Translate

Lograr armonía familiar

Mostrando entradas con la etiqueta ILUSIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ILUSIÓN. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de octubre de 2021

CHESTERTON, ASOMBRO Y AGRADECIMIENTO I



                          G.K. CHESTERTON Y EL ASOMBRO  
  

Desde hace tiempo quería escribir algo sobre nuestro "amigo" Gilbert Keith Chesterton, pero, la inmensidad de su legado y personalidad pone difícil qué escoger. Acabo de leer y releer un libro que recomiendo del profesor M. Fazio sobre tres personajes intrépidos: "Contracorriente... hacia la libertad", y no puedo menos que ponerme a ello. Otros libros suyos que te recomiendo son "El amor o la fuerza del sino", "Ciudadano Chesterton"  de J. R. Ayllón, su Autobiografía... etc. 


Siempre he admirado a un grupo de amigos ingleses, entre ellos J.R.R. Tolkien, con su increíble "Legendarium", a quien le estoy dedicando unas cuantas entradas; su amigo C.S. Lewis, de quien plasmo ideas sobre el amor, el sufrimiento, y sobre todo la alegría, "sorprendido por la alegría"; y el genial Chesterton, siempre rodeado de buenos amigos y buen ambiente.


Vamos con ello. Primero unas pinceladas de su vida, e intercalados algunos pensamientos suyos que nos pueden servir en la vida cotidiana, para repensar o tenerlos presentes. Y bibliografía por si quieres leer y ampliar.


Su personalidad destaca por un alegre vitalismo y simpatía, por la caballerosidad, el buen humor que le caracteriza, un tanto inglés, como todo él, y una claridad de mente capaz de ir a lo profundo de las cuestiones con la fuerza de la inteligencia y la razón. Y su radiante optimismo. También era un tanto despistado, como su padre, y desordenado..., lo cual le da cierto encanto.





Nació en Londres en 1874, en el seno de una familia media, con gusto por la cultura literaria y el arte... Había mucha libertad en esa casa. Fueron tres hermanos, pero la mayor falleció pronto. Estuvo muy unido a Cecil, cinco años más joven que él. Jugaban mucho: tenían un teatro guiñol de su padre que recuerda con cariño nuestro autor. El ambiente de su casa era entrañable. Su madre siempre dispuesta a acoger a todos los amigos y prepararles una buena merienda, con alegría, en tono festivo, aunque la casa estuviera desbordada de gente. Con Cecil hablaba y "discutía" mucho sobre todo tipo de cosas.

Quería ser pintor, siempre estaba dibujando en cualquier trozo de papel que encontraba. Pero hablada y "debatía" mucho con Cecil, y la literatura y el pensamiento también lo atrajeron. Sabía que "el arte es la firma del hombre".





Dejo unos puntos a modo de índice:

1) SU INFANCIA Y JUVENTUD
2) CAMBIO DE PANORAMA

3) LA CARA MÁS BELLA DE LOS CIELOS  
4) ALGUNOS ESCRITOS
5) LA RAZÓN...

6) CONVERSIÓN



1) SU INFANCIA Y JUVENTUD

Su infancia la recuerda como algo maravilloso, con gran asombro maravillado ante la realidad, al lado de Cecil. Le abruma la solidez y belleza de cualquier cosa de la Creación. Le parece increíblemente fastuosa, y le sorprende continuamente estar vivo. Es como si fuera algo inaudito y prodigioso. P
ensaba que en el mundo había magia y encantamiento... Vive en admiración permanente. Tiene alma de poeta.




En el colegio, el St. Paul, con mucha solera, no se hizo notar demasiado, aunque sí en vitalidad y amistad. Formó un grupo de amigos, entre ellos E. Bentley y L. Oldershaw, a los que les gustaba debatir, además de tener a su hermano Cecil, que le estimulaba continuamente en esta tarea. Sus profesores, y en especial el director, apreciaban su talento y habilidades. En el
 Club de Debate que formaron tenían unas normas, reunión semanal, y hasta un himno. Les gustaba cantar. Debatían sobre Shakespeare y otros temas interesantes. Incluso escribían una revista mensual, a base de reunirse y trabajar juntos, y luego la difundían.



