ADOLESCENTES Y PANTALLAS I
Siguiendo con algunas entradas sobre adolescentes, podemos repensar un poco el uso que hacemos de pantallas en familia, cuidando el cerebro de nuestros hijos, tanto en primeras edades como en esta etapa adolescente tan crucial. Vamos a ver los porqués...
Las "pantallas" están diseñadas para atrapar la atención sin apenas darnos cuenta. Hay una industria detrás de ello y se ha invertido mucho estudiando el cómo.
El cerebro de los hijos es, por así decirlo, muy sensible a todos los estímulos, pues apenas está desarrollado. También en adolescentes, cuyo cerebro está en pleno cambio y reestructuración de sinapsis y circuitos neuronales. En ellos se están formando y asentado las estructuras básicas que utilizará toda su vida. Cuidar esos dos momentos en especial es vital.
Muchas veces las pantallas dificultan o retrasan el buen desarrollo si se usan de forma indiscriminada. Y nunca, en los pequeños. Además, ese tiempo no lo dedican a vivencias y aprendizaje en el mundo real, en el que se da precisamente el primer aprendizaje y más básico, por ser experiencial, vivencial, y la relación con los demás, fuente de configuración de la personalidad y de la afectividad: un componente eminentemente humano imprescindible.
* Estudios...
Se ha visto en un estudio con un número importante de niños, avalado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, que el cerebro en edades tempranas es diferente cuando pasan tiempo frente a pantallas. Aumentan las zonas que procesan estímulos visuales, pero disminuye la capacidad lógica y del lenguaje, de veras importante para todo, porque el uso de la tecnología impide que se desarrolle adecuadamente.
Se pierde el contacto humano, enriquecedor de por sí, donde se aprende a interactuar, a captar sentimientos y sentirse a gusto, incluso necesario para la formación de propia personalidad, puesto que cada persona necesita la resonancia con los demás para construirse a sí misma. Recordemos al filósofo judío Martin Buber: él dedica tiempo a estudiar el encuentro, y lo resume en "yo me hago gracias al tú."
Un científico y psiquiatra, Manfred Spitzer, con mucho sentido común, que ya he mencionado anteriormente muchas veces, hace reflexionar sobre el uso de los medios tecnológicos. Hace tiempo que habla del concepto de "demencia digital"... Y de la importancia del aprendizaje personal, de la figura de los padres y el profesor para estructurar el conocimiento, de la capacidad de la inteligencia y el pensamiento, y del retraso de la maduración y el aprendizaje que pueden producir las pantallas, especialmente en niños, hasta incluso adolescentes. Te lo cuento en otras entradas.
La educación de una persona siempre será de tipo analógico. Hace falta aprender en familia lo importante de la vida, interactuar con los demás, atender a los sentimientos, mirar a los ojos, sentirse querido, saber sorprender, imaginar, ayudar, tener ilusión por descubrir, aprender a querer...
Otro neurocientífico, Michel Desmurget, señala que se ha observado que el tiempo que se pasa ante una pantalla por motivos recreativos retrasa la maduración anatómica y funcional del cerebro, por diversas redes cognitivas relacionadas con el lenguaje y la atención. Por eso apunta este autor que los nativos digitales son los primeros niños con un coeficiente intelectual por debajo de sus padres. Algo realmente preocupante...
Las capacidades humanas, tan propias de una persona, como la sonrisa, la comprensión, la empatía, unas palabras de aliento, la creatividad y la imaginación, la memoria tan relacionada, y el propio pensamiento, que depende de todo ello, las relaciones personales y la amistad, ¡los sueños...!, con el uso prolongado de pantallas se van perdiendo.
* Adolescentes...
Aterrizando en los adolescentes, debemos ser un referente para ellos, también en este mundo virtual. Y aunque parezca que ellos "saben" más. Cuando se acostumbran al uso de pantallas ya no se sienten tan seguros en las relaciones personales, ni quieren fomentarlas. Les cuesta conversar, mostrar empatía, relacionarse... Van a lo fácil, a lo que conocen mejor y no requiere habilidades personales. Algo también muy preocupante.
