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Lograr armonía familiar

miércoles, 8 de marzo de 2017

CUALIDADES DE LA MUJER...




 VALOR Y CUALIDADES DE LA MUJER...


          Cada persona es alguien muy valioso, independientemente de que sea hombre o mujer, de sus capacidades, de su forma de ser... 

        Pero hoy le toca a la mujer. Ella posee unas cualidades especiales, específicas, como por ejemplo tratar de ser delicada, amable, elegante, fuerte, acogedora, estar en los detalles, llevar a todos en su corazón... 

      Es propio de la mujer acoger, ser como “una casa” donde los demás van a descansar, a encontrar cariño, calor de hogar, a recargar energías... Porque tiene mucha sensibilidad frente a las necesidades de los demás. Se da cuenta de los posibles conflictos interiores y los comprende…, sabe mostrar el amor en detalles. Y no olvida que las personas son más importantes que las cosas.







           Dejo este vídeo que me ha gustado, para felicitar a cada una por ser como es..., ¡un regalo!, ¡una maravilla!






       Y, si además forma una familia, y es madre, adquiere unas capacidades y habilidades extraordinarias... Porque la mujer tiene una relación muy intensa con la vida. Por eso, "ser madre es un plus". (Lo mejor está al final)





        Y siempre, "detrás de un gran hombre, hay una gran mujer...", y viceversa. 

           Esas diferencias entre los dos son las que nos atraen, nos enriquecen y complementan eficazmente. Y manifiestan la reciprocidad de ambos. Y justo en esas diferencias es donde descubrimos cada uno lo más específico nuestro, ya que lo vamos percibiendo al ver esos rasgos del otro, diferentes a los de uno mismo, sobre todo en el ámbito psicológico y espiritual. 


          Por eso, en las relaciones de pareja, hace falta fijarse especialmente en lo bueno del otro, y tener en cuenta las diferencias, lo específico del otro, para valorarlo, hacer equipo, y lograr sinergia. Especialmente en familia, ámbito propio de estas habilidades.









                                                                            Mª José Calvo
optimistas educando y amando
    


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/03/cualidades-de-la-mujer.html



martes, 14 de febrero de 2017

San Valentín...



                                   
                             ¿CÓMO ES TU AMOR?, ¿EN QUÉ FASE ESTÁ?




       Querer a alguien lleva su tiempo. Primero aparece el enamoramiento, en el que vemos toda esa riqueza del otro, esos puntos luminosos que nos encandilan..., y queremos compartir toda la vida con él, con ella. Todo se vuelve entusiasmante...






         Luego se presenta la fase de maduración del amor, en la que hay que hacer real ese destello del enamoramiento, que permite ver lo que podemos conseguir, si lo trabajamos día a día. Con sentimientos favorables, o con menos...






        En un amor maduro no sólo hay sentimientos, sino que es preciso poner cabeza y voluntad para “querer-querer" al otro con hechos concretos, con gestos y detalles pensados. No basta con estar flotando en sentimientos mientras duren… Hay que trabajar el amor para que pueda perdurar en el tiempo.



       Es preciso hacer real ese amor. Saber compartir algo valioso, agradar, ser amables, luchar por conseguir nuestro mejor "yo", pulir el carácter, pensar en el ser querido, en sus cualidades, ver con sus ojos, pensar qué detalles tener, poner paz en momentos tensos, saber perdonar, porque lo importante es la unidad de los dos, y ¡hacer equipo!...




        Es como desplazar el centro de atracción del yo al tú del otro... Pensar primero en la persona amada, ver qué necesita..., y no tanto en el yo, porque eso empequeñece.



        Por eso, un gran pensador y humanista, Tomás Melendo, señala que "querer a una persona es facilitar que ame", porque, al final sólo se es feliz en la medida en que uno ama, y se deja amar de la forma en que el otro lo hace...




