tan entrañablemente queridos.




           Si enlazamos, tenemos una confiada libertad responsable, que sirve para aprender a querer a los demás. Es decir, para poner el corazón en lo que realmente vale la pena. 


          Por eso, para que una persona se forme y se "construya" necesita recibir todo el cariño de los padres, especialmente en la infancia. Por otra parte, para mejorar necesita darse a sí misma: cada persona crece según cómo ama... El amor es el modo de ser y de hacer todo lo que estamos llamados a ser: nuestra mejor personalidad.

              

        
          UN "GENERADOR" Y UN MODELO: 
                   el amor de los padres

                Y, ¿cómo vamos a concretar esto en el día a día de nuestra familia? Pues fundamentalmente con nuestro ejemplo y cariño. Con la huella que vamos dejando con nuestro actuar: somos sus modelos en todo momento. No dejan de observarnos, y nos "copiarán"...

                 Por ejemplo, en el trato a los demás, en especial en la propia pareja, en la educación y los buenos modales, en el optimismo ante dificultades, en la empatía hacia los sentimientos de todos, en la responsabilidad, en el uso del tiempo, en el trabajo en equipo en la propia familia, en el buen liderazgo, en detalles de servicio..., en la afectividad y la vida espiritual, que nos dan más sentido a la vida, en el espíritu de lucha por mejorar, y un largo etc.
   

                El amor de los padres es como una hoguera que da su cariño, su calor y su luz, a todo el que se acerca a ella, en especial la propia familia. 

               Por eso, "el secreto" de la educación no es tanto las miles de ideas que podamos tener, los encargos, los planes de acción, enseñarles a estudiar, ayudarles a esforzarse, a tener voluntad, que hagan actividades, o educar su corazón… aunque son necesarios, sino, más bien, el cariño de los padres, que nos queramos de veras, y que ese amor se derrame y trascienda más allá de nosotros, de forma eficaz hacia los hijos. 



               Luchar en pareja por lograr un amor auténtico, que alimente y de su energía también a nuestros hijos. incluirles en ese amor, acogerles, y no provocarles una vida fría e independiente por nuestro actuar, por no tener tiempo para ellos, o por no atenderles de la forma adecuada en cada momento, dándonos personalmente. 


            Consecuentemente, "el derecho" de los hijos es únicamente a nuestro tiempo y cariño, a nuestra intimidad personal. Al trato afectuoso con ellos, en lo que puedan necesitar. A nuestra exigencia comprensiva en puntos concretos, para que puedan madurar, incluso aunque tengan, o tengamos,  que "sufrir" por ello...



                 Es como decirles: ¡sois muy valiosos!, ¡os queremos infinito...!, y ¡vale la pena esforzarse! ¡Es una aventura maravillosa!





               Espero que te haya gustado el post, y ¡gracias por compartir!



Dejo enlaces relacionados:

educar para la libertad

lucha-personal-y-resiliencia 

carácter y personalidad 

el-secreto-de-la-educación 

- "el "derecho" de los hijos"


nuestro-mejor-proyecto 

dos-retos-ante-un-nuevo-curso 






                                                  Mª José Calvo
                                optimistaseducando.blogspot.com
                                                  @Mariajoseopt

                


https://optimistaseducando.blogspot.com/2018/05/crecimiento-personal.html                 





martes, 15 de mayo de 2018

NUESTRO MEJOR PROYECTO




                      NUESRO MEJOR PROYECTO


      Hoy es el día internacional de la familia. La familia es una institución natural donde se construye cada persona gracias al ambiente de cariño y amor incondicional propio de ella. Permite el buen desarrollo de cada uno... Es lo más esencial, necesario e importante que tenemos; donde siempre nos gusta volver. Y lo que nos da energía para acometer la vida y querer a los demás, en especial a la propia pareja y a los hijos. Dejo una cita del genial G. K. Chesterton:




       Seguro que tenemos en mente algunos sueños e ilusiones. Entre ellos estará el proyecto de nuestra familia, pues es lugar donde se nos quiere de veras, simplemente por ser quienes somos, y es el motor de nuestra vida. 



