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Lograr armonía familiar

domingo, 18 de mayo de 2014

FOMENTAR EL OPTIMISMO

                                       
                                       
                                         FOMENTAR EL OPTIMISMO


        
Qué importante y gratificante es ser optimista... El optimismo es una visión luminosa de la vida. 

Vamos con ideas para fomentar actitudes optimistas, puesto que todo se aprende y se puede desarrollar. Si uno se propone detectar cosas buenas, se va entrenando a hacerlo. Siempre se pueden encontrar motivos bellos que animen y eleven la mirada, que alegren a los demás.


El optimismo es una forma de afrontar la realidad y de enfocar las cosas: la actitud que tenemos ante la vida. Sin embargo, no se trata de esperar pacientemente que todo ocurra de forma positiva, sino que se pone algo de nuestra parte para que eso ocurra. Y si unimos el optimismo con una actitud positiva, podemos llegar mucho más lejos... 



     
Sin duda es bueno ver el lado positivo de las cosas, independientemente de que las hayamos trabajado o nos hayan sido dadas. Pero también optimista en el sentido de óptimo, de mejor, de excelencia, en todos los ámbitos. En lo referido a la propia familia, la educación de los hijos, el trabajo, al cariño en la pareja... etc. Es la forma de conquistar una familia optimista y ¡excelente! 
          
No se trata de ser ingenuos, o poco realistas, sino todo lo contrario. Tener una mirada llena de cariño. Confiamos en nuestras capacidades y en las de los demás. Y si algo falta se pide ayuda, sobre todo a las personas cercanas, o a las cualificadas para ello. 

               
Ante una dificultad siempre hay algo que podamos hacer, o cambiar. Se trata de variar la perspectiva desde la que se enfoca, verlo desde otro punto de vista y así poder buscar mejores soluciones. Cada dificultad encierra retos que hay que descubrir e intentar superar.

            
Decía G. K. Chesterton: "Optimista es el que mira a los ojos, pesimista el que mira a los pies..." Porque el optimista ve oportunidades en cada calamidad, y el pesimista ve calamidades en cada oportunidad.


              
También es bueno pensar que la “suerte” está de nuestro lado; que la Historia está custodiada por el poder del Amor. La Belleza, la Bondad, el Amor, han vencido, y están de nuestra parte. Es el poder de la Esperanza lo que nos da fuerza para actuar con una meta clara en la mente y perseverar en el empeño. Hacer que las cosas sucedan: las importantes, las que pensamos y planeamos. Caminar hacia la luz, tener una mirada cálida y luminosa, poder alegrar a los demás.


Porque, "por encima de todas las sombras cabalga el Sol y eternamente moran las Estrellas" dice Sam en un momento de angustia, en la torre de Cirith Ungol, al ver una estrella que titila en lo alto... Su belleza lo conmueve, y piensa: ¡no prevalecerán!






            
 
* Un libro y una película


Por ejemplo, en "El Señor de los Anillos" se refleja muy bien el optimismo. Una maravillosa obra de J.R.R. Tolkien llena de esperanza, pues estamos creados para algo grande "más allá de los círculos de este mundo"..., como dice Aragorn, el Rey Elessar, a su esposa Arwen en su despedida.

Una "subcreación" que rebosa belleza, que nace desde la palabras y su significado, y las historias que despliegan y crecen. Por eso te recomiendo disfrutar con calma del libro y la belleza de sus relatos... Transmite historias verdaderas de gran calado, dignas de recordar, que entusiasman y conmueven. Habla de preservar la belleza de la Tierra Media, la libertad de cada personaje y su cometido, los anhelos del corazón de inmortalidad, y la posibilidad de hazañas memorables dignas de ser recogidas en canciones, que perduren en el tiempo y pasen a las generaciones venideras.




Los protagonistas en su misión sortean miles de peligros, hasta el fracaso de La Compañía del Anillo. Sin embargo, en vez de desanimarse ven todas las posibilidades que se abren ante ellos. Mientras permanezcan unidos... La belleza de la amistad y lealtad, que libera y resana, la libertad de cada uno para su misión, el esfuerzo y el sacrificio, la alegría y el dolor..., afilados como espadas, y la esperanza.





Hay un diálogo especial entre Frodo y Sam sobre las “Grandes Historias”. Están siendo atacados por los Jinetes Negros, y Frodo está a punto de sucumbir al poder del Anillo. Se ha cansado de luchar y va a desistir... Te lo refiero en el post "las grandes Historias".

