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sábado, 15 de agosto de 2020

PLAN ACCIÓN I: "AVIVAR" EL AMOR



                               PLANES DE ACCIÓN PARA "AVIVAR" EL AMOR...



                                         PLAN nº 1: COMPRENSIÓN






OBJETIVO: COMPRENSIÓN Y DETALLES CON LA PERSONA QUERIDA



MEDIOS:

* Enfocarse en el "tú" del otro, buscando su bien: lo que le hace mejor persona,(poner el yo un poco entre paréntesis)                                                                                           

* "Viajar" al interior del otro:

  • Percibir su forma de sentir, pensar…, de afectarse por las cosas 
  • Ver lo que le entusiasma, anhela, necesita, o le molesta..., para evitarlo
  • Descubrir todo lo bueno que tiene, (con una mirada cariñosa): sus cualidades y fortalezas…, sus talentos escondidos, y su esfuerzo por querer.

*Conocer el "lenguaje" con el que se siente querido: 

  • palabras de afirmación, detalles de atención y servicio, besos, una comida, algo sensible, sentirse escuchado, valorado, admirado…, contacto físico, un abrazo íntimo..., o algún regalo.   
  • hablarlo los dos, y así aprender a usar el lenguaje que le gusta al otro, aunque no sea el que más nos guste a nosotros. 







CONCRETANDO:

1- Aumenta "la dosis" de amor. Tener en mente en cada momento qué puedo hacer por él, o ella

2- Experimenta la dicha de hacerle feliz

3- Intenta mejorar "la imagen" mental que tienes del otro. Percibe todo lo bueno


4- Un punto pequeño de lucha personal para elegir cada día:

          * ¡sorpréndele!

          * sonríe...

          * ten un detalle sin esperar nada a cambio

          * celebra algo, en especial las fechas importantes

          * cambia la protesta por un "gracias", o, tu mala cara por una expresión más afable. ¡¡El rostro habla!! Es el espejo del alma.

          * sé el primero en pedir perdón, aunque creas que tienes razón: ¡sana heridas!

          * sentido del humor, sobre todo si hay contratiempos. Saber reírse de uno mismo, no darse tanta "importancia"...

          * escucha con empatía, sin querer contestar de inmediato

          * admírale por algo concreto, y díselo


          * ¡nada de reproches ni ironías!: ¡destrozan la convivencia!


          * otro que que se te ocurra que le guste a tu esposo, esposa







Espero que te haya gustado, puedes concretar un plan para tu familia, y ¡gracias por compartir!




Dejo enlaces relacionados por si te interesa algún tema: 


* Comunicar-el-amor: lenguajes del amor 


















                                                                         Mª José Calvo
                                                           optimistaseducando.blogspot.com
                                                                         @Mariajoseopt




URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/08/plan-accion-i-avivar-el-amor.html

miércoles, 8 de julio de 2020

BUEN FEELING EN PAREJA

 


                                                DOS ASPECTOS DEL BUEN AMOR

        
Qué importante es cuidar el amor, como un buen "jardinero" cuida su jardín. El amor es lago vivo que, si no se riega y se alimenta constantemente, se puede ir debilitando, secando y marchitando. Y acaba por morir. Por ejemplo, con atenciones y admiración, con ternura, con asombro y agradecimiento, con delicadeza y servicio gustoso, con amistad y perdón...

          
La amistad lo hace más hondo y duradero, acompaña a la pasión inicial a lo largo de la vida, concretando  y solidificando la unión de los dos: estableciendo lazos fuertes, como dijera El Principito.



Hay que poner ilusión para hacer realidad ese proyecto a lo largo de los días. Y la ilusión deriva del amor: del querer de veras, y del sentirse querido por la otra persona. El sí quiero es el punto de partida para ir amando más y mejor, de manera que se vaya aprendiendo a amar de forma excelente. Es decir, poniendo al ser querido en el centro del corazón. 

      
Amar es pensar primero en el otro, es darse, es entrega y gratuidad... Y es querer regalarle la propia persona, hasta lo más profundo del ser: nuestra intimidad. Y también acoger: "dejarle ser" quien es, como diría Julian Marías, con sus cualidades, no intentar cambiarlo, y acoger lo que nos entrega.



    
      
Así, hacer real esa unión de dos personas en el amor. Construir "lo nuestro", hacer equipo con esa persona tan especial, con la que uno quiere compartir la vida entera. Saber que, en ese equipo, si tú ganas, yo gano.



     
En el amor hay que cuidar los dos aspectos de la relación. Entregar, y entregarse, y acoger a la persona querida. En esto consiste la reciprocidad del amor. Cada uno se entrega al otro, que le acoge. Si no hay quien le acoja, no podrá darse... Por eso estar atentos, no cortar iniciativas. Y no es menos amor el acoger, sino que precisa más finura..., dejarle el protagonismo al otro.

