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sábado, 21 de noviembre de 2015

ADOLESCENTES: "Soltar amarras" I




                              ADOLESCENTES: SOLTAR AMARRAS” I

                          

        
Alguien dijo en una ocasión que tener un hijo adolescente era como convivir con una persona un poco explosiva, con cierta “locura pasajera”… Pero, ¿por qué se comportan de esa manera? ¿Qué les está sucediendo?

          
Nosotros les estamos formando desde que son pequeños: vamos construyendo el "edificio" de su personalidad, a base de intentar poner buenos ladrillos... Y llega un momento en que lo destruye todo para volver a reconstruirlo a su manera, porque es su vida: intenta ser él mismo, ella misma... Y en esta reconstrucción emplea “ladrillos” que coge del suelo, otros que le llegan de la pandilla de amigos, otros de internet, y otros que le podemos ir lanzando al comprenderle y sonreírle, al sugerirle una idea, o hacerle pensar con nuestra coherencia…, por el modelo de lo que somos. La integridad personal y la coherencia son más significativas que muchas palabras. Y nada se pierde...





       
Además, su cerebro está cambiando y estructurándose de otra forma, especialmente desde la pubertad, para albergar unas funciones más complejas. Hay una gran "poda" de neuronas que no se utilizan, y una reorganización y reestructuración de otras zonas. Así, su cerebro se va conformando para ser una persona adulta, con el pensamiento analítico y crítico, el poder de decisión, el autocontrol, el juicio..., la empatía, y todas las facultades personales más desarrolladas. Incluida la afectividad, con el sistema límbico, que está madurando y se encuentra exaltado e hiperfuncionante. 

      
Todo esto va progresando en la adolescencia, pero hasta los 25-30 años, o incluso más, no está plenamente completado. 





     
Es un periodo en el cual se encuentran tan cambiados que están desconcertados. No solo en lo físico, sino, y sobre todo, en lo psíquico. Por otra parte, empiezan a descubrir su intimidad y su personalidad, aunque no se reconocen bien. Quieren ser ellos mismos, pero no saben cómo... Son tremendamente inseguros y más bien pesimistas. Por eso se dice que "lo que le pasa al adolescente es que no sabe qué le pasa…"



 La adolescencia es 
un proceso de maduración personal: 
una crisis de crecimiento


  Es como una pausa 
para repensar y reconstruir la vida 
desde cada persona


             
En esta etapa perciben su intimidad y descubren la propia identidad, con una consciencia mayor de la vida interior. Por eso es tan importante. Comprende una travesía de la que no conocen la meta… Son inseguros, pero no quieren protección: ¡quieren hacerlo por ellos mismos!, ser auténticos.

            
Por eso es tan importante que se sientan queridos de verasTenemos que conocerles para poder comprenderles y, de esa forma, que se sientan valorados, acogidos y queridos, de forma incondicional. Aunque muchas veces no estén a la altura esperada...


        
Y luego estimularles a dar lo mejor de sus capacidades. Con “comprensión exigente” o “exigencia comprensiva”, según los casos y circunstancias. Pero desde un segundo plano: ¡los protagonistas de la aventura son ellos!


               
Por eso se trata de enseñarles a "manejar el timón", en la preadolescencia, e ir "soltando amarras" poco a poco, confiando en ellos, para que vayan creciendo y madurando... Que se vayan ensayando para aprender a usar la libertad, y vayan siendo responsables, que es la otra cara de la moneda.




            
Necesitan que confiemos en ellos y que les creamos capaces de grandes retos, porque ¡lo son! Que les ayudemos en el proceso de formación de su personalidad, pero dejándoles ser “ellos mismos”, a su manera y estilo. Con sus cualidades singulares. En definitiva, que les ayudemos a madurar, respetando su naciente intimidad, sus cosas personales...

          
El cariño que les brindamos es el artífice de su maduración. A mayor rebeldía, necesitan mayor cariño…, pero un cariño incondicional, pase lo que pase. Aunque no se comportaran como debieran. Es como si nos dijeran: “si te importo, ¡préstame atención!…”, y "solo maduraré si recibo confianza y cariño..."