Pero ahí está Sam para ayudarle en lo que necesita en ese momento de cansancio y flaqueza, para animarle en la lucha y que se levante de nuevo. Apoyarle y brindarle su ayuda. Hace que no se rinda al enemigo y le entregue el Anillo de Poder para esclavizar a los hombres y someter sus voluntades. Hace que piense las cosas, y le infunde ánimo y coraje.

             
Sam le habla de las Grandes Historias, de las importantes, en las que los personajes tienen algo por qué luchar, y no se dejan vencer fácilmente. Le dice que incluso la oscuridad deja paso al nuevo día, a un nuevo sol… Y cuando brilla, brilla con más fuerza.





     
Dejo aquí unas palabras hermosas de despedida de Frodo al Capitán Faramir... en "Las Dos Torres" de Ed. Minotauro:


"¡Adiós! -dijo Frodo, con una profunda reverencia- 

Piensa lo que quieras, pero soy un amigo de todos los enemigos del Enemigo Único.

Os acompañaríamos, si nosotros los Medianos pudiéramos ayudar a los Hombres que parecen tan fuertes y valerosos, y si la misión que aquí me trae me lo permitiese.


-¡Que la luz brille en vuestras espadas!"



    



                                                        * * *


El optimismo presupone una actitud de lucha: de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer para mejorar. Y esa lucha nos ayuda a subir nuestra cima y encumbrar la meta. 
                  
Pero, hay que pensar qué meta queremos subir… Supone esfuerzo y sacrificio, motivación, ilusión y perseverancia. Con actitud deportiva, sin miedo a las dificultades ni al fracaso. Las cosas valiosas no suelen salir a la primera, hace falta esforzarse e insistir. Los aparentes fracasos nos brindan más oportunidades de superarnos y luchar. 

La alegría tiene sus raíces en forma de sacrificio gustoso por algo valioso y noble, por quienes queremos. 





La palabra optimismo procede del latín: “optimum”, y significa “lo mejor” en el sentido de excelente. Así, buscaremos ser optimistas en todos los ámbitos..., especialmente en familia.

          
Y si hiciera falta, ponerse unas “gafas tintadas” para ver lo positivo, las cualidades y fortalezas de cada persona, sus talentos singulares. Así hacérselos notar y agradecerlos, para apoyarse en ellos a la hora de cultivar unos valores o virtudes que conformen su personalidad. 

Por ejemplo, la amabilidad y la comprensión, el servicio atento, la sonrisa, el perdón... Y aceptar la vida con sus alegrías y su misterio. Siempre con agradecimiento por ser algo preciado, maravilloso, digno de ser vivido.




              
Conozco a una persona, ya mayor, que ante la pregunta: ¿qué tal?, responde alegremente: “Bien, y mejorando”. Es un ejemplo de persona optimista, motivadora, ilusionante. Lo que debe ser un líder transformador en nuestra familia. Te lo cuento en: "Un poco de liderazgo".

Tratamos unas cualidades del buen liderazgo en otra entrada. Podemos refrescar algunas, que enlazan con este tema:

* El buen líder pone atención a lo importante: a cada persona, prestando la ayuda que precise, sin descuidar los detalles. Hace una llamada a lo mejor en cada uno y confía plenamente en él, en ella. Muestra empatía, comprende, es generoso. Escucha...







                 
Ante las dificultades de la vida, la persona tiene la capacidad de pensar antes de reaccionar. Entre un estímulo y su respuesta, pararnos a pensar cómo responder. Podemos elegir ser reactivos, o proactivos. Es decir, ser víctimas de ese suceso, o por el contrario ver el lado positivo de él. Es como ver oportunidades en vez de calamidades. Y eso nos va a permitir disfrutar de la vida a pesar de las dificultades y contratiempos, que siempre aparecen.

                 
Porque, muchas veces vemos problemas y los agrandamos por la forma de percibirlos. Vemos un círculo de preocupación, que es enorme, y no nos centramos en el círculo de influencia, más pequeño, que es en el que realmente podemos hacer algo para cambiar las cosas. Y de esa manera se magnifican los problemas, y uno se hace pesimista. Es mucho más eficaz y animante centrarse en lo que realmente se puede hacer.
             

La ventaja del optimismo es que forma una personalidad atrayente que rezuma belleza y paz interior. El optimista confía en las personas, en sus capacidades, en que siempre hay algo que se puede hacer para mejorar. 