      
Amar es como un diálogo entre el dar y el recibir. Una corriente de ida y vuelta de pensamientos, afectos, sentimientos, ilusiones, anhelos, esperanzas... Todo entra en ese diálogo: sin secretos con quien más se quiere en este planeta.

     
Por eso es necesario establecer una relación fluyente entre los dos: dar y recibir. Ver sus cualidades singulares, ¡únicas!, mantener la admiración viva por esos talentos que hemos descubierto en la otra persona, por ese esfuerzo que pone en ser amable y en querer... Percibir sus fortalezas y todo lo bueno que posee, porque, al mirarle con cariño, se descubre lo mejor del otro. Y eso enamora. 
      

De esta forma se puede agradecer, y fomentar. Ademas, sus cualidades propias son el camino hacia su perfección como persona: hacia su plenitud. Quererle tan cual es, y animarle a desarrollar todo ese potencial... Ahí se forja la felicidad. Y no tanto en sentirse "a gustito"... Y nos ponemos a su servicio para ayudarle a conquistarlo... Aquí entra en juego la cabeza, además del corazón, y todo nuestro ser: el cariño convertido en obras. 

Si la mirada se vacía de cariño, sólo se verán diferencias, manías y defectos... Salta la alarma... Y el remedio sanador siempre es aumentar la dosis de cariño, aunque a veces duela. 




   
* Cuatro ideas para un buen "feeling" en pareja




       
1- Ser empático y ama-ble, en la forma más propia de la expresión. Es decir, dejarse querer, ser agradables de amar, ponérselo fácil a la otra persona. Y tener empatía, tan propia de la persona: usar las "neuronas espejo"... Como señala Melendo, ¡facilitar el amor!

       
Aprender a "provocar" amor. Procurar ser una persona que pueda ser amada, que intenta pensar en el otro antes que en sí misma. Que le facilite la tarea. Así estimular su amor, y enamorarle. 

      
Y se manifiesta de mil maneras. Por ejemplo, poniéndose atractivo para que el otro disfrute, reflejando la belleza personal por esas cualidades y virtudes que se lucha por adquirir... Es la forma de hacer más estimulante y grata la convivencia, y de mantener viva la sensualidad y el cariño. Cuidando los sentidos, que alimentan los afectos y el amor.

       
Otra forma, relacionada más con el carácter de cada uno, se traduce en cuidar la delicadeza en el trato, las formas, la sonrisa, las contestaciones..., que también construyen esa amabilidad personal.

        
Cada uno tiene la tarea de estimular el amor del otro, suscitar su amor, siendde veras muy amable... Como en la época del noviazgo.





        
 2- Entregarse y acoger a la persona querida 

     
Cada uno se da en la medida en que va a ser acogido... Por eso, entregar y acoger van muy entrelazados, y hay que cuidar ambos aspectos en el amor.

    
La sociedad actual es muy individualista, muchas personas son autosuficientes: no quieren depender de alguien, o, viven encerradas en sí mismas pensando que así serán más felices. Y el amor es gratuidad, efusividad, entrega. Requiere pensar en el otro. Y la generosidad es una cualidad imprescindible, de la que depende el éxito de la vida en pareja. Con personalidades inmaduras el amor no llega a su plenitud, más bien no da la talla... Y es una pena, porque engañarse en amores, como señala Kierkegaard, no tiene recompensa, ni presente, ni futura.


       
La clave para ser feliz es darle prioridad al tú. El único modo de "quererme bien", como tanto se dice, pero no siempre bien enfocado, es estando pendiente del otro. Apunta Mark Twain: "la mejor manera de alegrarte es intentar alegrar a alguien". Muy en especial a la persona querida. Es decir: "Salir del vivir para mí, y alcanzar el vivir para ti", que dijera J. B. Torelló.




       
3- Una aventura para dos

       
El día del "sí quiero" es el punto de partida de la aventura: amar más y mejor al ser querido. Así mejorar como persona, pensando en el otro. Cualquier esfuerzo es nada cuando se está enamorado, y si se hace por amor, todo compensa. Y ¡compensa de veras...!


     
Con el tiempo, el "yo" puede surgir una y otra vez, y hay que estar atento a centrar la mirada y el corazón en la persona querida. Que el propio ego no invada la relación, para que el amor sea el gran vencedor. El "yo-me-mi-conmigo" reiterados, tan en boga, asfixian el amor.

     
Ser conscientes de que, lo que no se hace por amor, no sirve, no construye, o incluso puede hacer daño. Ya que, en el amor sólo se "tiene" lo que se da... Y, sólo el amor une; si no une, no es amor. Parece un poco paradójico, pero así es.


