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viernes, 17 de noviembre de 2017

LA IMAGINACIÓN Y LOS SUEÑOS II, 7 TIPS



                                                  CULTIVAR LA IMAGINACIÓN II


         
La imaginación es una capacidad maravillosa de la persona que le permite comprender, soñar, pensar mundos posibles... Así como crear obras de arte, según los talentos personales. Conecta con los anhelos del corazón humano de belleza. Y se puede desarrollar y desplegar. Es don y tarea: un regalo gratuito que agradecer, y hacer crecer, con el que podemos ayudar a los demás.

        
Hemos visto la relación de la imaginación con la inteligencia, que se refleja en la creatividad personal. Ahora vamos con lo referente a otras facultades, como la voluntad y la afectividad, unificadas en el corazón de cada persona. Su centro más genuino, que conecta con los anhelos de belleza.

       
¡Qué importantes son los sueños...! Sin ellos nada es posible. Hace falta imaginar para saber que es posible. Pero, ¿qué son los sueños? La imaginación trabaja con la memoria y el pensamiento, y los sueños permiten visualizar y trabajar lo que consideramos importante. Además, teñidos de sentimientos, porque los afectos colorean la imaginación, la memoria, el pensamiento.






2) La voluntad
      
La voluntad es la que puede centrar la imaginación en su campo propio: el de los valores nobles. Ayuda a acometer los pensamientos y sueños, a dirigir una actuación, y también la imaginación… Para ello es necesaria la atención, que es poder centrarse en algo, el cuidado que se pone en eso... Y está muy influenciada por la ilusión y el entusiasmo, y por las emociones. 

      
Tener voluntad es capacidad de querer-querer, y de esfuerzo. Saber postponer una recompensa, trazar planes alargo plazo... Se necesita una buena motivación, y el cultivo de valores y virtudes personales, que faciliten esas acciones. Y además nos hacen mejores personas.
         

Lo propio de la voluntad es tender al bien, que es un principio universal que revela la perfección del ser. Es decir, la mejor forma de algo o de alguien: la más “buena”, porque posee la "semilla" del amor.




        
Podemos hacer un "inciso" respecto a los principios, valores y virtudes. Los valores son pequeñas especificaciones del bien. Cuando se intenta vivirlos se concretan en hábitos y virtudes, que son como actualizaciones de esos valores. Y todas ellas son manifestaciones del amor. 


Una virtud es la encarnación de un valor, y es lo máximo a lo que podemos aspirar, porque es la mejor realización de las capacidades personales, cada una en su campo. Ya lo sabían los grandes filósofos clásicos griegos, como Sócrates y Aristóteles, y le daban mucha importancia a ser personas virtuosas. Te lo cuento en el post ética y pensamiento.

    
Valores y virtudes nos motivan desde el interior en nuestro actuar. Cuando se vive una virtud, nos facilita en gran manera la realización de esas acciones, incluso disfrutando.

         
Así la imaginación se puede desplegar en familia en el campo de los valores: de la confianza y la comprensión, de la alegría y el optimismo, de la empatía, de los sentimientos y afectos en las relaciones personales...







3) El corazón

Aquí enlazamos con el corazón, como centro y raíz de la persona. Por eso la importancia de educar el corazón, porque se consigue una mejora entrañable desde lo más íntimo de cada persona. De ahí la necesidad de cultivar la imaginación, poniendo el corazón, al servicio del amor y de las relaciones personales y de amistad, que tanto nos "llenan"

          
Además, es su lugar más propio: el corazón y los sentimientos, la comprensión, la capacidad de escucha, la empatía, la ternura... Poner imaginación para desarrollar todo esto.





          
Por lo tanto, aprender a usar la imaginación de forma inteligente y creativa, dirigida por la voluntad, apuntando a lo bueno y bello. Contando con el corazón, pues al corazón se llega fácilmente por la imaginación. Así, mejorar nuestras relaciones en familia, en pareja, con amigos... Lo más importante y gratificante que podemos hacer, que conecta con los anhelos tan grandes de cada uno. El corazón habla al corazón.




