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Lograr armonía familiar

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miércoles, 12 de agosto de 2020

MOTIVAR EN FAMILIA: 12 TIPS


                                 
                                FORMAS DE MOTIVAR EN FAMILIA


        Hemos visto un post sobre motivos y motivaciones. Motivo, por ejemplo, es el descubrimiento de un valor. Cuando vemos una persona valiosa, que tiene un atractivo que nos seduce..., y nos gustaría parecernos a ella en ese aspecto. Y es porque lo personifica. 

         Motiva lo positivo, la gratitud, el optimismo, el pensar y ver lo mejor de los demás. Otro campo que nos mueve son los sentimientos y emociones, que nos impelen a la acción..., y en especial el amor, ¡el gran motivador!

      Hay motivos de distintos niveles, y los más altos son los que de veras motivan con más fuerza. Los que trascienden a la persona, los que apuntan a los porqués de las cosas, y miran a los demás. También los "valores de sentido".


     Estos valores de sentido motivan de una forma muy profunda: por ejemplo la libertad, constitutiva de la persona, que va unida a la responsabilidad, y es necesaria para amar; el trabajo bien hecho, y la belleza que encierra, el amor auténtico, que consiste en pensar en el otro, en querer su bien, más que en uno mismo..., etc. Son los que dan más sentido a la vida, y lo que nos sustenta en los momentos difíciles en los que se ve todo más oscuro.





       En familia, ámbito de los valores y la creatividad, y escuela del más rico humanismo, los padres motivan con su cariño y buen hacer. Intentan que sea divertido y alegre convivir y trabajar en su familia. Saben ver lo bueno, intentan comprender y animar a los demás. Seducen y arrastran con la belleza de lo valioso, porque lo hacen atractivo, y lo viven ellos mismos... 

     Esos valores, hechos vida, que son las virtudes, que te cuento en otro post. Así, todos perciben que es posible lograrlo. Virtud, "virtus", significa fuerza: nos dan fuerza y vitalidad para esas acciones, además disfrutando.



       Cada uno, partiendo de sus cualidades y fortaleza singulares, pero todos debemos aprender a pensar con claridad, unificar cabeza y corazón, para querer a los demás. ¡La principal asignatura  de la vida!

    
           



                              12 Tips para motivar en familia

  • 1) Fijarse en lo bueno de los hijos, de la propia pareja..., en sus cualidades y puntos fuerte. Y hacérselos notar para que los desarrollen. Sacar partido a los talentos de cada uno, fomentarlos. Pasando un poco por alto los fallos y defectos, que todos tenemos. Lo bueno apunta a su mejor personalidad.



  •    2) Con sorpresas, ilusión, optimismo y creatividad.
  •    3) Integrando a todos en la familia: permitiendo que participen con su lista de encargos, según la edad, preguntando su opinión, que puedan tomar decisiones. También organizando tertulias divertidas, en las que disfruten y aprendan un montón de cosas, se sientan acogidos, valorados y queridos... Introduciéndolos en nuestra vida, haciéndoles partícipes de ilusiones y proyectos, también dificultades..., cuando son un poco mayores. Hablando de sentimientos, escuchando, abriéndoles el corazón. 




  •    4) Proponiendo objetivos optimistas, excelentes. Por ejemplo, en vez de pensar cómo "no gritar" a los niños, promover un ambiente alegre, delicado, hablarles con serenidad y cariño, con calma… Y se pueden hacer "planes de acción": buscar cartulinas coloreadas, con dibujos bonitos que les atraigan, y poner pequeños objetivos con ellos. Luego, comentarlos en una tertulia, en la sobremesa, con una pizza en el salón... etc.

  •     5) Crear ambiente de familia, alegre, delicado, con tono humano, y saturado de cariño.  Así es más fácil luchar por dar lo mejor de cada uno, pensando en los demás.





  •    6) Saber contagiar entusiasmo por cosas importantes y valiosas, como las relaciones familiares, la amistad, la lectura y la formación, el pensamiento y sentido crítico, el aprendizaje y la cultura.

  •     7) Con el logro de un pequeño objetivo, o, solucionar un problema. Que aporten ideas suyas para hacer equipo en familia. Confiar en ellos y dejarles hacer...