             
Tiene esperanza en el futuro: ve lo positivo, incluso en una situación dura. Porque, el sentido último del optimismo es la esperanza; y el amor hace que florezca la esperanza. La noche deja paso a un nuevo amanecer... señala Tolkien.







"Tips" para fomentar en el optimismo



*Caras sonrientes.

*Fíjate en lo bueno y foméntalo.

*Que los pensamientos y sentimientos negativos no ahoguen los positivos. 

*Nada de quejas y críticas: destrozan la convivencia.

*Saber escuchar para entender y comprender, ¡poner el corazón!

*Sintonizar, conectar, captar sentimientos, empatizar con las personas.

*Generosidad y ayuda a los demás, actitud de servicio.




*El poder de la esperanza, que es la virtud del caminante que sabe que va a llegar a su meta.

*Sonríe ante las dificultades: afróntalas como retos.

*Ante problemas, en vez de quejarse, aportar soluciones constructivas. Tormenta de ideas.

*Descubrir las cualidades específicas de cada uno, y todo lo bueno que tiene, para hacérselo notar y que lo desarrolle.


*Reconocer el esfuerzo y el valor, no sólo el resultado obtenido.

*Valorar lo que somos y tenemos. Ser agradecido.



Eoptimismo, "resello" de este blog, tan importante para apuntar a lo mejor..., que da fuerza, ánimo y motivación para luchar por metas altas y nobles. Incluso cambia nuestro cerebro: estimula sustancias neuroplásticas mensajeras, aumenta el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal, cambia incluso la epigenética o expresión de los genes… Pone ilusión y entusiasmo en la vida.




            
Con adolescentes...

Esto hay que cuidarlo especialmente con ellos, puesto que tienden a ver todo en negativo. Apoyarles en su autoestima: tratarles con cariño, decirles sus puntos fuertes y talentos, lo que hacen bien, para que sean conscientes y lo puedan fomentar... ¡Y que nos vean optimistas!


             
Motivos altos...

Percatarnos del poder de la trascendencia: de los valores y motivos trascendentes. Es lo que nos da más energía, en especial en momentos difíciles, y una nueva dimensión en la vida: con más relieve y altura... Puedes leer en el post: "motivos y motivaciones".

            
Por eso, los padres, haciendo equipo, elevamos la mirada de los hijos, porque sabemos motivarles con ilusión y optimismo, ¡con la fuerza de nuestra vida coherente y nuestro cariño! Con una sonrisa, que nace de un corazón comprensivo.

      


Espero que te haya gustado el post y que lo compartas con amigos... ¡Muchas gracias!  



Dejo enlaces relacionados:

   Motivar-en-familia  






                                                                          Mª José Calvo

                                                               Optimistas educando y amando
                                                                          @Mariajoseopt

                                                                            


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/05/fomentar-el-optimismo.html

domingo, 4 de mayo de 2014

¡SER MADRE!, UN TRABAJO PARA LA ETERNIDAD

             
                                            

                                                         LAS MADRES


El trabajo más importante del "mundo mundial"... ¡Trabajar para la eternidad! 

La madre es alguien que ha desarrollado la capacidad de querer en grado extremo, así posee grandeza para enfocarse en los demás, pasando por alto sus intereses y caprichos... Sabe poner el corazón en los seres queridos, descubrir lo mejor de cada uno y darle la fuerza del cariño para que lo despliegue y fomente. Posee gran capacidad de amar.

                            



               
A veces, actuamos esperando ver un aplauso por parte de los demás... Y no siempre ocurre. Más bien, en este trabajo, que parece poco importante, pero que lo es de la mayor relevancia, es donde pasamos más desapercibidas. Pero es una labor fina de artesanía, el estar pensando en los demás, esposo, hijos... Descubrir sus cualidades, y animarles a que las desarrollen. Que aprendan a amar a los demás, principal asignatura de la vida...


                   
Y es lo que permite que no seamos unas engreídas, ni unas superwoman... Es el trabajo que forma nuevas generaciones de personas verdaderamente humanas. Tenemos una gran suerte y una gran responsabilidad, porque lo importante se aprende en la familia. 





             
Escribió Chesterton: "En el hogar, una mujer puede ser decoradora, cuentacuentos, diseñadora de moda, experta en cocina, profesora... Más que una profesión, lo que desarrollan son veinte aficiones y todos sus talentos. Por eso no se hace estrecha de mente, sino creativa y libre." Donde se desarrollan las dotes emocionales, el liderazgo y trabajo en equipo y miles de habilidades en las relaciones personales con quienes más queremos.




