Translate

Lograr armonía familiar

Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta metas. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de septiembre de 2021

UN MAPA DEL CAMINO



                                         UN MAPA DEL CAMINO  


Siempre es buen momento para detenerse y pensar nuestras metas. Te contaba en otro post, "dos retos para el nuevo curso", algunas ideas para vivir en familia con los hijos. Lo enlazo abajo.


Ahora te quiero hablar del mapa y la brújula, que también he mencionado en alguna entrada. En la vida necesitamos tener claro hacia dónde queremos ir. Un mapa nos es imprescindible para no acabar perdidos entre tantos asuntos irrelevantes, y tareas pendientes, que a veces nos hacen despistar o perder el rumbo hacia lo importante.  

Por ejemplo, pensar qué tipo de persona quiero ser, con qué cualidades, cómo me gustaría que fuera mi familia, con qué aspectos necesarios para una buena convivencia..., si pongo a mi esposo, esposa, en primer lugar, si tengo tiempo real para ellos, uno a uno, si cuido el corazón, cómo valoro los sentimientos, la amistad, si les encamino para que aprendan a amar en cosas concretas... etc. Cada uno puede repensar más ideas que crea importantes, incluso anotarlas.




También se necesita una brújula para orientarse, y un referente al que mirar cuando no se vean las estrellas, o todo se vuelva algo oscuro... Que nos guíe un norte real, no un espejismo evanescente, pues todos aspiramos a ser felices, aunque no siempre buscamos esa felicidad donde se encuentra. Te lo cuento en "el sentido de la vida", con ideas nada menos que del doctor Viktor Frankl. 

Y luego, plantearse metas valiosas, nobles, que nos engrandecen como personas, e ir a por ellas, con ilusión, lucha y optimismo, poniendo el corazón, que es suavidad, en especial pensando en las personas que queremos.





          

1- Un mapa del camino

Hace falta saber dónde están las altas montañas, los senderos y riberas de los ríos, las pendientes, los terrenos farragosos..., los precipicios. Y hacia dónde queremos ir, para trazar una ruta.

De ahí la necesidad de tener unas normas razonables y justas en familia para señalar caminos. No muchas, pero sí importantes y claras. Que todos sepamos que están ahí y nos ayuden siempre, más si cabe en momentos de duda, o en las encrucijadas de la vida, para tomar una dirección u otra. 

Por ejemplo, que ayuden a descubrir causas nobles, a pensar en los demás y tratarlos de acuerdo a su dignidad, a hacer buen ambiente, a regalar detalles de cariño, a sonreír aunque a veces duela el alma, a no dejarse llevar de impulsos sin pensar previamente, a insistir en algo necesario aunque cueste... Y, como dice aquel refrán, si quieres llegar lejos ve acompañado. Mucho más en familia, donde se nos quiere por quienes somos, donde "la afectividad construye". Te lo cuento en ese post.



              
De esa forma, poder hacer, no tanto lo que “apetece” en cada momento, sino lo que "debemos" hacer. Eso sí, poniendo el corazón. Se trata de conquistar mayor libertad para conducirse mejor en la vida. Aprender a acometer lo que nos proponemos, esos ideales a los que queremos dar vida, y afrontar las contrariedades, derrotas o frustraciones que surjan, que nos ayudan a pelear por lo que anhelamos y a sacar lo mejor de uno mismo. Con la idea clara en la mente. 






Para ello, algo muy necesario es adquirir autodominio personal. Llevar el timón de la propia vida. Te lo cuento en el post "autogobierno personal". Imprescindible para aprender a amar: la principal tarea de la vida. Tanto en pareja, como con los hijos... En concreto con adolescentes, en los que es vital ese aprendizaje para no dejarse arrastrar por los mil estímulos que surgen cada día... Teniendo en cuenta que, su cerebro no ha madurado: está en plena reestructuración, y debemos ayudarles desde un segundo plano. Te lo cuento en "10 tips con adolescentes".




Todo nos puede ayudar a ser mejores y a querer a los demás si sabemos aprovecharlo. A veces, la vida nos golpea como las olas en los acantilados, pero hay que intentar aprovechar lo bueno que nos depara. El sufrimiento forma parte de la vida, y hay que descubrir el lado positivo de él. Lo desarrollo en: "¿qué hacer con el sufrimiento?", con ideas de C. S. Lewis.

               




               
2- Una brújula 

Una "estrella polar" que nos oriente en el camino: ese "trinomio" bondad-verdad-belleza que ya conocían los clásicos, que te cuento en el post "una estrella polar", que nos ilumina y atrae por su belleza, y con el que podemos enfocar nuestra conducta. También puedes leer ideas en este sentido en el post "¿la belleza nos salvará?"

