Translate

Lograr armonía familiar

Mostrando entradas con la etiqueta medicina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medicina. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de noviembre de 2022

LA BELLEZA DE LA VIDA: TODO COMIENZA



              
                           EL PRINCIPIO DE LA VIDA Y SU BELLEZA:

                                        "DONDE TODO COMIENZA"
                                                 
          
Todo comienza para un ser humano desde el mismo momento en que sus padres, en un acto grandioso de amor, se entregan recíprocamente, y entregan una "síntesis de su ser" al ser querido por, amor. La unión de ambos, con la consiguiente unión de sus células germinales, conduce a ese ser tan perfecto y maravilloso en potencialidades, único en el planeta tierra. A través del amor de sus padres recibe el mayor don posible: la vida. Un regalo precioso, algo inimaginable.

Lo cual debemos proteger y custodiar con gran esmero... debido a la grandeza de cada persona, creada para algo grande, con anhelos de infinito.


El desarrollo de ese ser ya está en potencia desde el mismo momento de su concepción: se despliega todo un proceso de desarrollo y crecimiento. Es como una energía concentrada que tiende a expandirse y a perfeccionar a esa persona, a hacerla más plena, y singular en características. Auténticamente humana.

Del mismo modo que para su concepción, para desarrollarse y hacerse más y más plena, precisa del cariño de sus padres. De ese modo va desplegando sus capacidades, conquistando sus posibilidades. No sólo biológicas, con el crecimiento y diferenciación celular, y el desarrollo del cuerpo, cerebro y demás órganos, sino también psíquicas, afectivas, espirituales, con todas las facultades superiores, ancladas en el cerebro y sistema nervioso, como son la inteligencia, la voluntad, la imaginación y creatividad, la memoria y aprendizaje, tan propias de una persona.

Así como la libertad: su facultad "raíz" que denomina Carlos Cardona, la que posibilita todo lo demás. Es un largo proceso que conlleva muchos años, debido a su complejidad, pero es una auténtica maravilla.





Por tanto, para  lograr el desarrollo armónico de cada hijo, debemos atender a todas sus facultades: la inteligencia y el pensamiento, la voluntad libre, con ese entrenamiento en pequeñas cosas cotidianas, la afectividad y los sentimientos, y la espiritualidad, que integra y eleva esas capacidades. Y todo esto anclado en el corazón, "sede" de la persona. 

En estas primeras etapas, la afectividad tiene gran relevancia: cada hijo necesita sentirse acogido y muy querido para desarrollarse sanamente. De esa forma se desbloquean los genes antiestrés, y el niño está a gusto en ese ambiente saturado del cariño y confianza de sus padres. Entonces puede desplegar sus virtualidades, y su desarrollo y aprendizaje en todos los campos.






Para ello es bueno tener en cuenta los distintos ámbitos personales..., que se pueden concretar en los “marcos del desarrolloque te cuento en esos artículos. Todos son importantes en el desarrollo integral de cada persona, y debemos atender todos en armonía, para que permitan una buena y sana personalidad, con belleza interior. Y de ese modo sea capaz de construirse a sí misma, planear metas valiosas, y pilotar su vida, teniendo en cuenta a los demás, pues nuestro corazón, y todo el ser, esta diseñado para amar, y en ello cada uno encuentra su plenitud, y por tanto la felicidad.


  
Dejo un vídeo precioso explicativo de la Clínica Universidad de Navarra, vía You-Tube, desde el momento en que comienza todo:



 

        
Como apuntaba Hannah Arendt, cuando nace un niño, la humanidad vuelve a comenzar... Alguien distinto y original, único, con gran potencial transformador, capaz de amar, con anhelos de belleza y de infinito.




1- UN POCO DE MEDICINA

Gracias al amor incondicional de los padres, cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide, con esa preparación por parte del óvulo, y con un destello de luz increíble al lograrlo, se forma un nuevo ser. Ya no son células del padre, y de la madre, ni un nuevo “tejido” o cúmulo de células, sino una nueva persona, con un mar amplio y casi infinito de posibilidades. Y se le denomina “cigoto”. Algo muy valioso en sí mismo.

Y es curioso, porque se ha visto que el óvulo libera sustancias químicas que atraen a algunos espermatozoides específicos. Así hace una selección sobre los que cree son mejores para ese óvulo, en relación con la compatibilidad genética óptima con su propia carga genética.