     
Por tanto, hay que cuidar y trabajar el amor día a día, con rectitud de intención, poniendo a esa persona tan querida en primer plano. Pensar pequeñas cosas que aporten, necesite, le gusten, y hacerlas operativas. Enfocarse en el otro, en quererle, en ayudarle a lograr su mejor versión. Admirando sus cualidades y fortalezas, y valorando su empeño en querer. Todo ello es algo que une.




      
Además, la felicidad no se logra persiguiéndola, ni pensando en el propio yo, sino que, como hemos visto muchas veces, y señala este gran humanista, Tomás Melendo, es directamente proporcional a lo que uno es capaz de amar a los demás, y en concreto al ser querido. Es la consecuencia de crecer como persona, que a su vez deriva de aprender a amar con un amor incondicional, con un amor maduro.


      
         
Es preciso empeñarse en cada momento por comunicar el amor, demostrar ese cariño con los pequeños gestos y atenciones. Enamorarle y enamorarse cada día más de esa persona tan querida.
  
     
         
4- Tiempo y cariño, "querer-querer" 

     
Cuidar el tiempo juntos para disfrutar de su compañía. Cada día un rato para conversar y "estar" simplemente con el otro, para disfrutarle. Cada semana, buscar una tarde libre para los dos, un café, una excursión, una salida, una cena... Usar la creatividad y concretar.




   
Y siempre, pensar cada día unos detalles hacia la otra persona que demuestren ese cariño, que vayan construyendo y consolidando dicho amor. Para ello, pensarlo, buscar el momento, apuntarlo en la agenda, porque si no, se suele "evaporar" con las tareas del día a día. Hacer que las cosas importantes sucedan, como señalara Stephen Covey.
   
Aprender a ser romántico, no tener miedo de mostrar ternura y afectividad rica, ni a demostrar los sentimientos. El corazón se alimenta de los sentimientos, y hacen crecer el amor. Experimentar la dicha de hacer feliz al otro, ¡saborearlo! Es otra forma de crecer en el amor.



          
Hacer atractivo el enamorarse cada día más de la otra persona. Si no se cuida y se trabaja, con el tiempo puede desaparecer ese cariño y ese estado tan entrañable. Es nuestra misión, y responsabilidad, enamorarnos cada día más, y enamorar a la otra persona. 

Poner en juego la inteligencia y las habilidades emocionales para hacer crecer el amor recíproco. Y "querer-querer": la mejor forma de hacerlo real, con grandes sentimientos, o sin ellos; cuando sale solo, y cuando cuesta un poco más esfuerzo, pero ¡siempre compensa! Te lo contaba en otro artículo: "Amar con todo el ser". 





      
Espero que te haya gustado, que comentes y compartas con tu familia y amigos. ¡¡Muchas gracias!!



Dejo algunos enlaces relacionados con el tema:























                                                                                                                                                                            
                                                         Mª José Calvo
                                           Optimistas Educando y Amando 
                                           optimistaseducando.blogspot.com
                                                        @mariajoseopt     



URL:
http://optimistaseducando.blogspot.com/2020/07/buen-feeling-en-pareja.html

martes, 15 de mayo de 2018

NUESTRO MEJOR PROYECTO




                       NUESTRO MEJOR PROYECTO


       
Todos tenemos en mente algunos proyectos, sueños e ilusiones, metas y retos. Entre ellos estará el proyecto de la familia: esa institución natural donde se construye cada persona, por el ambiente de cariño incondicional propio de ella. Permite el buen desarrollo de cada uno pensando en los demás. En ella se aprende a querer en las situaciones cotidianas de la vida, y se construyen verdaderas relaciones personales, gracias a los afectos que entrelazan a esas personas y dejan una huella en sus corazones.


       
Es lo más esencial, necesario e importante que tenemos: donde siempre nos gusta volver. Y lo que nos da energía para acometer la vida. Tanto al sentirnos queridos, como a poder dar ese cariño con creces y hacerlo crecer. El lugar donde se nos quiere de veras, simplemente por ser quienes somos, sin tener que demostrar nada.


        
Cada familia surge del amor de pareja, que se derrama eficaz hacia los hijos, con ese gran regalo de la vida..., y es el artífice de su buen desarrollo y maduración. Ayuda a forjar la mejor personalidad de cada uno. Amar y ser amados.





      
El amor suele comenzar con el enamoramiento, con ese deslumbramiento inicial que nos va desplazando la perspectiva desde el yo hacia el tú del otro. Y es como una energía concentrada: anticipa en cierto modo el futuro, nos permite atisbar la meta a la que podemos llegar, y nos hace sentir que somos capaces de lograrlo. 

