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domingo, 4 de junio de 2023

CHESTERTON Y CARA MÁS BELLA... II




                  CHESTERTON Y LA CARA MÁS BELLA DE LOS CIELOS... II 



Siempre he admirado a un grupo de amigos ingleses, entre ellos J.R.R. Tolkien, con su increíble "Legendarium", lleno de belleza, a quien le dedico algunas entradas; C.S. Lewis, un gran pensador, de quien escribo ideas sobre el amor, el sufrimiento, y la alegría; y el genial G.K. Chesterton, siempre rodeado de amigos y buen ambiente, comida y bebida..., con esa ingenuidad y simpatía que derrocha.




Hemos dado unas pinceladas de su infancia y juventud, y algunos pensamientos suyos que nos pueden servir en la vida cotidiana para repensarlos despacio o tenerlos más presentes. 

Algunos libros que recomiendo sobre este autor, además de los que escribió él: "El amor o la fuerza del sino", "Ciudadano Chesterton" de J.R. Ayllón, y algún otro de Mariano Fazio sobre tres personajes intrépidos: "Contracorriente... hacia la libertad". Y "La ética en el País de los Duendes", de su libro Ortodoxia, recopilado por J.L. Lorda.





Dejo unos puntos a modo de índice que vamos viendo:

1) SU INFANCIA Y JUVENTUD
2) CAMBIO DE PANORAMA

3) LA CARA MÁS BELLA DE LOS CIELOS  

4) ALGUNOS ESCRITOS

5) LA RAZÓN...



Destacaba por su simpatía, por la caballerosidad, el buen humor que le caracteriza, un tanto inglés, como todo él, y una claridad de mente capaz de ir a lo profundo de las cuestiones con la fuerza de la razón, y casi como sin esfuerzo, y el sentido común. Y su radiante optimismo y generosidad, su carcajada atronadora...

También era un tanto despistado, como su padre, y desordenado..., lo cual le da cierto encanto. 

En busca de ese sentido de la vida, guiado por la razón, y como en oleadas de recuerdos de su niñez tan entrañable con los cuentos de hadas, se dedica a reflexionar sobre la realidad, sobre la vida; y va desarrollando un pensamiento. Quiere buscar un ideal de vida que le dé sentido y coherencia a su vivir, pues pasó por una época de pesimismo abismal y "locura" en la escuela de Bellas Artes.


Se "inventa" una teoría provisional básica que aporte credibilidad a todo, partiendo de sus creencias infantiles, de las que está seguro: la existencia personal como algo increíble y maravilloso. Uno no lo elige, sino que le es dada. Había sentido desde niño que los hechos son en realidad milagros: algo cuasi mágico de gran belleza, asombroso. Y va repensando y dando forma a esos pensamientos. Por tanto dirá con gracia, que "lo más increíble de los milagros es que ocurren".



Seguimos con más pinceladas de su biografía... 


G.K. Chesterton, hacia 1900 comienza a colaborar en Bookmanun revista de crítica literaria y artística. Conocerá a Hilaire Belloc, con su personalidad alegre y entusiasta, político, muy buen orador, quien le cautivará y le ayudará en gran manera en sus primeras ideas "razonables" sobre la vida. 

Era algo mayor que él, de origen francés por parte de su madre, y católico. Fue de los últimos alumnos de J.H. Newman en el Oratory School de Birmingham... Se había casado con Elodie Hogan, una mujer encantadora a la que fue a buscar hasta California. Vivían en Londres. 



Por entonces, su hermano Cecil conoce a Ada Jones, una periodista muy joven y entusiasta, infatigable y alegre. Algo insólito en ese mundillo. Con el tiempo será su prometida. Gilbert le llamaba la Reina de Fleet Street.


Señala algo importante: "Las cosas ordinarias son más valiosas que las extraordinarias; es más son más extraordinarias. El milagro de la humanidad en cuanto tal, resulta siempre más fascinante que todas las maravillas particulares del poder, la inteligencia, el arte o la civilización." Porque, "los rasgos comunes a todos los hombres son más importantes que los singulares de cada uno"... Y la vida cotidiana fuente de inspiración. Lo más extraordinario...






