Lograr armonía familiar

TEMAS para el buscador

  • OPTIMISMO
  • FAMILIA
  • SENTIDO DE LA VIDA
  • AMISTAD
  • VALORES
  • LIDERAZGO
  • EDUCACIÓN
  • NEUROEDUCACIÓN
  • CRECIMIENTO PERSONAL
  • EDUCAR POR EDADES
  • MARCOS DEL DESARROLLO INFANTIL
  • PREADOLESCENTES
  • ADOLESCENTES
  • EDUCAR EL CORAZÓN
  • MUJER
  • AMOR EN PAREJA
  • EL PERDÓN
  • EL DOLOR
  • TECNOLOGÍA
  • PELÍCULAS

domingo, 18 de mayo de 2014

FOMENTAR EL OPTIMISMO

                                       
                                       
                                FOMENTAR EL OPTIMISMO


        Qué importante y gratificante es ser optimista... Vimos en otra entrada el porqué del optimismo. Ahora vamos con ideas para fomentar actitudes optimistas, puesto que todo se aprende y se puede desarrollar.


El optimismo es una forma de afrontar la realidad y de enfocar las cosas: la actitud que tenemos ante la vida. Sin embargo, no se trata de esperar pacientemente que todo ocurra de forma positiva, sino que ponemos algo de nuestra parte para que eso ocurra. Y, si unimos el optimismo con una actitud positiva, podemos llegar mucho más lejos... 

      
       Sin duda es bueno ver el lado positivo de las cosas, independientemente de que las hayamos trabajado o nos hayan sido dadas. Pero, también optimista en el sentido de óptimo, de mejor, de excelencia, en todos los ámbitos. En lo referido a la propia familia, la educación de nuestros hijos, al cariño en pareja... etc. Es la forma de conquistar una familia optimista y ¡excelente!

            No se trata de ser ingenuos, o poco realistas, sino todo lo contrario. Pero confiamos en nuestras capacidades y en las de los demás. Y si algo falta se pide ayuda, sobre todo a las personas cercanas, o, a las que están cualificadas para ello. 


               Ante una dificultad siempre hay algo que podamos hacer, o cambiar. Se trata de variar la perspectiva desde la que se enfoca, verlo desde otro punto de vista, y así poder buscar más o mejores soluciones.



            Decía Chesterton: "Optimista es el que mira a los ojos, pesimista el que mira a los pies..." Porque, el optimista ve oportunidades en cada calamidad, y el pesimista ve calamidades en cada oportunidad.




              También es bueno pensar que la “suerte” está de nuestro lado; que la historia está custodiada por el poder del Amor. Que la Bondad ha vencido al mal, y está de nuestra parte. Es el poder de la Esperanza, lo que nos da fuerza para actuar con una meta clara en la mente, y perseverar en el empeño. Hacer que las cosas sucedan: las importantes, las que pensamos, las que planeamos. 




              Por ejemplo, en una escena de "El Señor de los Anillos", hay un diálogo entre Frodo y Sam sobre las “Grandes Historias”. 

           Después de ser atacados por los Nazgûl, Frodo está a punto de sucumbir al poder del Anillo. Se ha cansado de luchar, y va a desistir...


          Pero ahí está Sam para ayudarle en lo que necesita en ese momento de cansancio y flaqueza, para animarle en la lucha, y que se levante de nuevo. Apoyarle y brindarle su ayuda. Hace que no se rinda al enemigo y le entregue el Anillo de poder; que piense las cosas antes de hacerlas. Y le infunde ánimo.



              Sam le habla de las Grandes Historias, de las importantes, en las que los personajes tienen algo por qué luchar. Y no se dejan vencer fácilmente. Le dice que incluso la oscuridad deja paso al nuevo día, a un nuevo sol…




             Entonces Frodo le pregunta a Sam: 

- ¿Tú por qué luchas, Sam?


Y Sam le contesta: 

-Yo lucho porque el bien reine en este mundo.
-¿Se puede luchar por eso, no?