  •  8) La gratitud es motivadora de por sí. Agradecer los pequeños detalles de cada día, todo lo que tenemos y somos. Y ayudar a fomentarlo.


  •  9) El disfrutar de algo bello, como una excursión por el campo, una puesta de sol, un paisaje de alta montaña, la nieve, una cascada, el canto de los pájaros, el firmamento y las estrellas... También descubrir la belleza de una sonrisa, de un detalle de cariño, el rostro de los hijos, la mirada del esposo/a... Y saber sorprenderse de ello, valorarlo, agradecerlo. Esa es la forma de fomentarlo.

  • 10) El trabajo "bien hecho”, que es una obra de arte. Cualquier trabajo en el que se pone detalles y perfección... Y enseñándoles a hacerlo así, a esforzarse por acabar bien lo que empiezan, con ese detalle que les cuesta pero que lo mejora... Como señala N. Grimaldi, el trabajo es el "incógnito" del amor.




  • 11) Contar cuentos, leer para todos algo bonito: una poesía, un chiste, disfrutar de buena música, del arte que encierra belleza, películas o vídeos de dibujos bonitos, y adecuados a su edad, libros que alimenten el pensamiento y den calor al corazón... Y, ¿qué hacer con las pantallas?

  • 12) Pantallas y niños pequeños. Lo importante en estas edades sucede en la familia: es donde se aprende todo lo más relevante de la vida. La calidez humana, los afectos, las miradas, las percepciones y experiencias sensoriales, los porqués que tanto les gustan... La tecnología solo es eso: tecnología. Es útil, y nos facilita la vida, pero no en estas edades...  Dejo un enlace sobre Cerebro, tecnología y familia, con el desarrollo cerebral, y cómo influyen las pantallas, por si quieres ampliar. Y otro post sobre "¿niños en el mundo digital?"... Cuidar su cerebro en edades tempranas es vital para su buen desarrollo neurológico. Lo agradecerán toda su vida: cuida su cerebro ahora, y luego cuidará de ellos.
                                                     



Sin olvidar el optimismo, "resello" de este blog, tan importante para descubrir y apuntar a lo mejor..., que da fuerza, ánimo y motivación para luchar por metas altas y nobles. Incluso cambia nuestro cerebro: estimula sustancias neuroplásticas, aumenta el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal, cambia la epigenética o expresión de los genes… Pone ilusión y entusiasmo en la vida.



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos, en redes, o copiando la URL. ¡Gracias!


                                                                             Mª José Calvo
                                                                  optimistas educando y amando
                                                                             @Mariajoseopt



Dejo algunos enlaces relacionados:



* Motivos-y-motivaciones en familia

URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/05/motivar.html

sábado, 24 de enero de 2015

PREADOLESCENTES: "MANEJAR EL TIMÓN" III, LA VOLUNTAD

                           

                                  PREADOLESCENTES III: LA VOLUNTAD 

                                             

Seguimos con post anteriores sobre preadolescentes: "enseñarles a manejar el timón". Educar es despertar valores en los hijos y seducir con su belleza. Hemos visto algunas ideas para educar la inteligencia, ese timón del pensamiento, (enlace abajo), y ahora vamos con motivos para entrenar la voluntad, y cómo hacerlo, para que sean capaces de visualizar metas valiosas y acometerlas con ilusión.





        
Siempre armonizando los distintos aspectos centrales de la persona, sin perder de vista los sentimientos. Así, cada uno se apoya en los otros en su educación. No sirve de nada educar la inteligencia y olvidarse de la voluntad y libertad, o no prestar atención a los sentimientos y al corazón. Hay que buscar la armonía entre todos ellos. 





      
En estas edades tan agradecidas, y preparando la adolescencia, debemos construir sobre cimientos seguros: unos valores auténticos centrados en principios que no pasen de moda. 

            
Un referente son los grandes valores existenciales: la verdad y la bondad de las cosas, que nos reflejan su esplendor en forma de belleza. Es la belleza de lo bueno y de lo correcto. 

