Translate

Lograr armonía familiar

TEMAS... para el buscador.

  • OPTIMISMO
  • FAMILIA
  • VALORES
  • LIDERAZGO
  • EDUCACIÓN
  • PERSONA
  • NEURODESARROLLO
  • EDUCAR POR EDADES
  • MARCOS DEL DESARROLLO PEDIÁTRICO
  • PREADOLESCENTES
  • MUJER
  • AMOR EN PAREJA
  • ADOLESCENTES
  • EL PERDÓN
  • EL DOLOR
  • PELÍCULAS
  • TIC Y NNTT
  • NAVIDAD

miércoles, 26 de abril de 2017

DESARROLLO Y FUNCIONAMIENTO CEREBRAL III: HÁBITOS, PENSAMIENTO, PLASTICIDAD, CARIÑO.

                                        

                                  
             CÓMO FUNCIONA EL CEREBRO PARA EL APRENDIZAJE.




        Hemos visto alguna entrada sobre neurodesarrollo y neuroeducación. Ahora vamos con alguna noción del funcionamiento cerebral. Ecerebro no funciona como un ordenador, con una capacidad de almacenamiento concreta. No se trata de llenarlo de datos, sino que aprende estableciendo relaciones entre las distintas zonas, en base a lo ya asimilado, y tienen mucho que ver las emociones. Son las que guían la atención, las que la focalizan en algo que interesa, y como consecuencia, se puede aprender. Cuanto más sabemos, mejor aprenderemos otras cosas nuevas, porque tenemos dónde asentarlo y relacionarlo.


        No es un almacén de datos, sino que los procesa, y se basa en la conexión de redes neuronales, que relacionan la información que manejan. Por ejemplo, la interconexión entre las distintas zonas sensoriales, la zona cognitiva, la emocional, la motora, auditiva, visual... Por eso, ser inteligente es saber relacionar distintas cosas en el pensamiento. También hay diferentes tipos de inteligencia, como señala H. Gardner, y cada persona es un mundo diferente. 


      Pero hace falta tener una base experiencial para aprender y construir el conocimiento propio. Y los niños necesitan una persona que vaya estructurando su aprendizaje, que primero son los padres, y luego los maestros y profesores, ayudados de los padres también. Y no solo se precisa "enseñar" cosas, sino saber hacerlo atractivo, que el niño quiera aprender, que le motive desde su interior, porque disfruta. De esta manera, no le cuesta ningún esfuerzo, y asimila lo que le entusiasma.



        Además, el cerebro, no solo maneja datos de la realidad, sino imágenes, recuerdos, y sobre todo sentimientos y emociones. Somos seres emocionales, que también piensan... Toda la realidad está teñida de sentimientos, y la conocemos a través de nuestra sensibilidad y afectividad. Es lo que facilita el aprendizaje. Y por otro lado, la sensibilidad de la madre, o del padre, es lo que establece un "vínculo de apego" con los hijos, mediante el cual, se sienten aceptados y queridos... Y de ese modo, notan seguridad y confianza para desarrollarse, para madurar, para ser ellos mismos.




      



         La persona aprende cuando siente curiosidad, porque se abre la atención sobre ello, cuando lo nuevo lo interioriza y relaciona con lo que ya sabe, y cuando establece un vínculo emocional o afectivo. Si no, no puede aprender. Y los padres, o el profesor, van dando estructuras sobre las cuales construir lo que se debe aprender. También se debe hacer ilusionante, para motivarle, para captar su atención, y que pueda asimilarlo, insisto, porque disfruta, y le emociona. 

            Por eso, la educación siempre será analógica. Las pantallas no pueden sustituir a una persona en el guiado de la formación de un niño... Y requiere que estimulemos, mediante la emoción y la afectividad, el propio pensamiento de cada hijo, para que "utilice" su cerebro, y de esa forma, pueda aprender. Además, de ese modo se puede estimular la neurogénesis y la formación de nuevas sinapsis entre distintas zonas.






 EDUCAR PERSONAS: HÁBITOS, PENSAMIENTO, PLASTICIDAD, Y CARIÑO.


         Para que los niños puedan aprender es necesario apoyarnos en su curiosidad, en su capacidad de sorprenderse, porque es la forma en que mejor lo hacen: desde el interior. Y hace falta presentar las cosas jugando, motivando, que es como lo captan de la mejor forma. Y todo inmerso en cariño. Porque necesitan disfrutar para aprender: las emociones dirigen la atención e influyen mucho en el aprendizaje. Y, el sentirse queridos es el artífice de su maduración.