 


8 CARACTERÍSTICAS DE LA ADOLESCENCIA



          
1.- Descubre su identidad e intimidad, pero todavía no se reconoce… Descubre su interioridad y la protege. Por eso necesita tranquilidad, "islas de silencio" para reflexionar, conocerse, pensar cómo actuar.... y, sobre todo lo referente a su vida. Piensa por cuenta propia y por eso se cuestiona nuestras ideas y valores.

No le gusta que indaguemos en sus cosas: quiere que le respetemos su autonomía, su forma de ser, sus conversaciones… 
Pero es preciso decirle todo lo bueno que tiene y hace, para que lo sepa y lo desarrolle. Porque muchas veces no lo saben: sólo ven lo negativo, incluso aumentado; y muchas dificultades. ¡Descubrid y decidle sus cualidades y puntos fuerte!


2.- Se define su personalidad y necesita autoafirmarse. No quiere ayudas porque quiere hacerlo él mismo…, aunque a veces no sabe cómo. Quiere poner una firma suya. Discute por sistema, porque quiere afirmar su independencia, su pensamiento, sus modos de hacer las cosas… Por ello se rebela contra todo: sobre todo contra toda autoridad: la de sus padres en primer lugar. 

Por eso es bueno saber por qué se comportan así: necesitan ser ellos mismos y actuar por cuenta propia, con su pensamiento y acciones personales… etc. Y no debemos cortar su crecimiento, aunque sí orientarlo con nuestro cariño y claridad de miras.

3.- Cambia su imagen. A veces crecen muy rápido, estrenan un nuevo cuerpo y no les suele gustar mucho el resultado. Pueden tener complejos y lo pasan muy mal. Por eso hay que decirles lo positivo que poseen y hacen, porque ellos no son muy objetivos ni muy conscientes en ocasiones… Para que se valoren más, y para elevar un poco su autoestima. Dejo un pequeño vídeo que lo ilustra muy bien.
4.- Inestabilidad afectiva: no controlan sus sentimientos y estados de ánimo, con muchos altibajos emocionales. El sistema límbico, estrato anatómico fundamental de la afectividad y emociones, está hiperfuncionante, por la elevación hormonal en sangre. Tienen gusto por emociones fuertes, por probarlo todo, por el riesgo… porque valoran mucho la recompensa emocional que les produce esas actividades.

Pero, parte de su cerebro no ha madurado del todo: es más está en pleno cambio. Sobre todo la corteza frontal, y en concreto la zona prefrontal, que es lo último en madurar por su complejidad. Con el pensamiento analítico y crítico, el autocontrol personal y la voluntad, el control de impulsos, la toma de decisiones, el juicio, la empatía, la concentración… (link abajo sobre maduración cerebral y afectividad).






Por tanto, son todo emociones, vividas al máximo, sin un buen control que racionalice sus experiencias y vivencias. Lo mismo están efusivos, como se hunden en el más profundo abismo por algo aparentemente insignificante… Pero dan primacía a las emociones sobre lo racional: las ven excitantes y con mucho colorido.

       
Su cerebro está aprendiendo a manejarse, pero el control y el pensamiento no están apenas operativos. Su afectividad está al máximo, pero sufre desajustes que no saben controlar. Tienen que ir aprendiendo a manejarse.

Por eso dan prioridad a los estímulos e impulsos, al “me apetece” y a lo instintivo sobre lo lógico y razonable… Porque no tienen el filtro de la inteligencia ni el autocontrol bien madurados. Y debemos ayudarles desde un segundo plano a reflexionar antes de, y a tomar decisiones. También a comprender sentimientos y emociones de los demás, a mostrar empatía, para que no sean "analfabetos emocionales"... y vayan madurando.


5.- Inseguridad por todos estos cambios. Intentan demostrar, sobre todo a ellos mismos, que pueden. Ven magnificado lo negativo, y su autoestima suele ser baja. Por eso se muestran prepotentes o insolentes en ocasiones…, o con conductas agresivas para llamar la atención, y para que no noten esa inseguridad que tienen.
Asimismo, incertidumbre: no saben lo que quieren. Necesitan nuestro cariño y confianza, y nuestra claridad de ideas, para ayudarles e ir encauzando acontecimientos hacia su madurez. Pero con delicadeza...