                                               


Nos saca con elegancia de nuestra aletargada individualidad, y tiende un puente hacia el tú, formando un "nosotros" mucho más rico y significativo. Y une realmente: permite dar y recibir cariño, intercambiar pensamientos, sentimientos y afectos, adentrarnos en el ser querido, al que también acogemos con gran emoción y agradecimiento. 

Además, nos torna el corazón más cálido y comprensivo, más generoso y servicial, fácil de “aunar” con el corazón de la persona querida. Con esa elegancia, nos desliga de nuestro yo, ayuda a vencer egoísmos y nos encamina hacia el tú, atraídos por la belleza de su corazón.  

Al principio se nota como una reacción de los sentimientos que se dirigen al bien de la otra persona, y empuja a quererla con toda el alma y a ponerse a su servicio para ayudarle a lograr lo mejor de sí, lo que está llamada a ser.

Y es la voluntad la que pronuncia libremente ese sí quiero, como concentrando todo, y el otro se convierte en el propio proyecto vital. "El" gran proyecto vital.

        


Nuestra vida, entonces, se transforma y toma un rumbo nuevo con el ser querido. No podemos imaginar un universo sin esa persona. Por eso, como ya apuntara Tomás de Aquino, el amor es ¡el regalo esencial! Se nos da sin merecerlo, y gracias a él todo lo demás cobra sentido y ¡se vuelve entusiasmante...!


Muchas veces es bueno volver a los inicios de la relación para avivar sentimientos, para re-cordar, es decir, volver a pasar por el corazón lo más noble y bueno que tenemos. De ese modo cobrar nuevos bríos para seguir construyendo y mimando dicho amor.


Amar es elegir el uno al otro, para vivir y convivir, para compartir la existencia entera con toda su riqueza y sus matices. Se trata de mirar juntos en la misma dirección, hacer que converjan los deseos, los ideales y el pensamiento, unificados por ese cariño. Descubriendo esos brillos del amor en todas las circunstancias de la vida. Y agradeciéndolos.


                               


        
Así se hace real el anhelo de unión de quienes se aman, y realza la propia dignidad de cada uno al sacarle del “mí mismo” y permitir la apertura en atención al otro.

Entonces, amar es aceptar incondicionalmente al otro: afirmarle en su personalidad, acogerle como quien es, con sus diferencias, que al principio hacen más gracia, con sus limitaciones, como las nuestras, y los defectos que todos tenemos. Pero, poniendo el énfasis en lo bueno, en sus cualidades singulares. Esas que el amor ayuda a atisbar más claras y nítidas. Valorarle y agradecer hasta su existencia. Vivir para la persona amada: ¡nuestro mejor proyecto!

Y ese amor desemboca en la entrega. En ella cada uno ofrece lo mejor de sí al otro, y al darse mejora como persona. Asimismo, al querer bien al otro, busca su perfeccionamiento, que consiga su más noble personalidad: es decir, que sea bueno. 





       
Formando un solo corazón, una sola alma, porque, como dijera el poeta san Juan de la Cruz, “más que en el cuerpo al que anima el alma se encuentra en aquel a quien ama”: reside en él y lo vivifica desde dentro.


      


Por eso es necesario centrarse en lo esencial: concentrar toda la energía en intensificar y mejorar el amor, en aquilatarlo, en hacerlo más cálido, delicado, real y concreto. Y siempre contar con el perdón, que sana heridas y atiende al corazón.






A través de ese empeño por querer al otro, el amor mejora y se perfecciona. Con esa fuerza renovada cada día, y potenciada con los sentimientos que ayuden en esa dirección, se aprende a pensar más en la persona querida que en uno mismo. 

Entonces, la mirada y el pensamiento se van hacia aquel a quien se quiere. Y sin exigencias ni pretensiones, con ese cariño que nos descubre sus cualidades y fortalezas, le animamos a desarrollar su potencialidad y belleza, le mostramos su mejor versión: lo que puede llegar a ser, y le damos fuerza y cariño para dar vida a ese ideal. Y al sentirse de veras querido, logrará pequeñas metas, y viceversa.


                                                       ***

       
Concretando, para hacer más real este proyecto de dos, trabajando en equipo y uniendo fortalezas, podemos pensar y anotar cada día unas ideas o detalles para demostrar el cariño, que vayan construyendo el amor y le den destellos de eternidad. Porque, el corazón humano está diseñado para amar, y en ello encuentra su plenitud y por tanto la felicidad.





       
Espero que te haya gustado, y puedes compartir con tu familia y amigos. ¡¡Muchas gracias!!


      
Os dejo el artículo publicado en la revista #HacerFamilia, que te recomiendo. 







Y algunos enlaces relacionados con el tema:














                                                                                                                                            

                                                         Mª José Calvo
                                          Optimistas Educando y Amando
                                     
                                                        @mjoseeopt     




                                                          

URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2018/05/nuestro-mejor-proyecto.html