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sábado, 8 de junio de 2013

DIRECCIÓN FAMILIAR, CREATIVIDAD Y MOTIVACIÓN II/III



                   "UNA FAMILIA EXCELENTE"

           DIRECCIÓN FAMILIAR Y CREATIVIDAD (II)




La familia es lo más grande que tenemos y que podamos imaginar. Donde cada persona se construye, y se siente querida. Y a su vez, puede querer a los demás. 
Ya vimos que su primera originalidad es poseer dos líderes (enlace) al mismo nivel. La madre, que puede ser la directora del hogar, y, el padre, que podríamos llamarle el líder de esta institución natural. Permite "construirse" a cada persona, en un ambiente de cariño y libertad, donde se siente muy querida.

Una cita del genial G. K. Chesterton: “Si en otros siglos los aventureros conquistaban un pedazo de tierra para reyes, hoy, el descubrimiento consiste en cerrar la puerta, y con zapatillas o sin ellas, como a uno le de la real gana, poner la bandera en la sala de estar o en la cocina, y quedarse dentro”. “¿Quién me impide a mí convertir mi hogar en un lugar delicioso, donde se está deseando volver, para respirar el oxígeno de la libertad?"



La segunda originalidad de la familia es que se puede poner creatividad en su dirección, puesto que la familia es creadora en sí misma... Y el lugar específico donde es posible desarrollar la creatividad de cada persona.

 Podríamos compararlo con el trabajo de un artista. El creativo ha de ofrecer en su obra de arte lo mejor de sí mismo. Los directores de la familia también han de poner el alma en ese trabajo tan apasionante y maravilloso. Un trabajo para la eternidad, que además forma personas, y nos hace de veras felices, aunque no falten dificultades. 

         Hablando del trabajo de un artista, en las cartas de Rainer María Rilke a un joven poeta, anota: "Una obra de arte es buena si ha nacido a impulso de una íntima necesidad. Precisamente en este su modo de engendrarse radica y estriba el único criterio válido para su enjuiciamiento: no hay ningún otro. Por eso, muy estimado señor, no ha sabido darle otro consejo que éste: adentrase en sí mismo y explorar las profundidades de donde mana su vida". 






         Y, ¿cuál es la finalidad de un trabajo creativo? 
Sorprender con la belleza. Con la belleza de una sonrisa, del trabajo bien hecho, de los detalles, de la generosidad..., del perdón, de atender a los demás, de alegrarles la vida. Descubrir y seducir con la belleza de los valores, que intentamos personificar. Hay que saber descubrir la belleza en las relaciones personales, en la preocupación por los demás, en mirar a los ojos, en la propia familia, con amigos, o en otros ámbitos...






     También es preciso saber elevar la mirada de los que tenemos cerca: pasar de lo bueno, a lo mejor. Lo óptimo es lo excelente. Apuntar a metas altas, poniendo el corazón, para movilizar energías... Aunque nos equivoquemos, siempre podemos rectificar y volver a intentarlo, con ilusión renovada y optimismo. Se trata de tener una meta valiosa, clara en el horizonte, e ir a por ella. 

         Para esto, hace falta pararse a pensar, entre los dos, qué tipo de personas queremos formar, qué cualidades nos gustaría que tuvieran, partiendo de su singularidad, qué tipo de familia vamos a construir, en qué valores y principios nos vamos a guiar, qué enunciado de misión podemos tener... etc. Y luego, intentar hacerlo vida en la convivencia diaria.



       Pensar y decidir "qué hacer con el tiempo que se nos ha dado". Enfocar el esfuerzo de la dirección familiar en el servicio a los demás. No tanto en darles todo solucionado, sino enseñándoles a pilotar su vida,pensar por cuenta propia, a decidir, a actuar con libertad, a poner cariño en los encargos, a preocuparse de las personas... Y a luchar por superar los problemas y dificultades que puedan surgir. 


        Así promovemos la mejora de nuestros hijos como personas, como seres "de aportaciones", como seres "efusivos" y creativos, capaces incluso, y sobre todo, de amar... Porque lo propio de la persona es pensar en los demás: dar cariño, sembrar alegría. Y en ello encuentra su plenitud como persona.






El creativo transmite valores de la mejor forma posible: personificándolos. Es decir, viviendo esos valores: transformándolos en actitudes y virtudes, que dan facilidad de acción en ese sentido, y un disfrute cada vez mayor. Así, van conformando la personalidad. Y seducen con su belleza, con la fuerza de una vida coherente, motivando y animando. Y con palabras cuando sea necesario...

        Los padres somos "acercadores" de valores, si actuamos coherentemente. Si lo que decimos es conforme a lo que pensamos; si hacemos lo que decimos; si pensamos lo correcto... Con un "sistema de guiado" que indique el norte real para no perdernos o acabar a la deriva.



        Esto hay que cuidarlo, sobre todo en la adolescencia, que es cuando nuestros hijos necesitan mucho más esta virtud: la coherencia de sus padres. Porque están poniendo las bases para su personalidad, y están re-pensando todo lo que ven y oyen. No escuchan grandes discursos, pero nos miran todo el tiempo, y a veces, con espíritu muy crítico. Están buscando razones y valores para reconstruir su vida, su persona, y descubrir su identidad. Y nos ponen a prueba tantas veces para comprobarlo.



      Es importante transmitirles valores auténticos, que no pasen de moda, porque están anclados en principios universales. Especialmente, los valores de sentido": por ejemplo la libertad, (que va unida a la responsabilidad, y es necesaria para amar), el trabajo bien hecho, (y la belleza que encierra), el amor auténtico, (que consiste en pensar en el otro, y en querer su bien, más que en uno mismo...), etc. Son los que nos dan más sentido a la vida, y lo que nos sustenta en los momentos difíciles, en los que se ve todo oscuro.





