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Lograr armonía familiar

viernes, 31 de enero de 2025

FORTALECER EL AMOR: 6 CLAVES


 
                PAREJA: 6 CLAVES PARA FORTALECER EL AMOR



"El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar".

Katharine Hepburn



Vamos a comentar 6 claves para construir, cuidar, y fortalecer el amor en pareja. Como todo lo que está vivo, el amor hay que cuidarlo y trabajarlo cada día..., si no se debilita, y muere... Es el "tesoro" más grande que tenemos, y hay que custodiarlo.



1) Qué importante es tener sueños y metas como pareja, priorizar el proyecto común, fomentar lo que une, buscar el bien del otro, que eso es precisamente querer.

Hablar con la persona querida sobre los propios anhelos e ilusiones, los sueños que queremos hacer realidad..., así concretar objetivos comunes que inspiren y motiven a los dos y nos hagan disfrutar. Recordemos que somos "un solo equipo". Descubrir talentos y ponerlos al servicio del otro, y de la relación, es un modo de mejorar el amor recíproco. Trabajar entre los dos nos hace más fuertes, y se va logrando una sinergia creciente. Cada uno aprende a ver las cosas desde el corazón del otro.






2) Trato amable y comunicación: es vital para la relación. Aporta confianza y empatía.

La comunicación crea un espacio entrañable entre los dos, y va formando un acervo de experiencias compartidas que unen y fortalecen la relación. La van consolidando gesto a gesto lleno de cariño.

Es "poner en común", hacer partícipe al otro de los propios sentimientos, necesidades, alegrías y esperanzas... Es como trasvasar el contenido más íntimo de lo que nos constituye como persona, a la persona del ser querido. Pero, a veces no resulta sencillo abrir el propio corazón, según circunstancias, o, cuando el otro no está muy perceptivo... Nadie puede entregarse si no hay otra persona que lo acoja. De ahí la importancia de escuchar, de comprender, de acoger sus palabras e iniciativas.


Y cada uno somos muy diferentes. Para empezar, uno varón y otra mujer... Y cada uno con sus formas de hacer o relacionarse, quizá distintas y diferentes. A la mujer en general le gusta lo concreto, los detalles de atención, a ellos los grandes proyectos e ideales... etc. También con nuestras cualidades singulares y puntos fuertes, y con limitaciones, fallos, y defectos.

Por eso es necesario valorar las diferencias, y con ellas hacer sinergia entre los dos. Porque, las diferencias no son defectos, aunque quizá en ocasiones "molesten", sino algo propio de cada uno que lo hace singular, único, especial. Algo que debemos desarrollar y potenciar, y ayudar al otro a que desarrolle su singularidad.

La amabilidad conforta, especialmente a la mujer, y siempre abre fronteras... La admiración hacia él le da energía, y mayor estima, algo que necesita.


Hablar de sentimientos y emociones permite que se conecte mejor, desde el corazón, y fortalece el "buen feeling". Decirle lo bueno que tiene, porque la mirada de cariño descubre "tesoros"... Y saber escuchar, con los oídos y con el corazón. La compenetración se construye con experiencias vividas compartidas y cariño. Atesorar buenos momentos y re-cordar, es decir, volver a pasarlos por el corazón, es "energía positiva"... que otorga ilusión y ganas de luchar por amar más y mejor.



Y, ante las pequeñas dificultades, problemas, sufrimientos o trifulcas que puedan surgir, siempre hablar con calma, sin juzgar, sin echar culpas al otro..., sin enfado. Y escuchar sin interrumpir: dejarle explayarse. Incluso hablar más desde el yo: un "me siento" así..., es mejor que "me has hecho...", o, "es tu culpa".

El amor verdadero se construye en lo cotidiano, y crece con las dificultades y pequeños "sinsabores" de la vida, si se llevan entre los dos.






3) Gratitud ante los pequeños detalles, gestos y atenciones constantes de la otra persona. Por sus cualidades propias, hasta por existir, por estar ahí..., acompañando, ayudando, animando, apoyando. Ser agradecido es la memoria del corazón, y establece vínculos confortantes que sacan lo mejor de sí, y del otro. Es el "qué bueno que existas", por ti, por la maravilla que eres... Un desplazar el yo, egótico y narcisista  tantas veces, por el tú del ser querido.