6.- Esperan una libertad entendida como mayor autonomía. Desean hacer lo que les apetece en cada circunstancia. No quieren saber que las acciones tienen sus consecuencias, ni saben ser responsables. Debemos explicarles que conlleva responsabilidad. Son como las dos caras de la misma moneda. Y es preciso explicárselo de mil modos, y con nuestro bien hacer. Mostrar un buen modelo de conducta, que sea su referente.
Además, en familia debemos darles responsabilidades y retos desde bien pequeños: encargos, tareas, funciones concretas... etc. Son como “cotas” que tienen que ir alcanzando y ganando para entrenar su comportamiento responsable. 




Por otra parte, como la zona prefrontal no ha madurado, no podemos dejarles solos ante situaciones que les desborden, o que no pueden controlar. 

Se podría decir que son todo “acelerador” y nada de “freno”…, a pesar de que ellos no se den cuenta, o creen ser ya maduros. Debemos ayudarles a discernir, y a pensar y ensayar posibles alternativas, incluso imaginándolas previamente.

7.- Descubren el valor de la amistad, y por eso muchas veces la anteponen a la familia… Pero no significa que no nos valoren. Solo que ven en los amigos algo muy importante, con quienes pueden conectar, y a quienes les pasa exactamente lo mismo: ¡que nadie les comprende...! Y es preciso ayudarles a distinguir, y ser, verdaderos amigos: los que ayudan a lograr lo mejor de cada uno.
         
Por eso, animarles a ser buenos amigos de sus amigos y a ayudarles en lo que necesiten.





8.- La voluntad requiere más esfuerzo. Es una etapa un poco más débil, cansada, y parece un tanto “egoísta”... Hay que darles razones, animarles y motivos altos para que se planteen metas y objetivos concretos. Primero a corto plazo, luego ir prolongando el tiempo. Es la hora de ir desarrollando esos hábitos y virtudes, pensando en los demás... Por ejemplo, la comprensión y la empatía, el esfuerzo y la generosidad de ayudar, los encargos y el trabajo bien hecho, los voluntariados, la alegría tan propia de ellos... etc. Entrenar su voluntad, también relacionada con la corteza prefrontal.




          
Además, su ritmo de sueño ha cambiado: la melatonina, una hormona que regula el sueño, se secreta más tarde, con lo que se duermen más tarde. Sin embargo, deben madrugar... Y deben descansar las suficientes horas para que su cerebro se reponga del gasto diario, se conforme adecuadamente, afiance los aprendizajes... etc. Cuidar el sueño nocturno reparador es vital.


                                                     * * *


En resumidas cuentas, necesitan que les ayudemos a aprovechar sus enormes posibilidades para madurar y mejorar como personas. También valorar la gran capacidad de aprendizaje que poseen, y las pujantes energías que hay en su interior que luchan por salir… Que les animemos a desarrollarse, haciendo énfasis en sus fortalezas y talentos, en sus cualidades “especiales”, en lo bueno y noble que poseen, en la capacidad de pensar en los demás, y en el esfuerzo ilusionado en ello. 

Es la mejor forma de que lo fomenten y lo pongan al servicio de los demás. ¡Que se preocupen de ayudar! Primero en casa y en la propia familia, y también a los amigos, o a personas que lo necesiten.




Y esta progresiva madurez se consigue mediante su lucha personal, y con todo nuestro cariño y apoyo. Con una escucha atenta, con nuestra coherencia de vida. Y algunas veces, incluso con un sucinto y concreto consejo. Con dejar pasar el tiempo no se arreglan las cosas: hay que ser proactivos y hacer que “las cosas sucedan”..., como nos recordara S. Covey.

           
Y siempre saber que, "cuanto menos lo merezca, ¡más nos necesita para remontar!" 




          

           
Dejo aquí un vídeo que me ha gustado, de Familias Numerosas de Euskadi, centrado en lo positivo y en el cariño incondicional de los padres hacia ellos. ¡Gracias!






         
También dejo enlaces relacionados: 









Técnicas-de-estudio-para-adolescentes con autores invitados





Espero que te haya sido útil y lo compartas con amigos... ¡¡Gracias!!