      Cada familia surge de su núcleo, el amor de los esposos, que se derrama eficaz hacia los hijos, con ese gran regalo de la vida..., y es el artífice de su maduración.



   El amor suele comenzar con el enamoramiento, con ese deslumbramiento inicial, que nos va desplazando la perspectiva desde el yo hacia el tú. Y es como una energía concentrada: anticipa en cierto modo el futuro, nos permite atisbar la meta a la que podemos llegar y nos hace sentir que somos capaces de lograrlo.


                                                



       Nos saca con elegancia de nuestra aletargada comodidad. Tiende un puente hacia el tú, formando un nosotros mucho más rico y significativo. Y nos une realmente: permite dar y recibir cariño, intercambiar pensamientos, sentimientos, y afectos, adentrarnos en el ser querido, al que también acogemos con gran emoción. 

          Además, nos torna el corazón más cálido y comprensivo, más fácil de “aunar” con el corazón de la persona querida. Con esa elegancia, nos desliga de nuestro yo, nos ayuda a vencer egoísmos y nos encamina hacia el tú, atraídos por su belleza.  

                                   

        Al principio, despunta como una reacción de los sentimientos que se complacen en el bien de la otra persona, y nos empuja a quererla con toda el alma, y a ponernos a su servicio para ayudarle a lograr su plenitud.

        Y es la voluntad la que pronuncia libremente el te quiero, y así, el otro se convierte en nuestro proyecto vital.

        Nuestra vida entonces se transforma, toma un rumbo nuevo. No podemos imaginar un universo sin esa persona. Por eso, el amor es ¡el regalo esencial! Se nos da sin merecerlo y, gracias a él, todo lo demás cobra sentido y se vuelve entusiasmante. 

        Muchas veces es bueno volver a los inicios de la relación para avivar sentimientos, para re-cordar, volver a poner en el corazón, lo más noble y bueno que tenemos, y cobrar nuevos bríos para seguir construyendo ese amor.

         Amar es elegir el uno al otro, para vivir y convivir, para compartir la existencia entera, con toda su riqueza y matices. Se trata de mirar juntos en la misma dirección, hacer que converjan los deseos, los ideales y el pensamiento, unificados por ese cariño. Descubriendo esos brillos del amor en todas las circunstancias de la vida...


                               

        Así, se hace real el ansia de unión de quienes se aman, y realza la propia dignidad de cada uno al sacarnos del “mí mismo” y permitir la apertura en atención al otro.

        Entonces, amar es aceptar incondicionalmente al otro: afirmarle en su personalidad, acogerle como quien es, con sus diferencias, limitaciones y defectos. Valorarle, y agradecer su existencia. Es decir, vivir para la persona amada.

        Y ese amor desemboca en la entrega. En ella, cada uno ofrece lo mejor de sí al otro, y al darse mejora como persona. Asimismo, al querer bien al otro, buscamos su perfeccionamiento, que consiga su más noble personalidad, es decir, que sea bueno. 

       Formando un solo corazón y una sola alma, porque, como dice san Juan de la Cruz, “más que en el cuerpo al que anima, el alma se encuentra en aquel a quien ama”: reside en él y lo vivifica.


      Por eso es necesario centrarnos en lo esencial: concentrar la energía en intensificar y mejorar el amor, en aquilatarlo, en hacerlo más delicado, real y efusivo. Y siempre contar con el perdón para sanar heridas...




       A través de ese empeño por querer al otro, el amor mejora y se perfecciona. Con esa fuerza, renovada cada día, y potenciada con los sentimientos que nos ayuden, se aprende a pensar más en la persona querida que en nosotros mismos. 

        Entonces, la mirada y el pensamiento se nos van hacia aquel a quien queremos. Y sin exigencias ni pretensiones, con ese cariño, que nos descubre sus fortalezas, le animamos a desarrollar su potencialidad y belleza, le mostramos su mejor versión, lo que puede llegar a ser, y le damos energía para dar vida a ese ideal.