En esta etapa de la vida del ser humano se experimenta el crecimiento más rápido. Se va dividiendo en dos células, luego en cuatro, luego en ocho, y así exponencialmente. Y es uno de los momentos más complicados para la supervivencia. Precisa un ambiente muy rico para su acogida y posterior anidación en el útero materno. Esto sucede a los 4-7 días de la fecundación. Entonces ya se le denomina “embrión”. Posteriormente, después de la semana novena se le llamará "feto". En esta fase ya se diferencia en masculino o femenino, según la dotación genética sea XY, o XX.




Desde la fecundación está presente toda la carga genética responsable de la formación de esa persona. En concreto, en los cromosomas. Ahí está la esencia de toda ella: sólo tiene que desplegar esa maravilla y aumentar de tamaño. 





Respecto al tema de la fecundación, cuando parece que no llega, cabe destacar la naprotecnología, que es una ayuda médica, respetando la naturaleza de la procreación. Significa "natural procreative technology", o tecnología de la reproducción natural. Los métodos de reconocimiento de los periodos fértiles y los avances de la medicina procreativa posibilitan diagnosticar muchos problemas que pueden causar infertilidadSe centra en identificar las causas, no en paliar síntomas..., o suprimir los ciclos naturales. Y su tratamiento etiológico, de la causa, ayuda precisamente en su raíz, a facilitar o permitir la fecundación.

        
Por ejemplo, en casos de ovario poliquístico, oligospermia, infecciones tubáricas y otros problemas de permeabilidad de las trompas, incluso la falta de concepción debido al estrés o la ansiedad de las primeras etapas. Esta nueva técnica logra muchos beneficios sin alterar la naturaleza biológica ni antropológica de una relación sexual, en ese abrazo íntimo de los padres en el que se puede concebir una nueva vida: una persona humana, un regalo increíble, sorprendente, no un "derecho", con sus talentos y cualidades únicas. 



Cada fecundación y posterior nacimiento deja una huella profunda en los padres, y en la familia. Es lo más grande, maravilloso y novedoso que puede suceder en el planeta. Algo cuasi milagroso que nos deja atónitos, sin palabras. Y a veces nos "acostumbramos" a los milagros... 

Como señala G.K. Chesterton, lo más increíble de los milagros es que ocurren. Y, "en cada niño, todas las cosas del mundo son hechas de nuevo, y el Universo se pone de nuevo a prueba."





Ese nuevo ser, maravilloso, contiene 23 pares de cromosomas: todo el material genético de esa persona. Exactamente, la mitad de ese material genético es de la madre, y la otra mitad del padre. En esos 46 cromosomas se hallan todas sus características y posibilidades. Y entre ellas el carácter sexual: cromosomas XX, si se trata de una mujer, o, cromosomas XY, si se trata de un varón. Y todas las células del cuerpo, hasta las cerebrales..., llevan ese material genético diferenciado, es decir, específico. No sólo los órganos sexuales, como a veces se puede creer.

Los cromosomas están formados por dobles cadenas de DNA, formando hélices, que a su vez están compuestas por muchísimas bases de nucleótidos, donde se encuentran los genes, que hacen a esa persona singular. El gen es la unidad básica de información genética. Y en cada persona se expresan, o no, dependiendo de varias circunstancias.

Todo esto lo investigó el "padre" del Proyecto Genoma Humano: el doctor Francis Collins, que dedicó muchos años a liderar este proyecto: entre los años 1990 y 2003.

Él era ateo, y refiere que empezó a investigar porque le parecía extraño que personas muy inteligentes creyeran que existía un Dios. Entonces, investigando y analizando las bases del DNA, tan diminutas y perfectamente organizadas, para su consternación, se dio cuenta de que el ateísmo era lo menos racional de todo. Tenía que estar equivocado. Y ante sus propios descubrimientos, con sencillez, pasó del ateísmo más ciego, a creer en Dios.

Percibe que "la ciencia no es más que la humanidad tratando de entender la grandeza del diseño de Dios". 




La investigación científica le ayuda a ver más claro, al descubrir esa belleza y complejidad tan minúscula, llena de orden y perfección, contenida en cada una de las células, y del material genético nuclear del ser humano. La ciencia le lleva necesariamente a Dios. Y apunta que la creación es "el libro de las obras de Dios"...