Señala J.B. Torelló de forma muy clara, y experimentada en su consulta de neuropsiquiatría: "La madurez afectiva depende de la capacidad de amar, y es el egocentrismo lo que incapacita para el amor. Para madurar es necesario salir del vivir para mí -egótico- y alcanzar el vivir para ti."


Y siempre con agradecimiento optimismo para ver lo mejor de uno, y del otro, con ojos comprensivos que saben mirar y saben querer. Así como apuntar a metas altas y nobles, que llenan el corazón y dan más sentido a la vida. Y ese buen amor es capaz de dar alas y desplegar lo mejor del ser querido.

 





4) Entrega y generosidad

Los pequeños gestos que surgen, o planeamos y concretamos, van construyendo el amor. Un sonreír con ganas o sin ellas, un detalle con el otro, un mirar a los ojos, un abrazo tierno, esconder el móvil cuando el otro está presente, un pensar algo con que alegrar el día, un aperitivo entrañable en casa, un servicio o gestión que le cuesta..., una dificultad compartida, una llamada a media mañana, un café inesperado..., una notita encendida, una sorpresa, unos bombones, algo que necesita o le gustaría comprar... Se trata de manifestar ternura y cariño, poner cabeza y corazón para alegrarle la vida. 

De ahí la importancia de pensar, cada mañana, un detalle concreto con el que obsequiar al otro ese día... y luego llevarlo a la acción. No olvidarse, ni aplazarlo por las mil cosas que van a surgir. Es algo prioritario que consolida en un amor más estable y duradero. Porque, como comienza el artículo, el amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sino con lo que esperas dar.




Junto con las expresiones de ternura y entrega de todo el ser, hasta lo más íntimo... que expresan ese amor sin palabras. Es el lenguaje propio del amor. Y hacen real la nueva unidad de dos en un solo corazón.





Todo ello va conquistando y forjando buenos hábitos de cariño y entrega y generosidad hacia la persona querida. Porque, desde el día del "sí quiero", ya no somos un yo y un tú aislados, sino un "nosotros" que cuidar y hacer crecer. Ese "uno más uno es uno", que dicen unos amigos.


Por tanto, algo relevante que te comentaba en otro post: concretar y anotar en la agenda:
 

* un detalle al menos, cada día, que al otro le guste para construir la relación 

* una tarde a la semana para compartir y disfrutar juntos

* y un plan o escapada al mes que reavive sentimientos e ilusiones






De este modo, aprender a ser felices con la mirada puesta en la persona amada, haciéndola feliz. Cuidar los pequeños detalles y atenciones cotidianas llenándolas de cariño. Porque, al final, ese amor será lo que cuente... y lo que da su paz y alegría en la vida.





5) Y es bueno dejar un espacio personal a cada uno donde estar en la propia "morada" que dice la gran Jutta Burggraf. 

Un poco de silencio para poder mirar hacia el interior, conocerse y conocer, ver cómo somos, qué queremos conquistar, hacia dónde ir, qué ilusiones y talentos desarrollar. En ese espacio interior uno se posee, y es libre para pensar por cuenta propia, para actuar. Y luego, pensar cómo ayudar al ser querido en todo ello. 



Tener algunos espacios para cultivarse. Por ejemplo, hobbies que expandan el alma y la creatividad..., o lecturas y algo de formación personal, o en pareja.

Porque, cada uno se construye mediante sus actos libres: cada uno es artista de su propia existencia. Podemos y debemos hacer una obra de arte con nuestra vida, que motive y alegre a los demás, especialmente en pareja.

Y luego conectar con el ser querido, hablar de muchos temas y aspectos, junto con metas compartidas, que "construyen" y hacen familia. Trabajar en equipo nos mejora, pensando el uno en el otro, y nos hace más fuertes ante los retos de la vida. Y además, experimentamos ese cariño y sinergia que comentaba.


Mejorar lo propio siempre aporta, y ayuda a mejorar el amor recíproco, núcleo y generador de la pareja y de la familia. Y ese amor enriquecerá las relaciones familiares, y se derramará eficaz hacia los hijos..., en su caso.




6) Contar siempre con el perdón

En cualquier relación podemos herir a otros, a veces sin darnos cuenta. Y el perdón es vital para restaurar la relación. Si no, todo se resquebraja y se rompe... 