                 
Forman ese trinomio, Verdad, Bondad y Belleza, que ya conocían los grandes filósofos griegos, que nos puede servir de guía y "norte" en la vida, para no perdernos o desorientarnos a la hora de trazar una trayectoria, un proyecto vital. Incluso para poder rectificar cuando nos equivoquemos o nos salgamos del camino por tormentas y turbulencias de la vida, teniendo en el punto de mira esa estrella Polar.


            
Esto implica descubrir y estimular lo bueno que vemos, pues es la forma de fomentarlo. Atenernos a la verdad de las cosas, aunque cueste, ser personas auténticas, íntegras y coherentes. Saber que el bien conlleva el premio en sí mismo, y hacérselo notar a los hijos. Cada obra bien hecha es algo grande: una "obra de arte", algo bello de por sí que engrandece a esa persona. También es importante acabar bien lo que se ha empezado, porque el poner un último esfuerzo hace que sea más perfecto y tenga más valor. Además fortalece la voluntad y mejora las capacidades.





              
A la hora de edificar, también es necesario fijarse en  las cualidades y puntos fuertes  de cada hijo, porque cada uno es diferente, singular, ¡único!, irrepetible. Para esto hay que aprender a descubrirlos y conocerlos, ver sus cualidades específicas, sus habilidades, su afectividad de fondo, sus anhelos, lo que le ilusiona, en lo que es bueno..., para desarrollarlo y fomentarlo. Y de esta manera apoyarse en ello a la hora de hacer un esfuerzo por lograr alguna meta. Haciendo énfasis en lo positivo y específico de cada persona. Es mucho más eficaz y gratificante ser "buscadores de tesoros...", que cazadores de defectos.



                
Por eso, si es preciso, ponerse unas "gafas tintadas" para descubrir esas cualidades que les adornan, esos puntos singulares con los que nos alegran, para desarrollarlos y agradecerlos. 




                La voluntad es el pilar fundamentar de la personalidad 

Es importante porque
está relacionada con la libertad,

 aporta capacidad de luchar por metas valiosas, 

y es necesaria para querer a los demás.



              
Educar la voluntad se concreta en vivir valores: lograr hábitos y virtudes que den autodominio y conformen la personalidad. Y es bueno potenciar hábitos y virtudes específicos de esta edad, por estar en ese periodo más sensible, como pueden ser la fortaleza y la laboriosidad, la generosidad, que es como el volumen de las virtudes, el trabajo bien hecho, la amistad y la empatía, la responsabilidad... Y cómo no, la sinceridad, imprescindible para establecer una sana relación con los demás, para que haya confianza y construir la base de su personalidad.




              
                 
Otra virtud importante es la responsabilidad. Consiste en hacer lo que deben en cada momento, con alegría, disfrutando de ello. Es vital de cara a los próximos años en los que verán la libertad sólo como independencia..., y habrá que explicarles que va unida a la responsabilidad. Son como "las dos caras" de una moneda. Por eso se trata de tener una libertad responsable. Son "cotas" que deben ir alcanzando en su maduración, confiando en ellos, fomentando su libertad. 



                
      
Por tanto, es preciso que se entrenen en pequeñas superaciones cotidianas, en buenos hábitos que vayan forjando su carácter y personalidad. Cuando lo realizan poniendo reflexión y libertad, es decir, ¡porque ellos quieren!, se transforman en virtudes.


Los hábitos y virtudes son
 como los "ladrillos" del edificio de su personalidad 


       
Y todo ello se consigue con lucha personal por lograr lo mejor de sí mismos. Necesitan entrenarse cada día, y orientar bien su libertad. Que supone tener "domino de sí" para encaminarse hacia metas valiosas que merezcan la pena... Y no tanto dejarse llevar por el primer impulso que se les presente.



            
* EL CARIÑO
            
La “varita mágica” que les anima en ese esfuerzo por lograr su mejor versión es el sentimiento de saberse queridos. Una persona que se siente muy querida es capaz de dar lo mejor de ella. Y ese cariño ha de ser incondicional: hagan lo que hagan, a pesar de los fallos que puedan tener. Todos nos equivocamos, pero necesitamos que crean en nosotros. Hay que comprenderles y confiar. Aunque no ceder ante lo que está mal: animarles a acabar bien lo que esté mal. Siempre se puede comenzar y recomenzar con nueva ilusión.



            
* MÁS GRÁFICO...