Ese material genético de cada ser humano se concreta en un genotipo, -por los genes-, y un fenotipo, -su morfología-, únicos y personales en cada nueva persona que viene a este mundo, fruto de un don increíble. 




El fenotipo de una persona se refiere a características más visibles, como su forma, el color de la piel, del pelo, de los ojos… Y el genotipo es algo más profundo, como determinaciones genéticas: grupo sanguíneo, rasgos del temperamento heredado, o características psicológicas de personalidad como pueden ser la tendencia a la ansiedad, al nerviosismo, a la calma, a la empatía, a la acción, al optimismo… etc. 

Todo esto interactúa con el ambiente donde se desarrolla ese ser humano, pudiendo afectar en distinta medida según las circunstancias de ese entorno y las posibilidades y aspectos genéticos de esa persona. Es la llamada epigenética o expresión genética en función del entorno, y también del estilo de vida de esa persona. 


El material genético está en la base de la vida de ese ser: en su crecimiento y desarrollo, en sus funciones cardíacas y respiratorias, en el sistema inmunológico, sistema nervioso y cerebro, estrato de todo ello…, en los sentidos y rasgos psicológicos y temperamentales...


La grandeza de la vida, a la par que su fragilidad, disponen el corazón al cuidado, al cariño, a la ternura. De este modo preparar un ambiente adecuado donde pueda crecer y desarrollarse en sus mayores posibilidades, precisamente a la luz de ese cariño recíproco de sus padres, base de su personalidad y autoestima, y artífice de su buen desarrollo. Una maravilla tan delicada que custodiar... 






Sin embargo, los genes no son tan determinantes como se creía hace tiempo, pues intervienen muchos factores que interaccionan con ellos. Es más, los genes no son "egoístas" como decía algún autor populista, sino que se ha comprobado que actúan por tres principios: de comunicación, de cooperación con otras personas, y de creatividad. La persona es genuinamente el lugar de lo creativo, y de la ayuda desinteresada a los demás. 

Esto referido a los genes lo ha investigado el profesor Joachim Bauer con el sistema motivacional cerebral, que secreta sustancias neuroplásticas mensajeras, y está enfocado en las buenas relaciones personales: en familia, con amigos... Te lo cuento en algún artículo de ese tema. Es decir, busca unas relaciones afectuosas con los demás, lo cual hace que el cerebro trabaje entusiasmado, y de la mejor forma y rendimiento, y facilita ser feliz precisamente en esos vínculos y buenas relaciones personales. Todo el cerebro, no sólo los genes, nos animan a ello y nos reconfortan con las buenas relaciones, incluso cuando hacemos algo desinteresado por los demás. Es la naturaleza humana, tan bien diseñada.







Alguna pincelada sobre el desarrollo neurológico


Consiste en la maduración de la estructura anatómica del sistema nervioso, en especial del encéfalo, unida a la adquisición de distintas funciones vitales. Te lo escribo en "pinceladas sobre el cerebro".


El tubo neural, base del sistema nervioso, se forma desde el principio de la gestación: a los 19 días, hasta la semana 32. Luego se va desarrollando más. Por eso son tan importantes las primeras etapas.

Las hormonas placentarias guían el desarrollo. Y hacia la semana 8, ya se diferencia el cerebro según se trate de una niña, XX, o de un niño, XY. Antes se desarrolla "en femenino".

La persona nace con millones de neuronas: hacia la semana 16 del embarazo ya están formadas, pero no están apenas conectadas entre sí. Desde el nacimiento el tamaño cerebral aumenta, sobre todo por las conexiones neuronales o sinapsis, que van formando circuitos y redes para albergar funciones. Primero más sencillas, pero básicas, luego más complejas, basadas en las anteriores. Por ejemplo lo sensorial, el control postural y la motricidad para la marcha o deambulación... etc. De ahí la importancia de vigilar el crecimiento del perímetro craneal para ver si el neurodesarrollo va bien.


Muchas funciones son innatas, pues en todas las personas se desarrollan, a no ser que haya una alteración concreta, o un entorno que no lo permita. Y hay periodos críticos con una gran plasticidad neuronal para adquirir esas funciones. 

* Las más básicas y primeras en madurar son las relativas a lo sensorial, es decir la percepción por los sentidos, y al movimiento. 

