Translate

Lograr armonía familiar

Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de mayo de 2026

CEREBRO ADOLESCENTE I: CÓMO AYUDARLES NEUROBIOLÓGICAMENTE


                     

               CEREBRO ADOLESCENTE: "TIPS" PARA AYUDARLES



La adolescencia es un proceso de maduración personal, de repensar las cosas, un descubrir su personalidad e identidad, para ir construyéndose a sí mismos: con sus propios talentos, sueños y anhelos, gustos, y atisbar el sentido de su vida.


Por este motivo, el cerebro adolescente está en plena explosión y cambio, con poda de neuronas y nuevas conexiones, circuitos y redes neuronales. Como vimos, su sistema límbico, con la amígdala, está hiperexaltado, y la corteza prefrontal, con las capacidades superiores de una persona, inmadura… 







Están en un cambio estructural cerebral, con lo cual el pensamiento analítico, el poder de decisión, el autocontrol y manejo de emociones y el procesamiento de recompensas..., no están todavía operativos. Sin embargo, debemos ayudarles con pequeños trucos para que se vayan entrenando en usar su cerebro de forma proactiva, enseñándoles a pensar por cuenta propia desde bien pequeños. Y protegiéndoles de lo que impida o retrase su maduración cerebral y personal.




Y con esta mezcla “explosiva” tenemos que comprenderlos, quererlos, y animarles con optimismo, desde un segundo plano, sin dejar de exigir en pequeños retos lo que necesitan en esta etapa crucial. Hasta disfrutar con ellos, a su manera...





* "Tips" para ayudarles:



1- Escucha a tu hijo con paciencia. Habla con él, con ella, que no es sinónimo de darle una charleta, ni de interrogarle… Aprende a ver lo que quiere decir sin palabras: con su mirada, su conducta. Interésate por su vida cotidiana. Sé comunicativo para que haya confianza, cuéntale tus cosas, sin esperar o pretender que lo haga él o ella también. 

           

No admiten grandes discursos, pero sí dejar caer una idea, con gracia, en un momento oportuno. Y sobre todo nuestra coherencia personal: nos miran y escudriñan constantemente.

           





2- Dile sus cualidades y habilidades para que las conozca y las pueda desarrollar. Transmite los valores importantes personificándolos: es decir, con tu ejemplo de vida.


Fomenta su autoestima: piensa, y dile en qué es bueno, y esas fortalezas específicas suyas. Elogia lo que hace bien y el esfuerzo que pone en cualquier detalle. Lo positivo es más efectivo y constructivo que detenerse en lo que no nos gusta. A veces sólo intentan saber cómo son, o ver si pueden hacer algo...






3- Usa tu autoridad y referente de forma distinta a otras etapas: sugiriendo, motivando, en un clima de confianza, en la dirección de su formación personal y en la participación en la vida en familia. Busca encargos que le gusten y se le den bien para que disfrute, y otros que le reten en algo. Ahí estará su crecimiento como persona. Con esas pequeñas tareas se crecen y aprenden a pensar en los demás, por cariño. 


Abridles el corazón, adecuado a su edad y madurez, hablad de sentimientos, y contad con su opinión y sus decisiones en temas que os preocupen: se sentirán escuchados, valorados y queridos. ¡Importantes! 

           

Y a veces hay que decir que ¡NO! Aprenden, se sienten tenidos en cuenta, ayudados, se les ilumina un sendero, y más tarde lo entenderán mejor. En familia es preciso conseguir un equilibrio entre vivir unos valores, basados en principios, y hacer un ambiente alegre, cuidando la calidez y la afectividad de cada uno. Pero sin ceder en lo importante por mantener una aparente "calma"...




4- Crea un clima de confianza. Dale la independencia y la autonomía que necesite desde pequeño, aunque se equivoque. Ayúdale a decidir por sí mismo. Y explícale que la libertad no es sólo autonomía o elección, sino que va unida a la responsabilidad, lo cual capacita para poder amar. Dadles libertad, y pequeñas y grandes responsabilidades: que aprendan a pensar y tomar decisiones, y apuntar a metas altas, valiosas, ¡nobles!      






5- Educa su carácter desde muy pequeño: deben entrenar su voluntad y aprender a luchar. Aquí el padre tiene un papel muy relevante, pues les ayuda a superar obstáculos, a esforzarse, a salir de la vida cómoda. Él los lanza fuera para que aprendan a volar... A nosotras nos costaría más. 


