Translate

Lograr armonía familiar

Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pensamiento. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de febrero de 2026

CEREBRO PROACTIVO Y CAPACIDAD COGNITIVA

 

                      CEREBRO PROACTIVO Y CAPACIDAD COGNITIVA  


Quería escribir unas pinceladas sobre estilo de vida, y la relevancia de usar el cerebro de forma pro-activa para potenciar las capacidades cognitivas de cada persona. Para empezar, ¿qué significa "usar el cerebro" de forma proactiva? Ya comenté algunas ideas en otros artículos, como: "Efecto pantalla y modo concentración", para luego ver cómo desarrollar esas capacidades cognitivas.


* PERSONA Y CEREBRO PROACTIVO    


La persona es un ser vivo único, con una dignidad y grandeza altísima. Un ser psicofísico diría J. B. Torelló, con cualidades y talentos únicos que descubrir y poner en acción. Con anhelos de belleza y eternidad que no se encuentran aquí abajo...

                                          


Desde que nacemos, aprendemos con las sensaciones, percepciones y vivencias en la familia. Más tarde, con el propio pensamiento, la memoria, la imaginación y creatividad... estableciendo conexiones y relaciones entre distintas zonas cerebrales, como ya explicaba el gran Ramón y Cajal, en base a lo ya asimilado. Y tienen mucho que ver la curiosidad, la mirada "nueva" de asombro, y el deseo tan grande de conocer que poseemos. 



El cerebro es un órgano muy especial, y por supuesto no se reduce a materia o neuronas. Hay otras dimensiones muy imbricadas, como la psicológica, la espiritual y trascendente, -la más elevada de la persona- que aportan otras capacidades mentales, propias del ser humano, como la voluntad y la libertad para conquistar metas nobles y apasionantes. De ese modo se va formando la psique, desde que un bebé nace. 
Somos libres, no autómatas, capaces de pensar y llevar las riendas de la propia vida. 

Todo ello permite ser quienes somos, con las cualidades singulares de cada uno, pensar por cuenta propia, con espíritu critico, experimentar sentimientos y emociones, escuchar y empatizar, tener criterio y actuar con libertad, y responsabilidad... Y de esta forma tejer buenas relaciones interpersonales. Es decir, querer a los demás. 




Además, el cerebro tarda en madurar, y nunca se encuentra "acabado", siempre está en constante cambio y adaptación. Se forma especialmente en los primeros años, y en la adolescencia, que son los momentos cruciales. Y es una maravilla que ¡siempre se pueda aprender algo nuevo!, hasta el último instante de la vida, gracias a su neuroplasticidad. Esa capacidad de moldearse y crecer dependiendo de experiencias, relaciones, estilo de vida.

cuanto más se sabe, mejor se aprenden cosas nuevas, porque se tiene dónde asentarlo y relacionarlo. Si ponemos atención, pensamiento, trabajo intelectual profundo, se disfruta aprendiendo, y no supone mucho esfuerzo precisamente porque entusiasma. Hasta se puede lograr el "flow"... en ese estado de concentración máxima y disfrute, en el que se conectan neuronas y se pueden producir otras nuevas..., deviene una sensación de facilidad, y el tiempo vuela. Al centrar la atención en algo que reta y entusiasma a la vez se amplían capacidades, y se pueden crear incluso ideas o formas nuevas.    

Este término de "flow" lo introdujo M. Csikszentmihayi estudiando personas en ese estado emocionante, sus motivos y sus logros. Y está relacionado con "el sistema motivacional cerebral" que veremos.






El cerebro tampoco es un almacén de datos, sino que los procesa; y se basa en la conexión de redes neuronales que relacionan la información que manejan. Por ejemplo la interconexión entre las distintas zonas sensoriales, cognitivas, emocionales y límbicas, motoras y premotoras, de asociación, ejecutivas... etc. 

Y la memoria no es un archivo de datos, sino que está modificándose constantemente, teñida de afectos. Muy relacionada con emociones, motivaciones, aprendizajes, imaginación y sueños, pasiones y anhelos del ser humano... Aquí juega un papel crucial el sueño en la consolidación de aprendizajes.