Este referente nos da luz para distinguir lo que está bien o mal, lo correcto o incorrecto..., y conecta con nuestra voz interior, sagrada, que es la conciencia. Y así poder actuar de forma íntegra y coherente con unos principios, no según el viento que sople o el estado de ánimo... Y enseñarlo a los hijos. 





Es decir, conocer la realidad objetiva de las cosas, usar la inteligencia y el pensamiento, la razón y el sentido común. Decía Aristóteles: conocer es captar la realidad. Hacer una lectura correcta de ella. Y, ante los hechos nefastos, fatídicos, de los campos de concentración nazis, repetía Hanna Arendt una máxima que estuvo ausente en ellos: ¡párate y piensa!




Y hacer el bien, que es la mejor forma de la realidad. Orientar la libertad hacia el bien, que la hace más libre, capaz de amar, y conquistar la mejor versión de cada uno. Lo bueno nos atrae. Todos tenemos anhelos de bondad, estamos creados para algo grande que debemos descubrir. Albergamos ansias de infinito, de libertad. Apuntamos a grandes sueños. Como refiere G. Thibon, el verdadero centro del hombre es la libertad hacia el infinito. Es decir, dar alas a esa libertad hacia la belleza de lo bueno.



Y, como consecuencia de todo ello, disfrutar de la belleza de lo bueno, de la nobleza de corazón, de ser comprensivo y generoso... En concreto en las relaciones familiares, de amistad. La clave está en la belleza. Ya lo decía Platón. Ahí interviene la inteligencia y la afectividad. Descubrir la belleza de... un abrazo, una sonrisa, un detalle, una delicadeza, la empatía de las personas, así como la satisfacción de poder ayudar a quien lo necesite, también con nuestro trabajo, que, como señala Grimaldi, es "el incógnito del amor". Con él creamos bienes para los demás, de una forma delicada, pero real, sin imponernos. Te lo cuento en el post "trabajar disfrutando".

                   

 
Una frase para pensar, o colocar en un lugar visible de casa, a modo de eslogan: “el bien conlleva el premio, y encierra belleza". Es la alegría de hacer las cosas bien, de pensar en los demás, de descubrir esa belleza que atesoran... Disfrutar de lo bueno, de lo bien hecho, cada uno a su nivel. Desde los pequeños encargos de los niños, a mayores responsabilidades, o, al trabajo profesional, tanto fuera de casa como del propio hogar. Que sea "una obra de arte". Lo cual dejará una huella en quien lo realiza, con ecos de eternidad, y en quienes lo perciban, con esa belleza que transmite. 






               
3- Una cuerda

Porque, muchas veces caemos, fallamos, nos equivocamos, o no estamos a la altura, y necesitamos ayuda para salir del "pozo"... A veces las apariencias engañan y caemos por un terreno resbaladizo..., o no tenemos el suficiente autocontrol para hacer lo que debemos, o cortar con algo que nos daña. 

Por eso es importante reconocer cualquier fallo, y aprender a pedir perdón, sobre todo a las personas que más queremos. "Reiniciarse". Sanar heridas y malentendidos. Y perdonar lo que nos duela, nos lo pidan o no. No vivir amargados por el rencor, que envenenan el alma. El amor cura y reconstruye si somos humildes y apartamos el orgullo que a veces nos "ciega". Con rencores no se puede amar, y sin amor, nada vale, ni reconforta. Ni siquiera nos hace felices. Te lo cuento en el post "las heridas del amor", y en "descubriendo a los demás en sus mejores actuaciones". Afirma Nelson Mandela: el perdón libera el alma, por eso es un arma tan poderosa.







           
* Y pasar a la acción

Qué importante es luchar por lo que queremos, por hacerlo vida, aprender a motivarse y motivar con ilusión y optimismo. Afrontar esas metas como retos que nos estimulan a sacar lo mejor de cada uno. Te dejo ideas en el post "lucha y resiliencia".


 


Motivo es el descubrimiento de un valor, que nos deslumbra. Cuando vemos una persona que destaca en una cualidad o talento, y nos gustaría parecernos en eso... También puede considerarse el conjunto de motivos que me animan a la acción. Todo lo que nos ayuda en esa línea. También el cariño de las personas cercanas, que es el mayor motivador. Cuando uno se siente de veras querido es capaz de darlo todo y lograr lo mejor de sí.

Hay varios niveles de motivación. Lo desarrollo en "motivos y motivaciones". Es bueno intentar hacer las cosas, no solo por una recompensa externa, material, sino por el beneficio intrínseco de esa acción. Incluso por ayudar a los demás, que es la mayor fuente de satisfacción. 