       Concretando, para hacer más real este proyecto de dos, trabajando en equipo, uniendo fortalezas, podemos pensar y anotar cada día unas ideas y detalles para demostrar ese cariño, que vayan construyendo dicho amor y le den destellos de eternidad.




       Espero que te haya gustado, que comentes y compartas con tu familia y amigos. ¡¡Muchas gracias!!



Dejo algunos enlaces relacionados con el tema:


Os dejo el artículo que escribí para la revista #HacerFamilia. ¡Muchas gracias!



               Mª José Calvo
              Médico de Familia
Optimistas Educando y Amando 
optimistaseducando.blogspot.com





URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2018/05/nuestro-mejor-proyecto.html


viernes, 4 de mayo de 2018

LA MARAVILLA DE LAS MADRES...



¡LAS MADRES...!



      Este post lo dedico en especial a las mujeres que son madres, o que lo van a ser próximamente. Y en especial para una amiga.



     Estamos en una sociedad donde ser madre, a veces, se cree que es una opción personal, o un derecho que se reclama, o algo incompatible con un trabajo..., pero la maternidad es algo mucho más profundo, interesante, maravilloso, y además fuente de felicidad. Hay que descubrir su sentido más profundo, y base de la familia.


    La mujer es el lugar donde se puede concebir una nueva vida, porque está preparada de forma natural para ello. Ella acoge a cada nueva persona, le da su calor y su alimento, su ternura y cariño sin límites... 


     La mujer tiene unas cualidades especiales para este fin. Es amable, empática, cariñosa, acogedora... etc. Le encanta darse a otras personas, está en los detalles, cuida y mima las relaciones personales en la familia...


    Por otro lado, ese hijo, un foco nuevo de vida fuera de ella, un ser que puede pensar por cuenta propia, que puede querer a los demás..., ¡algo increíble y entusiasmante! Es un regalo maravilloso, imposible de exagerar. Ser responsables ante ese don es algo muy necesario.


    

        Ser madre, además, es el trabajo más importante y relevante del mundo: ¡un trabajo para la eternidad...! 

       Nunca tiene fin, y siempre pervive a pesar del paso del tiempo. Lo sembrado dará su fruto aunque a veces no lo veamos.

        Es lo que forma nuevas generaciones de personas verdaderamente humanas, capaces de ser comprensivas, amables, responsables, creativas, de pensar en los demás, y de saber quererles... 


         Tenemos una gran suerte y una gran responsabilidad, porque todo lo importante se aprende en la familia. Una madre no manda a los niños al colegio, hasta que es demasiado tarde para que aprendan lo esencial. Ella ya se ha encargado de eso...




         Pero, a veces, actuamos esperando ver un aplauso por parte de los demás... y no siempre ocurre. Más bien es donde pasamos más desapercibidas, pero es lo que permite que no seamos unas engreídas, o unas superwoman... Todo esfuerzo merece la pena, y ¡nada de lo que hagamos o digamos se pierde! Además los hijos nos están mirando todo el día, y nos copiarán.


          A este respecto, dejo un vídeo que siempre me ha gustado mucho...







            La mujer posee esas cualidades que la hacen especial, diferente, única, entrañable. Y es debido a la relación tan intensa que tiene con la vida... Es como una "casa" acogedora, donde todos tienen cabida, y se ve muy en especial en la maternidad.





         Primero acoge al "ser querido", y después, a cada hijo que viene a este planeta, consecuencia del amor mutuo, que se derrama y concreta en el hijo, síntesis real del amor de los padres. Y no solo en el patrimonio genético, en el que aportan exactamente la mitad cada uno, sino en todos los demás aspectos. Aunque cada persona es "singular, única, e insustituible", como señala Miguel de Unamuno. No se la puede comparar con nada ni con nadie.




        La maternidad afecta a la madre en las profundidades de su ser. También cambia su cerebro, lo hace más empático y comprensivo, más tierno, le capacita para ser sensible especialmente con ese hijo, y también con las personas con las que se relaciona. Y tienen mucho que ver las hormonas que se segregan durante el embarazo, cuyo efecto prosigue después del parto..., momento en el que le es muy necesario, y gracias a él se da el apego natural.




