CREAR AMBIENTE DE HOGAR II
Seguimos con el post anterior sobre cómo crear buen ambiente de familia, usando la creatividad y los talentos personales. Dejo enlace abajo. Hemos visto también el amor familiar, y ahora vamos con otras pinceladas...
1. Ambiente
2. Amor familiar
3. Relaciones personales
4. Afectividad
5. Trabajo-estudio
6. Motivaciones trascendentes
7. Cultura familiar
3. Relaciones personales
Crear ambiente de hogar es vital para el desarrollo personal. No solo en edades tempranas, sino para cualquier persona, que necesita de las relaciones familiares. Es importante que alguien tenga tiempo para los demás, que no esté siempre estresado y con cosas más importantes en la cabeza, que el poder escuchar, mirar a los ojos, consolar, animar al otro, a los otros. A veces, hay que suavizar tensiones, comprender desilusiones, compartir proyectos y éxitos, y hablar los problemas..., o simplemente estar. Y, cuando existe para todo esto un apoyo, que brinda su tiempo y su cariño, la vida es mucho más fácil y serena. Uno se siente comprendido y acogido. Feliz.
Las relaciones familiares siempre deben estar inmersas en amabilidad, corrección, elegancia... Es lo propio de la persona. Cuidar los detalles pequeños, las buenas maneras... Porque, como señala Tomás Alvira, “siempre tienen buen aroma las manos que han tenido un ramo de flores”...
Por eso, intentar elevar la calidad de las relaciones familiares, dedicando tiempo para pensar, imaginar, y crear alternativas. En las conversaciones, es preciso resaltar lo positivo de los demás. ¡Nada de burlas e ironías!: destrozan la convivencia. La palabra es la proyección de cada persona. Hay que pensar y cuidar lo que se dice..., porque, bien empleada, nos puede unir más; mal empleada... destruye y daña.
Tertulias divertidas, después de comer o cenar... Incluso en las cenas hacer ratos distendidos de conversaciones, donde participan y aprenden todos. Leer juntos: cuentos, libros de aventuras, de catequesis, de chistes... incluso en voz alta. Es algo que les encanta, estimula el lenguaje, el saber hablar en público, o hacer teatro… También se pueden ver pequeños fragmentos de buenas películas, o vídeos, y luego comentarlos..., ver qué les ha sugerido, y así aprovechamos para explicarles el sentido de muchas cosas.
Aprender a hablar, a comunicar lo que llevamos en el corazón. También tirarse al suelo con ellos, si son pequeños, para conectar, hablar, disfrutar. Jugar a decir cosas buenas de todos, porque en lo bueno se conoce mejor a cada uno. Y, en los momentos bajos, ¡pon el bálsamo de tu sonrisa!
* Confiamos en los hijos cuando les presentamos imágenes positivas de sus actuaciones. Y confiar incluso en aquella faceta que más les cuesta. De esta forma, les motivamos a que luchen por ello. Si no lo logran, no pasa nada: ¡se intenta de nuevo! La confianza y el cariño son como "el horno" donde se cuece la mejor personalidad de cada uno.
* El valor del esfuerzo. Deben saber que las cosas no salen solas, ni por casualidad: hay que poner pensamiento, esforzarse, e intentar logarlo una y otra vez.
* El valor del esfuerzo. Deben saber que las cosas no salen solas, ni por casualidad: hay que poner pensamiento, esforzarse, e intentar logarlo una y otra vez.
* Vivir el perdón. Es necesario que nos vean pedir perdón, cuando nos equivocamos, o herimos a alguien, y perdonar, cuando nos hacen algo que nos molesta. Aunque no nos lo pidan... El perdón sana las heridas, porque liberamos al otro de la culpa, y nos liberamos a nosotros mismos de sus consecuencias.
Como señala Stephen Covey, perdonar es un verbo, pues ¡perdona!, o ¡pide perdón!…, según las circunstancias. No somos perfectos, nos equivocamos muchas veces, lastimamos a los que más queremos, precisamente porque los queremos. Pero, ¡podemos rectificar! y permitir un nuevo comienzo.
4. Afectividad y corazón
Tener en cuenta la formación de la afectividad y del corazón de cada hijo. Enseñarles a amar, sobre todo con nuestro ejemplo. La forma en que nos tratamos los padres es vital para ellos. Darles luz para la inteligencia, ideas claras, que aprendan a pensar por cuenta propia, y voluntad entrenada en el día a día. Que sean dueños de sus acciones y puedan acometer retos. También cariño y calor para el corazón.