          El día del "sí quiero", nos unimos a la persona querida, para vivir "en-amor-dados". Es decir, para darnos, para descubrir y suscitar lo mejor de la otra persona, con la fuerza del amor. Y ese suscitar lo mejor de ella sólo se consigue a la luz del cariño. Es la forma de ayudarle a lograr su plenitud, y por tanto que sea feliz.

     

      Podemos pensar un plan especial para disfrutar con la persona querida, y luego, intentar que todos los días sean especiales: hacer de lo cotidiano algo extraordinario, por los detalles concretos de cada día, que reavivar ese amor.





         Un pensamiento de Chesterton hacia Frances: "amarte es descubrir que la alegría tiene nombre"...



            Dejo un vídeo que me ha gustado de #soyamante. Para llegar lejos hay que ir despacio..., para que el amor pueda madurar y entretejerse.



                                           



Dejo enlaces relacionados:




                                                       Mª José Calvo
                                                          optimistas educando y amando
                                                      @Mariajoseopt






URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/02/san-valentin.html

viernes, 10 de febrero de 2017

EL AMOR NO TIENE SOMBRAS




         EL AMOR NO TIENE “SOMBRAS”… SI TIENE SOMBRAS, NO ES AMOR



          
Refloto un post que escribí a propósito de algunas sombras..., con algunas ideas clave. 


          
Leía en un tuit: “La sexualidad es tan bella que no se merece nada menos que estar protegida por el amor.” Me pareció muy acertado, porque la sexualidad es un bello misterio donde el amor personaliza.

             
Es algo tan grande, tan bello, tan bueno, que solo cobra su sentido en el marco apropiado: el amor mutuo entre dos personas que se quieren de veras.




            
Y, ¿qué es el amor...? 

          
Amar es “ser especial” para el otro y viceversa. Es descubrir la singularidad de la persona amada. Es confiar, y saber que hay mucho bueno y bello en él, o ella, que lucha por salir. Y es darle la oportunidad de que lo exprese, ¡permitírselo!, ayudarle a lograrlo.

            
Es hacerle descubrir que es muy valorado y único, digno de atención. Hacerle ver su valor incalculable y su belleza, y el sentido de su existencia. Y también es manifestar al otro la alegría de estar a su lado, de apoyarle, de ayudarle a conseguir su mejor versión, lo que está llamado a ser.




          
Amar es desear el bien del otro, como dijera Aristóteles, alegrarse de su felicidad. Es “tener hambre juntos, no devorarse el uno al otro”...




         
El amor es una relación entre dos personas de igual dignidad. Un diálogo entre el dar y el recibir entre dos que se quieren. Una corriente de ida y vuelta, un acoger y un ser acogidos por el ser querido.

          
Y la base de la relación es el respeto y el cariño. Porque le consideramos muy valioso, una persona concreta y singularísima, ¡digna de ser querida!


             
Por eso, cada uno ama y es feliz en la medida en que se preocupa del otro, de hacerlo feliz, y por tanto, de procurar su realización como persona concreta, su mejor versión. No se trata de someterlo, sino de reafirmarlo en su persona. Y solo queriéndolo tal cual es, y sintiéndose muy querido, podremos ayudarle a lograr lo mejor de él, de ella.




           
Un inciso. El universo se rige por unas leyes naturales, que las seguimos sin apenas darnos cuenta, porque están impresas en nuestra naturaleza. Son saludables, buenas, ecológicas, y nos hacen felices. 

             
Pero el hombre es libre, a veces, en vez de orientarse por ellas y caminar hacia una meta valiosa y digna, que en eso consiste la libertad, se aparta de su naturaleza, la “rompe”, y se encamina hacia algo sin sentido… que le atrapa, y le produce un estado de vacío y tristeza, de infelicidad. A veces incluso sin ser demasiado consciente... Todo lo que se hace en contra de la naturaleza pasa factura.


             
Y, ¿qué decir de la sexualidad? Para que una relación sea sana, la unión debe realizarse en todas sus dimensiones: afectiva, emocional, corporal, intelectual y espiritual. Afecta a toda la persona, y llega hasta las "profundidades" de cada uno. No se puede banalizar. Hace falta muchas horas de "sofá", de conversar y comprender, de conectar con esa persona..., para entregar la intimidad.