       
Así como la inteligencia tiende a la verdad de las cosas, y la voluntad al bienel corazón tiende, capta, y se expresa en la belleza. Somos seres para la belleza... La belleza de lo creado, de las personas, del amor y los detalles de atención y cariño, la nobleza de ser íntegro y coherente, leal, alegre y generoso..., o la belleza de la vida, de la naturaleza, de lo creado. La belleza está muy relacionada con la imaginación y la creatividad.

      
Los grandes valores existenciales, que van estrechamente entrelazados, el bien, la belleza, la verdad, forman una unidad, y se anclan en principios universales que rigen toda la realidad. Por eso lo verdadero, y lo bueno, rezuma belleza, aunque no siempre la percibimos a primera vista... Hay que cultivar la capacidad de mirar y de admirar, como la de contemplar lo creado: ese "percibir amante" origen de la estética en sentido clásico aristotélico.


      

Este gran pensador, J.H. Newmanque ha dejado un gran legado, daba mucha importancia a la imaginación al corazón, esenciales en el ser humano. Decía que la imaginación alza la realidad, la levanta, la "real-iza" para poder contemplarla. Y acuñó: "el corazón habla al corazón”. Algunos intelectuales de su época también valoran mucho estos temas un tanto románticos. 


Hay que saber escuchar, comprender, que eso es querer, empatizar y conectar con las personas cercanas, mucho más en familia, primera y principal “escuela” afectiva y emocional.






          
También me viene a la mente y a la imaginación el creador, o "subcreador", del maravilloso Legendarium de la Tierra Media, el profesor J.R.R. Tolkien, con la fantasía y la creación de mundos posibles desde las palabras, que conoce muy bien, y son "la puerta de entrada" a la realidad. Junto con la capacidad que posee la imaginación de combinar elementos. Y es un modo de conocer mejor este mundo tan pleno de sentido, significado y belleza.



      
La imaginación y la fantasía van muy unidas a la creatividad. Es decir, saber relacionar y combinar las distintas cosas, aspectos y nociones, y que el resultado sea algo bello, hermoso. Te lo cuento en algunas pinceladas sobre J.R.R. Tolkien, por si quieres leer. Y te animo a leer con calma su obra, y su poema "Mitopoeia" en el que cuenta esa capacidad de la fantasía, y el arte de relatar historias. 

Una idea importante en ese proceso de crear mitos y leyendas, o más bien de "subcrear", que denomina él: 



       
Escribe en el libro "Sobre los Cuentos de Hadas": "La mente humana, dotada de los poderes de generalización y abstracción, no sólo ve hierba verde, diferenciándola de otras cosas (y hallándola agradable a la vista), sino que ve que es verde, además de verla como hierba. Qué poderosa, qué estimulante para la misma facultad que lo produjo fue la invención del adjetivo: no hay en fantasía hechizo ni encantamiento más poderoso".




    
Una "subcreación" que rebosa belleza, y conmueve. Habla de preservar la belleza de la Tierra Media, de la libertad de cada personaje y su propio cometido, los anhelos del corazón humano de inmortalidad, y la posibilidad de hazañas memorables y tradiciones, dignas de ser recogidas en canciones, que perduren en el tiempo y pasen a las generaciones venideras.




     
Los protagonistas, intentando superar tantas dificultades en el camino de su misión, en vez de desanimarse ven todas las posibilidades que se abren ante ellos. Y mientras permanezcan unidos... Se percibe la belleza de la amistad, de la lealtad, del esfuerzo y el sacrificio, la alegría y el dolor..., la sombra que se cierne, y ¡siempre! la esperanza: vinculada a las estrellas, que fueron puestas por los Valar para los Segundos Nacidos.






                                                                           ****


     
Resumiendo, lo propio de la persona es usar la imaginación de forma inteligente, correcta, desde el corazón, para el conocimiento de la realidad, y para crear obras bellas. Las tres facetas en armonía, complementándose unas con otras. 