De esa manera, aprender a elevar motivos. También porque aporta coherencia de vida, lo cual nos da un sentido mas hondo y nos hace dichosos. Todas nuestras acciones repercuten en los demás, como bien nos dejó claro Viktor Frankl con su vida de sufrimiento, pero llena de dignidad y trascendencia. Pudo ayudar a mucha gente en los barracones, a pesar de no tener ni lo suficiente para vivir. Incluso lo regalaba a personas que sufrían... Y eso le daba una fuerza interior increíble.


        
Para todo ello se necesita una voluntad entrenada. Luchar por lo mejor de cada uno, por ideales y metas valiosas, no es algo que "salga" solo, sino que hace falta adquirir hábitos cotidianos que den facilidad en el obrar en esa dirección. Precisa entrenarse en pequeñas cosas, junto con ilusión y empeño por encumbrar una meta que nos llene. Cada uno la nuestra.





Sin olvidar el optimismo, "resello" de este blog, tan importante para descubrir y apuntar a lo mejor..., que da fuerza, ánimo y motivación para luchar por metas altas y nobles. Incluso cambia nuestro cerebro: estimula sustancias neuroplásticas, aumenta el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal, cambia la epigenética o expresión de los genes… Pone ilusión y entusiasmo en la vida.






* En familia: tiempo y cariño

Por eso, en familia, dedicar nuestro maravilloso tiempo, y nuestra intimidad personal, a los que más queremos. Es nuestra mayor empresa, y donde cada uno aprende a amar y ser amado. Y un trabajo para la eternidad. 

Decía Chesterton con su ingenio: "El niño es un ser capaz de todas las preguntas posibles y muchas de las imposibles"...

Dejarles claro con nuestro actuar que nos importan, y mucho, que se sientan muy queridos. Lo cual aporta una sana autoestima, les ayuda a aprender a querer, y los hace auténticamente felices. Puedes leer "el iceberg de la familia", "el cariño construye familia"...


                       Exigencia + cariño + tiempo = familia unida y feliz

        




Alguna pincelada sobre cualidades y virtudes a fomentar

La familia es la verdadera escuela emocional y de virtudes que tenemos. Donde se aprende todo. Por ejemplo, la empatía y la amabilidad, para conectar con los demás, el servicio atento, la alegría, que hace buen ambiente, descubriendo la dicha de estar unidos y de alegrar, fortaleza para no sucumbir, para llevar a cabo lo que tenemos que hacer en cada momento, saber contagiar ilusión, optimismo y esperanza... 

La confianza, que es como "el horno" donde se cuece la mejor personalidad de cada uno... Atener al corazón, fomentar buenos sentimientos.

La generosidad y la alegría y satisfacción de ayudar a los demás. También para aceptar ayudas, que a veces cuesta más.

El pensamiento y la responsabilidad de sacar adelante encargos y tareas, y para ayudar según la edad y cualidades de cada uno... 

También la resiliencia: acometer un objetivo y no quebrarse al primer contratiempo. Y la perseverancia en los retos que pensamos y queremos afrontar... Y muchas otras que puedes descubrir tú, y trazar un plan de acción concreto para desarrollarlas.








Espero que te haya sido útil y lo puedes compartir, también copiando la URL de abajo. ¡Muchas gracias!


       
Dejo enlaces relacionados:









                                                                   



                                                                            Mª José Calvo
                                                              optimistaseducando.blogspot.com
                                                                            @Mjoseeopt     



URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/09/un-mapa-del-camino.html

sábado, 20 de febrero de 2021

TOLKIEN Y SU LEGENDARIUM I

 

                            J.R.R. TOLKIEN Y SU "LEGENDARIUM" I


       

J.R.R. Tolkien es uno de los grandes escritores, filólogo, amante de las palabras, con inmensa creatividad que "desveló" un universo legendario para su querida Inglaterra. Y lo hizo a partir de las palabras, con lo que transmiten y despliegan, sus muchos idiomas y lenguas inventadas, con una sonoridad cautivadora. Para él la palabra es el punto de partida para la fantasía, con su poder de generar mundos posibles. Poeta, lingüista y profesor universitario, muy conocido por sus obras El Silmarillion y El Señor de los Anillos. A raíz de su cumpleaños, el tres de enero, escribo este artículo que vengo repensando desde hace largos años... 