             
En esos momentos es importante el cariño y la ternura, para que el otro se sienta de veras querido. Cuando permitimos que el otro sea lo primero, somos más felices: es la prueba de que queremos de verdad.


                
Y el placer es uno de los elementos de la experiencia sexual, pero no es el centro. Si dejamos que lo sea, se convierte en una trampa. La sexualidad, cuando se la reduce a placer de receptor epidérmico, periférico, de “gustirrinín”, pierde su sentido. Y no nos hace felices.


             
Vacía de sentido al acto más importante y creativo de unión entre dos personas que se quieren. ¡A lo más entrañable! Y, al perder su significado nos quita parte del sentido de la vida. Uno acaba obsesionado, desilusionado, aburrido… y no es felices. Deja un regusto amargo.





               
Aquí debería terminar el post, pero en vistas de algunas “sombras” que hay por el ambiente, quería comentar alguna idea. Cuando no se da primacía al amor, y se piensa en la sexualidad a secas, se la saca de su marco apropiado, y entonces nos podemos rebajar y “animalizar” un poco… Dejo un vídeo bonito de soyamante.org. ¡Gracias!




                
Y el dolor, ¿cómo enfocarlo? Porque el amor, a veces conlleva dolor, pero es un dolor “sano” que me viene dado. Y ante él, primero hay que poner todos los medios humanos para tratarlo, para que desaparezca. Si no lo podemos erradicar, lo mejor es sobrellevarlo entre los dos, compartirlo juntos. De esa manera nos puede unir más.

                 
Pero nunca es sano buscar el dolor por el dolor, y mucho menos hacer de la belleza de la sexualidad, un problema, o algo patológico. Así se prescinde del amor y de la dignidad de cada persona.



             

 Dejo enlaces relacionados: 


* Nuestro-mejor-proyecto (amor de pareja)













                                                                                Mª José Calvo

                                                                     optimistas educando y amando



URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/02/el-amor-no-tiene-sombras-y-si-tiene.html

viernes, 27 de enero de 2017

¿CONCILIAR, INTEGRAR?: SI QUIERES ¡PUEDES!



                     
                    LIDERAR ES COSA DE DOS: SI QUIERES, ¡PUEDES! 

                                   Y "CONCILIAR" TAMBIÉN


                                       
Dirigir una familia es cosa de dos. Es importante tener una meta clara en la mente, hablarlo entre los dos, y luego intentar llevarlo a la acción. 

Es necesario trabajar en equipo porque ambos somos muy diferentes: en el modo de ser, en la forma de relacionarnos, en la forma de educar, y también en la forma de llevar la familia. Estamos diseñados el uno para el otro, y nos complementamos. 

De ahí la importancia de aprender a comunicar. Hacer partícipe al otro de los propios sentimientos, anhelos, necesidades, alegrías... Como abrir el corazón y trasvasar el contenido de nuestro interior a la persona querida, la cual nos acoge to toda su riqueza y vitalidad.



De este modo se logra una sinergia creciente, si uno se fija en las cualidades y talentos del otro. Vimos algo sobre liderar una familia y usar la creatividad para ello, y el post "un poco de liderazgo". Dejo enlaces abajo. Ahora podemos refrescar alguna idea.




      

1- Algunos puntos sobre liderazgo en familia


*El líder está atento a lo importante, sin descuidar los detalles. Enfocarse en lo de veras importante. Algo que a "ellos" se les da muy bien. Respecto a los detalles, la mujer es especial: le gusta estar en ellos, es su forma de ser. A él le gusta más enfocarse en ideales y grandes temas. Lo concreto se lo deja a ella. Pero entre ambos se logra sinergia: estamos diseñados para esa reciprocidad, esencia del amor en pareja.






*El buen líder sabe priorizar, pone atención a cada persona y le presta la ayuda que necesite. Pero solo la precisa, teniendo en cuenta que "toda ayuda innecesaria limita a quien la recibe..."