En pareja, a veces herimos a la persona que más queremos por no pensar, o por dejarnos llevar del primer impulso. Es preciso dar al “botón de pausa” para reflexionar, pensar antes de responder, y rectificar cuando nuestro comportamiento no ha estado a la altura deseada, o hemos hecho daño sin querer. "¡Rectificar es de sabios!".





Porque todos somos más vulnerables de lo que parece, y muchas veces necesitamos más cariño del que podamos merecer… Por eso existe el perdón y el amor: ¡para sanar heridas! 


El perdón corta la pesada cadena que oprime, y libera. Y también libera a quien ofendió. Lo cual permite un nuevo comienzo en cualquier relación...



Muchas veces es necesario parase a pensar cómo quiero tratar a la otra persona, si estoy hablando con calma, o con enfado, si quiero tener razón, o cuidar la relación... "No dejes que la ira se lleve lo mejor de ti", dice la autora de la entrañable novela de Mujercitas.

En ocasiones el orgullo nos puede y eso trae consecuencias... que luego hay que intentar reparar y resanar. Señala Chesterton que el orgullo es una debilidad del carácter: acaba con la risa, con la maravilla, con lo caballeresco, con la energía. 

El perdón resana y "devuelve" la dignidad a cada persona...






Para acabar, te dejo un libro estupendo: "Asegurar el amor" del profesor T. Melendo, de Edufamilia, del que tanto se aprende.





Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con tu persona querida, amigos, o por las redes sociales, copiando la URL de abajo. ¡Gracias!



Dejo enlaces relacionados:





Amistad-en-pareja 


                                                          
                                                              Mª José Calvo
                                                  Optimistas Educando y Amando                                                                                                                                                                                                     optimistaseducando.blogspot.com 
                                                             @Mariajoseopt     

                                              

                                                                          
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2025/01/fortalecer-el-amor-6-claves.html

miércoles, 18 de diciembre de 2024

LO HUMANO Y LA TECNOLOGÍA I



                                       LO HUMANO Y LA TECNOLOGÍA I



En el artículo anterior, veíamos que no se puede entender al ser humano sin su capacidad de relación con otras personas, sin amar y ser amado. Sin lo genuinamente humano, la conversación y la empatía, que prepara el encuentro personal, que abordaremos.



Dejo los puntos que estamos comentando, y vamos con el cuarto:


1) La comunicación
2) Conversar: el acto más humano
3) Encuentro y relaciones interpersonales

4) ¿Y la tecnología?... 



LAS PROMESAS DE LA TECNOLOGÍA 


1) Un gran pensador

El filósofo francés Gustave Thibon, en el libro "Los hombres de lo eterno" escribe a este respecto, y ya hace tiempo, algo muy significativo:




"El hombre del siglo XX es víctima de que se haya roto el equilibrio entre su poder sobre las cosas y su capacidad de vida interior"...

"El progreso técnico, cuya función en principio es reducir nuestra esclavitud, en realidad nos esclaviza cada vez más".

"El hombre moderno corre el peligro de no ser más que un cerebro que gira vacío entre el cielo y la tierra, gracias a un materialismo sin sangre y a un falso idealismo.

Para evitar este riesgo, debemos volver a entrar en contacto con las dos grandes realidades con las que ningún artificio interfiere: la naturaleza, obra de Dios, y Dios mismo".


Son palabras fuertes que nos hacen pensar... sobre el uso que hacemos de los dispositivos tecnológicos. 


La tecnología avanza muy rápido y la persona parece inmersa en una vorágine de pantallas, ruido, distracción, imágenes y movimiento constante que desasosiega..., sin saber de hecho si algo es verídico o no...

Cuanto más nos conectamos de ese modo, más nos alejamos de lo esencial del ser humano, de aquello que nos da sentido a la vida...

Es necesario volver a los orígenes, a lo genuinamente humano, a la familia... Como dice un amigo, re-familiarizar la familia, atender y custodiar lo humano.


Porque, todos experimentamos que el tiempo se nos va..., que perdemos capacidad de atención..., de pensamiento y reflexión, y además se va conformando nuestra mente de ese modo, haciéndola más dispersa y hasta débil. Vamos a ver esos cambios cerebrales y otras consecuencias.



2) Cambios cerebrales     

Te contaba hace tiempo en otro artículo, que se hizo un estudio con un número importante de niños, avalado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, y se vio que el cerebro en edades tempranas es diferente cuando pasan tiempo frente a pantallas. 