Aquí dejo un corte de esa gran película, que nos puede ayudar en cualquier situación y, especialmente en las más difíciles...


De las productoras New Line Cinema, WingNut Filmas y Saul Zaentz Film Co.  






              El optimismo presupone una actitud de lucha: de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer para mejorar. Y esa lucha nos ayuda a subir nuestra cima, y llegar a nuestra meta. 


                   Pero, hay que pensar qué montaña queremos subir… Supone esfuerzo y sacrificio, motivación, ilusión y perseverancia. Con actitud deportiva, sin miedo a las dificultades ni al fracaso. Las cosas valiosas no siempre salen a la primera, hace falta esforzarse e insistir. Los aparentes fracasos nos brindan oportunidades de superarnos y luchar.





               Y para esto, hay que verlo con optimismo. No solo por ver el lado positivo del esfuerzo o de la derrota, sino por ver el lado óptimo de las cosas. La palabra optimismo, procede del latín: “optimum”, y significa “lo mejor” en el sentido de excelente. 

               Así, buscaremos ser optimistas en las relaciones familiares, en el cariño en pareja, en la educación de nuestros hijos, en la maistad… etc.






          Si hiciera falta, ponerse unas “gafas especiales” para ver las cualidades y fortalezas de cada persona. Así, hacérselas notar y agradecerlas, para apoyarse en ellas a la hora de hacer un esfuerzo por cultivar unos valores y virtudes que conformen la personalidad, como pueden ser la comprensión y la empatía, el servicio, el perdón...




               Conozco a una persona, ya mayor, que ante la pregunta: ¿qué tal?, responde alegremente: “Bien, y mejorando”. Es un ejemplo de persona optimista, motivadora, ilusionante. Lo que debe ser un líder transformador en nuestra familia. 



        Tratamos unas cualidades del buen liderazgo en un post sobre dirección familiar y liderazgo (enlace). Podemos refrescar algunas, que enlazan con este tema:

-El buen líder pone atención a lo importante: a cada persona, prestando la ayuda que precise, y sin descuidar los detalles. 

-Hace una llamada a lo mejor en cada uno, y confía plenamente en él, en ella.  

-Muestra empatía, comprende, es generoso. Escucha.

-Se enfrenta a los problemas para solucionarlos.

-Reconoce el éxito y cualidades de los demás.

-Es coherente, y admite las propias faltas. Pide perdón.

-Considera los errores como posibilidades de aprender y mejorar.





                 Ante las dificultades de la vida, la persona tiene la capacidad de pensar antes de reaccionar. Entre un estímulo y su respuesta podemos pararnos a pensar cómo responder. Podemos elegir ser reactivos, o, proactivos. Es decir, ser víctimas de ese suceso, o por el contrario, ver el lado positivo de él. Es como ver oportunidades en vez de calamidades. Y es lo que nos va a permitir disfrutar de la vida, a pesar de las dificultades y contratiempos que siempre hay.


                 Porque, muchas veces vemos problemas y los agrandamos por la forma de percibirlos. Vemos un círculo de preocupación, que es enorme, y no nos centramos en el círculo de influencia, más pequeño, que es en el que realmente podemos hacer algo para cambiar las cosas. Y de esa manera se magnifican los problemas, y nos hacemos pesimistas. Es mucho más eficaz y animante centrarse en lo que realmente podemos hacer.


                La ventaja del optimismo es que forma una personalidad atrayente, que rezuma belleza y paz interior. El optimista confía en las personas, en sus capacidades, en que siempre hay algo que se puede hacer para mejorar. 

             Tiene esperanza en el futuro: siempre se puede ver algo positivo, incluso en una situación dura. 
Porque, el sentido último del optimismo es la esperanza; y el amor hace que florezca la esperanza.








Pequeños detalles para fomentar en el optimismo



*Caras sonrientes.

*Fijarse en lo bueno y fomentarlo.

*Que los pensamientos y sentimientos negativos no ahoguen los positivos. 

*Nada de quejas y críticas: destrozan la convivencia.