En el periodo embrionario, y sobre todo en el fetal, después de la semana novena, ya está desarrollado el tacto, el ojo, con la separación de los párpados en la semana 25, el oído, el gusto y el olfato. Luego, en cuando tiene posibilidades se desarrolla la vista, el oído y el gusto. A los dos meses de vida ya tiene sensibilidad en todo el cuerpo. Y todo esto se realiza hasta los primeros cinco años.


Por otra parte, del nacimiento a los tres años también se desarrolla el sistema motor, muy relacionado con lo sensorial, es el desarrollo sensorio-motor, que le permitirá el movimiento tan necesario, la autonomía y la deambulación, así como el aprendizaje.



* Otro momento importante es el desarrollo del habla, desde un año a los cinco ó seis años. Para el lenguaje necesita previamente la percepción sensorial para comprender el entorno, el tono muscular laríngeo, la capacidad de pensar... etc. En este sentido, el habla se relaciona con dos zonas cerebrales, una sensitiva para comprenderlo, y otra motora, para expresarlo, que a su vez conectarán con otras. El lenguaje le ayuda a comprender la realidad y relacionarse con otras personas, y será importante en la cognición y el comportamiento.


* Las funciones superiores, desde los cuatro años a los doce más o menos, y luego en la adolescencia. Éstas se basan en otras que ya ha adquirido. El niño tiene gran curiosidad por las cosas, y eso le ayuda a explorar, experimentar, investigar y aprender. En las primeras edades tienen un pensamiento mágico basado en la fantasía y la imaginación, y en torno a los 6 ó 7 años será más lógico y abstracto, usando esas capacidades superiores como la deducción, el razonamiento, las matemáticas...

Y cuando despunta la adolescencia, con otro pico de plasticidad grande, y esos cambios cerebrales de reestructuración de redes neuronales, su pensamiento tornará a más analítico. Muy relacionado con la corteza prefrontal. Lo cual les permite mayor capacidad de análisis de situaciones, de reflexión, y el pensamiento crítico. Y en esta etapa va descubriendo y perfilando su identidad personal, sus gustos, aptitudes, y sus propias decisiones... etc.

Así va teniendo capacidad de pensamiento profundo, crítico, analítico..., de contrastar información, de valorarla y gestionarla... Sin embargo, esto se prolonga en el tiempo puesto que el cerebro tarda muchos años en "completar" la maduración por decirlo de algún modo, porque siempre está aprendiendo y cambiando. El cerebro "funciona" con una máxima neurológica: "usa tu cerebro o lo perderás". Lo que no se usa se atrofia.






2- DESARROLLO DE LA PERSONA

Cuidar a los hijos para su buen desarrollo es una ciencia y un arte. Quizá sea difícil, pero es necesario poner optimismo, ilusión y esfuerzo, porque lo que está en juego es la felicidad de ellos, y su desarrollo como personas... No sólo de una de sus facetas, sino de la persona en cuanto persona, con toda su grandeza y dignidad. 

Como señala Tomás de Aquino..., sólo el verdadero amor es capaz de poner en marcha ese desarrollo personal. La causa que ha dado lugar a su origen, debe ser la causa de su desarrollo.




         
Por eso el amor recíproco de los padres es fundamental. De cómo nos queramos y nos tratemos depende que ellos se desarrollen adecuadamente a su "luz" y su calor y participen de ese amor. Además somos sus modelos, y ¡lo absorben todo! Necesitan nuestro cariño y la resonancia afectiva de nuestra persona para desarrollarse de forma plena y armónica como personas cabales. Hay que ir a por todas, poniendo el corazón, tan fácil con ellos..., disfrutando del cariño en familia y de la vida.



3- MARCO FAMILIAR

            
la familia es algo natural para el ser humano, donde puede desarrollarse como persona, y es en ella donde se "construye" y se realiza como tal. La familia es la institución natural más amable y más antigua de la humanidad. Indispensable para el ser humano.


Los distintos ámbitos de desarrollo se pueden desglosar en varios: el familiar, que comprende todos ellos, el antropológico, referente a la persona como ser humano, el neurológico, con el desarrollo cerebral, sustrato anatómico de todo lo demás, el marco psicológico y el pedagógico. Todos se complementan y están entrelazados: si se desarrolla uno, también se hace en los demás..., contribuyendo a esa armonía personal.
           
Podríamos citar de nuevo a G.K. Chesterton: él insiste en que “la vida no es algo que viene de fuera sino de dentro". Desde el interior de cada persona se realiza todo su desarrollo y aprendizaje, no sólo en las primeras etapas, sino siempre. Y necesitan de ese ambiente de cariño, rico y acogedor, el "factor invisible" del hogar y la familia.