   En estas edades, pueden aprender a vivir unos valores universalesbasados en principios, porque los ven personificados en sus padres. Así podemos hacer atractiva la generosidad, el optimismo, la fortaleza, la confianza, el decir siempre la verdad, el confiar, el ayudar a los demás, la responsabilidad, el esfuerzo, el agradecimiento, la amistad, la empatía... Y al vivir estos valores, se van formando hábitos, que ayudan en el comportamiento personal. 

           Y siempre, explicando las razones según cada edad, para que lo hagan porque ellos quieren, que es la mejor razón. Además disfrutando de ello. Porque solo se aprende lo que realmente atrae, o tiene recompensa afectiva. Lo que produce dolor o malestar, como los castigos..., no ayuda.






       Un pensamiento de William Bennett, cuando era ministro de educación, ante numerosos problemas en EEUU: "No hay nada que determine la conducta de un niño, como sus pautas interiores, sus creencias, su sentido de lo bueno y de lo malo.






         Podemos aprovechar este conocimiento neurológico para ayudar en su maduración, para favorecer las sinapsis que le van a ayudar durante toda la vida. Es preciso saber motivar y seducir con lo valioso... Porque las acciones van creando hábitos, con sus correspondientes sinapsis, y éstos modelan un carácter y acabarán forjando su personalidad. 

          




            

   

           Dejo un enlace mas amplio sobre "las raíces de la educación y los hábitos".






          POR ESO, EN LA EDUCACIÓN DE CADA HIJO, ES IMPORTANTE: 

     1) Ayudarle a desarrollar hábitos operativos buenos desde bien pequeños. Además, crean sinapsis neuronales en el cerebro, y se refuerzan las ya existentes. Y cuando van creciendo, con las acciones diarias, algunos encargos, que les ayudan a adquirir habilidades, y les da mayor fuerza de voluntad, y con la relación con los demás, poniendo empatía…, se va modelando su carácter. 


            La ventaja de los hábitos que cultivamos es que cada vez que se realiza la acción, se ejecuta mejor, con mayor rapidez, y disfrutando de ello. Y es la forma de educar su voluntadporque se van entrenando en pequeñas cosas, para que sean capaces de pilotar su vida y acometer grandes empresas...







         2)  También es preciso enseñarles a pensar por cuenta propia, a tener espíritu crítico, cuando son algo mayores y tienen la capacidad de pensamiento, sin esperar demasiado. Y se puede hacer por medio de buenas preguntas, que estimulan el pensamiento y la creatividad. También a tener en cuenta a los demás...





       El cerebro posee una gran plasticidad, pero para que se desarrolle, necesita ser usado... de forma pro-activa. Por eso hay que cuidar el uso de "pantallas", porque atrapan la atención, e impiden el pensamiento, el uso de la inteligencia, o la capacidad de relacionar distintas cosas, de analizar, o sintetizar..., y también de captar emociones. Cuando se usa una capacidad, se estimulan redes neuronales, con el pensamiento, la creatividad, el aprendizaje, y se desarrolla, e incluso se puede producir neurogénesis en el hipocampo: una parte del sistema límbico. 





       Porque, cuando se realiza un trabajo intelectual, se usa el cerebro en sus distintas zonas, reforzando redes neuronales y facilitando sinapsis especialmente en la corteza prefrontal. Y todo ello favorece el aprendizaje personal y la fijación en la memoria. Cosa que no ocurre cuando usamos pantallas..., porque la hiperestimulación sensorial que producen satura los receptores, e impide la capacidad de asombro, la creatividad, la imaginación, y el propio pensamiento...

      





    Por eso, señaló Santiago Ramón y Cajal, que "todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro", según su comportamiento, convicciones, valores, experiencias, hábitos, y acciones... Y las emociones tienen un papel fundamental, porque se captan en la relaciones interpersonales de la realidad "real...", y nos capacitan para relacionarnos con inteligencia emocional.


     Dejo un enlace con el "proceso de maduración cerebral", con un poco de neurología, por si interesa ampliar...






        Y para todo ello es vital el sentimiento de saberse querido, y el amor mutuo entre los padres, porque es el artífice de la maduración de cada hijo, y fuente de seguridad. Porque cada persona necesita de los demás, de la amabilidad, del cariño, de la empatía, para construirse como tal. Siempre hay que tener en cuenta los sentimientos: son importantes, y hay que aprender a gestionarlos, usando las dotes emocionales.

         







           Espero que os haya gustado este post, y que lo compartáis con amigos. Así, habrá merecido la pena el esfuerzo... ¡Muchas gracias!
     


                                                                              Mª José Calvo
                                                                 optimistas educando y amando
                                                                             @Mariajoseopt







No hay comentarios:

Publicar un comentario