                                                                              Mª José Calvo
                                                                         optimistas educando
                                                                              @Mariajoseopt 
                                       


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2015/11/adolescentes-soltar-amarrras-1-parte.html

viernes, 9 de octubre de 2015

PLASMAR EL CARIÑO EN MIL DETALLES...




                          PLASMAR EL CARIÑO... ¡EN MIL DETALLES!


     
En la familia es donde se aprende lo importante de la vida, a la luz del cariño. En especial aprendemos a querer a los demás y nos sentimos de veras queridos. Necesitamos esa experiencia de sentirnos amados sin condiciones, pase lo que pase. Es lo que nos da seguridad ante la vida, y energía para acometer lo que nos proponemos, para tomar la iniciativa, para superar dificultades... y querer a los que tenemos cerca. También para lograr lo mejor de nuestras capacidades y talentos únicos.





   
Es lo que permite que maduremos, que tengamos una personalidad atrayente, con encanto, porque pensamos primero en los demás, y así se puede conectar ellos, con empatía y comprensión.

La vida ordinaria permite demostrar el cariño de mil formas, cada día... Podemos esforzarnos en tener detalles con todos: amar más y mejor, empezando por nuestra pareja y siguiendo con nuestros hijos. Para que todos noten ese amor, que además es el factor unitivo..., y lo que al final importa y perdura. Más allá de los "Puertos Grises"...




        
Porque lo que aporta mayor felicidad es preocuparse de los que más queremos. Ayudarles a conseguir el proyecto vital para el que están llamados, según sus cualidades, puntos fuertes, capacidades, ilusiones, hábitos y virtudes... etc., hasta que encuentren y "roturen" cada uno su propio camino en la vida.


           
Y esto lo podemos concretar en la vida ordinaria, que nos brinda muchas oportunidades para ello. Cada momento es una oportunidad. Cada problema también, entendiendo por problema cualquier situación a mejorar... Podemos aprovecharlas para luchar por lo mejor, para poner el corazón en lo importante, en las personas..., en los seres que queremos, y para demostrar el cariño de muchos modos.





        
El día de la Boda, nos unimos a la persona querida para vivir "en-amor-dados". Es decir, para descubrir y suscitar lo mejor de la otra persona, a la que queremos querer con un amor auténtico. Y ese provocar y animar a lo mejor de ella solo se consigue a la luz del cariño que le ofrecemos. De esa forma ayudarle a lograr su plenitud.

      
Por otro lado, "amar es facilitar el amor", como expresa un gran filósofo y humanista: Tomás Melendo. Si le amamos, debemos facilitarle el que nos ame a su vez..., ponérselo fácil. Porque, solo amando podrá ser feliz.



          
Hay que luchar por tener detalles de cariño con todos. Puesto que, los detalles son "el pulso del amor". Si no lo conseguimos a la primera, siempre cabe volver a intentarlo, comenzando de nuevo, con esfuerzo e ilusión, con optimismo. Para que todos en la familia se sientan muy queridos, con hechos, con obras reales. Y así puedan madurar y lograr su mejor personalidad: su mejor "versión". Así aportar algo valioso al mundo en el que vivimos..., que lo haga más humano, más comprensivo, ¡más "bello"!



           
Al hilo, una infografía sobre lo importante en la vida, del profesor Tomás Melendo:







          



  
Espero que te haya gustado, y ¡¡gracias por compartir...!!



                                                                           Mª José Calvo
                                                                     optimistas educando y amando
                                                                            @Mariajoseopt




URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2015/10/plasmar-el-carino-en-la-vida-cotidiana.html

domingo, 27 de septiembre de 2015

EL TIEMPO QUE SE NOS HA DADO...



                                           EL TIEMPO QUE SE NOS HA DADO…


"SÓLO TÚ PUEDES DECIDIR QUÉ HACER"...



¡Qué gran legado es el maravilloso legendario de J.R.R. Tolkien! Leer sus libros oxigena el alma, da ilusión y esperanza para vivir. 





Un despliegue de belleza que parte de las palabras y su potencialidad de significado, con las historias que despliegan, que atesoran el saber arcano y valioso de los que precedieron. Y esa esperanza que late por doquier..., en medio de los mil peligros y sombras que se ciernen.