Lo ha estudiado otra experta, Sherry Turkle, profesora del MIT, Instituto Tecnológico de Massachusetts. Dice que es como "la comida rápida": fácil, pero poco saludable. Ella habla de la relevancia de la conversación cara a cara y las capacidades y habilidades que desarrolla, además de conectar con la otra persona. Lo desarrollo en otro post sobre "conversar".
Pongo 3 puntos para comentar y profundizar este tema, a modo de índice, que iremos desarrollando en esta entrada y en otras más.
1) Ideas a tener en cuenta
2) Dependencia y efectos negativos
3) ¿Qué hacer en positivo?
1- Conocer el desarrollo del cerebro y sistema nervioso. Este estrato anatómico y funcional madura como en una onda, desde zonas más básicas, internas, y posteriores, a otras más complejas, más externas, y anteriores, con las funciones superiores de la persona, relacionadas con la corteza frontal. Y no finaliza hasta los 25-30 años, o incluso más.
De ahí que sea vital respetar los ritmos naturales de crecimiento de la persona. Los niños, y también los adolescentes, necesitan relación con un tú, experiencias vividas, movimiento, ejercicio, autonomía, pensamiento, y sobre todo cariño. Te lo cuento en "familia, cerebro y tecnología". (Dejo abajo el enlace).
También una vida sana respecto a comidas y sueño..., fundamental en ese conformarse del sistema nervioso y el cerebro, además del ejercicio físico o el deporte, que ayuda a esa modelación de redes neuronales y conexiones cerebrales que van formando el "conectoma" de cada uno.
Centrándonos en la adolescencia, a la par que va madurando su cerebro van descubriendo y afianzando su personalidad y su identidad, y va madurando y estabilizándose la afectividad, tan esencial en la vida del ser humano, creado para amar y ser amado.
En esta etapa es frecuente la inestabilidad afectiva y los altibajos emocionales. Y es debido a que el estrato anatómico de lo más emocional, el sistema límbico, está hiperfuncionante, debido al ascenso de hormonas sexuales en sangre, bien sean los estrógenos, o la testosterona. De esa forma va madurando todo ello. Y la parte más racional, la corteza prefrontal, está todavía mucho más inmadura. Ellos tienen muchas emociones exaltadas e intensas, las ven con mucho colorido, y en ocasiones se ven desbordados por ellas. Además valoran mucho su recompensa, a la vez que tienen poco pensamiento y autocontrol, porque su corteza prefrontal madura más tarde. Y carecen de experiencia... Una combinación "explosiva".
Posteriormente el sistema límbico hace conexiones a otras áreas, especialmente al cortex cerebral, y en concreto a la corteza prefrontal. Así se interrelacionan ambos y se puede poner pensamiento antes de dejarse llevar por una emoción o impulso sin más. Pero esto madura mucho más tarde. Esta corteza prefrontal se encarga de lo más complejo de la persona: el pensamiento analítico y crítico, la toma de decisiones y planificación, el control de impulsos, la voluntad, la empatía... Te lo cuento en "8 ideas con adolescentes", y, en "plasticidad cerebral en adolescentes".
Aunque es un proceso natural de maduración, que lleva su tiempo, a los adolescentes hay que enseñarles a tener recursos para usar el pensamiento, a pensar por cuenta propia y ponderar las cosas, a aprender a retrasar una gratificación, a imaginar soluciones con calma. En este sentido es bueno darles tiempo para pensar o anotar ideas, o hacer un planning en diferentes ámbitos. Y ayudarles a entrenar el autocontrol y el señorío de sí mismos: saber esperar y no sucumbir al primer reclamo. Tener voluntad, saber posponer una recompensa.
Por eso, entrenar la voluntad para acometer pequeños objetivos, metas, retos. Primero a corto plazo, para luego ir ampliando. Y necesitan tiempo para reflexionar, conocerse, para dormir en profundidad el tiempo que necesiten, escuchar música y disfrutar, amigos y deporte..., porque todo eso les ayuda en su maduración. Te lo contaba en otro post sobre el cerebro adolescente y la afectividad. Deben ir aprendiendo a conjugar los dos aspectos.
2- Tecnología: ser cautos, pues repito, están diseñadas para enganchar. Cuidar las cuatro "coordenadas": lugar, tiempo, compañía y contenido. Con chicos mayores también es necesario cuidar los cuatro aspectos que comentamos. Valorar los silencios que construyen, para conocerse, pensar metas..., planear, y relacionarse.