               
Por eso, ser madre ¡es un plus...!, con mil cualidades desarrolladas con pericia, por amor a los demás, en especial en familia que la cualifican en grado máximo.







                                                                                   Mª José Calvo

                                                                               optimistas educando
                                                                                   @Mariajoseopt



Espero que te haya gustado. Gracias por comentar y compartir...




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*¿Conciliar..., o integrar? "si-quieres-puedes", ¡y logras sinergia!

                                                                      Mª José Calvo
                                                           optimistas educando y amando
                                                                      @Mariajoseopt 


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/05/especial-para-las-madres.html


martes, 29 de abril de 2014

LA VOLUNTAD II y el control remoto

                                              

                                        
                      
                    LA VOLUNTAD, EL CONTROL REMOTO, Y El "APOLO 13"


                 
Nos podemos hacer algunas preguntas: ¿por qué, y para qué educar la voluntad, con lo que cuesta? ¿En qué nos puede ayudar?

Tener voluntad significa plantearse pequeños objetivos asequibles, e intentar alcanzarlos. Hay que tener la costumbre de vencerse en cosas pequeñas, ser capaces de aplazar una recompensa inmediata... para adquirir autodominio personal. Y enseñarles a los hijos.


La voluntad es un refuerzo de las capacidades, ayuda a ser dueño de uno mismo: tener autodominio. 

Usando una metáfora tecnológica, es como tener un mando a distancia o "un control remoto" de nuestra persona. Podemos "manejarnos" según lo que nos hayamos propuesto, o nuestra inteligencia nos presente como un bien o meta valiosa. No quedar "secuestrados" por la dictadura del me apetece...

         


Permite que tengamos el control: que seamos más libres, y no "esclavos" del capricho, de la comodidad, del yo-me-mi, de las circunstancias, del mal carácter, de enfados... Es necesario luchar por desarrollar lo mejor de cada uno

     

Al tener autodominio se es más libre para acometer retos y objetivos que merezcan la pena. Podemos hacer más cosas, sin depender de las circunstancias, o de gratificaciones inmediatas o a corto plazo. Así, orientarnos hacia metas más valiosas, con perseverancia hasta lograrlo. Contando con el corazón para movilizar energías...




Para hacerlo más gráfico podemos ver un ejemplo cotidiano... Al usar la libertad, podemos enfocarnos en algunos objetivos muy simples como tomar una cerveza con unas tapas. Pero, también podemos hacerlo en algo que dé más sentido a nuestra vida, haciendo uso de esa libertad, como conectar con los demás, empezando por la propia familia. Enriquecer las relaciones familiares y de amistad: tener una cita en pareja, con cada hijo..., en la que, por supuesto, nos podemos tomar una cerveza. 


Como señalara el doctor Viktor Frankl, la auténtica libertad es más una libertad para, que una libertad de... Se trata de pensar metas que merezcan la pena, que nos hagan mejores personas, y que ayuden a los demás. Y las motivaciones son importantes. Por eso, cuando se tiene un porqué, se encuentra o "se soporta cualquier cómo..."


De esta forma hacer que sucedan las cosas: las importantes, las que pensamos y nos proponemos, de forma proactiva, con iniciativa.


En resumidas cuentas, es preciso educar la voluntad para tener autodominio sobre uno mismo, y ser más libre para acometer retos. También para que no nos lleve el viento a la menor dificultad...   
             
Además, todos queremos que nuestros hijos sean fuertes ante la vida, pero no lo conseguiremos si les damos todo hecho para que no sufran..., si hacemos lo que ellos pueden hacer por sí mismos para facilitarles las cosas. Si allanamos los caminos. Tampoco si les sobreprotegemos, porque toda ayuda innecesaria ¡es una limitación para quien la recibe!




        Hace falta que se entrenen en superar los pequeños retos, problemas y dificultades cotidianas. Y nosotros debemos ir por delante, dando ejemplo, mostrando cariño y coherencia. 

No hace falta que seamos perfectos, ni “superhéroes”, 
sino que nos vean luchar por ser coherentes, 
por hacer lo que debemos en cada momento, pensando en los demás.    