Acepta la vida fascinado, como un niño lleno de asombro, y ve el amor y la caballerosidad como leyes que están en la base de todo el Universo. La ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina... Y ese sello divino que le lleva al agradecimiento...








3) LA CARA MÁS BELLA DE LOS CIELOS  

Volvemos hacia atrás. En 1896 conoce el
 grupo de debate de una familia. Una de ellas, de impresionante belleza, y 
muy culta, amante de la literatura, le llega al corazón y se enamoran. Frances Blogg. Queda fascinado por ella...


Esa misma noche escribe lo que brota de su corazón "tocado" y transformado: que sería la delicia de un príncipe... y que Dios creó el mundo sólo para que ella así se lo encontrara. Luego escribirá cartas y poemas para ella: "la cara más bella de los cielos".

"Si algo debo hacer con esta muchacha es caer de rodillas ante ella."



Escribe: "Las estrellas brillan por millones y nadie salvo Dios sabe su número. Pero una sola, ¡ella!, fue escogida aun antes de nacer para mí solo. ¿Cómo puede un mortal tropezar con su amor y no volverse loco?"


Luego Frances recopilará esas poesías, e intentará editarlas.



Otra poesía tierna para su amada...

"A la mujer que amo.

Con qué esmero te hizo Dios
Apartó para ti una estrella,
La tiñó de verde con campos de oro
Y le puso el Sol como aureola;
La llenó de reyes, pueblos y naciones,
Y te hizo a ti, con mucho esmero
Toda la naturaleza es el cuaderno de Dios, 
Sus toscos bosquejos para ti." 

Gilbert Keith Chesterton





Este "descubrimiento" del amor, que vuelve todo entusiasmante, también le ayuda a resurgir de ese estado abatido, agnóstico, pesimista y oscuro de su juventud... 

En parte por el poeta Walt Wihtman y su visión tan positiva y alegre que hemos comentado, junto con R.L. Stevenson, Dickens y las Hermanas Brontë, y en gran parte, gracias a Frances. 


Ella estaba educada en un colegio anglicano, le gustaba la literatura y la poesía, y algo asombroso: era practicante. Poseía un pensamiento profundo, sorprendentemente libre, independiente de las corrientes de su país. Era una mente clara y libre. De ahí el concepto de mujer que tiene nuestro autor, tan agudo y maravilloso, que ella encarna de maravilla y lo muestra. 

De hecho, Frances veía el "progresismo" como una moda vacía de contenido y sin sentido... Lo cual le reafirma a Gilbert a debatir sobre ese tema... por ir en contra de unas normas, como apunta J.R. Ayllón en su libro, "no precisamente de tráfico, sino morales".





Escribe a Frances una carta en la que le cuenta que tiene cuatro velas encendidas de gratitud. La primera por haber sido creado en el mismo mundo que ella. La segunda porque nunca ha ido tras mujeres extrañas..., en tono de broma. Otra, porque ha intentado querer a todo el mundo, como preparación para quererla a ella. Y la cuarta, no tiene palabras para expresarla. "Aquí termina mi antigua vida. Tómala: me ha llevado hasta ti."


Pasan cinco años de conversaciones, cartas, poemas y noviazgo feliz. Se casarán en 1901, después de que su gran amigo Belloc le invitara a la Misa del Gallo en Navidad. Fue su primer contacto con el catolicismo. Al día siguiente, el día de Navidad, es cuando decide casarse con ella: unirse para siempre.




Tras la boda viven en Londres. Ella le ayuda a poner un poco de orden en su vida, bastante, o extremadamente, caótica. Le da seguridad y apoyo, le ayuda a organizarse, y acoge a sus numerosos amigos haciendo buen ambiente en casa, donde no falta una buena comida y buena bebida. Algo que aprendió pronto de la madre de Gilbert, tan encantadora.

Más adelante, en 1909, ante el exceso de trabajo y su salud un poco comprometida, se trasladarán a vivir al campo, a Beaconsfield, mucho más tranquilos del ajetreo de la ciudad, del bullicio de Fleet Street, y sobre todo del desmesurado trabajo de él, que amenaza con deteriorar más su salud. Así están cerca de la naturaleza. 