Acabó sus estudios, con  grandes amigos, e ingresó en un centro académico prestigioso de Bellas Artes: la Slade School. El ambiente que había por allí no era muy bueno precisamente, y marcó una profunda crisis personal en él. Encontró pocas ganas de trabajar, incredulidad y agnosticismo por doquier. Luego lo recordará como una época de "locura" y abismo, de la que le costó mucho salir.


Sus años jóvenes fueron un tanto tristes, escépticos con episodios depresivos, como el ambiente agnóstico y nihilista que lo rodeaba, en contraste con su asombrosa y maravillosa infancia. 

Inmerso en él, se le "apaga" el colorido y el sentido de todo. Como él dijera, fue un periodo de crisis existencial. No encontraba el propósito de la vida, todo era gris y pesimista. Mortecino. Y no sabía a qué corriente de su época adherirse: no las veía razonables en absoluto, ni coherentes: al contrario. Le producían rechazo. Y necesitaba buscar sentido y respuestas...

A veces sólo tenía fuerzas para tumbarse a leer, en concreto las obras de Dickens y sus personajes tan entrañables, y el Londres "industrializado" y masificado, tan deteriorado y lleno de miseria, con el trato inhumano a los niños. Posteriormente escribiría una biografía suya...





Al curso siguiente, en 1893, con 19 años, se matricula en la Universidad de Oxford con amplios estudios humanísticos y Bellas Artes. 

Al cumplir su mayoría de edad, en mayo de 1895, señala J.R. Ayllón en "El hombre que fue Chesterton", su madre le escribe: "Tengo el corazón lleno de agradecimiento a Dios por el día que naciste... Te deseo una vida larga, útil y feliz. Que Dios te la conceda... nada podrá expresar mi amor y gozo de tener un hijo como tú."




2) CAMBIO DE PANORAMA

En busca de ese sentido de la vida, guiado por la razón, y como en oleadas de recuerdos de su niñez y los cuentos de hadas, se dedica a reflexionar sobre la vida y la realidad. Quiere buscar un ideal de vida que le dé un sentido y coherencia a su vivir. 

Se "inventa" una teoría provisional básica que aporte credibilidad a todo, partiendo de sus creencias infantiles de las que está realmente convencido: la existencia como algo increíble y maravilloso. Algo que uno no lo elige, sino que le es dada. Había sentido desde niño que los hechos son en realidad milagros de la naturaleza: algo cuasi mágico, sorprendente, de gran belleza. Y va repensando y dando forma a esos pensamientos. 






En ese preciso momento de abatimiento conoce los poemas de Walt Whitman, de R.L. Stevenson, con tono tan positivo y alegre, lo cual le hace cambiar el trasfondo pesimista, y por tanto su actitud. Le ayuda a darse cuenta de que cualquier existencia, por mala que pudiera parecer, como decía su abuelo, merece la pena, pues es algo estimulante y entusiasmante. Le asombra estar vivo,asoma en él una gratitud casi misteriosa por ello. Aunque no sabe a quién dar las gracias. Tiene un optimismo "cósmico".





Basa toda su teoría en el asombro por la existencia que ya tenía desde niño. En la realidad del mundo, que a pesar de todo, es bueno y bello, como percibió de nuevo con Whitman. Fascinante, aunque algo misterioso. Sabe que todos los hombres son iguales, compañeros, camaradas con los que convivir. Y de esta percepción le surge un agradecimiento inmenso, y la alegría redoblada por el sorprendente regalo de estar vivo. Y esa carcajada atronadora...




Más tarde se dará cuenta de que esas ideas que iba pensando ya existían... Más sorpresa todavía: pensaba adelantarse en el tiempo con su pensamiento, pero ya estaba descubierto.