       
Aunque lo más específico de ella es el campo del corazón, donde nos puede hacer más felices pensando y queriendo de veras a los que tenemos cerca, descubriendo modos y formas de manifestar ese cariño. Muy en especial en la propia familia, creadora y creativa de por sí.








        7 "TIPS" PARA CULTIVAR LA IMAGINACIÓN Y LA CREATIVIDAD


Descubrir belleza, al servicio de cada persona, de la familia, del amor en pareja, de la educación de los hijos, de la amistad... etc.





        
1- Usar la inteligencia y el pensamiento, relacionar ideas concretas, aprender a poner creatividad en temas que nos apasionen para luego hacerlo también en otros ámbitos importantes. Combinar elementos en lo que traemos entre manos.

           
2- Ilusión y motivación: pensar qué motivos nos mueven, y buscar otros más altos que ayuden a conseguir algún objetivo o meta valiosa. Poner ilusión y entusiasmo en cualquier proyecto por pequeño que parezca..., y contar con el corazón.

        
3- La paz, el silencio, la serenidad, que estimulan el pensamiento y la creatividad…, las manualidades, papiroflexia, montar piezas en 3D, decorar, manejar colores en pinturas, acuarelas, fotografías, la música... etc.









           
4- La naturaleza, fuente de inspiración y armonía, de colores, de sonidos, de olores…, de perfección y armonía. Un buen ejemplo es el talento del arquitecto Antoni Gaudí y sus obras tan impresionantes, a la vez que dotadas de una belleza inusual, modelada y pensada desde la naturaleza, de la que aprendió su hechura y belleza. Te cuento algo de esto en el post: "¿La belleza nos salvará?"

También en JRR Tolkien encontramos un gran elenco de descripciones espléndidas que parece que cobran vida.





                        
        
5- El tandem "leer-pensar-escribir-dibujar", mediante libros bonitos desde pequeños, buenas novelas, libros de formación en valores y biografías para niños o jóvenes... etc. Y para los padres, buenos libros de formación, novelas que ayuden a pensar y esponjar el corazón, a imaginar, a descubrir la belleza de lo creado.
          



       
6- Cultivar el gusto por el buen cine, con valores humanos nobles, que plasma la vida en algunos aspectos y nos ayuda a ver cómo lo expresan los buenos actores y directores… También nos puede ayudar a comentar comportamientos con los hijos, ayudarles a usar el pensamiento y la imaginación, a hacerse buenas preguntas... 

Por ejemplo: Matar a un ruiseñor, Sonrisas y lágrimas, Mujercitas, José el de los sueños, El niño del pijama de rayas, Los increíbles, Los chicos del Coro, Princesa por sorpresa, Soñando, soñando, patinando, El club de los emperadores, El club de los poetas muertos, para algo mayores, con poesías de W. Whitman, Figuras ocultas, El apolo 13, El Señor de los Anillos, (una mitología asombrosa llena de esperanza), y un largo etc. Dejo enlace abajo con más ideas.



                   
7- Algunas ideas creativas para hacer en familia con niños pequeños: 

                
* Contemplar la naturaleza: estrellas, un amanecer..., una granja...

Construir una cajita o cofre con cartulinas de colores, y ponerla en el salón o un lugar visible para meter papelitos con ideas, con detalles, con buenas acciones, deseos... etc. Y luego comentarlo entre todos en una tertulia, pasando un rato agradable juntos, fomentando cualidades y talentos de todos.

              
* Hacer un panel de cartón con distintas texturas, colores, materiales... para los más pequeños. Aprender manualidades, coser botones, pespuntear un dibujo..., dibujar con pinturas o acuarelas...

               
* Buscar lazos o lanas de colores para inventar juegos.

               
* Hacer figuras con palillos y pegamento.

         
* Jugar a los médicos, a las enfermeras, elaborando utensilios con cartulinas o papeles coloreados...

