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viernes, 20 de abril de 2018

SOLO TÚ PUEDES DECIDIR QUÉ HACER CON EL TIEMPO...


       

          "SOLO TÚ PUEDES DECIDIR..."




¡Qué gran legado es la maravillosa obra legendaria de Tolkien...!


Un despliegue de belleza, que parte de las palabras y su significado, de las historias que transmiten. Y la esperanza, que nace por doquier...


Escribo esto porque nos ha dejado Pepe Mediavilla. Ha embarcado a los Puertos Grises... a la blanca orilla....

¡Gracias por poner voz a Gandalf! 

Tus palabras están grabadas en nuestros corazones.




Dejo un post que escribí con este tema...




                       EL TIEMPO QUE SE NOS HA DADO…


                 
J. R. Tolkien, en su gran obra maestra de “El Señor de los Anillos”, escribió y puso en boca de Gandalf: 


“Eso desean los que viven estos tiempos. 
Pero no nos toca a nosotros elegir qué tiempo vivir, 
solo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado…”




                                                
Lo único que está en nuestras manos es decidir qué hacer con lo que tenemos, con el tiempo, con las oportunidades, con nuestros “talentos”…

       
Podemos encerrarlos para que no nos los arrebaten, o sacarles brillo para presumir, o subir la escalera del “éxito-a-toda-costa”, o, utilizarlos, aunque les caiga el barro y el polvo del camino, y hacer algo grande con ellos. Por ejemplo, ponerlos al servicio de la familia, de los amigos, para mejorar este mundo en el que vivimos, hacerlo más acogedor y humano, más “bello”, por lo menos en ese ambiente donde nos movemos cada uno.
Eso requiere una lucha continua por dar lo mejor de cada uno, y esfuerzo para conseguirlo. Salir un poco de nosotros mismos para pensar en los demás, para prestarles la ayuda que necesitan, para establecer relaciones de auténtica amistad…, para ayudarles a desarrollar su mejor personalidad.


Y así, conseguir lo que estamos llamados a ser, cada uno, si ponemos empeño, ilusión, y esfuerzo, y nuestras mejores intenciones y cualidades cultivadas. Con optimismo en la lucha, porque nada sale solo, y a veces, tampoco a la primera… También con esperanza, que es la cualidad del “caminante” que sabe que va a llegar a la meta…, ¡aunque requiera sacrificio!, y mucho en ocasiones.





Por eso, hay que soñar, y apuntar alto, para movilizar energías, para despegar de la vida fácil y cómoda, de "yoísmos" que nos atrapan, de la "gravedad" terrestre, que nos paraliza y atenaza muchas veces…

Y después de soñar, ponernos a la acción: concretar en un plan y ponerle fecha para llevarlo a la práctica, sin “procrastinar”, ni perezas empobrecedoras… Poniendo el corazón.





Especialmente en familia, para pensar en los demás y alegrarles la vida, para dar cariño a todos, para forjar su mejor personalidad, pero ¡la suya!, y para sentirnos queridos también… 




Porque, la persona, como acuñó un gran pedagogo, es un “ser de aportaciones”, un ser efusivo, un ser destinado a amar… Se realiza dando, y sobre todo dando cariño, pensando en los demás, para ayudarles a conseguir su mejor "versión". Primero con nuestra propia pareja, con nuestros hijos y también con los amigos... Quien tiene un amigo, ¡tiene un tesoro!


Y si sale bien, ¡agradecimiento! Si sale mal, tenemos el poder del perdón, que sana las heridas, tanto al darlo como al recibirlo... ¡Y volvemos otra vez a la lucha esforzada, pero esperanzada…! 


La vida es un comenzar y recomenzar siempre nuevo, con ilusión, con optimismo, con la esperanza de los “cuentos de hadas”… que dice Chesterton. Porque la historia está custodiada por el Bien, pero hay que esforzarse en “hacerlo”: cuesta trabajo, pero siempre compensa. Además podemos sembrar paz, sonrisas, alegría y optimismo...