Aumentan las zonas que procesan estímulos visuales, pero, disminuye la capacidad lógica, cognitiva, y del lenguaje, de veras importante para todo, y los procesos de mielinización de esas zonas, que mejoran la conducción, se entorpecen, pues el uso de pantallas impide que se desarrollen adecuadamente.

Y con el lenguaje, también disminuye el vocabulario y la comprensión, el conocimiento y la capacidad de comunicación con otros... etc. Así como la resolución de problemas y manejo de situaciones cotidianas. 


Se pierde contacto humano, enriquecedor de por sí, donde se aprende a interactuar, a conversar, a captar sentimientos y desarrollar la afectividad, a ser empático, y a sentirse a gusto con otras personas. Incluso muy necesario para la formación de propia personalidad. Recordemos el pensamiento que acuñó Martin Buber: "yo me hago gracias al tú", y la necesidad que apunta del encuentro.

Y todos esos cambios no se suelen constatar en el momento, sino que se perciben a más largo plazo...


Para que el cerebro funcione adecuadamente necesita realizar un trabajo autónomo profundo, apunta el neurocientífico y médico psiquiatra Manfred Spitzer, del que te he hablado muchas veces. De este modo se activan diferentes áreas, y se conectan entre sí, y lleva al aprendizaje y al conocimiento, tan relacionados con el pensamiento, la memoria a largo plazo y el poso que deja de sabiduría.

Sin embargo, las pantallas digitales, a golpe de "flashes", impiden el trabajo cerebral a fondo. Con ellas se usa sólo la memoria de corto plazo, y de forma muy superficial. Y cuanto menos se usan las capacidades personales, más se van atrofiando. 



Otro neurocientífico, Michel Desmurget, señala que el tiempo que se pasa ante una pantalla por motivos recreativos retrasa la maduración anatómica y funcional del cerebro, en diversas redes cognitivas relacionadas con el lenguaje y la atención. 

Es decir, los cambios cerebrales no sólo suceden funcionalmente, sino estructuralmente. Neurobiológicamente cambia el estrato cerebral.

Por eso apunta tristemente este autor, que los llamados "nativos digitales" son los primeros niños con un coeficiente intelectual por debajo de sus padres. Y se va constatando...



Estas alteraciones ya son algo con evidencias científicas. La Asociación Española de Pediatría apunta que hay problemas de sueño, de desarrollo... Creen que de 0 a 6 años los niños no deberían ver ninguna pantalla digital. Es importante dar prioridad al movimiento y al juego real, sin pantallas. Cuidar los tiempos de actividades para que puedan jugar al aire libre, en la naturaleza, estudiar, tener aficiones variadas, dieta saludable, y descansar lo suficiente. El sueño es vital.

      




Por lo tanto, es necesario saber que ante la sobrecarga de estímulos, la capacidad de atención y concentración, relacionadas con la corteza prefrontal, lo más específico del ser humano, se debilitan. Uno no es capaz de centrarse en un tema, o incluso es más difícil reflexionar y plantearse metas valiosas, planear tiempos, actividades y retos, haciendo que lo importante que uno piensa o quiere, suceda, como señalara Stephen Covey. 




3) Las capacidades humanas            

Te hablaba en el post anterior sobre la belleza de las relaciones personales, de las habilidades de la comprensión y empatía, pues en ellas ponemos el corazón, la calidez de los abrazos, el mirar a los ojos y saber sonreír aunque uno esté dolorido... para hacer la vida agradable a los que tenemos cerca. 





No se puede entender al ser humano sin su capacidad de amar y ser amado. "Tener un corazón capaz de amar, de afligirse y conmoverse, es la característica más específica de la naturaleza humana", sostiene D. von Hildebrand. 


Las capacidades humanas, tan propias de la persona, como la sonrisa, el corazón, decir unas palabras de aliento, la imaginación y creatividad, la regulación emocional, junto con la memoria y el propio pensamiento, con el uso frecuente de dispositivos virtuales se van deteriorando sin apenas percibirlo. Así como las relaciones personales, la amistad, la capacidad de soñar por ideales...



Porque, a más pantallas, el cerebro, y las capacidades de la corteza prefrontal, no maduran adecuadamente; o, si se trata de un adulto, se van debilitando las conexiones o sinapsis que no se usan. Y las emocionesque necesitan ser filtradas por el pensamiento, se convierten en ciclones que arrasan, o en directoras supremas de una conducta a impulsos, en busca sensaciones, sin un rumbo al que dirigirse.            