Por tanto, forjar su carácter: estudio, deporte, amigos, buena cara y no quejarse. Te lo cuento en la entrada "forjar el carácter". Es muy relevante que entrenen su voluntad. ¿Cómo?, con pequeños objetivos y retos que les atraigan, aprendiendo a postponer recompensas..., no sucumbiendo a tanto estímulo del ambiente: caprichos, comidas "basura", pantallas... Toda esa vorágine que quita la paz, fragmenta la atención, y les hace más dependientes de dopamina instantánea, que retarda su maduración cerebral, destruye el pensamiento y la atención, la lucha por metas importantes. 






6- Hablad con ellos en un momento distendido, quizá tomando algo, de sus temas y anhelos, elaborando un plan de metas y objetivos que quiera conseguir. Hacedlo en pequeñas dosis. Con exigencia comprensiva, o comprensión exigente, según el momento, y una sonrisa. 


No le lleves la contraria en temas de poca trascendencia: céntrate sólo en lo importante. Con suavidad...


Así como fomentar el ejercicio, el deporte, y cuidar el sueño circadiano reparador, porque ellos necesitan dormir más horas para reorganizar y consolidar ese cambio estructural de su cerebro adolescente.







7- No se trata de solucionarle la vida, sino de hacerle pensar por cuenta propia, y que aprenda a tomar decisiones. Por ejemplo haciendo buenas preguntas, poniéndole en situación de coherencia, dejando caer alguna idea que necesita como de pasada… Y ante sus emociones, a veces tan desbordadas, enseñarles a poner un punto de reflexión. También imaginación para ver alternativas ante hechos o posibles conflictos, antes de que ocurran. 


Tienen mucha energía y quieren cambiar el mundo, pero que empiecen por lo pequeño y concreto: encauzar esa rebeldía hacia lo que le mejora como persona. Aprender autodominio para pensar y actuar con más libertad. Y enfocarles hacia los demás: hermanos, familia, amigos... Si quieres ampliar, en "enseñarles a querer". Descubrir la dicha de ayudar a los demás.


  





8- Ante algo incorrecto, a veces basta con una mirada, o un gesto de disconformidad para que se dé cuenta que no está bien. No hace falta castigar por sistema. Hablar con él, con ella, y corregir en privado, con delicadeza; que nos duela hacerlo. Y siempre resaltando lo bueno que tienen y hacen, que a veces ni lo vemos.


Además, ellos mejoran cuando se sienten queridos, especialmente gracias al amor mutuo de los padres, en el que se miran y se crecen. Y aprenden por modelos de conducta, no por discursos o malas caras... Y luego, confiar.

       

Y acostúmbrate a perdonar y olvidar. Perdonar es amar más de lo que puede fallar, y es creerle capaz de ser mejor que eso que ha hecho… Como nos pasa a todos. Dale nuevas oportunidades: ¡muchas! Y ejemplo vivo de perdón. 




¡Quiérele cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite!


        






Dejamos más ideas para ir trabajando su corteza prefrontal en otra entrada. Planificarse en el tiempo, la amistad y el amor, los motivos trascendentes... Todo debe ir encaminado a ayudarles a pilotar su propia vida, estableciendo buenas relaciones personales, siendo capaces de amar: nuestro mayor anhelo y felicidad.







 Continuará...



 Espero que te haya gustado, y puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




Mª José Calvo                                  
optimistas educando y amando                                            
@Mjoseeopt
                                                  



Algunos enlaces relacionados: 



  
         
           
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2026/05/adolescentes-como-ayudarles.html 
                                                       

viernes, 14 de febrero de 2025

UN SECRETO DEL AMOR...

 

                        UN SECRETO ACERCA DEL AMOR DE PAREJA



San Valentín... Para construir, cuidar y fortalecer el amor de pareja, hoy y todos los días, dejo unas ideas.

Porque, el amor hay que cuidarlo y trabajarlo cada día..., si no se debilita y muere... Es el "tesoro" más grande que tenemos, y debemos custodiarlo.



Cuentan que, en una conversación de un jovencito con un anciano, le revela uno de sus más grandes secretos, que le ha permitido ser feliz en su vida. Se trata de :

-"Olvidar cada noche, y recordar cada mañana..."