Motivos...

       Para todo ello es fundamental tener motivos valiosos, y, saber motivar. Seducir con la belleza de esos valores vividos. Aquí la creatividad, tan propia de la familia, es de gran ayuda. 




         Motivo es el descubrimiento de un valor. Cuando vemos una persona valiosa, que tiene un atractivo que nos seduce..., y nos gustaría parecernos a ella en ese aspecto. Porque lo vive. 

          También motiva lo positivo, la gratitud, el optimismo, el pensar y ver lo mejor de los demás. Otro campo de motivos son las emociones, que nos mueven a la acción..., y el amor, que es ¡el gran motivador!


      Los padres creativos intentan que sea divertido convivir y trabajar en su familia. Saben ver lo bueno, intentan animar y motivar a los demás. Seducir y arrastrar con la belleza de lo valioso, porque lo sabe hacer atractivo... Demuestra ¡que es posible lograrlo! Cada uno, con sus cualidades y fortalezas.


Formas de motivar
  • 1- Fijándose en lo bueno y lo positivo de nuestros hijos, o en la propia pareja..., en sus cualidades y puntos fuerte. Y hacérselos notar, para que los desarrolle. Sacar partido a los talentos de cada uno, para fomentarlos. Sin fijarse tanto en los defectos.  




  •    2-Con sorpresas, ilusiónoptimismo, poniendo creatividad.
  •    3-Integrando a todos en la familia: permitiendo que participen, con su lista de encargos, preguntando su opinión, y, que puedan tomar decisiones dependiendo de la edad. También, organizando tertulias agradables, en las que disfruten y aprendan un montón de cosas, se sientan acogidos, valorados y queridos... Introduciéndolos en nuestra vida, haciéndoles partícipes de nuestras ilusiones, proyectos, también dificultades..., cuando son algo mayores. 





  •    4-Proponiendo objetivos mejores, optimistas de óptimos. Dar confianza, hablarles con serenidad y cariño… Y se pueden hacer "planes de acción" con cartulinas coloreadas y dibujos bonitos que les atraigan, con pequeños objetivos. Luego, comentar los resultados en una tertulia, en la sobremesa...
  •     5- Crear un ambiente de hogar alegre y delicado, con tono humano, saturado de cariño..., donde es fácil luchar por dar lo mejor de cada uno.  



   6- Saber contagiar entusiasmo por cosas importantes y valiosas, como la lectura, la formación, el sentido crítico, el propio pensamiento, el aprendizaje y la cultura.

  •   7- Con el logro de un objetivo, o, el aprender a solucionar un problema. Que aporten ideas suyas para "hacer equipo" y ayudar en familia.


  •  8- La gratitud es motivadora de por sí. Agradecer los pequeños detalles de cada día, todo lo que tenemos y somos.


  •  9- Saber disfrutar de lo bello, como una excursión por el campo, una puesta de sol, un paisaje de montaña, la nieve, el firmamento, las estrellas... También el rostro de una persona, la paz y ternura que transmiten los hijos, el detalle del esposo/a... Sorprenderse de todo ello, y agradecerlo. Es la forma de fomentarlo.

  • 10- El trabajo bien hecho, que es una la obra de arte. Enseñarles a hacerlo bien, a esforzarse por acabar lo que empiezan, con ese detalle que lo mejora...




  • 11- Contar cuentosleer en voz alta una poesía, un chiste, disfrutar de buena música, del arte que encierra belleza, películas o vídeos de dibujos bonitos, y adecuados a su edad, libros que alimenten el pensamiento y den calor al corazón... 

  • Y, ¿qué hacer con las pantallas?
Debemos ser cuidadosos en el uso de la tecnología, especialmente en los más pequeños, cuyo cerebro está en pleno desarrollo. Pueden alterar sus ritmos naturales, su atención pausada, el buen crecimiento y maduración neurológica... Asimismo dificultar la creatividad y el propio pensamiento, y favorecen problemas de atención. Por eso, es preciso hacer un uso saludable  y responsable de la misma, más en estas edades.

       Las personas se forman, aprenden y mejoran, con el trato personal, mirando a los ojos, mostrando empatía. También con experiencias ricas sensoriales, experimentando, percibiendo con todos los sentidos..., descubriendo la naturaleza. Y no tanto con medios artificiales como las pantallas.



       Lo importante en estas edades sucede en la familia, y es donde se aprende lo más relevante de la vida. Una pantalla tampoco transmite sentimientos ni calidez humana. La tecnología es útil, y nos facilita mucho la vida, pero no para edades tempranas... Dejo un post sobre tecnología y familia, con ideas sobre desarrollo cerebral, por si quieres ampliar. 
                                                      
     Por ejemplo, cuando estamos en modo multitarea, disminuye la atención y la concentración en cada cosa concreta. Va cambiando la atención de una cosa a otra: se pasa a una alternancia continuada, usando más la memoria de trabajo. Pero, disminuye la memoria a largo plazo... Y esto no favorece el pensamiento, ni el aprendizaje, ni la creatividad o la imaginación. Para los niños es más preocupante. Dejo una info con buenas ideas para hacer ambiente familiar alegre.






Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Gracias!


                                                                               Mª José Calvo
                                                                  optimistas educando y amando
                                                                             @Mariajoseopt



Dejo enlaces relacionados:

Dirección familiar I

El liderazgo en la familia III



La imaginación, la creatividad y los sueños


* ¿Conciliar..., integrar?: "si-quieres-¡puedes!", y además logras sinergia







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