      Una cita del genial G. K. Chesterton, respecto  al "trabajo" de la mujer-madre"En el hogar, una mujer puede ser decoradora, cuentacuentos, diseñadora de moda, experta en cocina, profesora... Más que una profesión lo que desarrollan son veinte aficiones y todos sus talentos. Por eso no se hace estrecha de mente, sino creativa y libre." 

    


       Pero, a pesar de ello, la misión de la mujer no es la "funcionalidad", sino poner armonía en el mundo... Y en especial, en la propia familia, con esos hijos, con ese marido tan querido...





     Estar pendiente de todas estas cosas, y de una "personita" concreta, confiere capacidades únicas a esa mujer, y no tiene nada que envidiar a las que no lo hacen. Por ejemplo, saber priorizar, mostrar empatía, comprensión, delicadeza, cuidar las relaciones personales, los detalles, crear ambiente acogedor, trabajo en equipo, estimular lo mejor de cada uno, capacidades de liderazgo, resolución de problemas, lograr sinergia entre todas las personas y todos los ámbitos... etc., etc. 

              Por eso, ser madre ¡es "un plus" enorme y valiosísimo!




                              ¡¡Feliz día a las mujeres-madre!!

                                Y en especial a #LaMásGuapa

                                Gracias a ellas ¡existimos!


Acabo con una frase de G. K. Chesterton sobre la familia, en la cual, el padre también es insustituible y especial. Diferente y ¡¡valiosísimo!!








      Dejo un vídeo que han hecho para las madres del colegio Montecastelo...




                     




             Espero que te haya gustado el post y lo compartas con amigos...






                                                                      Mª José Calvo

                                                                     @Mariajoseopt  
                                                        optimistaseducando.blogstpot.com






URL del post: 
https://optimistaseducando.blogspot.com/2018/05/las-madres.html







jueves, 3 de mayo de 2018

LUCHA PERSONAL Y RESILIENCIA





                                      ACOMETER LA VIDA

                           LUCHA Y RESILIENCIA


        La vida es un don maravilloso para disfrutar, y para aprender a querer a los demás... Pero no siempre es fácil: conlleva retos y dificultades. Hay que poner ilusión, marcar un rumbo, superarse cada día... Luchar por ser personas con ideales, que se entusiasman con los pequeños proyectos y contagian alegría a los que tienen cerca. Hay que tener metas valiosas que nos den un sentido más pleno a la vida. Muy en especial pensando en nuestra familia.

        Para luchar es bueno ser optimistas, descubrir lo positivo de las circunstancias, y de los demás, esperar y acometer lo mejor. Si no, no avanzaremos mucho, o dejaremos de intentarlo con la primera dificultad...

     Y hace falta voluntad entrenada para lograr metas. También para cambiar las dificultades por retos que nos animen en la lucha.



      La voluntad se va forjando con pequeñas acciones, con hábitos que nos encaminen hacia donde queremos ir, y que nos ayuden a lograr una buena personalidad, optimista y alegre. Es decir, que nos mejoren como personas.


        Y es necesario ponerse unas "gafas tintadas" para detectar todo lo bueno y positivo de la vida y de cada circunstancia… También de las personas con las que convivimos, sobre todo en familia. Y pasar por alto otras cosas que no nos llevan a ningún sitio... Es mucho más eficaz y edificante fijarse en las cualidades de cada uno, y no tanto en limitaciones y defectos... Además se logra un ambiente familiar positivo y estimulante, donde se puede luchar por dar lo mejor de cada uno.





         La voluntad nos ayuda a acometer retos, a actuar con unos fines, a ser proactivos y luchar por lo que de verdad importa. También a superar dificultades. Y se despliega en estas dos vertientes:



     1.- Tener claro qué objetivos queremos alcanzar, qué metas personales, y también con cada hijo. Pensarlo y hablarlo entre los dos. Incluso haciendo un "plan de acción" para cada objetivo, sin agobios, priorizando lo importante... 