Aumenta la dependencia a estímulos y deseos inmediatos, a golpe de clic, y por tanto se debilita el autocontrol y la voluntad: ese pequeño componente que uno debe entrenar cada día, posponiendo recompensas, pensando en un largo plazo, para poder acometer planes y metas, y por tanto llevar riendas de la propia vida

Por este motivo, la voluntad se va quedando más débil y quizá irrelevante..., no pudiendo auxiliarnos cuando las cosas se ponen difíciles, o cuestan más. Y esta capacidad no viene con la herencia, como algunas cualidades innatas, sino que es una conquista personal constante, que nos posibilita ser más libres.


En el trabajo, en familia, en las relaciones sociales, hay que luchar por metas ilusionantes, con esfuerzo y empeño. Y estos medios digitales fomentan la huída del esfuerzo y del compromiso..., fundamentales en la vida. Todo lo valioso, como la amistad o el amor, ocurre en el mundo real con las personas reales, y requiere intencionalidad y esfuerzo, e interactuar con ellas. Y es lo que nos hace de veras felices.    






Por tanto, es bueno aprovechar las situaciones cotidianas para entrenarse en las mil y una capacidades y virtualidades que posee cada persona. Únicas. Singulares. Propias. Lograr un desarrollo armónico de todas las facultades y potencialidades. Mucho más si se trata de niños o adolescentes, que lo están conquistando y aprendiendo todo, pues su cerebro no está "formado", por decirlo de algún modo. Es la edad propicia para asentar lo mejor.

En las relaciones con otras personas se ponen en juego las neuronas espejo y la empatía, y muchas otras funciones cerebrales. Estas neuronas son importantes en todo aprendizaje y en el trato con los demás. Uno se siente bien, a gusto, y valorado. Los amigos ayudan a potenciar talentos y cualidades, a ser mejores personas pensando en ellos. Lo cual produce secreción de sustancias neuroplásticas y factores de crecimiento tan ricos para la plasticidad y desarrollo cerebral. 


Es más, cuando uno se acostumbra al uso de pantallas, a la interacción en digital, ya no se siente tan seguro en las relaciones personales, y da pereza, o miedo, fomentarlas. Se va a lo fácil, como la comida rápida..., perdiendo esas habilidades propiamente humanas tan necesarias y relevantes que nos configuran como personas.

Me viene a la cabeza Hannah Arendt con su aguda capacidad de observar y comprender, con ese ¡párate y piensa! que nos interpela. Te lo cuento en ese post. Esta autora apunta que la muerte de la empatía humana es uno de los primeros y más reveladores signos de una cultura a punto de caer en la barbarie. Más para pensar... Cuidémoslo.




4) Tecnología y efecto pantalla      


A través de estos medios parece que se pueden hacer muchas cosas: acceder a ingente información, conectar con personas de cualquier punto del mundo..., pero se hace de forma muy superficial, como decía, sólo con la memoria de corto plazo. Incluso la mente se puede saturar bloquear por exceso de información y datos, muchas veces sin comprenderlo, sin ver su contexto, ni mucho menos aprenderlo. Es lo que se ha denominado infoxicación. 

Hay que pensar, y tener entrenada la voluntad para hacer un uso de los dispositivos tecnológicos de forma un tanto saludable y responsable, controlando tiempos, modos, ambientes... etc., y protegiendo a los más pequeños, indefensos, pues están diseñados con la intención de enganchar. 

Si no, se acaba siendo adicto a lo irrelevante, por esa búsqueda continua de novedad y sensaciones a flor de piel. Y producen un efecto en nuestro cerebro que te explico en otros artículos, y sintetizo en esta infografía: lo denomino el "efecto pantalla".





Toda esa vorágine potencia la ansiedad y el estrés, con la consiguiente elevación de cortisol, que mantenido daña al organismo.

Las pantallas están creadas para atraparnos el mayor tiempo posible: hay muchos intereses y una industria tras ello. Presentan una inmensidad de estímulos a los que atender, que nunca cesan. Estamos "distraídos de la distracción por la distracción", decía T. S. Eliot, pero ahora en un sentido más hondo y peligroso.


Como vamos viendo, interfieren con la atención, el pensamiento profundo y reflexivo, y otras capacidades de nuestra corteza prefrontal como el control de impulsos, la planificación y toma de decisiones, o la voluntad. Es decir, las funciones superiores del ser humano. 