Trata de desvelar algo de ese misterio. Para ello tiene la inteligencia y la razón, pero también otros modos, como la experiencia, la imaginación, que da elasticidad para comprender las cosas, o las realidades inmateriales; el arte, con el sello del artista; la historia, que enseña con sus hechos palpables... Y cuenta con el sentido común, que aplica muy bien y le caracteriza. 


Todo le parece un milagro. Dice: "Lo más increíble de los milagros es que ocurren". Porque, "hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina". 




Aprende con Walt Whitman que lo maravilloso de la infancia sigue siendo maravilloso en la vida cotidiana... En ese momento daba gracias "a los dioses" porque había seres vivos.







Se da cuenta de que, el cientificismo, el materialismo, y otros "ismos" de moda en su época, y en la nuestra, "hijos" de la Revolución francesa, reducen la realidad a lo material y concreto, a lo sólo experimentable. Pero hay realidades que escapan a esa medida cuantificista y encasilladora como lo afectivo y espiritual, el pensamiento, y el misterio que envuelve toda la realidad. También a las personas, a su espíritu de lucha, a su voluntad incansable por causas nobles... Todo eso no se puede "tocar" ni "medir", y se soslaya.



Abandona sus estudios sin presentarse a ningún examen, y se pone a trabajar en Londres usando sus cualidades literarias y su imaginación. Al principio trabaja como lector para una editorial, un tanto extraña, y luego cambia a otra de mejor ambiente y renombre. Ahí adquirirá una cultura fuera de lo común, leyendo muchos originales. Su hermano Cecil, que siempre le estimula a pensar y debatir, será director y copropietario de un periódico. 


Hacía muy fácilmente amigos desde niño, siempre rodeado de ellos y disfrutaba de su compañía. En el Club de Debate del colegio, tan estimulante, con esa revista mensual en la que escribían entre todos, a base de mucho trabajo gustoso, y de la que imprimían bastantes ejemplares, desarrolla ese talento pensador y literario. Se reunían a diario en casa de alguno de ellos, y se sentían muy a gusto pensando y debatiendo. Fue una amistad que duraría toda su vida. 


En 1896, a través de uno de ellos, Lucian Oldershaw, conoce otro grupo de debate formado por cuatro personas. Tres chicas, muy cultas, de gran belleza, y su madre, viuda. Allí encontraría a su futura prometida.

 


Más tarde, hacia 1900 comienza a colaborar en Bookmanun revista de crítica literaria y artística. Pronto conocerá a Hilaire Belloc, con su personalidad alegre y entusiasta, muy buen orador, quien le cautivará y le ayudará en gran manera en sus primeras ideas "razonables" sobre la vida. Era algo mayor que él, de origen francés por parte de su madre, y católico. Algo raro por allí... Fue de los últimos alumnos de J.H. Newman en el Oratory School de Birmingham... Se había casado con Elodie Hogan, una mujer encantadora a la que fue a buscar hasta California. Vivían en Londres. 

Daban largos paseos charlando, con alguna cerveza o licor de por medio, y seguían charlando. Congeniaban y compartían mucho. Uno de los intelectuales con los que solían debatir les pondría el simpático nombre de "Cheterbelloc". A veces también incluía a Cecil. 




Consolidan su amistad y les une un semanal en el que escribe Gilbert, 
The Speaker, propiedad de algunos amigos del Club de Debate, junto con Belloc.



Por esos años, Cecil conoce a Ada Jones, periodista entusiasta desde los 16. Trabajadora infatigable y alegre, y de las muy pocas mujeres periodistas en ese ambiente. Se enamora de ella.





Su ideal de hombre, de persona, es el hombre ordinario, el hombre corriente. Y la vida cotidiana. Señala: "Las cosas ordinarias son más valiosas que las extraordinarias; es más, son más extraordinarias. El milagro de la humanidad en cuanto tal resulta siempre más fascinante que todas las maravillas particulares del poder, la inteligencia, el arte o la civilización." 

Porque, "los rasgos comunes a todos los hombres son más importantes que los singulares de cada uno"... 

Por eso hará notar que, las cuestiones importantes deben estar en las manos de los hombres normales. Por ejemplo, el gobierno de un país y la democracia.