*Se mueve por valores, basados en principios, que dan coherencia e integridad a su persona. Sabe crear ambiente acogedor y optimista, donde es más fácil luchar por dar lo mejor de cada uno.


*Sabe tomar buenas decisiones, basadas y fundamentadas en el ser: ser persona íntegra y noble. Y no tanto en el actuar, aunque ese actuar suele traslucir el ser. Los motivos de fondo, sus cualidades y distintivo, su persona, es lo que atrae y motiva.


*Confía. Un buen líder genera confianza. La confianza tiene mucho que ver con la buena comunicación y la empatía. Si no, cuesta abrir el corazón y se hace difícil conectar. La empatía se aprende en familia desde pequeños, gracias a esa relación tan estrecha con la madre, con el padre, en la que se desarrolla, haciendo uso de las neuronas espejo. 


*También hace una llamada a lo mejor de cada uno, y le da libertad para que lo pueda realizar. Anima y estimula a desarrollar cualidades y talentos.




*Le caracteriza su optimismo, que será contagioso. Ver siempre lo positivo y lo bueno de las personas, de las circunstancias... etc. Es la capacidad de descubrir retos incluso en las dificultades. Todo nos ayuda a crecer como personas. Ya lo decía Frankl: cuando no podemos cambiar una situación, "nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos". 



* Tiene detalles de servicio para alegrar la vida a los demás, muy en especial en familia.




2- El liderazgo en la mujer y en el hombre es distinto

        

El de la mujer es curioso y diferente, porque tiene unas capacidades innatas propias, como señala Jutta Burggraf, debidas a su estrecha relación con la vida. Ese estar atenta a acoger a los demás, a priorizar las relaciones personales, a trabajar en equipo, su flexibilidad, la empatía tan propia suya... etc. Todo ello de la mayor importancia. Es su forma de ser, de presentarse en el mundo.



En especial en el trabajo tan importante de la familia, en ese crear ambiente de hogar y velar por cada uno, complementado con el buen liderazgo de él, con sus puntos más específicos. Por ejemplo, velar por lo importante, los grandes ideales, cuidar a las personas queridas, y otros muchos que ponen un toque de éxito global en su vida. No solo en el ámbito del trabajo. Hay que dejarles que pongan más cabeza y corazón en la vida familiar, a su estilo, diferente al nuestro. No sólo resolver tareas, que se les da muy bien. Porque, en el trabajo profesional ya lo hacen con más frecuencia.


        

Es decir, con lucha personal de cada uno, él y ella, por ser quienes son, con sus puntos característicos y específicos, sus cualidades y fortalezas cultivadas al servicio de la familia, de las relaciones personales, de la amistad. En círculos concéntricos, comenzando por los más cercanos y queridos. 


Además, las cualidades que él advierte en su esposa, al intentar hacerlas suyas, las asume con un toque propio, distinto al de ella, y viceversa. Así se amplían posibilidades y se logra una sinergia creciente.

 

      

Todo lo que consiguen ambos en la familia, origen y "cuna" de las relaciones personales, lo pueden poner en el ambiente de trabajo y de relaciones, humanizando ese ámbito. Haciendo "familiar", lo que no lo es.


       

Todos los campos en los que se mueve la persona, junto con el ámbito social y de amistades, se benefician. Se logra sinergia también en esos ambientes. Lo que se aprende en uno se puede volcar en el otro. Por eso, no se trata tanto de "conciliar" o "encajar" horarios, como de aprovechar lo logrado en cada ámbito para utilizarlo en el otro, en especial las cualidades y virtudes desarrolladas que se forjan en la familia. Así "humanizar" las relaciones fuera de ella. 


      

    
Por tanto, es preciso integrar el trabajo de la familia, el más importante, y el que nos hace más felices, con el "otro" trabajo fuera de ella, si lo tenemos... Y también es cosa de dos, porque nos va a ayudar la persona que más queremos y que más nos quiere del planeta... 