5. Trabajo y estudio
Exigirles que lo hagan bien aunque estén cansados, haciéndoles ver que ese detalle pequeño, o ese último esfuerzo, lo agranda. ¡Nada de chapuzas! Que aprendan a responsabilizarse, aunque sea trayendo algo para el hermano, o enseñándole a leer... o, limpiando la casa, el coche, organizando las vacaciones… etc., según la edad y gustos de cada uno.
Exigirles que lo hagan bien aunque estén cansados, haciéndoles ver que ese detalle pequeño, o ese último esfuerzo, lo agranda. ¡Nada de chapuzas! Que aprendan a responsabilizarse, aunque sea trayendo algo para el hermano, o enseñándole a leer... o, limpiando la casa, el coche, organizando las vacaciones… etc., según la edad y gustos de cada uno.
6. Motivaciones trascendentes
Son las que dan más sentido a la vida. Que aprendan a hacer las cosas por su valor intrínseco, por el bien que aporta o la belleza de esa acción. Eso nos mejora como personas. Incluso por los demás: por ayudarles y alegrarles la vida.
Estas motivaciones nos dan mayor satisfacción, por hacer lo correcto, y descubrimos una nueva dimensión en la vida, como en "3D": con más relieve y profundidad. La espiritualidad es como la hoguera que nos da su luz y su calor en todas las circunstancias.
Son las que dan más sentido a la vida. Que aprendan a hacer las cosas por su valor intrínseco, por el bien que aporta o la belleza de esa acción. Eso nos mejora como personas. Incluso por los demás: por ayudarles y alegrarles la vida.
Estas motivaciones nos dan mayor satisfacción, por hacer lo correcto, y descubrimos una nueva dimensión en la vida, como en "3D": con más relieve y profundidad. La espiritualidad es como la hoguera que nos da su luz y su calor en todas las circunstancias.
Cuando actuamos así crecemos como personas, porque los actos buenos perfeccionan a la persona: nos hacen mejores personas. Van creando hábitos y virtudes que nos mejoran.

Quizá el secreto está en ver la realidad tal como es, que en eso consiste la verdad. Es decir, procurar conocer la realidad objetiva de las cosas, y en especial de las personas.
También hacer las cosas bien, y querer el bien de los demás, sobre todo en familia, que cada uno logre lo mejor de sí. Su mejor versión. Amar es querer el bien del otro, es decir, ¡que sea bueno!
También percibir y disfrutar de la belleza. De un paseo por la costa, de un amanecer, de una música, de unos colores bien armonizados en un lienzo... Así como descubrir la belleza de una sonrisa, de un detalle de cariño, de la familia, de ese empeño por alegrar la vida a los demás. Porque, la belleza es el esplendor de la verdad y de la bondad. Y lo que llama nuestra atención, porque es hermoso.
7. Cultura familiar
De esta forma, todos en la familia luchamos por dar lo mejor, y nos ayudamos. Se crece juntos como familia, ayudados y motivados por el ambiente de cariño hondo. Cada familia es única y singular, y así se promueve la propia "cultura familiar".
Además, servirá de antídoto a nuestros hijos ante algunas modas despersonalizadoras, en especial con adolescentes.
De esta forma, todos en la familia luchamos por dar lo mejor, y nos ayudamos. Se crece juntos como familia, ayudados y motivados por el ambiente de cariño hondo. Cada familia es única y singular, y así se promueve la propia "cultura familiar".
Además, servirá de antídoto a nuestros hijos ante algunas modas despersonalizadoras, en especial con adolescentes.
Para lograr todo esto nos podemos apoyar también en cortes de buenas películas, con valores humanos nobles. Por ejemplo, "Mujercitas", de Louisa May Alcott, con ese ambiente familiar entrañable, o "Sonrisas y lágrimas", o "El Señor de los Anillos", de New Line Cinema, en la que se ve muy bien ese optimismo y confianza de Gandalf, la amistad y lealtad, y esa lucha por lo mejor de cada uno... y siempre con esperanza.
Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!
Dejo algunos enlaces relacionados:
* Ambiente-y-educacion-familiar I (la primera parte)
* Dirección y liderazgo en la familia III
* ¿Conciliar?: "¡si-quieres-puedes!", y logras sinergia
Mª José Calvo
optimistas educando y amando
@Mariajoseopt
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/03/crear-ambiente-de-hogar-ii.html
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