Voy a comentar ideas geniales, algunas de las cuales ya he mencionado en otras entradas, pero me parecen muy enriquecedoras y dignas de repensar y agrupar para animar a profundizar y disfrutar del impresionante universo legendario de Tolkien, con su belleza, sus muchas historias y relatos conmovedores, mapas, lunas, runas, razas y sus propios lenguajes... Entre éstos destaca el Quenya y el Sindarin que hablan los Elfos. El Quenya lo creó desde el finés, que le gustaba tanto, y el Sindarin desde el galés. Va desplegando su mundo desde las palabras y su potencialidad, pues entrañan historias verdaderas llenas de significado y belleza.





El texto más largo en Quenya es el conocido poema Namárië que pronuncia la Dama Galadriel en la despedida de Frodo y la Compañía del Anillo, cuando se va del Reino del Bosque de Oro de los Lothlórien. Un adiós, sabiendo que "las mareas del tiempo" llegarán, y partirán. Pero a todos les entrega un regalo que será vital en el cometido y misión de cada uno.




Ella les conoce bien y las habla en su interior; les ayuda a pensar sus dudas y anhelos, y a decidir qué rumbo tomar. Anima a Frodo al ver su corazón apesadumbrado: "Ser el portador del anillo implica estar solo"... y "lo que tú no hagas, nadie lo hará por ti". Lo veremos en algunas "pinceladas" de la película.

 


Quiero escribir algunas ideas de El Señor de los Anillos, y otras sobre la belleza de su creación legendaria, pero primero un poco de su biografía para situarnos en el ambiente y contexto de su vida..., algo importante para entender su maravillosa obra de arte. También dejaré bibliografía para leer y ampliar. Para empezar, un libro fantástico del que se aprende mucho: "el mago de las palabras", del profesor y filólogo Eduardo Segura, experto en el tema, en Magisterio Casals.





* Un poco de su biografía


Su padre, Arthur, se fue a Sudáfrica por negocios. El futuro era prometedor. Pronto fue Mabel, y se casaron allí. Vivían muy lejos de Inglaterra por cuestiones del trabajo de Arthur en la banca, pues tenía muchos beneficios. Allí nació John Ronald en 1892 y poco después Hilary. El clima casi desértico no iba muy bien al pequeño Ronald y echaban de menos el campo y paisajes de Inglaterra. Así que en 1895 decidieron que su madre se volviera a Birmingham con los pequeños en espera de ultimar algunas cosas su marido, y luego se reuniera con ellos. Pero él enferma súbitamente, y pronto fallece inesperadamente, sin dar tiempo a que ella llegue a cuidarlo, sin familia, a miles de kilómetros de distancia.



Mucho dolor. Ella se sobrepuso y siguió hacia delante. Tenía a la familia Tolkien y a la suya que de momento les apoyaron. Eran anglicanos, como la mayoría de gente de su país. Mabel, una mujer muy culta, les educó con mucho cariño, dedicación y sabiduría, y con las ideas claras. Sabía idiomas, latín, música, botánica, le gustaba la naturaleza y el arte. Ella misma se encargó de su formación.


Vivieron cuatro años en una casa en el campo, con escenas rurales que Tolkien recuerda con afecto y le ayudarán a crear la Comarca con sus prados verdes. Luego su madre conoce la fe católica, y se fueron a vivir a una zona más céntrica e industrializada, en Birmingham. A nuestro autor no le gustaba mucho, con trenes y ajetreo de la ciudad. Pero jugaban entre los vagones y le cautivaba el sonido de las palabras de otros idiomas desconocidos para él. 


Mabel busca formación para ella y para sus hijos, y van cerca de una iglesia católica: el Oratorio de san Felipe Neri, que fundó el cardenal Newman. Allí encontrarían un ambiente acogedor y un sacerdote en especial que les ayudaría siempre: el Padre Francis Xavier Morgan, de origen español.


Logró que sus hijos asistieran a la King Edward School, que tenía gran prestigio, aunque con mucho esfuerzo económico, pues al convertirse al catolicismo su familia pronto les retira el apoyo que les prestaba. Posteriormente, por ese motivo, los inscribe en la escuela del mismo Oratorio, llevada por los sacerdotes católicos. Pronto John Ronald aprende mucho y destaca, se forma, y consigue una beca que le permite acudir de nuevo a la King Edward School, con un nivel mayor. Esta escuela era protestante.



Caminaba bastante para coger el tren por las mañanas, y cuando venía del colegio, por la tarde-noche, su hermano Hilary le esperaba con un farol encendido... Algo que se le quedaría muy grabado y le sirvió para dar vida a los elfos.


Su madre tenía diabetes y salud muy frágil, en gran parte por la presión familiar y las penurias económicas, y entonces no había tratamiento. Cae enferma y pasa un tiempo en el hospital. Cuando se va recuperando, el Padre Francis les busca ese verano un lugar en el campo para descansar con ella. Los niños lo pasan muy bien en plena naturaleza, arboles para trepar, un río en el que navegan montados en barriles, campos de setas, un molinero lleno de polvo blanco... Y el Padre Francis con su perro animándoles. Ahí se inventan historias y disfrutan, como en los años anteriores en en los que vivían en el campo.