            Todo ello irá formando un proyecto personal para cada uno, dirigido hacia esa meta que hayamos pensado, según las cualidades, gustos, preferencias y fortalezas..., apuntando hacia el tipo de persona que nos gustaría ser, o que fueran nuestros hijos. Y teniendo en cuenta su singularidad.


            Luego hay que luchar con fortaleza y perseverancia por lo que queremos, sin perder el tiempo. Sin procastrinar.








           2.- Aprender a superar las dificultades que nos encontremos en el camino, porque todo logro supone un esfuerzo. Las cosas valiosas no salen solas, ni a la primera, más bien hay que intentarlo con ilusión, las veces que haga falta, de forma insistente. 



                 La voluntad se entrena con el esfuerzo, con espíritu deportivo, con entusiasmo, ilusión, y optimismo. Es como fortalecer ese "músculo" cerebral de la voluntad...

           Para ello se precisa alguna virtud más, como la resiliencia y la flexibilidad, que nos permiten adaptarnos y "doblarnos" sin quebrarnos o rompernos. Nos hacen más "maleables" ante los problemas. Es la capacidad de resistir, que se puede entrenar acometiendo las pequeñas dificultades de cada día, ¡aunque cueste...!, con una sonrisa.




              La resiliencia nos ayuda a superarnos y reponernos pronto de las vicisitudes de la vida. Incluso volver a la lucha con optimismo, porque aprendemos a ver lo bueno de las circunstancias, sin abatirnos, y nos enfocamos en esos retos.






PARA ENTRENAR LA RESILIENCIA 
Y LA PERSEVERANCIA




      En familia tenemos muchas oportunidades cada día para luchar:

-Aprender a  tolerar frustraciones. No hacer niños "quejicas" ni "blandiblu" que se los lleve el viento…, o que se conviertan en pequeños tiranos...




-Fomentar las buenas relaciones personalesPoner el corazón en ellas. Resolver dificultades y conflictos personales con empatía y cariño.

-Poner ilusión y creatividad en cualquier conversación, trabajo, tarea, encargo, proyecto... que tengamos.



-A veces es necesario cambiar la perspectiva sobre la percepción de las cosas. Dar la vuelta a lo negativo para descubrir lo bueno que encierra, que no se suele ver a primera vista…

-Deporte y excursiones: entrenamiento con buena cara, y sin quejarse.




-Planearse metas a corto-medio plazo, también con los hijos, y luchar por lograrlas con voluntad entrenada. 

-Pensar qué cualidades necesitamos para mejorar como personas…: tener objetivos a medio-largo plazo que nos hagan mejores. Contar con el poder del perdón en familia y en la propia pareja. Algo vital en la convivencia.

-Ante un dolor, descubrir algo que nos ayude y que le de sentido. Los valores de sentido, como el amor, y las motivaciones trascendentes nos ayudan en ello.

-Aprender a sonreír, aunque tengamos trabajo, o nos duela el alma…, pensando en los demás. La sonrisa nace del corazón y además es muy contagiosa.




         Todo ello nos sirve para tener espíritu deportivo y luchar con optimismo por ser cada día mejores, haciendo la vida agradable a todos en la familia. También lo podemos hacer extenso a los amigos, y a otros ámbitos, logrando sinergia.  



        Además, el que lucha ¡está alegre!, porque no da las batallas por perdidas. Y el ejemplo arrastra y motiva mucho más que cualquier otra cosa... Y nuestros hijos nos miran todo el día, y ¡nos copiarán!






   Espero que te haya gustado el post, y ¡¡gracias por ayudarme a difundir!! 


Dejo enlaces relacionados: 



-Afrontar la vida con optimismo

-estimular la fortaleza en los hijos 

-crecimiento personal

-entrenar la voluntad 






                                                               
                 Mª José Calvo 
                                                   optimistaseducando.blogspot.com
                                                                                                                                                                @Mariajoseopt


URL del post:
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