Más adelante pensará que la historia y la "magia" y encanto que rodea el universo tiene que ver con un "Narrador", con un "Mago". Que este mundo nuestro contiene un designio, y detrás estará una persona sabia. "Siempre he presentido que la vida es como un cuento; y si hay un cuento es que existe un narrador", escribe en su libro Ortodoxia.

Y dirá: yo soy ordinario en el sentido propio del que acepta un orden. Hay un Creador, y una Creación: un mundo creado, maravilloso, la luz del día, el sol que no se cansa salir cada mañana... Algo entusiasmante. Acepta la vida fascinado, como un don asombroso, y ve el amor y la caballerosidad como leyes que están en la base de todo, como en los "cuentos de hadas" de su niñez.

Por lo cual sostendrá: "Si alguien dice que he basado mi filosofía social en los juegos de un niño, estoy dispuesto a inclinar la cabeza en señal de asentimiento y sonreír."








Continuará... con "la cara más bella de los cielos" y algunos de sus poemas...






Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




                                                                             Mª José Calvo
                                                                            @Mariajoseopt
                                                                         optimistas educando




Dejo algunos enlaces relacionados:  



 


Alegría-y-buen-humorcon ideas de C. S. Lewis  



           


                                  





 
* ¡No-te-rindas

                     


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/10/chesterton-y-el-asombro-i.html

viernes, 15 de enero de 2021

LUCHA, Y SÉ FELIZ



                                 El "TANDEM" LUCHA Y FELICIDAD


Toda nuestra vida es un aprendizaje y una lucha continua por ser mejores. Y el motor de ese aprendizaje es la curiosidad, el asombro, la ilusión, el agradecimiento. Porque, hace falta percatarse de toda la belleza que tenemos delante..., saborearla y agradecerla. Como señala Chesterton, la mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.

Volvemos a la lucha. Mucho más en estas circunstancias... en las que se echa de menos el cariño de las personas cercanas, de amigos, en el trabajo, el colegio y demás relaciones personales. Pero, como dicen unos amigos, "el cariño nos protege".  Debemos inventar nuevas formas de demostrar ese cariño, puesto que cada persona necesita sentirse querida para ser ella misma, y luego poder mejorar. Y, por otro lado, lo propio de la persona es amar. Para eso ha sido creada cada una. 







Necesitamos una actitud optimista de lucha, de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer en cualquier situación, por muy mala que parezca... Convertir imposibles en posibles. Hacer buen ambiente, querer a los demás, en círculos concéntricos, desde los más cercanos a cuantos más lleguemos. Incluso con visión trascendente. Como apunta Gustave Thibon, todo lo que no tenga ecos de eternidad es tiempo perdido...






¡Qué importante es la actitud! Un pensamiento de Elisabeth Lukas, continuadora de Viktor Frankl: "Con una actitud positiva se puede sacar provecho hasta de la situación más amenazadora, mientras que, con una actitud negativa, hasta una estancia en el Paraíso puede resultar insoportable.”


Saber ver lo bueno esponja el alma, facilita las relaciones personales, y anima a los demás, especialmente en familia, fuente y origen de todo lo demás.    

Y luego pensar a qué metas podemos apuntar, y concretarlo en pequeños objetivos, alcanzables, que nos animen en la lucha. Con ilusión, y buscando motivos importantes que ayuden a ello, que muevan la voluntad en ese sentido. También poniendo el corazón, con la calidez y fuerza de los sentimientos en esa dirección.

                                


El optimismo es la actitud que tenemos cada uno, que se puede aprender y fomentar. Siempre podemos descubrir y paladear las alegrías sencillas que nos salen al encuentro. La alegría de vivir, la belleza de la naturaleza, el trabajo bien hecho, el servicio atento a los demás, el amor sincero, la vida familiar, la amistad... Son pequeños disfrutes que alegran la vida: la nuestra y la de los demás.