En otoño ella está peor y pronto muere. Más dolor y sufrimiento... Era 1904. Los niños con 12 y 10 años se quedan solos. Se hace cargo este sacerdote amigo de la familia, párroco del Oratorio. Él era de origen español, y había apoyado a su madre tras su conversión al catolicismo pues sufrió incomprensión de todos los familiares, quedándose sin su apoyo. Algo que les influiría en muchas cosas.


Ella era de alma sensible y valoraba mucho la formación espiritual de sus hijos. Tenía la certeza de que todo es pasajero; en la vida todo es "encontrar y perder", y no se gana ninguna batalla de forma definitiva, pero hay que perseverar y luchar por lo que uno desea. Nunca rendirse.


Cuando estuvo enferma, el padre Francis cuidó a los pequeños. Ahora será su tutor, y se excederá en cuidados... Para el pequeño John Ronald será su "segundo padre". Les ayuda y se ocupa de la formación de los dos hermanos. Fuma en pipa de cerezo, lo cual le traería buenos recuerdos. Le enseña el español, lee sus libros en ese idioma, puesto que le atraen mucho los idiomas, en especial éste, y lo usaría después para crear el Naffarin, una de las primeras lenguas inventadas. Más tarde le cautivaría el Gótico por su sonoridad.



Al principio fueron a vivir con una tía, pero los niños no estaban muy a gusto. Se tuvieron que cambiar de casa varias veces, y al final a un nuevo alojamiento de una persona conocida que alquilaba habitaciones. Allí vivía otra inquilina: una chica un poco mayor que él: Edith Bratt, también sin familia. Tocaba bien el piano y animaba las reuniones. Pronto se hacen amigos y se va enamorando de ella. En 1909 se declaran su amor y comienzan un noviazgo. Eran felices y congeniaban. Ella era anglicana muy devota.


Sin embargo, Ronald estaba disperso en sus tareas, tenía muchos frentes abiertos, y se dio cuenta el Padre Francis. Tuvo que posponer su relación tres años, hasta los 21, mayor de edad, por mandato suyo. Debía centrarse en sus estudios: tenía un examen de ingreso para Oxford y de ello dependía su futuro. Así que asintió, por el cariño hacia el padre Francis, aunque un poco desesperado. Decía que estaba deprimido y en la tiniebla. Luego agradecería esta decisión. Con esa larga prohibición surge un amor más fuerte en el tiempo. 


Por esa época, 1911, forma un club de debate con tres amigos de la King Edward School, con los que compartía su gusto por la literatura medieval, el T. C., B. S., ya que solían tomar el té en ese local. Querían cambiar el mundo, y se propusieron hacer algo grande: iluminarlo con una luz nueva. Los cuatro juntos eran capaces de mucha fantasía y creatividad. Además, junto con G.B. Smith, formaban los "poetas" de los "inmortales"...





En verano va a Suiza, y de ahí concibe la idea de las montañas nevadas, para luego imaginar el paso de Caradhras y la avalancha de nieve, pues les sucedió algo semejante en la ascensión, con unas piedras que se desprendieron. Compra unas postales en las que aparece un anciano con barba y sombrero que representa el espíritu de la montaña, y le ayudará a crear, o "subcrear" que denomina él, al personaje de Gandalf. 





En su vida universitaria crea otro club de debate, y en verano irá a una zona costera de Cornualles que le inspira por el mar cercano. Escribe el poema de "Viaje de Eärendel: la Estella de la Tarde". A partir de ahí en un futuro inventará más idiomas y luego historias que les den vida, en las que se hablan esos idiomas. Trabajará como filó-logo, es decir, amante de las palabras, en sentido inverso. 


Este tema aparecerá en El libro de los Cuentos Perdidos. Eärendil será un medio elfo, medio hombre, que pide perdón a los Valar en nombre de Elfos y Hombres por sus acciones deleznables del pasado. Y logra su compasión y ayuda. De él descenderán personajes importantes en el Señor de los Anillos, como el caballero Elrond, y la luz de Eärendil, uno de los Silmarilli que recoge la Dama Galadriel en un frasquito de cristal, que iluminará a Frodo en la oscuridad pavorosa en su camino a Mordor... "cuando las otras luces se hayan extinguido".







Ronald, cuando ya había cumplido los tan esperados 21 años, escribe una carta a Edith. Pasan una tarde ilusionante juntos, y reanudan su relación a pesar de que ella había empezado a salir con otro chico. Y lo dejó. Él está entusiasmado y feliz. Esa prueba les hizo valorar y madurar su amor. 