Por eso, ser inteligente y sabio es saber relacionar distintas cosas en el pensamiento. También hay diferentes tipos de talentos, aunque el cerebro siempre funciona como "un todo". Y cada persona es un mundo: no se la puede encasillar 
o etiquetar en un tipo de "inteligencia" o talento. Siempre está aprendiendo, cambiando, y puede mejorar, si se lo propone, con pensamiento reflexivo y voluntad entrenada, gracias a dicha plasticidad cerebral. Con lucha esforzada por metas nobles... como apuntó el gran doctor Santiago Ramón y Cajal, y dejo plasmado con su vida generosa y ese legado que agradecer.


Con la adolescencia, el pensamiento se desarrolla y se hace más analítico y complejo, lo cual ayudará, con su maduración, a analizar situaciones y tomar decisiones importantes en la vida, con cabeza y espíritu crítico. Todo esto está relacionado con la corteza prefrontal, que te cuento en muchos artículos, que conecta con otras estructuras. De ella también depende el autocontrol, la motivación y valoración de recompensas...



Por tanto, es vital entrenarse en utilizar el cerebro, no de forma pasiva, viendo o escuchando lo que nos "echen", sino de forma pro-activa..., desde dentro. Ahí está la clave.

Para ello es necesario realizar un trabajo reflexivo, centrarse en algo, aprender a pensar por cuenta propia, valorar la atención, algo que las pantallas cortan con tanta frecuencia..., y atrofian. De nuevo, toda esta actividad es posible gracias a la plasticidad neuronal, y al empeño en concentrarse en ello: que sea un trabajo intelectual profundo. 
    

Además, cuanto mejor se trabaja una cuestión, más zonas se relacionan y conectan entre sí, y se estimulan otros aprendizajes relacionados. Asimismo quedará mejor consolidado en la memoria de largo plazo, y por tanto se aprenderá. Porque, las sinapsis que se usan acaban reforzadas, y las que no, se atrofian y desaparecen. Así funciona neurobiológicamente el cerebro: un estrato vivo en constante cambio. Lo cual se puede condensar en esta idea: 


                                  "¡usa tu cerebro!, o lo perderás..."





De aquí el concepto de "demencia digital" que acuñó el neurocientífico Manfred Spitzer, tan preocupante, si cada vez dependemos más de pantallas, y no usamos las propias capacidades cerebrales. Lo que no se usa se atrofia, y las sinapsis desaparecen, o simplemente no se forman, si se trata de niños o adolescentes. Por eso, cuidar las vivencias y experiencias desde edades tempranas, junto con las relaciones personales llenas de afecto, tan esenciales en el desarrollo de cada niño, joven, o no tan joven. 

Porque, la persona se forma y se "forja" en familia, en esas interacciones personales: en las conversaciones que se crean cara a cara, en la empatía con los demás y la ayuda consiguiente. Ahí puede querer y sentirse querida: su mayor anhelo. Te cuento más ideas en "Humanos: conversación y empatía".


Recuperemos lo valioso de la vida, sin "asistentes mentales" que nos lleven donde los estímulos y algoritmos quieran, a costa de renunciar a nuestro yo singular, depender cada vez más de ello, y crear una adicción de forma tan sutil y anodina, por no pararnos a pensar "qué hacer con el tiempo que se nos ha dado"... Puedes leer más en este artículo sobe Tolkien, o, en: "Párate y piensa".





* DESARROLLAR UNA RERESVA COGNITIVA            


La mejor forma de preservar, y hacer crecer la potencia y capacidades cognitivas es entrenar un cerebro pro-activo, porque aporta una "reserva cognitiva" que protege y previene el deterioro cognitivo. 

Como acabamos de ver, se trata de usar el cerebro desde su interior, con esfuerzo e intención, con trabajo interior profundo y entusiasmo. Así crear redes cerebrales bien asentadas. Y, ante un posible deterioro, bien sea por una lesión o enfermedad, o simplemente por la edad o falta de uso de algunas capacidades, formar circuitos alternativos que den capacidad de pensamiento y actuación, y calidad de vida.




Para potenciar esa reserva hay que tener en cuenta distintos factores que conforman un estilo de vida:

El ejercicio físico, fundamental, los hábitos de vida saludables, las buenas relaciones interpersonales, el sueño nocturno reparador, los retos cotidianos, la curiosidad y ¡el entusiasmo!, aunque uno tenga cien años... Todos ellos van conformando ese estilo de vida que protege, o no.