Estar de acuerdo, o ponerse de acuerdo los dos, en los puntos clave. Y mostrarse siempre unidos, especialmente ante los hijos, que nos miran todo l día. Cuando haya diferencias de opinión, saber hablarlo en un momento de tranquilidad, y unificar criterios. Es más importante la unión, el hacer equipo, el escuchar al otro y conectar, que el quedarse en el capricho de hacerlo a "nuestro" modo, o "ganar" esa batalla... 


¡Más vale la unidad de los dos, que llevar o no razón!





            
Y es preciso "hacerlo" cada día, convertirlo en hechos, participar en la marcha de la familia. Ayudar, ser creativo, tener iniciativas pensando en la persona querida, y en la familia.

     
Cuando los hijos se van incorporando, también es necesario implicarlos en lo que puedan hacer, con sus encargos correspondientes desde bien pequeños. La familia es de todos: "quien no participa no se integra". Ellos disfrutan y aprenden, y les ayuda a ser más autónomos, a adquirir habilidades y cualidades, a pensar en los demás. A poner cariño en las tareas y relaciones personales. Y ser más responsables.


                                   

          
Los niños que colaboran con las tareas del hogar tienen más posibilidades de aprender muchas otras habilidades y capacidades únicas e importantes, trabajo en equipo, empatía, ayuda a los demás. En el fondo, es lo que se necesita en la vida para ser feliz, para conseguir lo que uno se propone, con unas metas valiosas. Así, desarrollar los propios talentos y potencialidades, ¡fomentando la singularidad de cada uno en la familia! Poniendo el corazón en quienes más queremos. Dejo unas ideas orientativas de encargos por edades...




             
Además, en familia se aprende a interactuar con otras personas, a tener en cuenta sus estados y sentimientos, a quererlas por sí mismas, por su grandeza y valía, sin tener que demostrar nada. Se nos ayuda en lo que necesitemos..., y se aprende lo importante de la vida a la luz del cariño. Sentirse queridos lo es todo.

También es donde se adquieren habilidades personales, de comunicación..., a resolver problemas, a tener iniciativa y creatividad, imaginación... y en definitiva ¡a querer a los demás! 




            
Abajo dejo un vídeo que me ha gustado, porque el trabajo de la familia es ¡un trabajo en equipo! Hay que contar con las posibilidades y fortalezas de cada uno, hacer piña, y lograr sinergia entre todos. Y eso, un día y otro..., pensando en los demás. Esa capacidad de querer, expresada en obras, es lo que nos hace sentir en plenitud y siempre nos hace más felices. Y lo que hace buen ambiente, ese "factor invisible" que permite luchar por dar lo mejor de cada uno...

          
Por eso, más que conciliar es integrar vida familiar y profesional, logrando sinergia entre los dos ámbitos. 


Los buenos hábitos y virtudes que logramos en familia,
 junto con las cualidades y habilidades que desarrollamos, 
nos pueden servir en el trabajo, 
y viceversa.




              



Ideas que pueden ayudar a priorizar:





Pongo el enlace del vídeo de Familias numerosas de Euskadi: ¡muchas gracias!
(https://m.youtube.com/watch?feature=share&v=MpLihdGDzGAY)






                                        

 Dejo unas palabras de la profesora Nuria Chinchilla, catedrática del IESSE, que me parecen muy acertadas para entender la esencia: 

"Empezamos hablando de conciliación porque la ley hablaba de conciliar trabajo y familia, pero el término conciliar, en español, significa poner de acuerdo a contrarios. Y trabajo y familia no son contrarios, son dos áreas de la vida en las que te desarrollas personal y profesionalmente. 
Por tanto, yo hablo más de integrar, integrar la vida y la empresa".


¡¡Y lograr sinergia!!...


 

                                        Mª José Calvo
                                            optimistas educando y amando
                                           @Mariajoseopt  



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Gracias!



       Dejo un artículo en #HacerFamilia, y enlaces relacionados: 








 



 * Las-madres...



                                    
                                                        
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/01/si-quieres-puedes.html