             
Representaciones teatrales con disfraces que podemos confeccionar con papeles o telas... etc. Incluso marionetas. Inventar diálogos...

                  
* Juegos de magia, de mesa...


* Escribir una carta a los abuelos, un cuento...

               
* Pensar y escribir un enunciado de "misión familiar" entre todos, con la participación de cada uno según la edad, con las fortalezas como familia, o unos pequeños objetivos que nos gustaría lograr. Se puede hacer con tormenta de ideas... para involucrarlos y elegir las mejores. También escribir una historia familiar.
 
             
Contar cada uno lo que ha leído ese día, o esa semana, según edades. Leer en voz alta alguna poesía o chiste para disfrutar juntos. Incluso cambiar el final de algún relato, al gusto del lector. 

               
* En una tertulia, hablar de sentimientos de ese día para aprender a captarlos y ponerles nombre, y así escuchar y atender a los de los demás. Comprensión y empatía. Siempre preguntar por los amigos... para descentrarse un poco del "yo" y pensar en los demás.


Pintar con acuarelas unas piñas y hacer centros o adornos... Más ideas te cuento en el post "el taller de la Navidad".

             
* Hacer "planes de acción" familiares para concretar ideas u objetivos que queremos alcanzar, con unos medios específicos para lograrlos.

          
* Un plan en pareja, pensando detalles, ocasiones, momentos, escapadas.... para alimentar el amor, porque es algo que precisa cuidado y mimo para custodiarlo y que pueda crecer.



                
Dejo una buena bibliografía por si quieres leer... 
       
Trilogía del profesor Oliveros F. Otero: Educar la inteligencia, Educar la voluntad y Educar el corazón, de Ediciones internacionales universitarias. También Cultivar la imaginación, de la misma editorial. 

Y otros de JRR Tolkien: Sobre los Cuentos de Hadas, y "el mago de las palabras", sobre su vida y obra, del doctor E. Segura.



                            

Espero que te haya gustado, y puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!




                                                                       Mª José Calvo
                                                            optimistaseducando.blogspot.com
                                                                       @Mariajoseopt



URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/11/imaginacion-ii.html

viernes, 3 de noviembre de 2017

IMAGINACIÓN Y CREATIVIDAD I


                          

                                              CULTIVAR LA IMAGINACIÓN I



La imaginación es una capacidad innata propia de la persona que le permite soñar, pensar metas atrayentes, resolver situaciones..., y crear algo único como una obra de arte, según los talentos personales. Conecta con los anhelos del corazón humano... Ayuda a comprender la realidad, también aspectos inmateriales, afectivos, o psicológicos.

       


Y se puede potenciar y desarrollar. Todas las características personales que nos han sido dadas son a la vez don y tarea: es un regalo, gratuito, que podemos agradecer, desarrollar y hacerla crecer.


La grandeza de la persona hace de ella algo singular y muy valioso. Por naturaleza es creatividad, abundancia, exceso de ser, fecundidad, generosidad. Es tan grande que puede mirar más allá de ella misma y pensar en los demás. Hacer una obra de arte con su vida. Y en ello encuentra su mejor versión, su plenitud, y también su felicidad más auténtica.




        
La persona se construye como tal en la familia, gracias al ambiente de cariño. Así desarrolla sus facultades, como la inteligencia, la voluntad libre y la afectividad, que requieren su cuidado y educación desde bien pequeños. 

Ya lo decía Aristóteles: es importante tener en cuenta los sentimientos, el corazón, no sólo la inteligencia, para vivir como personas. También Pascal lo recuerda en este sentido. La afectividad es importante, más en las personas muy emotivas o sensibles. Toda la realidad la percibimos a través de la afectividad y llega al corazón, entendido como centro y raíz de cada persona. Algo esencial que nos permite querer a los demás y sentirnos queridos.




Y la imaginación, relacionada con la cabeza, la afectividad, las experiencias vividas...  Cultivar la imaginación es vital para desarrollarla, para no dejarla en estado "salvaje" y poder usarla en nuestra vida en función de nuestro proyecto vital, integrada con otras facultades, en armonía con otros aspectos como las emociones y los anhelos del corazón. De esta forma todas ellas se alimentan y complementan entre sí. 

