CEREBRO ADOLESCENTE: “TIPS” PARA AYUDARLES
La adolescencia es un proceso de maduración personal, de repensar las cosas, un descubrir su personalidad e identidad, para ir construyéndose a sí mismos: con sus propios talentos, sueños y anhelos, gustos, y atisbar el sentido de su vida.
Por este motivo, el cerebro adolescente está en plena explosión y cambio, con poda de neuronas y nuevas conexiones, circuitos y redes neuronales. Como vimos, su sistema límbico está hiperexaltado, y la corteza prefrontal, con las capacidades superiores de una persona, inmadura…

Están en un cambio estructural cerebral, con lo cual el pensamiento analítico, el poder de decisión, el autocontrol y manejo de emociones y el procesamiento de recompensas..., no están todavía operativos. Sin embargo, debemos ayudarles con pequeños trucos para que se vayan entrenando en usar su cerebro de forma proactiva, enseñándole sa pensar por cuenta propia desde bien pequeños. Y protegiéndoles de lo que impida o retrase su maduración cerebral y personal.
Y con esta mezcla “explosiva” tenemos que comprenderlos, quererlos, y animarles con optimismo, desde un segundo plano, sin dejar de exigir en pequeños retos lo que necesitan en esta etapa crucial. Hasta disfrutar con ellos, a su manera...
* "Tips" para ayudarles:
1- Escucha a tu hijo con paciencia. Habla con él, con ella, que no es sinónimo de darle una charleta, ni de interrogarle… Aprende a ver lo que quiere decir sin palabras: con su mirada, su conducta. Interésate por su vida cotidiana. Sé comunicativo para que haya confianza, cuéntale tus cosas, sin esperar o pretender que lo haga él o ella también.
No admiten grandes discursos, pero sí dejar caer una idea, con gracia, en un momento oportuno. Y sobre todo nuestra coherencia personal: nos miran y escudriñan constantemente.
2- Dile sus cualidades y habilidades para que las conozca y las pueda desarrollar. Transmite los valores importantes personificándolos: es decir, con tu ejemplo de vida.
Fomenta su autoestima: piensa, y dile en qué es bueno, y esas fortalezas específicas suyas. Elogia lo que hace bien y el esfuerzo que pone en cualquier detalle. Lo positivo es más efectivo y constructivo que detenerse en lo que no nos gusta. A veces sólo intentan saber cómo son, o ver si pueden hacer algo...

3- Usa tu autoridad y referente de forma distinta a otras etapas: sugiriendo, motivando, en un clima de confianza, en la dirección de su formación personal y en la participación en la vida en familia. Busca encargos que le gusten y se le den bien para que disfrute, y otros que le reten en algo. Ahí estará su crecimiento como persona. Con esas pequeñas tareas se crecen y aprenden a pensar en los demás, por cariño.
Abridles el corazón, adecuado a su edad y madurez, hablad de sentimientos, y contad con su opinión y sus decisiones en temas que os preocupen: se sentirán escuchados, valorados y queridos. ¡Importantes!
Y a veces hay que decir que ¡NO! Aprenden, se sienten tenidos en cuenta, ayudados, se les ilumina un sendero, y más tarde lo entenderán mejor. En familia es preciso conseguir un equilibrio entre vivir unos valores, basados en principios, y hacer un ambiente alegre, cuidando la calidez y la afectividad de cada uno. Pero sin ceder en lo importante por mantener una aparente "calma"...
4- Crea un clima de confianza. Dale la independencia y la autonomía que necesite desde pequeño, aunque se equivoque. Ayúdale a decidir por sí mismo. Y explícale que la libertad no es sólo autonomía o elección, sino que va unida a la responsabilidad, lo cual capacita para poder amar. Dadles libertad, y pequeñas y grandes responsabilidades: que aprendan a pensar y tomar decisiones, y apuntar a metas altas, valiosas, ¡nobles!
5- Educa su carácter desde muy pequeño: deben entrenar su voluntad y aprender a luchar. Aquí el padre tiene un papel muy relevante, pues les ayuda a superar obstáculos, a esforzarse, a salir de la vida cómoda. Él los lanza fuera para que aprendan a volar... A nosotras nos costaría más.
6- Hablad con ellos en un momento distendido, quizá tomando algo, de sus temas y anhelos, elaborando un plan de metas y objetivos que quiera conseguir. Hacedlo en pequeñas dosis. Con exigencia comprensiva, o comprensión exigente, según el momento, y una sonrisa.
No le lleves la contraria en temas de poca trascendencia: céntrate sólo en lo importante. Con suavidad...
Así como fomentar el ejercicio, el deporte, y el sueño circadiano reparador, porque ellos necesitan dormir más horas para consolidar ese cambio estructural de su cerebro adolescente.

7- No se trata de solucionarle la vida, sino de hacerle pensar por cuenta propia, y que aprenda a tomar decisiones. Por ejemplo haciendo buenas preguntas, poniéndole en situación de coherencia, dejando caer alguna idea que necesita como de pasada… Y ante sus emociones, a veces tan desbordadas, enseñarles a poner un punto de reflexión. También imaginación para ver alternativas ante hechos o posibles conflictos, antes de que ocurran.
Tienen mucha energía y quieren cambiar el mundo, pero que empiecen por lo pequeño y concreto: encauzar esa rebeldía hacia lo que le mejora como persona. Aprender autodominio para pensar y actuar con más libertad. Y enfocarles hacia los demás: hermanos, familia, amigos... Si quieres ampliar, en "enseñarles a querer".

8- Ante algo incorrecto, a veces basta con una mirada, o un gesto de disconformidad para que se dé cuenta que no está bien. No hace falta castigar por sistema. Hablar con él, con ella, y corregir en privado, con delicadeza; que nos duela hacerlo. Y siempre resaltando lo bueno que tienen y hacen, que a veces ni lo vemos.
Además, ellos mejoran cuando se sienten queridos, especialmente gracias al amor mutuo de los padres, en el que se miran y se crecen. Y aprenden por modelos de conducta, no por discursos o malas caras... Y luego, confiar.
Y acostúmbrate a perdonar y olvidar. Perdonar es amar más de lo que puede fallar, y es creerle capaz de ser mejor que eso que ha hecho… Como nos pasa a todos. Dale nuevas oportunidades: ¡muchas! Y ejemplo vivo de perdón.
Dejamos más "tips" para usar y estructurar la corteza prefrontal para otra entrada. Todo debe ir encaminado a ayudarles a pilotar su propia vida...
Continuará...
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