 

Todos podemos quedarnos un poco cortos a la hora de amar a los demás, pero es bueno tener unas metas claras para movilizar energías, poniendo de veras el corazón en este ambiente donde todo comienza, y donde sucede lo más importante de la vida. "Donde el amor y la libertad florecen"... De ahí la maravillosa expresión de un gran humanista sobre familia: “¡el santuario del amor y de la vida!” 







Y dejo otro vídeo espectacular desde el primer momento de la fecundación, con ese esplendor de luz...

https://youtu.be/2MrV6rkAdUI







                 
La grandeza de la persona, algo que nunca se podrá exagerar..., requiere ¡la grandeza de la familia! Y un libro precioso: "Familia, ¡sé lo que eres!", del profesor Tomás Melendo. Y su núcleo, el amor de los esposos.





Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!



           
Dejo enlaces relacionados: 


                                                                                  Mª José Calvo
                                                                    optimistas educando y amando
                                                                                 @Mjoseeopt




URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2022/11/el-principio-de-la-vida-todo-comienza.html

domingo, 26 de enero de 2020

NEUROBIOLOGÍA Y NEUROEDUCACIÓN....


    


                        NEUROBIOLOGÍA Y NEURO-EDUCACIÓN



        
Un tema que me apasiona del que ya he escrito bastantes post. Con éste trato de recopilar y unificar algunos aspectos, que siempre confluyen en la persona. ¡Cada persona!, singular y especial, con unos talentos y virtualidades únicas, que debemos descubrir y ayudar a desarrollar. 

         
Así, forjar cada uno su carácter y personalidad, poniendo sus cualidades al servicio de los demás, y logrando su plenitud como persona. Puesto que, estamos diseñados para los demás, tenemos un cerebro empático y social, y en ello encontramos nuestra realización más plena. Como señalara Viktor Frankl, el sentido de la vida no se encuentra en uno mismo. La persona se transciende a sí misma, mira hacia los otros...



      
La formación y maduración cerebral conforma el estrato anatómico sobre el que se forma la personalidad de cada uno. Pero la persona no se reduce a materia y conexiones neurológicas, es mucho más trascendente... con capacidades mentales asombrosas.


Dejo un vídeo precioso de la formación embriológica y neurológica de una persona, por cortesía de @NEUROFACIL (puedes seguirlo en instagram).







Esa formación del sistema nervioso se realiza desde la gestación, y es consecuencia de la multiplicación de células nerviosas y de la formación de ramificaciones y conexiones o sinapsis entre neuronas. Es decir, neurogénesis y nuevas sinapsis neuronales. Su finalidad es capacitar a esa persona para unas funciones y facultades personales, ser capaces de pensar y comprender, de sentir, de actuar con libertad, y poder querer. 

      
       
Todo esto requiere mucho tiempo, y un ambiente afectivo propicio, rico en cariño y experiencias perceptivas sensitivas, emocionales, motoras… donde desarrollarse bien. Interactuar con otras personas. Es decir, ¡la familia!



      
Ese ambiente de acogimiento y cariño de los padres facilita que los genes anti-estrés, bloquedados dese el nacimiento, se expresen, y el niño se sienta a gusto, con calma y confianza. Así pueda desarrollarse bien, gracias a la relación con ellos.

El cometido de estos genes lo pudo demostrar el neurólogo Michael Meaney de la Universidad McGill de Montreal. El cariño de los padres es fundamental en su desarrollo. Necesita relación, empatía, y sentirse inmerso en su cariño mutuo. Y lo aprende todo en la relación de ellos entre sí.  





Se trata de aprovechar los conocimientos sobre el desarrollo y funcionamiento del cerebro, integrados con conocimientos pedagógicos, pediátricos, biológicos, psicológicos..., para ayudar a nuestros hijos en su proceso de desarrollo. Cuidar la maduración de cada uno, permitir su aprendizaje, a su ritmo concreto..., partiendo de sus cualidades y anhelos. Te lo cuento en los marcos del desarrollo infantil. 



Respetando sus periodos más sensibles, sus tiempos atencionales pausados, permitiendo su curiosidad y asombro, la admiración por el mundo que le rodea..., tan grandes en las primeras etapas. Así como relacionándose con los demás, puesto que somos seres sociales capaces de pensar, no sólo en nosotros mismos, sino también en los demás.