       
Por ejemplo, no se puede pensar sin palabras o sin imágenes: ambas están relacionadas en el proceso cerebral del pensamiento. Las palabras contienen pensamientos y son capaces de desplegar mundos posibles... Hay personas más “visuales” en las que esta capacidad es mayor. Otras, conceden más relevancia a las palabras y su significado. 

Tampoco se puede tener memoria vital sin pensamientos e imágenes, que además, están teñidos de sentimientos. (Su estrato anatómico cerebral es el sistema límbico, y más en concreto el hipocampo y la amígdala).

         
La memoria no es un almacén polvoriento de recuerdos, sino algo vivo en continuo cambio, modificada por el pensamiento, el estado afectivo, o por la voluntad, cuando queremos fomentar algunos recuerdos positivos, incluso con nuevas connotaciones, o intentamos cortar los que no merecen la pena... Todo está en continuo cambio.

       
Por otra parte, el uso inteligente de la imaginación está muy relacionado con la creatividad, tan propia de una persona. Pero también hay que aprender a desarrollarla, a relacionar ideas, conceptos, imágenes bonitas.







       
Cultivar la imaginación, como expresa el profesor Oliveros F. Otero, y reza el título e un libro suyo, significa transformarla en una imaginación inteligente”, en cooperación con la voluntadpara desplegarla en un sentido que queramos. También poniendo el corazón, que añade una connotación cálida, coherente con la dignidad de la persona, creada para amar. 





          
De este modo, usarla cordialmente, puesto que la imaginación está en el núcleo de la persona, en lo más íntimo de ella: en el corazón. Es más, el corazón es su lugar propio: donde se puede desarrollar del mejor modo, logrando el máximo de sus posibilidades. Siempre apuntando a lo bello, a lo hermoso, también en lo relacionado con el afecto y cariño a otras personas. Nos ayuda a construir relaciones personales y familiares entrañables, de calidad, y a nutrir esas relaciones, fuente de desarrollo personal.

Ya lo decía J.H. Newman... "el corazón habla al corazón"..., y a él se llega, no tanto a través de la razón, sino mediante la imaginación.



          
Por eso, además de tener un proyecto personal para cada hijo respecto a la inteligencia, la voluntad, o la afectividad, podemos también pensar cómo hacer para cultivar su imaginación, en cooperación con esas facultades. 

          
Una forma es ayudándoles a pensar por cuenta propia, haciendo buenas preguntas, imaginando cómo resolveríamos una situación urgente, un problema…, y encauzando acontecimientos que les hagan crecer como personas.

También asesorando con buenas lecturas, con armonía y belleza interior, apropiadas no sólo a su edad, sino a su forma de ser, teniendo en cuenta sus cualidades personales, o los valores que queremos fomentar... Que sean alimento para su corazón.

       
Otra forma de cultivarla es ayudándoles a practicar “el trinomio leer-pensar-escribir”, para lo cual hay que poner imaginación y pensamiento creativo, y plasmarlo en palabras, dibujos, detalles… Cambiar el final de un cuento o de una novela, imaginar historias de héroes... etc.






           
Y es bueno apoyarse en imágenes atrayentes, en buenas películas, cargadas de valores humanos nobles, en novelas o biografías que ayuden a entender algunos conceptos y valores plasmados, y a personificarlos, para que los hijos lo puedan captar bien. También con nuestro ejemplo y coherencia de vida, ayudando a los demás, demostrando el cariño en la propia familia, creando planes originales y creativos donde aprenden tantas cosas.


En las primeras edades, la curiosidad innata del niño, el asombro, la ilusión por conocer, hacen que le entusiasme todo. Sus ganas de explorar y experimentar alimentan ese entusiasmo… Entonces su cerebro va secretando sustancias neuroplásticas mensajeras que lo nutren y remodelan. 


