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jueves, 14 de octubre de 2021

ADOLESCENTES Y TECNOLOGÍA II



                             ADOLESCENTES Y TECNOLOGÍA II 


                        
A partir de la entrada anterior sobre "adolescentes y pantallas", y después del post "educar en las tecnologías: "look up"", seguimos repensando el uso de pantallas en familia, cuidando el cerebro de nuestros hijos, y logrando hábitos saludables respecto al tiempo, contenido, tiempos "offline" disfrutando, el sueño reparador, imprescindible, y el deporte. Si damos ejemplo, y procuramos hacerlo todos a un tiempo, tanto mejor. La convivencia familiar será bastante mejor.


Como ya hemos apuntado muchas veces, las "pantallas" están diseñadas para captar la atención, enganchar, y disolver el pensamiento profundo. Hay una industria detrás de ello y se ha invertido mucho estudiando el cómo. Por ejemplo, la necesidad de las personas de sentirnos valoradas y que nos acepten...


El cerebro de los hijos es muy sensible a todos los estímulos, pues no está desarrollado y madurado. Especialmente en los más pequeños, pero también en adolescentes, cuyo cerebro está en pleno cambio y estructuración. Hay una poda de muchas sinapsis, con lo que desaparecen, y se forman otras nuevas. En ellos se están asentando estructuras básicas y redes conectadas que utilizará toda su vida. Hay que cuidarlo.





Por otro lado, las pantallas pueden dificultar el buen desarrollo, incluso retrasarlo si no se usan de forma saludable. Es decir, si no se usa el cerebro de forma proactiva, desde el interior de la persona. No "tras la lucecita que se enciende"... Además, ese tiempo no lo dedican a vivencias en el mundo real, en el que se da precisamente el primer aprendizaje y más básico, y la relación con los demás, fuente de resonancia personal y aprendizaje, de empatía y afectividad: un componente eminentemente humano que no se forma de otro modo.


Dejo el índice del post anterior:

1) Ideas a tener en cuenta

2) Dependencia y efectos negativos
3) ¿Qué hacer en positivo?


Seguimos con el segundo punto: la dependencia que comentaba, y algunas ideas en positivo para actuar en ese sentido y tomar el control.



2) Dependencia y otros efectos negativos... 


De nuevo, las pantallas están diseñadas para atrapar la atención y el pensamiento, para enganchar, porque nos hacen sentir bien, y pueden crear dependencia. 


Vamos a ver los porqués...

Cada vez que se interactúa en ellas se desencadena un pequeño placer mediado por neurotransmisores del cerebro. Es el mecanismo de acción de los "like". Disfrutamos cuando algo que hemos puesto en la red gusta a alguien... Parece que sube la autoestima, incluso que uno es aceptado..., y "estimula" a poner más. Así están pensadas: saben que nos gusta sentirnos aceptados.

Esto se basa en la neurofisiología de algunos neurotransmisores, en especial la dopamina que se libera. Produce un placer momentáneo, que tiende a repetirse, porque deja un vacío, y nos exige una nueva interactuación. Incluso cada vez mayor, porque sigue la ley de rendimientos decrecientes. Esto significa que, cada vez se requiere un estímulo mayor para obtener el mismo placer. Y esto sucede aunque no nos demos cuenta de ello.

Además, esa dependencia progresiva puede llegar a crear adicción, si no las usamos, y enseñamos a los hijos, a utilizarlas de forma saludable, inteligente, y responsable, ¡y a desconectar! Romper el círculo estímulo-dopamina-sentirse bien. Suena fuerte, pero es como la conducta condicionada que se vio hace mucho en los animales. 

Por eso, como en todo, más vale prevenir que curar... Este tema de la adicción lo trato con más profundidad en otra entrada: "pantallas y dependencia" (enlace abajo).

       


La tecnología responde de inmediato a lo que le pedimos, no hay que tratar con otra persona que puede opinar distinto..., poner mala cara, o decir que no. No ofrece ninguna resistencia. Por eso favorece la impaciencia y la intolerancia en el mundo real. De ahí esa dificultad añadida si uno se habitúa a ellas. Te lo contaba en "pensamientos sobre pantallas".


Tampoco estimulan el pensamiento crítico, tan importante para marcar un rumbo y apostar por metas valiosas, o, a la hora de filtrar la gran cantidad de información, y del aprendizaje personal. Ni ayudan a ser empáticos y a regular emociones: algo que deben aprender y afinar los adolescentes en la vida cotidiana, y de veras importante en las relaciones personales. Te lo cuento en "maduración cerebral en adolescentes".





Así mismo aumentan la impulsividad, por la dependencia de estímulos muy inmediatos. Y por tanto, debilitan el autocontrol y la fuerza de voluntad: ese pequeño componente que debemos entrenar cada día para acometer retos, y para vivir. Algo muy relacionado con la corteza prefrontal: también lo desarrollo en el post sobre "adolescentes y madurez cerebral". Y fomentan la huída del esfuerzo y del compromiso..., fundamentales para aprender a amar y llevar las riendas de la propia vida. 

Así se debilita la capacidad de atención, de enfocarse en algo valioso, a la que le dedicaré post aparte, que es la que va conformando nuestra vida y haciendo que lo importante suceda, como señalara S. Covey.


Algo curioso: ahora se ven muchos adolescentes que no quieren salir de casa, no por motivos aparentemente caseros, sino porque están enganchados a las pantallas y buscan sentirse bien de la forma más fácil y rápida: con los like del postureo de las redes. Parece que controlan, pero la realidad es otra: pierden capacidades relacionales, les cuesta mucho ese trato personal, conversar cara a cara.


Y, ¿qué decir del narcisismo?... Ponen más difícil el pensar en los demás, cosa tan específica de una persona, que está diseñada para relacionarse con los demás. Y en ello encuentra su mejor forma de ser, y por tanto la felicidad. Lo escribo en "la afectividad construye relaciones". Si uno no es feliz en la vida real, va buscando "sustitutos" que no llenan... y pueden llegar a ser una trampa. 

Las pantallas nos alejan de lo real, de las interacciones personales con las personas cercanas, de las relaciones auténticamente humanas, del mirar a los ojos en una conversación y sentirse acogido y querido por los que tenemos cerca, de la calidez de los afectos... Del amor. Todo esto es lo que da sentido a la vida y nos hace sentirnos de veras queridos. Y en los momentos difíciles no sirven de mucha ayuda: lo hemos experimentado. Solo las personas "reales" comprenden, escuchan, ayudan, acompañan, dan afecto y cariño.

              




3) Entonces ¿qué hacer en positivo?


Continuará...




      
                                                      * * *




Espero que te haya sido útil para concretar ideas, hacer un plan de pantallas en familia, o intentar vivir algún aspecto concreto. Gracias por compartir con tus amigos...

                                    



                                              Mª José Calvo
                                   optimistas educando y amando
                                              @Mariajoseopt    



Dejo algunos enlaces anteriormente comentados y relacionados: 











                                                                                                        
                                                          
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/10/adolescentes-y-tecnologia-ii.html


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