 
Es vital fomentar ese optimismo en la propia familia, porque el ambiente de confianza y libertad hacia cada uno, es lo que da seguridad ante la vida, a cualquier edad, y ayuda a madurar como personas, ¡con toda la singularidad de cada una! Sentirse queridos, y querer a los demás, lo es todo.


Apuntar a metas valiosas, movilizar energías, y lograr lo mejor de nuestras posibilidades. De esa forma, ir descubriendo el sentido profundo de la vida, la misión personal que tenemos cada uno en este planeta.

Un pensamiento de Viktor Frankl, que llega al núcleo de la felicidad: "Yo diría que lo que el ser humano quiere realmente no es la felicidad en sí, sino un fundamento para ser feliz. Una vez sentado ese fundamento, la felicidad o el placer surgen espontáneos". Si nuestra vida está anclada en algo de veras valioso la alegría brotará, y podremos difundirla a quienes nos rodean...




En cuanto a las dificultades, que nos ayudan a salir de la zona de confort, es bueno afrontarlas como retos. Poner ilusión en superarlas y en crecerse ante ellas. Eso siempre anima. ¡Nunca darse por vencidos! Siempre hay algo que se puede hacer para mejorar la situación. 

Y en el caso de que no sea posible, como señalara el doctor Frankl, somos nosotros los que debemos cambiar. Pensar una pequeña cosa que nos ayude, concretarla, incluso con un pan de acción, y luchar por ello. Eso puede hacer la diferencia.


Me viene a la cabeza la escena de "El Señor de los Anillos": "¡Hoy no va a ser ese día!", mis jinetes de Rohan... Hoy lucharemos hasta el final. Lo dice Aragorn al ejército de Rohan. Te lo cuento en otro post sobre Tolkien.

                   
     ¡No te rindas!, cada dificultad encierra una oportunidad de crecimiento





Por eso, párate y piensa qué puedes hacer. Luego concrétalo. Y lucha por ello, con esfuerzo e ilusión. ¡Con esperanza!, que es un rayo de luz que atraviesa nuestra vida: nunca nada está perdido. Luchar hasta el último instante, y ¡justo en ese!, como dijera la gran filósofa Jutta Burggraf.




Esto es lo que nos hace de veras felices: esa lucha esforzada por dar lo mejor de cada uno, aunque suponga sacrificio gustoso por los que queremos. 



El que lucha no da las batallas por perdidas. Pero, si no se lucha, ¡ya se ha perdido! El dolor y las dificultades de la vida, que nos animan a luchar, nos "acrisolan", y son ingredientes de la felicidad. Y el buen humor, para no tomarnos muy en serio, siempre ayuda. Porque, para ser feliz no se precisa una vida cómoda, sino "un corazón enamorado"...





¡No te rindas!, siempre estás a tiempo de comenzar y recomenzar, de aceptar tus fallos y limitaciones, que te hacen sencillo, de pedir perdón las veces que lo necesites, de enterrar tus miedos, apuntar alto y retomar el vuelo. No estás solo, tienes muchas personas que te quieren. Te lo contaba en otro post, que enlazo abajo: "No te rindas".



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos...

                 ¡Gracias por difundir, y sé muy feliz en tu lucha!😉✌💫💚



                                                      Mª José Calvo
                                           Optimistas Educando y Amando
                                                      @Mariajoseopt



Dejo algunos enlaces relacionados:


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/01/lucha-y-felicidad.html                                                                 

lunes, 7 de diciembre de 2020

NO TE RINDAS...


               ¡NO TE RINDAS...!, RECOMIENZA CON OPTIMISMO



Volvemos de nuevo a la lucha. Más en estas circunstancias... en las que se echa de menos el cariño de las personas cercanas, de amigos, en el trabajo, el colegio y demás relaciones personales. Como dicen unos amigos, "el cariño nos protege".

En familia, cuando hay niños es más fácil organizarse y meterse en la cotidianeidad del hogar y del trabajo para "hacer familia". De todas formas siempre hay que poner ilusión en cada etapa, descubrir esos brillos inusuales en las circunstancias más normales de la vida, que dan relieve y sentido, y contagian entusiasmo. Hay que saber mirar y admirar con asombro y agradecimiento, con ojos “nuevos”, como los niños…, para ver la belleza y humanidad que atesoran las cosas, los momentos, las personas.