Además, los niños vienen a este planeta con ansias de desarrollar su talento, su creatividad, algo ya inscrito en los genes, como la comunicación y la cooperación. Los genes son capaces de ayudarnos a ser originales y creativos, y a establecer lazos... Es el modo de actuar de la naturaleza humana, de la biología.

 


Estas capacidades se despliegan cuando el niño disfruta, y permiten un estado mental emocionante, de “flow”, al estar inmerso en una actividad que le apasiona, desconectado del resto. Está feliz descubriendo eso tan increíble para él, disfrutando al máximo. Aprendiendo.


          




La imagen va muy unida a la creatividad. Es decir, saber relacionar las distintas cosas, y que el resultado sea algo nuevo, bello, atrayente. Y aquí cobra significado la fantasía, tan propia de los niños, que puede seguir creciendo, en cuya mejor acepción significa imaginación creativa. Algo que ilusiona y reconforta y puede crear mundos posibles...

Aquí me gustaría destacar el maravilloso Legendarium de J.R.R. Tolkien, una creación mítica para su querida Inglaterra... que ha llegado hasta los confines del universo. Te lo cuento en algunas pinceladas sobre Tolkien. Como él decía, la fantasía ayuda a recuperar la belleza inicial del mundo creado. Y es "un derecho legítimo del ser humano, pues a través de ella se logra una completa libertad y satisfacción.

Y "derecho" significa tener la posibilidad de desarrollar la propia habilidad personal, haciendo crecer esa capacidad que se nos ha dado, tanto de pensamiento, como de imaginación. 

Porque, inventar significa más bien descubrir algo que ya estaba en posibilidad, pero todavía no "revelado" o "desvelado". Cada artista, con su obra de arte, desvela algún aspecto de la realidad, y hace disfrutar con esa belleza. A través de la imaginación podemos crear algo nuevo, inédito, hermoso, con los propios talentos y cualidades. Con ella podemos acceder al ser de las cosas, a su belleza y significado, conocer mejor la realidad, y soñar los anhelos del corazón...




Escribe Tolkien en su libro "Sobre los Cuentos de Hadas": "La mente humana, dotada de los poderes de generalización y abstracción, no sólo ve hierba verde, diferenciándola de otras cosas (y hallándola agradable a la vista), sino que ve que es verde, además de verla como hierba. Qué poderosa, qué estimulante para la misma facultad que lo produjo fue la invención del adjetivo: no hay en fantasía hechizo ni encantamiento más poderoso".

En Tolkien encontramos pinceladas espléndidas de la naturaleza, y hasta de lo espiritual, aunque no explícitamente, y apunta a los deseos y anhelos del corazón humano de belleza y búsqueda de armonía.

                            

Como muestra, una cita de El Señor de los Anillos, Las Dos Torres: "Alrededor, fluía el hilo plateado de un arrollo que salía del valle; sobre la cumbre, todavía muy lejos, vieron un reflejo del sol naciente, un resplandor de oro." Casi se puede percibir esos matices y frescura del arrollo..., el colorido del sol...







Lo característico de la imaginación de una persona, como apunta Oliveros F. Otero, es que está penetrada de inteligencia, si la cultivamos, y en armonía con la voluntad y la afectividad.

          
Tenemos el poder en nuestras manos de dirigirla hacia algo que nos ayude a desarrollarnos y mejorar como personas. Por eso, fomentar cualidades, sentimientos nobles, por ejemplo en las relaciones personales. Dejar que la belleza arraigue en las obras creativas...







        
Podemos ir desgranando su relación con las facultades personales, aunque todo ello está intrínsecamente unido y entrelazado en la persona, en su corazón, tan íntimamente conectado con los anhelos de belleza que posee.



1) La inteligencia y el pensamiento

        
El uso de la imaginación de forma inteligente conecta con la verdad de las cosas, porque la verdad es la adecuación con la realidad. De ahí la importancia de ajustarnos a la realidad, ahora que hay tantas "fugas" y tanto aparentar... Estamos en una sociedad del “postureo” donde importa más poner una foto para que todos vean lo feliz que se es, aunque la realidad sea otra bien distinta. La verdad es luz que ilumina el sendero. 