Y ahí, en las relaciones personales, es donde encontramos afecto y logramos una mayor plenitud como personas. La persona es, por naturaleza, un ser que muestra confianza y empatía con los demás, abierto a ellos. Una "intimidad abierta". Y como consecuencia de ese "ser" más pleno, uno es y se siente más feliz.



      
Sin duda es importante el estrato anatómico donde se asienta todo aprendizaje para la vida, pero, la persona no se reduce a conexiones neurológicas. Trasciende toda esa realidad. Es mucho más grande que todo eso... Imposible de exagerar la maravilla y dignidad de cada persona. De ahí la importancia de la educación ¡personalizada! Es decir, poner en el centro a cada niño, con sus capacidades y talentos específicos. Este término lo acuñó el profesor Víctor García Hoz, hace ya unos cuantos años, pero, es importante tenerlo en mente: ¡cada persona!, ¡cada niño!




         PLASTICIDAD CEREBRAL Y DESARROLLO HUMANO

      
La plasticidad cerebral es importante a la hora de entender un poco los porqués de la educación, de respetar los ritmos naturales de los niños, de permitir y fomentar su deseo de explorar, su admiración y entusiasmo, su pensamiento mágico de los primeros años. 

Asimismo, podemos ayudarles a forjar buenos hábitos, guiados por principios, desde bien pequeños. Todo va modelando y dejando una "huella" profunda en su cerebro. Lo va conformando, a la par que se va perfilando su singular personalidad, anclada en sus cualidades, únicas en el mundo..., que debemos descubrir y ayudar a potenciar. Dejo abajo enlace.




        
En las primeras etapas todo es maravilloso..., como apunta Chesterton. Ese entusiasmo es fundamental: permite que el niño logre un estado mental  emocionante, de "flow", al estar inmerso en una actividad que le apasiona, desconectando con el exterior, con un disfrute total. Así se estimula la neurogénesis y las conexiones neuronales y sinapsis, y por tanto el aprendizaje. Este término lo introdujo M. Csikszentmihayi, estudiando personas en este estado. 

      
Esto es debido a la producción de neurotransmisores y sustancias neuroplásticas que modelan el tejido neuronal. Igualmente, en etapas posteriores, también es importante para el aprendizaje y para la vida. Saber disfrutar de las cosas, concentrarse en una tarea, usar la imaginación y el pensamiento...





Además los niños vienen a este planeta con ansias de desarrollar su talento, su creatividad, algo ya inscrito en los genes, como la comunicación y la cooperación. No era cierto que los genes son "egoístas"...


Los genes son capaces de ayudarnos a ser originales y creativos, a establecer lazos... Esto lo ha investigado un genetista alemán: Joachim Bauer. Es el modo de actuar de la naturaleza humana. 


También Carl Woese, un microbiólogo que estudiaba este tema, sabe que los seres vivos tienden a relacionarse con los otros y cooperar. Es signo de vida.




Algo que nos preocupa a los padres es cómo ayudar a nuestros hijos en su formación como personas. El conocimiento del cerebro y su maduración con la adquisición de funciones concretas nos puede ayudar, puesto que, es la base anatómica para ir construyendo su personalidad. Partiendo de esos talentos específicos, su modo de ser, heredado y temperamental. Puliéndolo, para forjar un buen carácter personal, y una personalidad con belleza interior. Interactuando con los demás. Y el mejor artífice de todo ello es el cariño y la alegría del ambiente de familia. El niño se siente querido.





         
Pero, insisto, sabiendo que no todo se reduce a materia. El ser humano tiene una dimensión espiritual, además de la psíquica, y de la somática, no empírica ni medible, no cuantificable, que la trasciende.  Dicha personalidad no está sólo en esa "materia". Cada persona tiene algo de inconmensurabilidad y de misterio. No se la puede abarcar y comprehender en su totalidad. Siempre podrá sorprendernos..., porque es un misterioso arcano. 



      
Tiene ansias de grandeza, de sentirse querida, y puede aspirar a metas altas, bellas, acordes con su plenitud del “ser”. Además, puede pensar por cuenta propia, y controlar sus respuestas más instintivas, incluso comportarse de forma heroica..., con motivaciones adecuadas. Es algo único en el planeta tierra.