Frances era su admiradora incondicional, su esposa del alma, su amiga, además de crítica literaria y alegre compañera. Decía de ella: "amarte es descubrir que la alegría tiene nombre"...

No pudieron tener hijos, aunque "adoptaron" a los hijos de sus amigos, y siempre tenían tiempo para ellos. Los niños lo pasaban en grande. Donde estaba él había alegría y fiesta asegurada. Ella tenía siempre a mano abundante comida para todos.


Escribe muchos poemas, que Frances aprovecha para ir recopilando y los edita con la ayuda del novio de su hermana, que acababa de fundar una editorial. Necesitaban recursos económicos... Serán sus primeros librosTambién empieza a colaborar en periódicos y con algunos escritos más.


El testimonio religioso de su mujer, tan devota y rezadora, empezó a removerle. Ella leía la Biblia y rezaba con frecuencia a la Virgen. Algo muy raro en el ambiente intelectual de Londres, pues nadie era practicante. La religión era algo postizo, como el sombrero...


Conoce a un sacerdote católico, el padre John O'Connor, a través de una carta en la que el sacerdote le daba las gracias por algo que él había escrito. Luego se conocerán y se harán grandes amigos. Queda fascinado por su personalidad. Tienen largas conversaciones mientras van caminando a visitar a algunos amigos. Le ayuda de forma profunda en su interioridad, y con él compartiría una familiaridad muy personal. También con Frances. Precisamente, como él señalaba, "por la misma falta de toda exhibición de la misma". 

El Padre O'Connor era converso del anglicanismo, y hablaba mucho con Gilbert dando paseos y escuchando las experiencias de su juventud tan deprimente y oscura, con bastante anarquía en todos los aspectos. Lo que asombraba a nuestro autor era que no se escandalizara por esa situación en la que se encontraba él. Y descubrió con asombro el motivo: que la Iglesia católica poseía algo increíble: la comprensión y la misericordia. 



Al principio tienen dificultades económicas, por lo que intenta escribir en periódicos, algunos ensayos y novelas que se van abriendo paso. Ella le ayuda. En sus colaboraciones en prensa empieza a defender ideas razonables, que coinciden con el cristianismo, que va madurando en el tiempo hasta llegar más tarde, mucho más tarde, al catolicismo




De los primeros libros que publica está el de Charles Dickens, por ese conocimiento y lectura de su etapa de juventud, y esa bondad y compasión propia de sus obras, con las que Gilbert congenia. Como tantos otros que salen conmovidos con sus historias cuasi verídicas... Y ayudará a que el ambiente de Londres tan industrializado y poco humano, especialmente con los niños, cambie, junto con los corazones de mucha gente...





Continuará... 





Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




                                                                             Mª José Calvo
                                                                            @Mariajoseopt
                                                                         optimistas educando




Dejo algunos enlaces relacionados:  








 





 


 * Alegría-y-buen-humorcon ideas de C.S. Lewis  


                                                                   
 * ¡No-te-rindas



URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2023/06/chesterton-y-cara-mas-bella-ii.html

viernes, 22 de octubre de 2021

CHESTERTON, ASOMBRO Y AGRADECIMIENTO I



                          G.K. CHESTERTON Y EL ASOMBRO  
  

Desde hace tiempo quería escribir algo sobre nuestro "amigo" Gilbert Keith Chesterton, pero, la inmensidad de su legado y personalidad pone difícil qué escoger. Acabo de leer y releer un libro que recomiendo del profesor M. Fazio sobre tres personajes intrépidos: "Contracorriente... hacia la libertad", y no puedo menos que ponerme a ello. Otros libros suyos que te recomiendo son "El amor o la fuerza del sino", "Ciudadano Chesterton"  de J. R. Ayllón, su Autobiografía... etc. 


Siempre he admirado a un grupo de amigos ingleses, entre ellos J.R.R. Tolkien, con su increíble "Legendarium", a quien le estoy dedicando unas cuantas entradas; su amigo C.S. Lewis, de quien plasmo ideas sobre el amor, el sufrimiento, y sobre todo la alegría, "sorprendido por la alegría"; y el genial Chesterton, siempre rodeado de buenos amigos y buen ambiente.