Es decir, cada noche, antes de dormir, deshacerse de los pequeños conflictos, rencores, los malos entendidos, las palabras dichas sin pensar, o en malos momentos... No dejar que la amargura o pensamientos negativos crezcan en mi corazón. Sin embargo, traer al corazón todo lo bueno del día, momentos compartidos, ilusiones, y atesorarlo...

Y cada mañana, recordar por qué elegí y elijo querer a esa persona: mi esposa, mi esposo. Re-cuerdo, traigo al corazón, sus cualidades y encanto, su gusto, su delicadeza y elegancia, su sonrisa y fortaleza, sus virtualidades y talentos singulares, su mirada comprensiva y acogedora... Y podemos seguir cada uno...



El amor, como sucede en cualquier relación valiosa, tiene retos, dificultades, hay que adaptarse al otro, cederle el protagonismo, por amor, intentar hacerle feliz... a su modo.

Y siempre hay diferencias, y puede haber fallos, malentendidos, problemas, momentos difíciles o de sufrimiento... que a todos nos llegan.





Sin embargo, el amor, y perdón, la otra cara del amor, es la amalgama que mantiene unidos los corazones, cuando todo va bien y, cuando la vida es más dura.

Aprender a perdonar lo que nos duele, lo que damos vueltas y agrandamos, lo que imaginamos que trata de hacer... Poner amor en el dolor sana las heridas. Nos liberamos de rencores, y liberamos a la persona querida de lo menos honorable... De ese modo, como señalara la filósofa Jutta Burggraf, se puede permitir un nuevo comienzo. La vida trata de "comenzar y recomenzar"...





Perdonar es resaltar la dignidad de las personas, es dejar vencer al amor, no al orgullo ni al odio o la ira..., es cuidar la relación, es tener paz en el alma sin querer llevar la razón. Como te contaba en otros artículos, vale más la unión de los dos que el llevar razón... El perdón resana y "devuelve" la dignidad a las personas...

Es decir, saber reforzar el vínculo y los sentimientos positivos de cariño afecto entre los dos...




Por tanto, pensando en cuidar el amor y protegerlo, podemos poner un gesto de paz, de concordia, de simpatía, de complicidad con la persona que cada uno elegimos el día del "sí quiero". Un beso cariñoso, una llamada que le entusiasme, un detalle pequeño que haga la diferencia..., un abrazo especial que una y dé energía para bregar cada día...



El amor no se mide tanto en los días perfectos y sin discusiones, sino cuando se sabe seguir adelante, entre los dos, con cariño, cediendo, sin rencores, a pesar de las diferencias, pues son algo intrínseco en toda relación.

Mucho más en pareja, entre un hombre y una mujer, en la que cada uno es muy diferente, sólo por eso. No hay que sorprenderse. Luego hay que sumar las diferencias de carácter, de modos de actuar, las cualidades da cada uno, diferentes lógicamente, los sentimientos, que cada uno los vive de distinta forma... 


Como dice con gracia G. K. Chesterton hablando de la incompatibilidad de caracteres: "yo no conozco ningún matrimonio compatible"...

Y lo bueno es que con esas diferencias se puede lograr sinergia, una sinergia creciente si se hace equipo. Y los hijos lo ven, y lo agradecerán, más que cualquier otra cosa que podamos pensar o regalar.



Cuidar el amor, el de cada uno, es responsabilidad nuestra, y un trabajo de artesanía, muy reconfortante, que nos hace felices. Es una ayuda mutua, recíproca, para dar lo mejor de cada uno, pensando en el otro, a la luz del cariño y la confianza. Un ir ascendiendo y encumbrando nuestra meta tan espectacular que nos espera. 

Quien ama se siente libre y realizado, y es dichoso pensando en el otro, buscando su bien, lo que le hace mejor persona. Y eso es precisamente lo que nos hace de veras felices.







Para acabar, una cita de Katharine Hepburn: "El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar".



                                               Mª José Calvo
                               Optimistas Educando y Amando                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             optimistaseducando.blogspot.com 
                                                             



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con tu persona querida, amigos, o por las redes sociales, copiando la URL de abajo. ¡Gracias!








Dejo enlaces relacionados:





  





Las heridas del-amor  


Fortalecer-el-amor-6-claves

                                                                   
                                                                                           
                                                                          
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2025/02/un-secreto-del-amor.html