J.R.R. Tolkien, en su gran obra “El Señor de los Anillos”, escribió y puso en boca de Gandalf en una conversación con Frodo Bolsón, en Bolsón Cerrado:

“Eso desean los que viven en estos tiempos. 
Pero no nos toca a nosotros elegir. 
Todo lo que podemos decidir es qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.
Y ya, Frodo, nuestro tiempo ha comenzado a oscurecerse.

                                             
Lo único que está en nuestras manos es decidir qué hacer con lo que tenemos, con lo que somos, con nuestras cualidades, algo dado, regalado, con el tiempo, con las oportunidades, los amigos, con nuestros “talentos”…




Lo único que está en nuestras manos es decidir qué hacer con lo que tenemos, con lo que somos, con nuestras cualidades, algo dado, regalado, con el tiempo, con las oportunidades, los amigos, con nuestros “talentos”...

                                               
                                           


       
Podemos encerrarlos para que no nos los arrebaten, o sacarles brillo para presumir, o subir la escalera del “éxito-a-toda-costa” y acabar mirando sólo al yo-me-mi, o utilizarlos aunque les caiga el barro y el polvo del camino y hacer algo grande con ellos, pensando en los demás. Dejar una huella digna de ser recordada. 

Por ejemplo, ponerlos al servicio de las personas cercanas, de la  familia, de los amigos, para mejorar este mundo en el que vivimos, hacerlo más acogedor y amable, más humano, más “bello”, como los dones élficos, por lo menos en ese ambiente donde nos movemos cada uno. Lo cual se expandirá en círculos concéntricos... Somos artistas de la propia vida, podemos sembrar belleza.




Esto requiere una lucha continua por dar lo mejor de cada uno, y esfuerzo para conseguirlo. Salir un poco del mí mismo para pensar en los otros, para prestarles la ayuda que necesitan, para establecer relaciones cordiales de auténtica amistad…, como escribiría su amigo C.S. Lewis en su obra "Los cuatro amores". Así ayudarles a desarrollar su mejor personalidad.

Conquistar lo que estamos llamados a ser cada uno si ponemos ilusión y empeño, y nuestros mejores pensamientos y cualidades cultivadas. Con optimismo en la lucha, porque nada sale solo, y quizá tampoco a la primera… 




También con esperanza, que es la motivación del que se dirige a la meta…, ¡aunque requiera sacrificio! Porque, como dice Aragorn a Arwen en su despedida, "más allá de los círculos de este mundo hay más que recuerdos"...






JRR Tolkien perdió a sus padres siendo muy pequeño, y le tocó vivir la Gran Guerra muy joven, donde murieron muchísimas personas, y en concreto amigos del TC, BS. Él pensaba con frecuencia en la muerte, que la tenía al lado, y de ahí la profundidad de su legado. 

Conocía bien ese deseo de permanecer que posee el ser humano, pero veía muy de cerca la certeza de la muerte. Y esta visión la desdobla en dos razas en su legendariumlos elfos, artistas creativos, inmortales, por los que no pasa el tiempo, y los hombres, "destinados" a morir..., pero que no están atados a los círculos del mundo... Pero los elfos anhelan el don de los hombres, pues el tiempo para ellos resulta muy pesado..., y éstos el de los elfos: querrían ser inmortales.


Tolkien se cuestiona el tema de la muerte y la inmortalidad, y las preguntas esenciales de la existencia, pero les da un toque esperanzado debido a su alta formación humana y trascendente en la que su madre tuvo mucho que ver, y les dejó un valioso legado con su vida.

Es consciente de que todo es un don, un regalo que acoger. Un despliegue de sentido y belleza. El tiempo, algo cuasi milagroso, como también percibía GK Chesterton. Y de esa sobreabundancia y riqueza interior suya emerge su obra, desde las palabras y los idiomas, algunos inventados para ello, que tan bien conoce. Asigna un lenguaje para cada pueblo, raza, cultura.


Lo que nos hace un poco "eternos", en sentido élfico, son esas hazañas dignas de ser re-cordadas, contadas en poemas y "canciones" que pasen a las generaciones venideras, aportando sentido y raíces a la vida de cada uno. Y dejando una huella en los corazones. 