*Saber escuchar para entender y comprender, ¡poner el corazón!



*Sintonizar, conectar, captar sentimientos, empatizar con las otras personas.

*Generosidad y ayuda a los demás, actitud de servicio.




*El poder de la esperanza, que es la virtud del caminante que sabe que va a llegar a su meta.

*Sonreír ante las dificultades: afrontarlas como retos.

*Ante problemas, en vez de quejarse, aportar soluciones constructivas. Tormenta de ideas.

*Descubrir las cualidades específicas de cada uno, y todo lo bueno que tiene para hacérselo notar, y que lo pueda desarrollar.



*Reconocer el esfuerzo y el valor, no solo el resultado obtenido.

*Valorar lo que somos y tenemos. Ser agradecido.



            Con adolescentes hay que cuidarlo especialmente, puesto que tienden a ver todo lo negativo. ¡Que nos vean optimistas! Apoyarles en su autoestima: tratarles con cariño, decirles sus puntos fuertes y talentos, lo que hacen bien, para que sean conscientes y lo puedan desarrollar...


             Y percatarnos del poder de la trascendencia: de los valores y motivos trascendentes. Es lo que nos da energía, en especial en momentos difíciles, y una nueva dimensión en la vida, con más relieve y altura...



             Por eso, los padres, haciendo equipo, elevamos y arrastramos la mirada de los hijos, porque sabemos motivarles con ilusión y optimismo, ¡con la fuerza de nuestra vida coherente y nuestro cariño!




      Espero que te haya gustado el post, y que lo compartas con amigos... ¡Muchas gracias!  




Dejo enlaces relacionados:


     * Sinergia en pareja 


   *"Crear ambiente de hogar"

   *"Días de familia"

    *"Reforzar-el-cariño-en-tiempo-de-vacaciones

   * El-arte-de-la-convivencia-en-familia 


    * ¿Conciliar...?: "si quieres, ¡puedes!", y además lograrás sinergia






                                                                          Mª José Calvo

                                                               Optimistas educando y amando
                                                                          @Mariajoseopt

                                                                            


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/05/fomentar-el-optimismo.html

domingo, 4 de mayo de 2014

¡MADRES!, UN TRABAJO PARA LA ETERNIDAD...

             
                                            

                                            LAS MADRES...


El trabajo más importante del "mundo mundial"... ¡Trabajar para la eternidad!





                            








                A veces, actuamos esperando ver un aplauso por parte de los demás... Y no siempre ocurre. Más bien, en este trabajo, que parece poco importante, pero que lo es de la mayor relevancia, es donde pasamos más desapercibidas. Pero es una labor fina de artesanía, el estar pensando en los demás, esposo, hijos... Descubrir sus cualidades, y animarles a que las desarrollen. Que aprendan a amar a los demás, principal asignatura de la vida...



                   Y es lo que permite que no seamos unas engreídas, ni unas superwoman... Es el trabajo que forma nuevas generaciones de personas verdaderamente humanas. Tenemos una gran suerte y una gran responsabilidad, porque lo importante se aprende en la familia. 








             Escribió Chesterton: "En el hogar, una mujer puede ser decoradora, cuentacuentos, diseñadora de moda, experta en cocina, profesora... Más que una profesión, lo que desarrollan son veinte aficiones y todos sus talentos. Por eso no se hace estrecha de mente, sino creativa y libre." Donde se desarrollan las dotes emocionales, el liderazgo y trabajo en equipo, y miles de habilidades en las relaciones personales con quienes más queremos.




               Por eso, ser madre ¡es un plus...!






                                                                                   Mª José Calvo

                                                                               optimistas educando
                                                                                   @Mariajoseopt



Espero que te haya gustado. Gracias por comentar y compartir!




Dejo enlaces relacionados: 

*"crear ambiente de hogar"


* ¿conciliar...?: "si-quieres-¡puedes!, y además logras sinergia







                                                                      Mª José Calvo
                                                           optimistas educando y amando
                                                                      @Mariajoseopt 

URL del post:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/05/especial-para-las-madres.html