                              
                  
Educar la voluntad es tener unos hábitos saludables duraderos, que el obrar sea más fácil. Es como tener puesto "el piloto automático": se hace todo con mayor facilidad y perfección, con menos esfuerzo y más agrado, ¡disfrutando de ello! También con libertad personal, poniendo cariño... Así esos hábitos se convierten en virtudes, que son fuerza, y refuerzo de nuestras capacidades. Y las virtudes nos confieren mayor libertad.







              
Entonces, ¿para qué sirve la libertad? Por ejemplo, para poder encaminarnos hacia una meta relevante que aporte un sentido más pleno a la vida. Y la razón y el pensamiento es luz que ilumina el sendero.

Lo que da mayor motivación y sentido es el amor: el amor a la familia, el amor en pareja, el amor a los hijos… Lo que nos da su energía para acometer la vida con ilusión. Además nos engrandece como personas.


Es decir, el para qué de la libertad es el amor. Es donde se despliega de la mejor forma. La persona está diseñada para amar, y en ello encuentra su mejor realización. Muchas veces significa pensar en el otro antes que en uno mismo; dar, antes que recibir...; tener detalles que alegren la vida a los demás. Hacer la vida agradable a las personas cercanas. 






              
Pero, que sea una libertad responsable, porque todas las acciones conllevan unas consecuencias. La persona es un ser responsable, puesto que responde con sus actuaciones concretas. Como señalara el profesor Oliveros F. Otero, la responsabilidad es la maduración de la libertad. 


           
El autodominio nos permite ayudar a los demás, sobre todo en familia, para demostrarles el cariño. Y se traduce en pensar en ellos, en tener gestos concretos de atención y cariño. Además, es lo que hará que seamos más felices a pesar de las contrariedades, dificultades, o, de lo que podamos sufrir. Y es el amor el que aportará más plenitud y desarrollo personal, porque permite crecer como personas. Ser ¡mejores personas!


                
Esto lo tenemos que transmitir a nuestros hijos. Primero, a través de nuestro cariño recíproco, porque somos su modelo de amor. Además, como vimos en el "marco de desarrollo antropológico", el cariño de los padres, origen de la vida de esa persona, es lo que permite crecer y desarrollarse bien. No es algo superfluo ni accesorio, sino vital.

       
También queriéndolos a cada uno en concreto, con su singular personalidad, sus cualidades y talentos, y sus necesidades, según la etapa en que se encuentran... Porque, necesitan todo nuestro cariño, estar inmersos en el amor mutuo de los padres, para conseguir su mejor personalidad. 




          
Para todo ello es necesario crear un ambiente familiar de confianza y libertad, saturado de cariño, que estimule los hábitos y virtudes que queremos potenciar en nuestra casa. Ayudado de unas normas importantes y claras, pocas, que señalen un camino seguro. También con de nuestro ejemplo coherente, y unos encargos por edades que les ayuden a desarrollar capacidades..., y disfruten.


           
Este ambiente puede estar formado por varios ingredientes que facilitan la convivencia:

*Alegría. Tener un ambiente estimulante, festivo, alegre. Y un hogar es alegre cuando uno se desvive por los demás.

*Tranquilidad, serenidad, calma, no estresarnos. Respetar los ritmos de los niños, tener “islas de silencio” para ponderar las cosas, pensar, tener paz interior y poder priorizar.

*Confianza, para que se puedan realizar. Es como el “horno” donde se cuece y sale a la luz la mejor personalidad de cada uno.

*Delicadeza: cuanta más confianza, mayor delicadeza y finura de espíritu.

*Cariño: hacerlo palpable con detalles concretos para que se sientan muy queridos.

                                     “A-TRA-CON DE CARIÑO”





             
Como la educación de la voluntad requiere cierto esfuerzo, hace falta tener una motivación alta que mueva la voluntad. Una idea que haga de "motor de arranque" para adquirir un hábito, o para cambiar algo  que no vaya bien… Y, la motivación va de la mano de la ilusión, de ver las cosas atractivas, saber ver el lado positivo, verlo con optimismo; es decir, ¡¡que nos ilusione poder ser mejores!!

              
Educar la voluntad también es educar en valores, basados en principios universales que no pasan de moda. Son como una estrella polar que nos indica el norte real. Esos valores hay que interiorizarlos, hay que encarnarlos y personificarlos. Así se convierten en virtudes. La mejor forma de motivar es seduciendo con su belleza...