Pero pronto estalla la Gran Guerra y se precipitan los planes. Debe acabar sus estudios antes de acudir al frente, pues quiere ser profesor universitario. Y deciden casarse antes de partir: el futuro era incierto y muy peligroso. Probablemente no pudiera volver con vida. Corría el año 1916. 


Los dos tenían carácter fuerte y discutían con frecuencia. Pero fueron conscientes de que su amor debía madurar y pasar por encima de pequeñas cosas, y necesitaba del perdón si quería llegar a ser algo estable, duradero y real. 






Muchos de sus mejores amigos mueren en la batalla, en concreto R.Q. Gilson, y después G.B. Smith, del T. C., B. S. Smith le escribió una carta de despedida unos días antes de su muerte, animándole a continuar lo que se propusieron si él ya no podía hacerlo. Esto le estimuló a reponerse de tanto dolor y empezar a relatar su mitología.



Era muy imaginativo y sensible, y anotaba ideas en las mismas trincheras de la guerra... entre el creciente fuego de granadas y artillería. Año 1917. Le servía para evadirse de tanto sufrimiento... Aunque la guerra también truncó en gran parte su talento creativo. Luego las agruparía en El libro de los Cuentos Perdidos, que sería el futuro Silmarillion recopilado y editado póstumamente por su querido hijo Christopher. 


En el frente, enfermó de fiebre de las trincheras, como muchos de los soldados, y tuvo que regresar a Inglaterra. En el hospital escribe La caída de Gondolin, que la incorporará al Silmarillion, con idiomas inventados. Se va reponiendo con Edith, aunque nunca se recupera del todo. Dan paseos juntos por un bosque cercano. Allí se inspira en el mayor romance de su obra: el de Beren y Lúthien, que te contaré en otro artículo. 


La historia de Beren y Lúthien refleja su amor por Edith y los paseos por el bosque con ella. Bailes y canciones bellas, y él la dibujaba con cariño. Todo impregnado de romanticismo. Lúthien Tinúviel es una Dama élfica, hija del Rey Elwë, que se llamará Thingol, y una Maia: Melian. Renunciará a su inmortalidad para compartir su amor con Beren. Este tema de la mortalidad e inmortalidad siempre está latente en su obra, pues piensa en él, conoce la muerte de cerca desde bien pequeño... y se replantea las preguntas existenciales. 





Juntos, para poder unirse para siempre realizan una hazaña contra el Señor Oscuro. Algo inimaginable: recuperan uno de los Silmarilli que robó Morghot y tenía en su corona de Hierro, con la Luz primigenia de los Dos Árboles de Valinor. Una joya sagrada muy preciada, creada por un gran artesano elfo Noldor: Fëanor. Pero olvida que esa luz no es suya, asomará la codicia en él, haciendo un juramento y trayendo desgracias y muerte a toda su descendencia, con la maldición de Mandos. Y los arrastra a una progresiva decadencia...





El trasfondo es su historia de amor con Edith, de la que estuvo enamorado siempre. Era más fuerte que sólo sentimiento: era un amor verdadero cuidado día a día, con sacrificio y renuncia, con el poder del perdón, lo cual hizo que durara toda su vida y diera sus frutos. Construyen una gran familia con cuatro hijos en medio de muchas dificultades, incluidas la muerte de seres queridos, la Gran Guerra y la hambruna posterior, y las dificultades económicas que le envolvieron desde su infancia...




La guerra les deja un poso de sufrimiento y dolor grande que reflejaría en 
Mordor y "la ciénaga de los muertos". 

Pero tenía claro que la vida es un don maravilloso, un regalo.

Y siempre con esperanza.
“El amanecer es siempre una esperanza para el hombre.”




Pronto nacerá su primer hijo, Jonh, luego Michel, y más tarde Christopher. 



Trabajó en la Universidad de Oxford, luego en la de Leeds durante seis años, como lector y lexicógrafo, y como profesor de Lengua inglesa hasta 1925. Más tarde vuelve a Oxford, ocupando una vacante de anglosajón, hasta 1945.


Ahí nacerá su cuarta hija, Priscilla, y conocerá a su amigo Jack, C.S. Lewis, en 1926. Ambos formarán parte del grupo literario de amigos de los Inklings...



En 1945 es nombrado profesor de Lengua y Literatura inglesa del Merton College, hasta su  jubilación en 1959.



En 1930 escribe el Hobbit, que en principio eran pequeñas historias para sus hijos, pero luego se irían complicando. Hasta 1937 no se publicará, gracias a diversas "casualidades"... de alumnas suyas.



