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sábado, 1 de junio de 2013

EL PORQUÉ DEL OPTIMISMO


            

           ¿Por qué optimistas?


El optimismo es una forma de afrontar la realidad y de enfocar las cosas, además de un tipo de personalidad. Sin embargo, no se trata de esperar pacientemente que todo ocurra de forma positiva, sino que actuamos, ponemos lo que haga falta de nuestra parte para que eso ocurra. 

       Sin duda es bueno ver el lado positivo de las cosas, independientemente de que las hayamos trabajado o nos hayan sido dadas.

También optimista, en el sentido de óptimo, de mejor, ¡de excelencia! En lo referido a la educación de nuestros hijos, al cariño en pareja..., etc.  Se trata de lograr una familia ¡optimista y alegre!







       Si ponemos el "listón alto", significa que tenemos una meta valiosa, un objetivo como familia. Esto nos permitirá tener una trayectoria más o menos en el camino, y poder rectificar siempre que haga falta, teniendo en el punto de mira esa meta.

      Como señala S. Covey, entre un estímulo y una respuesta está nuestra libertad para actuar de una forma u otra. En esto consiste ser proactivo. Se trata de actuar en base a unos valores, centrados en principios, y no de reaccionar según las circunstancias. Poner pensamiento antes de dar una respuesta o de actuar.

        Y, como el profesor Oliveros F. Otero apunta, “no ser de esos que les suceden cosas, sino de los que hacen que las cosas sucedan”...


¿Para qué necesitamos el optimismo?


En primer lugar, nos alegra la vida. Y alegra la de los demás. Qué agradable es tener cerca a una persona optimista..., que contagia su alegría. Y qué pesado es tener una persona triste y pesimista, incluso en las mismas circunstancias... 

     También nos ayuda a soñar y apuntar alto... Sin optimismo es difícil tener ideales y metas que merezcan la pena, y luego luchar en ellas.







         Nos da seguridad, a nosotros y a nuestros hijos, para vivir en este mundo que nos rodea. Según cómo nos manejamos los padres, nuestros hijos irán aprendiendo a hacerlo. Se fijarán en nuestros referentes y tratarán de imitarnos sin darse cuenta. Es como abrir una “senda" de exploradores: vamos marcando un camino con nuestras huellas... De ahí la responsabilidad que tenemos.





        El optimismo es importante en relación a enseñarles a querer con un amor auténtico, de calidad. Es decir, que querer significa demostrarlo con obras y detalles, haya sentimientos favorables o no... Es la forma en que el otro se sentirá querido de veras...  Y como están todo el día mirándonos, aprenderán qué nos motiva, cómo nos relacionamos, y cómo nos manejamos emocionalmente y afectivamente. Somos sus modelos, y nos copiarán.


También es necesario en nuestras motivaciones, para no conformarnos con cualquier motivo, sino intentar elevarlos de bien a mejor... Por ejemplo, del nivel extrínseco al intrínseco, o incluso al trascendente. Es decir, hacer las cosas no solo por un premio material o una gratificación inmediata, sino por la bondad de acción en sí, por lo que nos aporta de forma intangible, por aprender, o incluso por los demás, que es la motivación mejor, y la que nos hace sentir más felices.





El optimismo nos ayuda a tener prestigio, sobre todo ante nuestros hijos, que es lo que más nos interesa, para poder ayudarles en su crecimiento como personas. Y es preciso prestigiarnos el uno al otro, haciendo notar lo bueno y positivo de cada uno. Contando una anécdota simpática del otro..., o valorando y agradeciendo muchas cosas que hace por los demás.


También nos sirve para luchar por objetivos valiosos. Hace falta aspirar a metas altas para movilizar energías... Las cosas no salen solas, más bien hay que esforzarse en lograrlas.




          Y resistir las adversidades y dificultades de la vida y no abatirnos ante cualquier problema. Considerarlo como retos, y luchar siempre. La paz en el hogar es la resultante de una lucha esforzada de cada uno por dar lo mejor de sí. La vida es un comenzar y recomenzar siempre nuevo.






       Dejo aquí un corte de "El Señor de los Anillos", de la obra de Tolkien, de las productoras New Line Cinema, WingNut Filmas y Saul Zaentz Film Co. Tienen que sortear un aparente fracaso de La Compañía, pero, en vez de desanimarse y hundirse, ven todas las posibilidades que se abren ante ellos... "¡No los dejaremos solos!, vamos a cazar orcos..."







                        
La cualidad del optimismo nos permite crecer como personas, en un clima de confianza y cariño, cuyo ámbito natural es la familia. Y genera una autoestima saludable, porque cada uno se siente muy querido. También nos apoyamos en los puntos fuerte de cada persona, y no tanto en falsas expectativas... 


     Además, el optimismo estimula una serie de cualidades y valores relacionados como el asombro, la admiración, la gratitud, la empatía, la generosidad..., la esperanza, y la alegría.



       Y, si luchamos por sacar a la luz lo mejor de nosotros mismos, seremos líderes de nuestros hijos, y crecemos como personas y como familia. Motivaremos y arrastraremos con nuestra vida coherente y alegre, y, como consecuencia, seremos felices y haremos felices a todos los que nos rodean, porque el optimismo ¡es muy contagioso...!







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Dejo enlaces relacionados: 

*La misión de la familia 

* ¿Conciliar...?: "si quieres, ¡puedes!", y además lograrás sinergia


* "Cuidar las relaciones familiares"






                                                                          Mª José Calvo

                                                               Optimistas educando y amando






URL del post:

https://optimistaseducando.blogspot.com/2013/06/el-por-que-del-optimismo.html






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