Además de entorpecer la comprensión y el aprendizaje, la memoria de largo plazo y el conocimiento, y por tanto la imaginación y creatividad, basadas en dichas habilidades. 


Muchas veces impiden tener calma para hacer una pausa y tomar las decisiones adecuadas en cada momento, propiciando a actuar de forma refleja, sin pensarlo.  

E interfieren con las capacidades relacionales, tan propiamente humanas, en las que es importante la comunicación con los otros, la empatía, las conversaciones y el intercambio de pensamientos y afectos que tejen la convivencia.






En contraste, en el mundo digital las interacciones se hacen "con filtro", elevando expectativas en lo físico, y mostrando versiones utópicas y "mejoradas"; es decir, no reales. Lo cual desconcierta a los jóvenes, que se ven abocados a elevar el listón... y pretender lo imposibleAdemás en la red se siguen otras reglas. 

Y las empresas tecnológicas lo tienen bien estudiado, pues sólo ven datos y beneficios a costa de nuestra persona, de nuestro tiempo, de emociones excitantes "a golpe de likes",  presentando información "nueva", tantas veces no verídica, o con falta de análisis o rigor científico. 

Hay equipos de personas, con psicólogos especializados detrás de ese mundo virtual, estudiando constantemente el modo de engancharnos con lo que nos "gusta"... y percibiendo el grado de control de cada usuario. Y pretenden aumentar esa "realidad ficticia" con avatares... etc., despersonalizando y degradando cualquier relación HUMANA, de persona a persona.
 

La tecnología no es "gratis": intenta captar nuestra atención el mayor tiempo posible mediante descargas de dopamina que suceden ante todo lo nuevo, ante la "información", y ante los "like" de supuestos "amigos" virtuales. Y a medio plazo va erosionando el propio pensamiento, como ya señalara hace tiempo Nicholas Carr. 

Y con la pérdida de habilidades cognitivas, de la comprensión y la reflexión, además de la voluntad, se acaba cercenando la propia libertad, con el autodominio personal y el autogobierno para pensar y acometer objetivos y metas, sueños e ideales que anhelamos, y dirigir la propia vida. Esto te lo cuento en el post autogobierno personal.





Porque, este neurotransmisor de la dopamina proporciona cierta calma y alivio ante el estrés y el cortisol elevado. Nuestro cerebro lo encuentra reconfortante y tiende a repetir ese comportamiento casi sin darnos cuenta. Te lo explico mejor en pantallas y dependencia. Y va enganchando...



                                              *********


Por lo tanto, debemos recuperar el "timón" de la vida, no dejarnos seducir pasivamente por las pantallas, que hacen el propio trabajo mental, atrofiando capacidades. Porque, lo que no se usa, se va perdiendo. De ahí el término de "demencia digital" que acuñó el doctor Manfred Spitzer, que en su tiempo sonó un poco fuerte, pero tan real.


Es necesario usar el pensamiento, plantearse las preguntas esenciales de la vida que a todos nos "llaman"... y nos abren al asombro ante la realidad, al sentido. Busquemos lo que da paz al alma, y no tanto nuevas sensaciones que consumir. No nos "distraigamos" de lo más relevante por no pararnos a pensar... 


Además, las personas tenemos un cerebro empático y social, con esas neuronas espejo, claves en la empatía. Toda la naturaleza humana, la biología, hasta los genes, tienden a ayudarnos a la cooperación y comunicación con otros seres humanos, como hemos visto.




Nos hacen personas genuinamente humanas, comprensivas con los demás. Si estamos volcados en el teléfono móvil no se pueden cuidar las relaciones personales, dice la experta Sherry Turkle, donde el ser humano se encuentra en su ambiente más propicio, y se desarrolla de su mejor forma: relacionándose con los demás. 

Por el contrario, la tecnología anima a mirar al yo autorreferencial "en bucle", y fomenta comportamientos individualistas, narcisistas y antisociales que lesionan a la persona..., también neurobiológicamente. La soledad y el narcisismo enferman. Las buenas relaciones personales ayudan y son estimulantes a todos los niveles.


Continuará...




Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir. ¡¡Muchas gracias!!



                                                                      Mª José Calvo
                                                                      @Mjoseeopt
                                                            optimistas educando y amando




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