      
Y ese componente espiritual apunta a buscar y encontrar las respuestas esenciales de la vida. Aporta mayor profundidad y relieve, dándonos un sentido eminentemente personal a la vida. Bien lo descubrió el doctor Viktor Frankl, con su difícil y dolorosa experiencia, pero, llena de dignidad, dotada de un sentido, que supo encontrar y fomentar en medio de tanto sufrimiento. Lo cual le llevó, no sólo a no desesperarse, sino a ayudar a tantas personas, y además, crear la logoterapia. Una antropología que destaca la grandeza de la persona, y el poder curativo de su dimensión más elevada: la espiritual. Creía que lo que todos necesitamos es un fundamento para ser felices, no tanto la felicidad en sí..., que surge como consecuencia.



       
Cuando una persona es coherente en su actuar, posee paz interior, a pesar de las circunstancia adversas en las que se pueda encontrar. Y esa paz le predispone a ayudar a los demás, logrando una vida más plena, con más sentido. Porque, la persona es un ser responsable: responde a esa realidad con sus decisiones y su comportamiento. Pero, depende de cada una la forma de responder, y la actitud al respecto. Lo cual es esencial para su felicidad, como señala Elisabet Lukas, continuadora de Frankl.






        
Siguiendo con el tema que nos ocupa, edesarrollo humano se realiza desde las primeras etapas de la vida, favorecido e impulsado por la curiosidad y la capacidad de asombro de los niños, que, como ya señalara Tomás de Aquino, son su "motor" de aprendizaje. La admiración y la emoción que el mundo despierta en ellos es, como dijera Aristóteles, la “chispa” que enciende la atención y la mantiene viva. De esa forma, se alienta el aprendizaje de todo tipo, y facilita ese estado de "flujo", o "flow", en el cual el niño disfruta al máximo, como sin esfuerzo, potenciándose la creatividad y el aprendizaje.






        
También son fundamentales los estímulos de la vida cotidiana, en un ambiente saturado de cariño y oportunidades como es la familia. Necesita la relación con los demás para desarrollar empatía, para conectar y aprender. Porque, la persona, como señala el humanista Tomás Melendo, "se hace" y se "re-hace", "se construye" y se "re-construye”, en la familia, ámbito propio de la persona y de las relaciones verdaderamente humanas, que nacen del amor.




            
En ambientes carenciales de afecto la persona no puede desarrollarse, incluso puede morir. Ya se hizo un fatídico experimento. El cariño es vital en las primeras etapas, para que los genes antiestrés se manifiesten, y el niño pueda estar a gusto y desarrollarse adecuadamente. 


         
El sentirse acogido y valorado, mirado e interpelado, lo es todo. Posteriormente también: cuanto mayor es el desarrollo personal de alguien, más necesita de la familia para ser persona y desarrollarse. Es decir, para querer a los demás, puesto que somos "seres de aportaciones", como acuñó el gran pedagogo Oliveros F. Otero.

      


Entonces, nos podemos hacer muchas preguntas... ¿Cómo es el desarrollo cerebral?, ¿qué fases de maduración tiene?, ¿qué momentos "críticos"? Y, ¿cómo aprenden los niños....?, ¿cómo relacionan ideas?, ¿qué papel tienen sus cualidades personales en su carácter...?, ¿y los hábitos y virtudes?, ¿y la creatividad...? Todo esto lo desarrollamos en diversas entradas. 



Continuará...


Si te ha gustado puedes compartir con amigos copiando la URL de abajo. ¡Gracias!




                        
                                                               Mª José Calvo
                                                  Optimistas Educando y Amando                                                                                    @Mariajoseopt                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              optimistaseducando.blogspot.com
                                                             

    
Dejo enlaces a otras entradas relacionadas con el neurodesarrollo y la educación, vistos desde otro punto de vista, pero que, como decía, confluyen en la persona: ¡el niño!, ¡cada hijo!, único y singular, con toda su grandeza, cualidades y talentos.
2) Marcos de desarrollo infantil:

 

Marco neurológico, familiar, antropológico, psicológico... etc.


3) Imaginación y creatividad:

  * Cultivar la imaginación I y II


4) Emociones y respuestas emocionales

  * Emociones-cómo-respondemos-a-ellas 

5) Adolescentes:

 * Cerebro adolescente y afectividad


6) Tecnología y cerebro: 




                                           

URL del post:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/01/neuroeducacion-y-neurobiologia.html