                                                     * * *


Por eso, soñar y apuntar alto, contar con el corazón para movilizar energías y despegar de la vida fácil y cómoda, de "yoísmos" que nos atrapan y empequeñecen, de la "gravedad" terrestre que paraliza y atenaza tantas veces…

Soñar, usar la imaginación, y ponerse a la acción: concretar en un plan para llevarlo a la práctica, sin perezas empobrecedoras… Poniendo el corazón en metas nobles.





Especialmente en familia, para pensar en los demás y alegrarles la vida, para dar cariño a todos y que puedan forjar su mejor personalidad, pero ¡la suya!, con libertad, pues quien no es libre no podrá amar. Y para sentirse queridos también… 

Porque, la persona es un “ser de aportaciones”, un ser efusivo, un ser destinado a amar… Se realiza dando, y sobre todo dando cariño, pensando en los demás, para ayudarles a lograr su mejor "versión". Primero en la relación en pareja, y con los hijos. También con los amigos... Quien tiene un amigo ¡tiene un tesoro!


Y cuando las cosas salen bien, ¡agradecimiento! Si salen mal, tenemos el poder del perdón para rectificar, que sana heridas, tanto al darlo como al recibirlo... ¡Y volver otra vez a la lucha esperanzada…! 

La vida es un comenzar y recomenzar siempre nuevo, con ilusión y optimismo, con la esperanza del final feliz de los “Cuentos de Hadas”… que también dice Chesterton. Porque la Historia está custodiada por el Bien, y hay que esforzarse en “hacerlo”, pero siempre compensa. Además rebosa belleza. Y podemos sembrar paz, alegría, y optimismo a nuestro alrededor.




Siguiendo con la maravillosa mitología de JRR Tolkien, en “El Señor de los Anillos” hay un diálogo entre Frodo y Sam, en un momento en el que está abatido por tanto sufrimiento y tanta carga, y quiere desistir ante el ataque inminente de los Nazgûl…






Sam: - “ ¡No se rinda, señor Frodo!”

Frodo: Le mira y le dice: -¿Y tú por qué luchas?

Y Sam le contesta: -¡Porque reine el bien en este mundo…! ¿Se puede luchar por eso, no?

Le infunde ánimo a Frodo para volver a la lucha contra el enemigo,  para no rendirse nunca y destruir el Anillo que ansía el poder y dominar otras voluntades..., y corrompe el corazón.




¿Por qué?
Porque, una idea que señala Gandalf y que puede indicar el camino a seguir... Y además puede reconfortar ante tanta miseria y sufrimiento repartido por el mundo, ante tanta vida superficial y sin sentido, ante el vacío existencial.

 
La Dama Galadriel pregunta a Gandalf acerca de una misión que quieren llevar a cabo pues el mal va cobrando forma en Dol Guldur:

- “¿Por qué el Mediano?”

Y Gandalf le responde: 

-“No lo sé… Saruman cree que solo un gran poder puede contener al mal. 

Pero yo "he descubierto que son las pequeñas acciones cotidianas de la gente común las que mantienen a raya la oscuridad, los pequeños actos de bondad y amor…”

-¿Por qué Bilbo Bolsón? Tal vez porque tengo miedo y él me infunde coraje…
                                             






"Hay algo bueno en este mundo y vale la pena luchar por él", nos dice J.R.R. Tolkien. Y en cada momento, "lo que cuenta es lo que estamos haciendo, no lo que planeamos hacer", apunta en una de sus Cartas del epistolario.
                                                 





Se trata de poner ilusión y cariño en las pequeñas cosas cotidianas aunque parezcan insignificantes, pensando en los demás, en hacer algo grande en la vida.
 
Y Gandalf, que posee un fuego interior que caldea los corazones, es como si nos dijera: "cuidaos, manteneos en el camino, conservad el ánimo, esperad siempre lo mejor..."





Valorar lo que tenemos cada uno, defenderlo y custodiarlo, y poner amor cada día con ilusión y empeño. Cuidarlo, alimentarlo, mimarlo, trabajarlo, sin esperar a perderlo para darse cuenta de su relevancia y maravilla.







Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. Muchas gracias.




                                                                             Mª José Calvo
                                                                            @Mariajoseopt
                                                                         optimistas educando



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