               
Las capacidades cognitivas que podemos fomentar son muchas. Por ejemplo la curiosidad y el asombro por el mundo que nos rodea..., lleno de sentido y significado. 

Dejo una infografía con algunas de ellas, que siempre podemos desarrollar, porque, especialmente en el cerebro, lo que no se usa se atrofia, y las sinapsis o conexiones neuronales desaparecen. De ahí la máxima neurobiológica: "Usa tu cerebro o lo perderás". Y siempre estamos a tiempo de aprender cosas nuevas con ilusión y entusiasmo, que es como el estimulante del cerebro.





              
Otra de ellas es la lectura, así como el pensamiento crítico y la capacidad de relacionar ideas. Quizá no es más "inteligente" el que sabe más, sino el que lo relaciona y sabe usarlo. El que aprende a filtrar la información que le llega, el que capta la importancia de determinadas cosas, y de otras no, el que sabe priorizar y relacionar cuestiones que, a otra persona le pasan desapercibidas... 

              
Por eso, cada uno es singular, con sus capacidades recibidas, únicas y singulares, que puede desarrollar, enfocándose en cualidades y fortalezas, "esculpiendo" su propio cerebro, como señalara el gran neurólogo y pionero Santiago Ramón y Cajal...





Dejo para otra entrada la relación con la voluntad y el corazón.


También un libro precioso que te recomiendo, de Oliveros F. Otero: "Cultivar la imaginación", y "el mago de las palabras" de E. Segura, fantástico.


2) La voluntad

3) El corazón




Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Muchas gracias!





UN "PLAN DE ACCIÓN": 

1- OBJETIVO: cultivar la imaginación y la creatividad de cada uno en familia.

2- MEDIOS:

a) En el colegio: fomentar la curiosidad, y estimular capacidades intelectuales y cognitivas que vimos en otro post, y plasmarlo en esquemas, dibujos, mapas mentales, redacciones, pensamientos...


b) En casa: tiempo para relajarse, para jugar, para tertulias divertidas, lecturas, imaginación para cambiar un final, la música, películas adecuadas, encargos en los que se disfrute, con otros más difíciles, pensar detalles cariño, experimentos, investigar, hacerse buenas preguntas, que estimulan el pensamiento... y otras que se te ocurran. También escribir una carta por correo tradicional para alegrar a alguien. Aquí especialmente se pueden desarrollar habilidades emocionales.



c) Con amigos: juego al aire libre, en la naturaleza, ejercicio, excursiones, subidas al monte, ayudarles en lo que necesiten..., empatía y trabajo en equipo...





3- MOTIVACIÓN 

Depende de cada edad. Ver qué motivos tenemos, y buscar motivos más altos, que nos ayuden mejor a conseguirlo. Por ejemplo, hay como tres niveles de motivaciones: del tener, del ser, y más trascendentes, enfocadas en los demás. Podemos tener motivos del primer grupo, pero, combinarlos con alguno más alto que nos dé más sentido a lo que hacemos.

Se trata de desarrollar esta capacidad personal de la imaginación, que nos puede servir para todo en la vida, en especial para fomentar relaciones familiares, para priorizar, para resolver dificultades y problemas, que sin duda nos surgirán…


4- DESARROLLO a lo largo de cada semana. 

Se puede hacer un cartel vistoso para anotar ideas, acciones, y luego comentarlo en una tertulia donde disfrutamos con cada logro, y lo pasamos muy bien juntos, recalcando lo positivo de cualquier tema.








Dejo enlaces variados relacionados: 


La imaginación y los sueños II (relación con el corazón)





                                                                                 Mª José Calvo
                                                                 optimistaseducando.blogspot.com
                                                                                 @Mariajoseopt 




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https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/11/cultivar-la-imaginacion-i.html