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sábado, 23 de mayo de 2026

MIMAR LA RELACIÓN DE PAREJA



PAREJA: MIMAR LA RELACIÓN


Todos deseamos querer y sentirnos queridos: es nuestro mayor anhelo del corazón. Estamos creados para amar y ser amados. Buscamos ser felices, pero a veces no sabemos dónde está esa felicidad... El amor de pareja atesora un secreto que nos hace dichosos. Cuidar y proteger ese amor es de gran relevancia: formarse, cuidar la relación, descubrir todo lo bueno, tener voluntad de querer, y desarrollar cada día la capacidad de amar. 

Así conquistar un amor auténtico, que "vale" infinito, y de ello depende en gran medida ser felices, o no.

El enamoramiento es como un gran fogonazo que da un destello de la belleza de ese amor. Algo a lo que apuntar..., poniendo cabeza y sentimientos, pues ayudan a concretar y afinar ese amor. Y luego hay que "trabajarlo", cuidarlo, custodiarlo. 

Ese deslumbramiento inicial permite abrirse al tú del ser querido: algo esencial en el amor, para ir construyendo cada día la relación.





El amor, con esa mirada propia, diáfana, descubre la potencialidad del otro, sus cualidades y puntos luminosos, algunos por desplegar, y ayuda y da energía y cariño para ir construyendo un amor fuerte, a la vez que tierno.

Amar es descubrir la belleza y singularidad de la otra persona. Es confiar, saber que hay mucho bueno y bello que lucha por salir. Y es darle la oportunidad de que lo exprese, animarle a desarrollarlo. Hacerle ver que es única, valiosa, digna de atención y afecto. Su valor inestimable, su belleza interior, y el sentido de su vida. También es manifestar la alegría de estar a su lado, de apoyarle, de ayudarle a conquistar lo mejor de sí, lo que está "llamada a ser".







* Tips" para mimar la relación


-Tiempo para conocerse, pensar cómo es la otra persona, qué le gusta en su trabajo, en lecturas, en actividades, qué sueños tiene..., qué le hace mucha ilusión...

-Fomentar intereses comunes, atisbar "su" mundo. Admirarle.


-Escuchar, también con el corazón. Nunca juzgar sino disculpar: pensar en positivo.

-Preguntar: ¿qué necesitas hoy de mí? ¿Qué te hace sentir querido?... ¿Qué te molesta, o te duele?


-Piensa tres cosas que te enamoraron... Y ¡recupéralo!

Otras que te atraen y enamoran ahora... Descubrir alegrías.





-Disculpar y perdonar siempre, amar es comprender, es quererle más que eso que ha hecho...  

-Decir las cosas con amabilidad y una buena dosis de cariño. Si no, se verá como un rechazo, y el otro no se sentirá querido.

-Nada de ironías y malas caras, y menos de murmuraciones, que destruyen la confianza mutua y el cariño atesorado. 


-Somos diferentes, sentimos y actuamos como mujeres o como varones... Y cada uno es singular. Algo obvio que a veces olvidamos. Estamos diseñados precisamente distintos. Pero, "diferencias no son defectos". Hay que valorarlas para sacarles partido: hacer equipo y lograr sinergia. Te lo escribo en ese articulo...

-Confiar siempre, generosidad y cariño, dejando su propia libertad y autonomía: "volar juntos, pero no atados".    


-Mirarse, sin pantallas, conversar, generar intimidad, cercanía... Compartir momentos e intimidad.


-Para comunicar, conocer el lenguaje del amor de uno, y del otro, cuidar los modos de hablar. Las palabras siembran cariño, o lo destruyen: ¡cuídalas!


-Pregunta: ¿en qué te puedo ayudar? 

Un ejemplo: puedo cuidar hoy a los niños, o hacer la compra, ó, cuéntame lo que te preocupa... No rumiar pensamientos negativos dando vueltas a lo mismo, pues genera circuitos límbicos cada vez más difíciles de cortar. En ellos la racionalidad se va perdiendo, y uno se queda absorto en ellos.

También brindar apoyo en lo que necesite en concreto. Sé su fuerza en momentos difíciles para el otro.


-Organizar tareas, que no sean una carga para el que lo está pasando mal... Ser delicado. Cuidar los estados de cansancio en los que uno no piensa y puede decir inconveniencias... Hay que estar descansado, en lo posible, para atender a la persona querida.



-Recordar todo lo bueno acontecido, y disfrutarlo es esencial. Pregúntale: ¿qué te gustaría repetir? 

Escribe Dostoievski: "...no hay nada más noble, más fuerte, más sano y más útil en la vida que un buen recuerdo"...




-Compartir metas, ilusiones, alegrías, proyectos. Revivir buenos momentos, sentirse juntos, queridos, contar con el apoyo de la otra persona.

-Es decir, conectar corazones, incluso el aspecto psicológico y espiritual: rezar por el ser querido, y rezar juntos... Está comprobado que la conexión espiritual fortalece la relación.





-Y aprender el arte de rectificar... Los sentimientos y emociones no siempre se pueden cambiar, aunque en cierto modo se modulan con los pensamientos, pero lo que está en nuestras manos es cómo responder ante una circunstancia... Entre estímulo y respuesta tenemos un momento para pensar cómo queremos responder. "Detener" el momento.


-Como apuntaba, decir "lo siento" con frecuencia, poner un perdón: todos somos más vulnerables de lo que parece, y nos equivocamos y dañamos al ser querido, tantas veces sin querer. Ser sencillos y entrenarse en pedir perdón para sanar heridas; que no se afinque en el interior el orgullo, que destroza todo. Así dar salida a esos comportamientos menos honorables..., permitiendo un nuevo comienzo, así re-construir la relación.





-Sabiendo que, en el peor de los casos, decía un sabio: "donde no hay amor, pon amor y sacarás amor". Con paciencia. Con generosidad. Nunca te rindas: siempre se puede "querer-querer", en primera persona. Te dejo esta cita del gran Chesterton que ayuda a pensar:





Resumiendo, en la relación de pareja, podemos luchar por amar cada día un poco mejor: un trabajo de artesanía con miras de eternidad. Tender puentes, fomentar lo que une y evitar lo que molesta al otro, no porque sea malo, sino porque le molesta... Aprovechar eso para ofrecérselo, para amar más y mejor con ese pequeño detalle. 

Y conquistar al otro con gestos de atención y cariño. Pensarlos cada mañana, y llevarlos a la acción. Sólo construye lo que se hace, o se dice, en positivo. No dar las cosas por supuestas... Si no se comunica el amor, si no se concreta, las buenas intenciones se quedan ahí, sin ver la luz... 

Por eso, aprender a ser "un don" para el ser querido, con generosidad y cariño, junto con saber acogerle del modo en que se da, y, agradecimiento ante tantos detalles de la convivencia diaria.


Dice con gran acierto Katharine Hepburn: "El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar". 


¡¡Elige amar cada día!!






Espero que te haya gustado y lo puedes compartir. ¡Mil gracias!
                                                                     
                      
                                                 
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Mejorar-dia-dia-tu-vida-en-pareja con autor invitado




                                                                                                                                            

                                                             Mª José Calvo
                                                  Optimistas Educando y Amando
                                    
                                                             @mjoseeopt 
                                                  
                                                
                                                          

                                                        

                   



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