Vamos con ello. Primero unas pinceladas de su vida, e intercalados algunos pensamientos suyos que nos pueden servir en la vida cotidiana, para repensar o tenerlos presentes. Y bibliografía por si quieres leer y ampliar.


Su personalidad destaca por un alegre vitalismo y simpatía, por la caballerosidad, el buen humor que le caracteriza, un tanto inglés, como todo él, y una claridad de mente capaz de ir a lo profundo de las cuestiones con la fuerza de la inteligencia y la razón. Y su radiante optimismo. También era un tanto despistado, como su padre, y desordenado..., lo cual le da cierto encanto.





Nació en Londres en 1874, en el seno de una familia media, con gusto por la cultura literaria y el arte... Había mucha libertad en esa casa. Fueron tres hermanos, pero la mayor falleció pronto. Estuvo muy unido a Cecil, cinco años más joven que él. Jugaban mucho: tenían un teatro guiñol de su padre que recuerda con cariño nuestro autor. El ambiente de su casa era entrañable. Su madre siempre dispuesta a acoger a todos los amigos y prepararles una buena merienda, con alegría, en tono festivo, aunque la casa estuviera desbordada de gente. Con Cecil hablaba y "discutía" mucho sobre todo tipo de cosas.

Quería ser pintor, siempre estaba dibujando en cualquier trozo de papel que encontraba. Pero hablada y "debatía" mucho con Cecil, y la literatura y el pensamiento también lo atrajeron. Sabía que "el arte es la firma del hombre".





Dejo unos puntos a modo de índice:

1) SU INFANCIA Y JUVENTUD
2) CAMBIO DE PANORAMA

3) LA CARA MÁS BELLA DE LOS CIELOS  
4) ALGUNOS ESCRITOS
5) LA RAZÓN...

6) CONVERSIÓN



1) SU INFANCIA Y JUVENTUD

Su infancia la recuerda como algo maravilloso, con gran asombro maravillado ante la realidad, al lado de Cecil. Le abruma la solidez y belleza de cualquier cosa de la Creación. Le parece increíblemente fastuosa, y le sorprende continuamente estar vivo. Es como si fuera algo inaudito y prodigioso. P
ensaba que en el mundo había magia y encantamiento... Vive en admiración permanente. Tiene alma de poeta.




En el colegio, el St. Paul, con mucha solera, no se hizo notar demasiado, aunque sí en vitalidad y amistad. Formó un grupo de amigos, entre ellos E. Bentley y L. Oldershaw, a los que les gustaba debatir, además de tener a su hermano Cecil, que le estimulaba continuamente en esta tarea. Sus profesores, y en especial el director, apreciaban su talento y habilidades. En el
 Club de Debate que formaron tenían unas normas, reunión semanal, y hasta un himno. Les gustaba cantar. Debatían sobre Shakespeare y otros temas interesantes. Incluso escribían una revista mensual, a base de reunirse y trabajar juntos, y luego la difundían.



Acabó sus estudios, con  grandes amigos, e ingresó en un centro académico prestigioso de Bellas Artes: la Slade School. El ambiente que había por allí no era muy bueno precisamente, y marcó una profunda crisis personal en él. Encontró pocas ganas de trabajar, incredulidad y agnosticismo por doquier. Luego lo recordará como una época de "locura" y abismo, de la que le costó mucho salir.


Sus años jóvenes fueron un tanto tristes, escépticos con episodios depresivos, como el ambiente agnóstico y nihilista que lo rodeaba, en contraste con su asombrosa y maravillosa infancia. 

Inmerso en él, se le "apaga" el colorido y el sentido de todo. Como él dijera, fue un periodo de crisis existencial. No encontraba el propósito de la vida, todo era gris y pesimista. Mortecino. Y no sabía a qué corriente de su época adherirse: no las veía razonables en absoluto, ni coherentes: al contrario. Le producían rechazo. Y necesitaba buscar sentido y respuestas...