Necesitamos una actitud optimista de lucha, de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer en cualquier situación, por muy mala que parezca... Convertir imposibles en posibles. Hacer buen ambiente, pensar en los demás.




Saber ver lo bueno facilita las relaciones personales y anima a otros, especialmente en familia, fuente y origen de todo lo demás.            
                                      

El optimismo es una forma de ser, de ver la realidad, y de enfocar las cosas. La actitud que tenemos cada uno ante la vida, que se puede aprender y fomentar. Siempre podemos descubrir y paladear las alegrías sencillas que nos salen al encuentro cada día. La alegría de la vida, la belleza de la naturaleza, el trabajo bien hecho, el servicio atento a los demás, el amor sincero, el cariño de los que queremos. 


Y muchos otros motivos para el optimismo y la alegría: la vida familiar, la amistad, el descubrimiento de las cualidades y capacidades personales, y de los demás, el aprecio, la posibilidad de conversar y sentirse comprendidos, el ser útiles para otros... 

También es reconfortante la adquisición de nuevos conocimientos, el estudio, el descubrimiento de nuevas dimensiones, los encuentros, proyectos para el futuro...

Así como emocionarse con una buena lectura, admirar una obra de arte, escuchar música o ver una película. Son pequeños disfrutes que alegran la vida: la nuestra y la de los demás.

  


Por eso es vital fomentar ese optimismo en la propia familia, porque el ambiente de confianza y cariño hacia cada uno es lo que da seguridad ante la vida, a cualquier edad, y ayuda a madurar como personas, ¡con toda la singularidad de cada una! Sentirse queridos, y querer a los demás, lo es todo.


Además, confiar es creer en cada persona, en todo lo bueno y bello que posee, que lucha por salir a la luz. De ese modo lo permitimos, le damos la oportunidad de que lo desarrolle. Por eso es tan necesario aprender a descubrir cualidades y talentos, lo cual es muy fácil con una mirada de cariño. 

          
Con actitud proactiva, como apuntara S. Covey..., haciendo que las cosas "sucedan". 


Si unimos el optimismo con esa actitud positiva de lucha, se puede apuntar a metas valiosas, movilizar energías, y lograr lo mejor de nuestras posibilidades. De esa forma, ir descubriendo el sentido profundo de la vida, como dijera el doctor Frankl, la misión personal de cada uno en este planeta.





En esta línea, un pensamiento animante de Elisabeth Lukas, continuadora de Frankl: "Con una actitud positiva se puede sacar provecho hasta de la situación más amenazadora, mientras que, con una actitud negativa, hasta una estancia en el Paraíso puede resultar insoportable.”

Se trata de ver oportunidades en cada "calamidad"..., no calamidades en cada oportunidad. Por eso, 


                      ¡No te rindas!, cada dificultad es una oportunidad



Dejo un dibujo de un artista y profesor, Antonio Gervás: @dibupills en Instagram, que además transmite una enseñanza llena de buen ánimo y humanidad. Le puedes seguir en su cuenta.



Y un poema que me ha llegado, que desconozco el autor:


"No te rindas" 

No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, 

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.


No te rindas, que la vida es eso,

Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.


No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda, 

Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma, 

Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo. 

Porque lo has querido y porque te quiero. 

Porque existe el vino y el amor, es cierto. 

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron, 

Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos. 

Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.


No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento, 

Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo, 

Porque esta es la hora y el mejor momento. 

Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Espero que te haya gustado, te anime, y lo puedes compartir con amigos con los botones de redes sociales o, copiando la URL. ¡Gracias por difundir, y feliz re-comienzo!



                                                      Mª José Calvo
                                           Optimistas Educando y Amando
                                                      @Mariajoseopt



Dejo algunos enlaces relacionados:

URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/12/no-te-rindas.html