VIVIR CON SENTIDO Y PROPÓSITO
Nuestra vida es un aprendizaje y una lucha continua por metas y retos que apasionan, y otros más difíciles que nos salen al camino..., y nos "forjan" como personas, con ese anhelo de querer y sentirnos queridos que todos tenemos.
Necesitamos una "estrella polar" que nos guíe en la vida, un sentido para apuntar alto y no desanimarnos con los contratiempos y tareas cotidianas...
Y una actitud optimista de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer en cualquier situación, por mala que parezca... Así convertir imposibles en posibles, dificultades en retos que estimulen a dar lo mejor de uno mismo.
¡Qué importante es la actitud! Como señala Elisabeth Lukas, principal continuadora de Viktor Frankl: "Con una actitud positiva se puede sacar provecho hasta de la situación más amenazadora, mientras que, con una actitud negativa, hasta una estancia en el Paraíso puede resultar insoportable.”
Y contar con que muchas veces hay tropiezos, y caeremos, pero siempre podemos levantarnos con nuevos bríos, pedir perdón, y comenzar de nuevo, mirando esa estrella que arroja luz y nos ilumina el sendero...
A veces, cuando miramos hacia atrás, vemos claro el sentido de algunas dificultades, heridas y tropiezos pasados, que en ese momento no entendíamos. Pero luego quizá sí. Por eso, en adelante, si algo no vemos claro, es necesario no desanimarse y pensar que podemos aprovechar todo para avanzar, aunque cueste, aunque duela... Ya veremos qué nos deparará de bueno. Y nuestros seres queridos quizá necesiten, además de nuestro cariño, ese ejemplo y coherencia en nuestra vida para luchar sin desánimos. Puede que más adelante lo comprendamos con más hondura o vislumbremos un sentido.
Como decía un gran sabio, muchas veces vemos nuestra vida como un tapiz por detrás... Saltan a la vista los nudos y puntadas menos vistosas que lo afean, pero algún día lo veremos por delante, y nos maravillaremos de su belleza: del cariño que sembramos, del dolor llevado con gallardía y elegancia, del intento por alegrar a otros, por crear algo hermoso, por iluminar caminos llenos de oscuridades, y en definitiva por querer a los demás.
Si pudiéramos imaginarlo antes, especialmente cuando más nos cuesta, y ver la trascendencia de lo cotidiano, seríamos más sencillos, nos enfadaríamos menos, cuidaríamos a las personas cercanas, pondríamos pequeños detalles de cariño, dedicaríamos tiempo real en familia..., con atención, sin "distractores". Viviríamos con intención y propósito, apuntando a metas que merecen la pena, alineadas con nuestra vocación, misión y sentido.
Por eso, qué necesario es pensar "qué hacer con el tiempo que se nos ha dado", como apunta el "mago de las palabras", J.R.R. Tolkien.
Anclar nuestra vida cotidiana en valores que no pasan de moda, y hacerlos vida, pues de este modo mejoramos como personas, y consecuentemente seremos más felices.
Pensaba con frecuencia Steve Jobs, mirándose al espejo: esto que voy a hacer hoy, ¿me acerca o me aleja de donde quiero ir?, o como quiero ser... Para enfocarnos en nuestro cometido, en cómo queremos ser.
Y como siempre, aprender a pedir perdón si hemos fallado, y agradecer tantas cosas buenas que recibimos, o que acercamos a los demás con nuestras obras, cualidades y talentos...
Así la vida tiene sentido y propósito, aunque a veces cueste, y destellos de eternidad, por ese cariño que damos sin esperar algo a cambio..., por la generosidad y el agradecimiento que permiten hacer de la vida una "obra de arte" que ilumine y anime a otros, especialmente en la propia familia.
***
Para acabar, unas ideas del doctor Viktor Frankl, que siempre ayudan, para dar sentido a las dificultades, dolores y retos de la vida.
Hablando del campo de exterminio nazi: “Esos ejemplos ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino."
Ante una situación dura se nos abren dos caminos opuestos. Tenemos la libertad de elegir qué hacer. Podemos reaccionar sin más a esas circunstancias, y ser víctimas, o tomar el control: ser proactivos y pensar cómo queremos responder.
Es la libertad interior propia de las personas, de su alta dignidad, a pesar de las condiciones en que nos toque vivir. El desafío de hacer algo grande con la propia vida, incluso en condiciones muy duras, o rodeados de sufrimiento.
Y es más:
"El hombre puede conservar un vestigio de libertad espiritual, de independencia mental, incluso en las terribles circunstancias de tensión psíquica y física... ... es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y propósito".
Él no perdía la ilusión de reencontrarse con su mujer, viva en su imaginación, de escribir, de nuevo, su "logoterapia"...
Espero que te haya gustado, puedes compartir..., y te recomiendo su libro: "El hombre en busca de sentido".
¡¡Muchas gracias!!
Mª José Calvo
optimistas educando
@Mariajoseopt
Dejo enlaces relacionados:
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2026/03/vivir-con-sentido-y-proposito.html
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