Y es importante que piensen qué hacen en ese tiempo: no es lo mismo que estén consultando un dato, aprendiendo con un tutorial, contestando correos, viendo vídeos, chateando con amigos, perdiendo el tiempo en las redes, o escuchando música. Que reflexionen sobre a qué dedican su valioso tiempo... y que planeen y organicen lo que quieren hacer, incluso anotarlo, para no perderse en mil cosas al navegar sin mucho rumbo, o atrapados en los múltiples estímulos que los rodean.
3- Acompañarles: mucho diálogo... Contarles nuestras cosas desde pequeños, abrirles el corazón según la edad, escuchar sus preocupaciones cuando ellos quieran, ver más allá de lo que dicen con palabras. Atenderles. Conectar. Es primordial construir confianza, abrir canales, mostrar comprensión y empatía sin dejar de exigir lo necesario..., pero con comprensión. Sin esa base será más difícil en etapas adolescentes, aunque nunca es tarde.
Los padres, formando "un solo equipo", sin grandes discursos, les podemos ayudar siempre. Acompañarles les da seguridad y ven un referente al que imitar por la fuerza del cariño. Sin discursos. Que se vayan responsabilizando; si no, siempre estaremos para ayudarles y darles apoyo y amable confianza.
4- Vivir valores humanos y virtudes. Es algo que hacemos en la propia familia, y lo ven desde bien pequeños: formarles en valores que no pasan de moda, porque están basados en principios, e intentar hacerlos vida. Con integridad y coherencia personal..., que habla por sí misma, y tanto valoran.
Resaltaría la importancia del ambiente familiar, confiado y alegre, en el que el cariño es lo importante: ayuda a ser mejores y a pensar en los demás. Así fomentar las cualidades y virtudes de cada uno, tener detalles de atención con todos.
Guerra al individualismo, si no queremos hijos "blandiblug" que no sepan afrontar retos. Animarles a entrenarse en autodominio para ser más libres y poder enfocarse en algo que merezca la pena. Metas nobles y valiosas, aprender a querer a los demás... algo vital para el ser humano, y fuente de verdadera felicidad.
Por eso son primordiales unos buenos hábitos y virtudes que forjen el carácter y la personalidad, que les ayuden a ser auténticas personas, a madurar, cada uno a su ritmo, con su singularidad característica y única. Especial.
Unas ideas en el mundo virtual...
Por ejemplo, autodominio para planear y organizarse en el tiempo, horarios y tareas. Cualquier cosa personal no se airea en las redes, aunque "todo el mundo" lo haga... Respeto, empatía, amistades reales, saber compartir cosas positivas que aporten algo a los demás. No limitarse a ser consumidores pasivos de lo que les llegue..., tener pensamiento crítico, crear algo de valor. De ese modo humanizar el trato, también en ese mundo virtual.
5- Necesitan un buen modelo, coherente, mucho más que discursos... Pensar qué referente les mostramos, también de uso de pantallas, bloqueando y respetando tiempos juntos, comidas, tertulias... Mirar a los ojos para llegar al corazón. Sin pantallas. Con calma. Saber escuchar, antes que hablar.
5- Necesitan un buen modelo, coherente, mucho más que discursos... Pensar qué referente les mostramos, también de uso de pantallas, bloqueando y respetando tiempos juntos, comidas, tertulias... Mirar a los ojos para llegar al corazón. Sin pantallas. Con calma. Saber escuchar, antes que hablar.
Desconectar para disfrutar de la convivencia con quienes más queremos. "Saturar" de cariño y buen hacer el ambiente familiar, que es energía vital, lo cual es un antídoto contra las influencias negativas del exterior que dañan a la persona, y los adolescentes son tan vulnerables.
Y el autocontrol personal ¡es vital!, entrenarse en ello en los diferentes ámbitos. A todos nos puede costar, pero hay que poner empeño en atender a los que tenemos cerca y queremos. Y los hijos lo aprenderán viendo cómo lo hacemos, y cómo tratamos a los demás, aunque a veces podamos fallar... Pero volvemos a la brega.