           
¿Cómo? Luchando por hacerlos vida: nada sale solo, hace falta esforzarse e intentarlo. Con nuestro ejemplo, de forma deportiva, sin desanimarse, para que nuestra casa sea un “museo viviente” de valores verdaderamente humanos... Y, al intentar vivirlos con libertad, se logran las virtudes correspondientes, refuerzos de nuestras capacidades.




          
Para hacerlo más fácil podemos descubrir y fijarnos en las cualidades y “puntos fuerte” de cada hijo, o, de la propia pareja, y apoyarnos en ellos a la hora de luchar en algo. Así, de forma indirecta, suplir debilidades...


         
Por ejemplo, si nuestro hijo tiene un gran corazón, apoyarse en eso para estimular el hábito de la generosidad con los hermanos, o de la empatía con sus amigos. O si es muy "espabilado", que nos ayude a organizar algo en la casa, o a sus amigos, explicándoles dudas… etc. O, si le gustan los coches, que haga "equipo" con su padre, para lavar, arreglar, o equipar el coche familiar. 

         
Hace falta tiempo para ver entre los dos, qué cualidades tienen o tenemos, y qué queremos conseguir en cada persona, según esas fortalezas, gustos y anhelos personales..., y concretar un "plan de acción".


            
Pero se trata de hacer atractiva la virtud: de mostrar y percibir el lado positivo y amable de ella, de seducir con los valores que no pasan de moda... Es el arte de usar de forma correcta la libertad, de vivir con la dignidad inefable de una persona.

          
ver la mejora de cada uno como una liberación de las ataduras que no dejan hacer lo que uno se ha propuesto, o lo que nos gustaría llegar a ser. Por eso hace falta ilusión, optimismo y lucha para acometer metas y retos.
 



          
Además, al adquirir hábitos y virtudes humanas, se va teniendo una belleza interior que atrae a los demás. Y es debido al sentido de la vida que proporciona, y también por la personalidad atrayente que confiere.





VIRTUDES PARA CONQUISTAR


Algunas virtudes humanas que podemos incorporar o fomentar en cada familia pueden ser:

            
1- Fortaleza, valentía, audacia para actuar con unos fines o metas nobles, acometer proyectos, o ser proactivos y hacer que las cosas sucedan.





     
2El trabajo y la perseverancia, la constancia para no desistir, superar dificultades y llegar hasta el final. También la resiliencia para no abatirse con las dificultades.




         
3- Y entre tanto, y desde pequeños, el orden, la sinceridad, la obediencia, la justicia, la amistad y la empatía, la generosidad (que es como el volumen de otras virtudes), la responsabilidad, que es la otra cara de la libertad…, especialmente importante en esa etapa de la adolescencia.




     
4- La exigencia, necesaria para lograr algo en la vida, porque si no la comodidad y el propio “yo” nos pueden. Pero aliñada con un poco de comprensión: una exigencia comprensiva, o una comprensión exigente, como decía aquel profesor, según las circunstancias.

5- La gratitud ante cualquier detalle, en especial en familia.

     
6- La alegría, que es el resultado de luchar por hacer lo correcto, de pensar en los demás, lo cual nos hace felices. De esta forma lograr una familia ¡optimista y alegre!, que sabe querer.




                                       

* Y EL APOLO 13...


Para hacerlo más gráfico, podemos comentar algún corte de la película "El Apolo 13", de Universal Studios e Imagine Entertainment, de Ron Howard, con Ed Harris y Tom Hanks. 

Plasma muy bien la fuerza de voluntad de los astronautas ante las dificultades y problemas, para mantener su autodominio y el control de la nave, y llevar a cabo su nueva y más complicada misión: ¡volver a casa sanos y salvos!

            
Necesitan realizar miles de cosas: una ignición sin computadora, usar el vehículo lunar de navío, trabajar en la reentrada, aprovechar la poca energía que tienen en la nave, y volver a casa...

          
También se ve cómo actúa el director de la misión ejerciendo su buen liderazgo para superar todo tipo de problemas: -el oxígeno, el CO2, la energía...-, aunar fuerzas, y traerlos de vuelta. Con tesón y perseverancia, con optimismo, sin desanimarse a pesar de lo realmente preocupante de la situación. 

           "¡El fracaso no es una opción!", "¡no los vamos a perder!"




                                   





Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos...

                                                                                   Mª José Calvo
                                                                              optimistas educando
                                                                                   @Mjoseeopt



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https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/04/educar-la-voluntad-iiii.html