Siguiendo con “El señor de los anillos”, hay un interrogante que nos puede ayudar. Se la hace Frodo a su inseparable amigo, Sam, en un momento en el que está abatido por tanto sufrimiento y tanta carga, y quiere desistir ante el ataque inminente de los Nazgul…

Sam: - “ ¡No se rinda, señor Frodo!”

Frodo: Le mira y le dice: -¿Y tú por qué luchas?

Y Sam le contesta: -¡Porque reine el bien en este mundo…! ¿Se puede luchar por eso, no?

Y es lo que le infunde ánimo a Frodo para volver a la lucha contra el enemigo,  para no rendirse nunca.



Dejo un pequeño corte de la película, de Peter Jackson, de las productoras New Line Cinema, WingNut Filmas y Saul Zaentz Film Co. 


 




¿Por qué?
Porque, siguiendo con la obra de Tolkien, "El Hobbit", me ha gustado especialmente una idea que señala Gandalf, y que nos puede indicar un camino a seguir para llegar a la meta... Que además, nos puede reconfortar ante tanta miseria y sufrimiento repartido por el mundo, y ante tanta vida superficial, sin sentido, y vacío existencial.


 
La Dama Galadriel pregunta a Gandalf, acerca de una misión que quieren llevar a cabo:

- “¿Por qué el mediano?”

Y Gandalf le responde: 
-“No lo sé… Saruman cree que solo un gran poder puede contener al mal. Pero lo que yo he aprendido es, que son los detalles cotidianos, los gestos de la gente corriente, los que mantienen el mal a raya: los actos sencillos de amor…”



-“¿Por qué Bilbo Bolsón? Tal vez porque tengo miedo, y él me infunde coraje…”


                                 ¡¡Precioso!! ¡Sobran las palabras!


                                                  




Entonces, se trata de poner ilusión y cariño en las pequeñas cosas cotidianas aunque parezcan insignificantes. Pensando en los demás, en la familia, en los amigos, en hacer algo grande en la vida, aunque no se note, aunque no estemos en el “escaparate” del postureo...

    
Especialmente en familia, en el amor en pareja, porque es algo de gran importancia en la vida: lo que nos da su energía para luchar, lo que nos anima y motiva, y da esplendor a cuanto hacemos… Lo que engrandece a cada persona. Porque nos ayuda a salir de nosotros mismos, a pensar más en la persona a la que queremos, en su bien, en que logre su mejor personalidad y consecuentemente sea feliz. Puesto que la felicidad es proporcional a la capacidad de amar de cada uno, expresada día a día en obras concretas.

Así todo cobra más relieve, porque, con el “toque” del amor, nuestras acciones rebosan de trascendencia, y además nos hace más felices porque pensamos en el bien de los demás.




Por eso, valorar el amor que tenemos cada uno, defenderlo y trabajarlo, custodiarlo, para crecer en él un poco cada día, con ilusión y lucha esforzada. Esto es cuidarlo, alimentarlo, mimarlo, sin esperar a perderlo... para darnos cuenta de su importancia y maravilla. Origen de cada familia, y fuente de plenitud personal, y felicidad.

Alimentar el “fuego” del amor con “repelones” y cosas pequeñas que prendan bien, pero continuas en el tiempo: mimos y delicadezas, detalles y gestos frecuentes que aviven ese fuego. Y grandes troncos en los inviernos fríos... Que nos dé su luz y su calor en todas las circunstancias de la vida: en las buenas, y en las menos buenas, cuando otras luces se apaguen...





Como señalara un gran filósofo y pensador, Tomás de Aquino, el amor es el “regalo esencial”, y gracias a él todo lo demás se nos da sin merecerlo...


       
Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con tus amigos. ¡¡Muchas gracias!!



Dejo algunos enlaces relacionados:





                                                                            Mª José Calvo
                                                                         optimistas educando
                                                                             @Mariajoseopt



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