6- Se puede hacer un planning familiar o personal: todos implicados para ayudarse y crecer en algún aspecto. Por ejemplo, elaborar uno en familia según fortalezas, cualidades y talentos, o con referencia a los puntos más importantes y necesarios a transmitir según las edades, para intentar vivirlos. Ver qué objetivos y metas valiosas se quieren alcanzar. Incluso ponerlo en un lugar visible para no olvidarse. O un enunciado de "misión familiar"... Y unas directrices con las pantallas para que no invadan la vida en familia.
* Algunas ideas prácticas que quizá te puedan servir
-- Cuidado con las redes sociales, con lo que los lleve a ser competitivos con los demás... Educar en la cooperación y la amistad desde pequeños, que es lo que todos queremos. Las redes hacen justo lo contrario. Si no, aparecen problemas de autoestima... de sólo ver el cuerpo y no a la persona, trastornos alimenticios..., hipersexualidad por doquier, etc.
-- Las pantallas se quedan en el salón por la noche para cargar. Todas.
-- Se puede dar un móvil con mínimas cosas: para llamadas, cámara, whatsApp, quizá mapas...
-- En casa entrenarse en autocontrol. Si hay que hacer algo, sus encargos, tareas... no quedar enganchados al móvil. Si no, es que no tienen suficiente autocontrol... y hay que posponer. Y los padres debemos ir siempre por delante.
Además, los adolescentes pueden pensar cómo organizarse, qué cualidades les gustaría tener o desarrollar, partiendo de sus características, algunos objetivos pequeños cada día, quizá otros en otros ámbitos o con las pantallas... etc., y elaborar su propio plan de acción personal. Así se van entrenando en pensar con calma, planear, organizar, visualizar retos... Y luego luchar en ello. Una y otra vez.
Es preciso controlar los tiempos de pantallas, porque todos nos acostumbramos a su uso, pues están diseñadas para eso: atrapan la atención y dispersan la mente. Parece que facilitan muchas cosas, se llega a gente lejana, pero uno se habitúa: no son inocuas ni neutras. ¡Crean dependencia!, y luego dejan un vacío interior que reclama mayor interactuación. Te lo cuento en el post "pantallas y dependencia", o, en "adolescentes y tecnología II". Además se banaliza la amistad, las relaciones, se crea un mundo semi-ficticio, y las relaciones digitales no nos "llenan".
7- Mucha comprensión y empatía con ellos. Usar las "neuronas espejo": que se sientan de veras valorados y queridos. Eso les aporta buena autoestima, algo que necesitan, junto con optimismo, pues se sienten inseguros por tantos cambios y precariedad en ocasiones. Por ese motivo a veces se muestran prepotentes, y a veces con conductas desconcertantes. Comprenderles es el primer paso para ayudarles. Sin discursos, con cariño e interés, mostrando un buen referente. Te cuento ideas en "Soltar amarras".
Conectar con sus intereses... para conectar con ellos. Confiar. Sin confianza no podrán ser libres, y sin libertad, aún a riesgo de que se equivoquen, como todos, no aprenderán a ser responsables y a pilotar su propia vida. Y necesitan entrenarse muchas veces: no lo lograrán a la primera... Saberlo da paz y pone empeño.
Unas ideas claras de G. Thibon, un gran pensador, sobre tecnología en unas conferencias recogidas en "Los hombres de lo eterno", hace ya muchos años:
"El hombre del siglo XX es víctima de que se haya roto el equilibrio entre su poder sobre las cosas y su capacidad de vida interior"...
"El hombre moderno corre el peligro de no ser más que un cerebro que gira vacío entre el cielo y la tierra, gracias a un materialismo sin sangre y a un falso idealismo.
Para evitar este riesgo, debemos volver a entrar en contacto con las dos grandes realidades con las que ningún artificio interfiere: la naturaleza, obra de Dios, y Dios mismo".
Dejo para otro post la dependencia, y cómo actuar en positivo...
Espero que te haya sido útil alguna idea para intentar vivir algún aspecto concreto. Puedes compartir con amigos.
Mª José Calvo
optimistas educando y amando
@Mariajoseopt Mª José Calvo
optimistas educando y amando
Dejo algunos enlaces anteriormente comentados y relacionados:
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/03/adol-y-pantallas.html
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