A veces sólo tenía fuerzas para tumbarse a leer, en concreto las obras de Dickens y sus personajes tan entrañables, y el Londres "industrializado" y masificado, tan deteriorado y lleno de miseria, con el trato inhumano a los niños. Posteriormente escribiría una biografía suya...





Al curso siguiente, en 1893, con 19 años, se matricula en la Universidad de Oxford con amplios estudios humanísticos y Bellas Artes. 

Al cumplir su mayoría de edad, en mayo de 1895, señala J.R. Ayllón en "El hombre que fue Chesterton", su madre le escribe: "Tengo el corazón lleno de agradecimiento a Dios por el día que naciste... Te deseo una vida larga, útil y feliz. Que Dios te la conceda... nada podrá expresar mi amor y gozo de tener un hijo como tú."




2) CAMBIO DE PANORAMA

En busca de ese sentido de la vida, guiado por la razón, y como en oleadas de recuerdos de su niñez y los cuentos de hadas, se dedica a reflexionar sobre la vida y la realidad. Quiere buscar un ideal de vida que le dé un sentido y coherencia a su vivir. 

Se "inventa" una teoría provisional básica que aporte credibilidad a todo, partiendo de sus creencias infantiles de las que está realmente convencido: la existencia como algo increíble y maravilloso. Algo que uno no lo elige, sino que le es dada. Había sentido desde niño que los hechos son en realidad milagros de la naturaleza: algo cuasi mágico, sorprendente, de gran belleza. Y va repensando y dando forma a esos pensamientos. 






En ese preciso momento de abatimiento conoce los poemas de Walt Whitman, de R.L. Stevenson, con tono tan positivo y alegre, lo cual le hace cambiar el trasfondo pesimista, y por tanto su actitud. Le ayuda a darse cuenta de que cualquier existencia, por mala que pudiera parecer, como decía su abuelo, merece la pena, pues es algo estimulante y entusiasmante. Le asombra estar vivo,asoma en él una gratitud casi misteriosa por ello. Aunque no sabe a quién dar las gracias. Tiene un optimismo "cósmico".





Basa toda su teoría en el asombro por la existencia que ya tenía desde niño. En la realidad del mundo, que a pesar de todo, es bueno y bello, como percibió de nuevo con Whitman. Fascinante, aunque algo misterioso. Sabe que todos los hombres son iguales, compañeros, camaradas con los que convivir. Y de esta percepción le surge un agradecimiento inmenso, y la alegría redoblada por el sorprendente regalo de estar vivo. Y esa carcajada atronadora...




Más tarde se dará cuenta de que esas ideas que iba pensando ya existían... Más sorpresa todavía: pensaba adelantarse en el tiempo con su pensamiento, pero ya estaba descubierto.


Trata de desvelar algo de ese misterio. Para ello tiene la inteligencia y la razón, pero también otros modos, como la experiencia, la imaginación, que da elasticidad para comprender las cosas, o las realidades inmateriales; el arte, con el sello del artista; la historia, que enseña con sus hechos palpables... Y cuenta con el sentido común, que aplica muy bien y le caracteriza. 


Todo le parece un milagro. Dice: "Lo más increíble de los milagros es que ocurren". Porque, "hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina". 




Aprende con Walt Whitman que lo maravilloso de la infancia sigue siendo maravilloso en la vida cotidiana... En ese momento daba gracias "a los dioses" porque había seres vivos.







Se da cuenta de que, el cientificismo, el materialismo, y otros "ismos" de moda en su época, y en la nuestra, "hijos" de la Revolución francesa, reducen la realidad a lo material y concreto, a lo sólo experimentable. Pero hay realidades que escapan a esa medida cuantificista y encasilladora como lo afectivo y espiritual, el pensamiento, y el misterio que envuelve toda la realidad. También a las personas, a su espíritu de lucha, a su voluntad incansable por causas nobles... Todo eso no se puede "tocar" ni "medir", y se soslaya.