Más tarde escribirá el Silmarillion, aunque posteriormente lo reescribiría de nuevo. Era muy perfeccionista y su obra crecía constantemente en su mente según la iba relatando, por lo cual hacía muchas versiones y retoques. Pero los editores ni siquiera lo leen..., y le piden una continuación del Hobbit. Entonces escribe El Señor de los Anillos, que en realidad surgía de El Silmarillion, que era lo que tenía en la mente.




En los veranos van a un pueblecito costero, dedicando mucho tiempo en familia. Paseaba con Edith y sus pequeños. Contaba maravillosos cuentos inventados, y los ilustraba con dibujos muy elaborados y poesías. Así escribió el Hobbit. También en Navidad cuentos de Papa Noel, con mil detalles que lo convertían en muy "real"... Cuando se dormían escribía las historias. En alguna de sus casas, pues se cambiaron repetidas veces, bajaba al garaje, acondicionado como despacho de trabajo, y escribía, pintaba, creaba su mitología. 


Otras veces se movía con su máquina de escribir en cualquier sitio. Con Christopher en especial disfrutaba mucho de todo su mundo imaginario, porque desde pequeño estuvo delicado y estudiaba en casa con un tutor. Su padre se encargaba de enseñarle muchas cosas, y entre ellas su mundo legendario. Creció inmerso en él, y también le gustaría la filología. Fue quien revisó, seleccionó y editó su mayor obra: El Silmarillion, tras su muerte, junto con otros relatos inéditos y algunas Cartas seleccionadas.




Los Inklings


Por el año 1926 conoce a C.S. Lewis que también irá a Oxford. Ambos se harán muy amigos y se influirán decisivamente en su vida y su obra. Organizan un grupo de debate literario: Los Inklings, con otros profesores y amigos. Pasaban ratos de tertulia animada y verdadera amistad. Leían manuscritos, relataban historias, o cantaban. Todos eran sencillos y allí se criticaba todo lo que exponían, para bien o para mal. Jack, como le llamaban sus amigos, le escuchaba y animaba a escribir y a publicar su obra, que en principio era sólo para sus hijos. Sabía de la grandeza y luminosidad que contenía. Él fue en ocasiones su único público, que le estimulaba a seguir trabajando y a mejorar continuamente su obra. Algo que Tolkien siempre agradecería.


También tenían amistad con otros profesores y escritores, como Owen Barfield, Ch. Wiliams, y el propio Christopher Tolkien, con los que compartían su amistad, lecturas de sus escritos y debates. Christopher les leía los nuevos capítulos y versiones del Señor de los Anillos. A veces daban paseos por el campo y se reunían a conversar con una cerveza o una copa de licor, alrededor de una buena chimenea. Momentos de amistad entrañables. De ahí el escrito de Lewis sobre la amistad, en su libro "Los cuatro amores". El afecto los unía y los rescataba de tanto dolor y sufrimiento.



Tolkien también inventa otros cuentos para sus hijos, como Roverandom, y un personaje entrañable: Tom Bombadil, más viejo que la Tierra, que habla en pareados, va cantando, y conecta y se comunica con la naturaleza mediante poesía y canciones. Baya de oro dice que es "el Señor". Y lo incorporará al Señor de los Anillos. Dejo un pequeño fragmento de "Las Aventuras de Tom Bombadil":


"El viejo Tom Bombadil es un sujeto sencillo,
de chaqueta azul brillante y zapatos amarillos.
Nadie lo ha atrapado nunca, Tom Bombadil es el amo:

sus canciones son más fuertes, y sus pasos son más rápidos".



En la Comunidad el Anillo, de Minotauro: "Las palabras de Tom desnudaban los corazones y los pensamientos de los árboles, pensamientos que eran a menudo oscuros y extravíos, colmados de odio por las criaturas que se mueven libremente sobre la tierra, arañando, mordiendo, rompiendo, cortando, quemando: destructoras y usurpadoras".


En Tolkien el mundo está vivo..., y lo logra con las palabras y el lenguaje. Tom habla con el Bosque, e intenta sanarlo, porque las raíces "retorcidas y sedientas" se nutren de resentimientos... Es un mago de la palabra: obliga con la poesía y las canciones al Viejo Sauce a liberar a los hobbits. 






El Profesor tenía la convicción de que la naturaleza y la Tierra Media está viva: realmente viva, pues tiene una sobreabundancia de ser, de belleza y plenitud llena de sentido. Incluso la personifica: "La montaña nos ha derrotado"..., o cuando van navegando por el Río hacia el Sur: "Llegaron las horas negras y calladas y ellos siguieron navegando... Los grandes árboles pasaban junto a ellos como espectros..." etc.