Vamos a estudiarlos cada uno en otro artículo, pero aquí lo hago a modo de pinceladas para no alargar mucho.



1) Ejercicio físico

El ejercicio es vital, desde que nacemos. Y si es en entornos naturales, mejor. En los bebés, en la fase sensorio-motora se forman las primeras conexiones neuronales o sinapsis. Y a partir de ahí se seguirán construyendo bases estructurales cerebrales.

El movimiento y el deporte son necesarios: se producen mioquinas, y un factor neurotrófico en los músculos que estimula el crecimiento y la plasticidad neuronal: el BDNF. Algo que nutre el tejido cerebral, produciendo nuevas ramificaciones y sinapsis, llevando al máximo sus capacidades tan asombrosas.

El ejercicio revitaliza el organismo: aumenta la captación de glucosa, mejora la sensibilidad a la insulina, disminuye la inflamación, regula apetito... reduce el estrés y el cortisol, tan frecuente y nefasto para la salud.


En definitiva, se ha visto que, además de mejorar la coordinación motora, aumenta la musculatura, incluso la masa ósea, y por tanto la supervivencia, pues la masa muscular es "almacén" y proveedora de muchas sustancias metabólicas beneficiosas para la salud de la persona. 

Todo ejercicio es bueno, depende del estado inicial de la persona, y se puede ir avanzando progresivamente. Hasta en personas mayores: aporta mayor movilidad y fuerza para pequeñas tareas cotidianas.



2) Estilo de vida con una dieta sana

El estilo de vida es fundamental, con hábitos saludables: desde ejercicio, una dieta sana, especialmente la mediterránea, baja en hidratos de carbono, con aceite de oliva virgen, así como el sueño reparador y las relaciones personales. Es bueno exponerse al sol de la mañana, sin gafas, pues pone en marcha el reloj interno circadiano, protege del sol del medio día, y libera óxido nítrico, (vasodilatador y antiagregante), que protege de problemas cardiovasculares. Todo ello ayuda a la hora de dormir mejor por la noche.



3) Sueño nocturno reparador


El sueño es muy importante. En él el cerebro trabaja activamente... Se regula el sistema inmune, se secreta la hormona del crecimiento o GH que repara sistemas, se limpian proteínas tóxicas, se regulan funciones básicas para la vida, como la temperatura, la tensión arterial, funciones respiratorias... etc. Y cosolidan aprendizajes en la memoria de largo plazo.




4) Relaciones personales
 
Son muy importantes: nos "dan la vida" y nos hacen sentir valorados y queridos. Pertenecientes a una familia, por ejemplo.

Hay muchos estudios sobre el envejecimento, últimamente uno en la Universidad de Harvard, en el que se llega a la conclusión de que el envejecimiento se "frena" con las buenas relaciones personales. La soledad "mata", como el sufrimiento sicológico y el estrés... Sentirse acompañado y comprendido por otros siempre ayuda.

Por eso, las conversaciones son muy relevantes. Permiten comunicar lo que llevamos en nuestro interior, no estar aislados, generar confianza y empatía. Y conectar con otras personas en ese diálogo que construye. Escuchar, enriquecerse y enriquecer.





5) Curiosidad y entusiasmo

Poner entusiasmo aporta vitalidad, y permite reilusionarse con las pequeñas cosas de cada día, como los niños. Valorar y agradecer.


El entusiasmo y la curiosidad centran la atención y se disfruta aprendiendo, trabajando, conversando... etc. Y produce sustancias mensajeras neuroplásticas ricas para el cerebro como la dopamina, serotonina, oxitocina... etc.





6) Retos y nuevos aprendizajes

El cerebro debe crear nuevas conexiones ante lo nuevo que tenemos por delante. Es la forma de "usar el cerebro", de aprender, apuntar a metas que nos motivan, retan, atraen, o son necesarias... De este modo se estimula la neuroplasticidad y se pueden crear nuevas posibilidades, oportunidades y aprendizajes.




Lo veremos con más detalle...




Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




Mª José Calvo                                  
optimistas educando y amando                                            
@Mjoseeopt
                                                  


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2026/02/cerebro-proactivo-y-capacidad-cognitiva.html


viernes, 30 de enero de 2026

ANHELOS DEL CORAZÓN

  


                                ANHELOS DEL CORAZÓN HUMANO




Escribo unas pinceladas a raíz de unas ideas que resuenan en mi interior...


Estamos imbuidos en un mundo que lleva mucha prisa, aunque a veces no se sabe hacia dónde..., pero corre a toda velocidad. Estamos en una "cultura" de lo externo, del tener, de éxito, de la imagen, de la sonrisa para la foto, de lo positivo aunque uno esté roto por dentro..., de la "alergia" al dolor y al esfuerzo, de las sensaciones y el emotivismo a flor de piel, a golpes de dopamina.


Todo ello produce desasosiego, pues no estamos hechos para eso, sino que tenemos un corazón para amar, para sentirnos queridos y querer a los demás. Y por este motivo, por ahí estará la felicidad...







Pero, ¿cómo lograr un poco de serenidad en esta vorágine? 



Estar con uno mismo en el silencio interior nos ayuda y da paz. Así podemos pensar con calma, hacernos preguntas esenciales de la vida, adquirimos orden interior, trazamos metas que nos atraen... para encaminarnos a lo que nos ilusiona y estamos llamados a ser, cada uno.


Se trata de desarrollar nuestros sentidos interiores, el sentido común, el conocimiento valioso y atesorado de los que nos precedieron, que ha pasado el tamiz de lo caduco, el sentido de la vida, de lo trascendente, de lo que no se agota aquí y ahora sino que perdura. Y esos deseos que anidan hondo en nuestro corazón, que señalan a un Dios que nos ha creado, y despiertan en nosotros un afecto que conmueve...



C.S. Lewis, creador de mundos imaginarios llenos de belleza, además de ensayos de gran calado, y gracias sus amigos, quedará "sorprendido" por la alegría. Él de joven era ateo, sufrió la muerte muy de cerca en su infancia, y quedó huérfano. Sin embargo, más tarde pensará


"Si el ser humano aprendiera a mirar dentro de su propio corazón, sabría que lo que anhela, y anhela muy agudamente, es algo que no puede obtenerse en este mundo". Y, "si no existiera nada más que este mundo, no sentiríamos nostalgia de otro."






Entonces renace la belleza y la esperanza. Dirá que lo más "dulce" que le sucedió en la vida fue ese anhelo: ..."de tanta belleza, precisamente, me venía el anhelo, sí, siempre el anhelo. Más allá, en alguna parte, tiene que haber más belleza aún".




A veces es bueno detenerse y reflexionar...



* ¿No estaremos desarrollando mucho la técnica, pero con poca "alma"?, ¿un grueso caparazón con capacidades materiales, pero un corazón vacío? Y quizá la pérdida del asombro, de la estética en sentido clásico?: ese percibir la belleza inherente del mundo creado, de lo bueno y verdadero, ese derroche de sentido que posee, lo hermoso que salta a la vista, tanto en lo grandioso como en lo diminuto.


En este sentido, una idea de Werner Heisenberg, Nobel de física y pionero de la mecánica cuántica: ..."Creo que Dios existe, y que de Él viene todo. El orden y la armonía de las partículas atómicas tienen que haber sido impuestos por alguien." Te cuento más sobre esto en el artículo "la ciencia I".






* Y más preguntas surgen como en racimo. ¿Hacia dónde nos dirigimos?, ¿qué curso llevamos?, ¿hacia qué estrella queremos poner rumbo?


Quizá ayude a cada uno pensar: ¿quién soy?, más allá de títulos o trabajo profesional... ¿En qué me centro? En el tener, en el hacer, en el ser..., o en la "cultura" caduca y narcisista de la autorreferencia... Ver qué motivos nos mueven, para ser conscientes de ellos, e intentar ampliar horizontes. Puedes leer más en el artículo "valores, motivos y motivaciones".



* Y, ¿a dónde quiero llegar con mi vida?, ¿qué principios me guían a modo de "brújula" para no perderme en la primera tormenta?, ¿qué hago con las cualidades y talentos recibidos?, ¿qué metas me atraen? Así descubrir la vocación específica de cada uno, y concretar un plan de acción...