Abandona sus estudios sin presentarse a ningún examen, y se pone a trabajar en Londres usando sus cualidades literarias y su imaginación. Al principio trabaja como lector para una editorial, un tanto extraña, y luego cambia a otra de mejor ambiente y renombre. Ahí adquirirá una cultura fuera de lo común, leyendo muchos originales. Su hermano Cecil, que siempre le estimula a pensar y debatir, será director y copropietario de un periódico. 


Hacía muy fácilmente amigos desde niño, siempre rodeado de ellos y disfrutaba de su compañía. En el Club de Debate del colegio, tan estimulante, con esa revista mensual en la que escribían entre todos, a base de mucho trabajo gustoso, y de la que imprimían bastantes ejemplares, desarrolla ese talento pensador y literario. Se reunían a diario en casa de alguno de ellos, y se sentían muy a gusto pensando y debatiendo. Fue una amistad que duraría toda su vida. 


En 1896, a través de uno de ellos, Lucian Oldershaw, conoce otro grupo de debate formado por cuatro personas. Tres chicas, muy cultas, de gran belleza, y su madre, viuda. Allí encontraría a su futura prometida.

 


Más tarde, hacia 1900 comienza a colaborar en Bookmanun revista de crítica literaria y artística. Pronto conocerá a Hilaire Belloc, con su personalidad alegre y entusiasta, muy buen orador, quien le cautivará y le ayudará en gran manera en sus primeras ideas "razonables" sobre la vida. Era algo mayor que él, de origen francés por parte de su madre, y católico. Algo raro por allí... Fue de los últimos alumnos de J.H. Newman en el Oratory School de Birmingham... Se había casado con Elodie Hogan, una mujer encantadora a la que fue a buscar hasta California. Vivían en Londres. 

Daban largos paseos charlando, con alguna cerveza o licor de por medio, y seguían charlando. Congeniaban y compartían mucho. Uno de los intelectuales con los que solían debatir les pondría el simpático nombre de "Cheterbelloc". A veces también incluía a Cecil. 




Consolidan su amistad y les une un semanal en el que escribe Gilbert, 
The Speaker, propiedad de algunos amigos del Club de Debate, junto con Belloc.



Por esos años, Cecil conoce a Ada Jones, periodista entusiasta desde los 16. Trabajadora infatigable y alegre, y de las muy pocas mujeres periodistas en ese ambiente. Se enamora de ella.





Su ideal de hombre, de persona, es el hombre ordinario, el hombre corriente. Y la vida cotidiana. Señala: "Las cosas ordinarias son más valiosas que las extraordinarias; es más, son más extraordinarias. El milagro de la humanidad en cuanto tal resulta siempre más fascinante que todas las maravillas particulares del poder, la inteligencia, el arte o la civilización." 

Porque, "los rasgos comunes a todos los hombres son más importantes que los singulares de cada uno"... 

Por eso hará notar que, las cuestiones importantes deben estar en las manos de los hombres normales. Por ejemplo, el gobierno de un país y la democracia.





Más adelante pensará que la historia y la "magia" y encanto que rodea el universo tiene que ver con un "Narrador", con un "Mago". Que este mundo nuestro contiene un designio, y detrás estará una persona sabia. "Siempre he presentido que la vida es como un cuento; y si hay un cuento es que existe un narrador", escribe en su libro Ortodoxia.

Y dirá: yo soy ordinario en el sentido propio del que acepta un orden. Hay un Creador, y una Creación: un mundo creado, maravilloso, la luz del día, el sol que no se cansa salir cada mañana... Algo entusiasmante. Acepta la vida fascinado, como un don asombroso, y ve el amor y la caballerosidad como leyes que están en la base de todo, como en los "cuentos de hadas" de su niñez.

Por lo cual sostendrá: "Si alguien dice que he basado mi filosofía social en los juegos de un niño, estoy dispuesto a inclinar la cabeza en señal de asentimiento y sonreír."








Continuará... con "la cara más bella de los cielos" y algunos de sus poemas...






Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




                                                                             Mª José Calvo
                                                                            @Mariajoseopt
                                                                         optimistas educando




Dejo algunos enlaces relacionados:  



 


Alegría-y-buen-humorcon ideas de C. S. Lewis  



           


                                  





 
* ¡No-te-rindas

                     


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