Junto a C.S. Lewis se propusieron escribir dos historias: una de viaje en el espacio, que escribió su amigo, y otra de viaje en el tiempo, que asumió él. Jack editó siete libros sobre el espacio en poco tiempo, pero a él le costaba más, quizá por su meticulosidad, además del poco tiempo que le quedaba con su familia y los compromisos del trabajo. 



Eran grandes amigos, y más tarde diría a sus hijos que tenía ideas lewisificadas... Y a Lewis le sucedería otro tanto. En este género literario de Fantasía que cultivaban coinciden con G.K. Chesterton, del que surgió el pensamiento de la "filosofía de los cuentos de hadas"..., y del que aprendieron y compartían su valoración mitopoética. También relacionada con la fantasía en G. MacDonald. Te cuento algo de esto en otra entrada: "Chesterton y el asombro", y en "Cuentos y relatos en Tolkien". Valoraban en mucho los mitos o relatos, como los clásicos griegos, pues era algo tejido con verdades. 


Conversaba con Jack sobre los mitos y las historias, que a los dos les unía. 


Algo muy importante para Ronald, lo cual fue aclarando muchas cosas en la mente de su amigo, y le ayudó a discernir asuntos importantes en su vida. Y descubriría verdades fundamentales al verlas desde ese punto de vista. Por eso dirá que el mito es "la llave maestra" para entender la realidad. Que los mitos reflejan parte de la verdad del mundo. 







Entonces Tolkien será profesor universitario de Lengua y Literatura inglesa en Oxford, cerca de su amigo Jack.



G. K. Chesterton tuvo influencia en los dos autores, en sus obras y a nivel personal. Tolkien leía encantado a Chesterton desde su infancia, pero C.S. Lewis lo conocería por sus libros en las trincheras de la Guerra, cuando todavía era ateo. Y ayudado de las conversaciones con Ronald y Hugo Dyson, se acercaría al cristianismo quedando sorprendido y "cautivado" por la alegría. Te cuento algo en el post "alegría y buen humor". También escribirá sobre el dolor y el sufrimiento, algo que le acompañó desde bien pequeño..., y posteriormente con su esposa Joy.




                                                       * * *



Vamos hacia atrás. En 1917, en las trincheras, empieza el libro de los Cuentos Perdidos, el futuro Silmarillion. Y en 1920, cuando Ronald estaba en Inglaterra corrigiendo exámenes, anotó en una esquina de un folio en blanco, algo que le vino a la mente: "En un agujero del suelo vivía un hobbit". Así comienza la historia de una criatura pequeña y entrañable...: "El Hobbit". Pronto surgen muchas preguntas que exigen respuestas... ¿Qué es un hobbit? Y va descubriendo y desarrollando la historia hacia atrás, partiendo de las palabras y lo que contienen, como buen filólogo. Se publicaría más tarde al gustarle al hijo de un editor. Pero él no tenía la sensación de inventar nada, sino que era algo que ya estaba ahí y se le iba desvelando y creciendo en su mente..., con hallazgos inesperados.





Posteriormente seguía trabajando el Silmarillion, pero, como he comentado, la editorial ni siquiera lo leyó. Aunque sí le pidieron una continuación del Hobbit, por lo que siguió con El Señor de los Anillos, que en realidad se nutría de El Silmarillion y los "Días Antiguos" de las Primeras Edades, del origen del mundo y la historia de los Hijos de Ilúvatar: Elfos y Hombres, con la historia de los Silmarilli que crea Fëanor con la luz de los Dos Árboles de Valinor.


Dejó apuntes, cartas, poesías, mapas, runas, lunas, dibujos, canciones... algunos sin acabar, con muchas revisiones y diversas versiones de lo que escribía según iban creciendo en su imaginación. 


Toda esa belleza tan vasta la disfrutaba con su hijo Christopher, que le estimulaba a seguir en ello. Y él ha hecho un trabajo vastísimo con la revisión de todo ese material. Su obra toca los corazones, ilumina y da esplendor a toda la realidad... Te animo a adentrarte en ella y disfrutar, y descubrir qué te sugiere...







Continuará...



Espero que te haya gustado, y puedes compartir. Muchas gracias.




                                                                             Mª José Calvo
                                                                            @Mariajoseopt
                                                                         optimistas educando




Dejo algunos enlaces relacionados:  





 

 




 
 * ¡No-te-rindas! 


* Alegría-y-buen-humor, con ideas de C. S. Lewis 









 
* Poema-navideno-de-Tolkien                                                                 


 
URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/02/tolkien-y-su-legendarium-i.html