* Todos en algún momento de la vida nos hacemos este tipo de interrogantes. Tratar de contestarlos ayuda a no dejarse seducir por los mil estímulos que nos salen al camino, atrapan la atención, y no dejan pensar por cuenta propia. Y producen gran desasosiego: tantas veces estamos "sumergidos en ruido y distracción"... 


Y también para no dejarse manipular por quienes lo pretenden. Es decir, que la persona no se vea convertida en un factor funcional o competitivo de esta sociedad, enfocada sólo en lo económico y en lo técnico. Somos mucho más de lo exterior, y de lo que podemos "hacer". Tenemos un espíritu que revitaliza todo y da sentido y energía en todas las circunstancias. Con un propósito que descubrir y un legado a realizar... como dejó plasmado Viktor Frankl.



Y los ideales y principios nos señalan el "norte", como una estrella polar... Apunta este Nobel, Heisenberg: "Donde no quedan ideales rectores que apunten al camino, la escala de valores desaparece y con ella el significado de nuestras acciones y sufrimientos y al final sólo se extiende negación y desesperación... La religión es por eso la base de la ética y la ética la presuposición de la vida".




                                                         ***




Es necesario que recuperemos el espacio interior de cada persona, con introspección, para "estar" con uno mismo, descubrir pensamientos y convicciones, quizá algo ocultas, y conocerse. En ese espacio cada una está en su propia “casa”, donde es dueña de sí, como apunta la gran filósofa Jutta Burggraf. Ahí puede ser libre, no condicionada, pensar por cuenta propia, ser ella misma. Lo interior construye, posibilita mejorar, y da libertad para "enfocarse" en metas nobles. 






* Se trata de destacar y fomentar lo verdaderamente humano de la persona. Y lo que está llamada a ser, con el anhelo que posee en su corazón, con su componente espiritual, que reclama un Alguien con quien conversar y sentirse querida. Ese anhelo la coloca receptiva a la luz y belleza de Dios. Y esto es lo que más necesitan las personas de hoy, llenas de "cosas", pero vacías de sentido tantas veces. Así llenarse de luz, y aportar luz, alegría y paz a las personas cercanas.


Hemos sido creados para la belleza, abiertos al misterio, también en dirección vertical...



Si se cierran las ventanas que miran a Dios, a su bondad, belleza y luminosidad, la luz no puede llegar, y se va instaurando la oscuridad: las sombras se ciernen. Perdiendo el aire que renueva el corazón, y la libertad y creatividad propias de cada persona, diseñada a imagen de ese Creador, con tan alta dignidad.






Quien tiene un corazón despierto verá que a su alrededor muchos esperan alguna luz que les oriente y alegre para salir de la oscuridad... Porque, la bondad es la base de un cerebro sano, y la mejor cualidad de la persona. Nos lo recordaba con fuerza L. van Beethoven, "el único símbolo de superioridad que conozco es la bondad", y su himno de la alegría en pleno sufrimiento y sordera, que abre la puerta a la esperanza. Porque, donde hay alegría, ¡hay optimismo y esperanza!...








* Recuperemos al ser humano, genuinamente humano, capaz de asombrarse, de cuestionarse las cosas y de pensar más allá de sí mismo, con esa capacidad de amar a otros, porque así hemos sido creados. Descubrir la belleza de la libertad y de la dignidad de cada persona, que cautiva y pone esperanza por doquier, incluso en los momentos difíciles... Capaz de lo heroico, de trascenderse a sí misma y querer a los demás, especialmente si las circunstancias lo requieren. Lo estamos viendo: donde se cierran esos ventanales, acuden personas heroicas y dejan su semilla de humanidad...



Y es más, en ese pensar en los otros se escode, como agazapada, la auténtica felicidad que todos anhelamos, y a la que nos dirigimos quizá sin ser muy conscientes, pues su anhelo nos apela fuerte... Cuidar de las personas nos hace de veras dichosos, y humanos, ¡auténticamente humanos!




                       



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡¡Muchas gracias!!



                                                                      Mª José Calvo
                                                                      @Mjoseeopt
                                                            optimistas educando y amando




Pongo algunos enlaces relacionados:


  






URL: 

https://optimistaseducando.blogspot.com/2026/01/anhelos-del-corazon.html