Para hacerlo más gráfico podemos usar una metáfora. La voluntad es como un riachuelo, o un río caudaloso, cuyo cauce se “encauza”, al tener unas ideas o criterios claros, y una meta donde queramos llegar. Nos apoyamos en la inteligencia y el pensamiento para tener esos criterios de verdad, y también en la afectividad, porque los sentimientos arrastran con mucha fuerza, confieren más energía y más rapidez, pero antes hay que pensar cuáles merecen la pena fomentar, o, los que debemos poner un poco entre paréntesis, incluso cortar, porque nos hacen daño... Y algo que nos ayuda es la motivación y la ilusión por esos pequeños proyectos. Así podremos avanzar y perseverar...



                    

             
 * ¿QUÉ SIGNIFICA TENER VOLUNTAD?

       
La voluntad es la capacidad de la persona de decidir por actos libres. Es decir, querer algo, o a alguien. Conlleva usar la libertad en una dirección que merezca la pena, y comprende varios aspectos: "querer-querer" algo, y luchar por ello. También perseverar y superar las dificultades que se encuentren.






            
* Primero es bueno plantearse objetivos valiosos, alcanzables, e intentar lograrlo. Las cosas no salen solas: hace falta esfuerzo. Quien no lucha y se deja vencer por la horizontal, ya ha perdido. La vida es un comenzar y recomenzar siempre nuevo. Por eso animarles en una lucha positiva y optimista. 

           
La mejor forma de hacerlo, como decía, es confiando en ellos. Y esa confianza procede de la aceptación y del cariño incondicional que les tenemos, en la propia familia, que les da seguridad y ánimo para ser mejores. Permite que se sientan queridos y se vean valiosos, y les da fuerza para acometer retos. La lucha presupone y estimula el esfuerzo. Con exigencia comprensiva, o comprensión exigente, para que perseveren a pesar de las dificultades. 


               
Podemos pensar algunos objetivos o metas a corto plazo. Ver unos ideales de vida, e intentar hacerlos asequibles para los hijos. Para ello nos podemos servir de pequeños “planes de acción”, para poner los medios concretos y alcanzar esos objetivos, y que ellos los puedan realizar. 

                 
Por ejemplo, hacer un planning y organizar lo que tienen que hacer en la semana. No sólo lo referente al colegio, sino también en casa, con sus encargos, atender a sus hermanos, tener detalles con los padres, amigos, hacer deporte, salir al campo... etc. O intentar adquirir un hábito, ser más valiente, más amable, más responsable..., según lo que queramos desarrollar en ellos por sus cualidades o periodos más sensibles.

            
Otra meta puede ser levantarse puntual, ducharse rápido, ser ordenado en su habitación, en los libros, en la casa, para no tener que “ordenarla" a todas horas… Ponerle pequeñas metas para que se vaya fortaleciendo en la lucha, y vaya adquiriendo habilidades, y hábitos que se transformen en virtudes, porque lo hacen porque quieren: con libertad interior. Y así van conformando su personalidad, y les permitirá desarrollar sus talentos y virtualidades concretas, pensando en los demás. Siempre con corazón.




                 
             
El deporte también es una escuela de lucha y esfuerzo, y de pensar en los otros: animarles a que desarrollen alguno que les guste. ¡Buena cara y no quejarse!... También les ayuda a tener amigos, a socializar y a trabajar en equipo. Las relaciones personales son muy importantes en su desarrollo cerebral, y para su salud mental.

           
Y los fines de semana hacerlos divertidos: que gocen del momento, que lo pasen bien en especial en la propia familia. Se trata de alternar exigencia con disfrute, para aprender a comprender y relacionarse, para tener amigos y mostrar empatía con ellos, ayudarles, o para contemplar la naturaleza y desconectar de pantallas… En definitiva, para disfrutar de la vida pensando en los demás, aprendiendo a querer.

            
Pero, con todo esto, los protagonistas son ellos: nosotros les apoyamos y les animamos, somos sus "entrenadores", sus "coach". Pero lo tienen que hacer por ellos mismos, tienen que tener ilusión por querer conquistar lo mejor de sí: están construyendo su carácter y personalidad.


             
* Segundo: los “porqués" de la lucha son la motivación. Para esforzarse hay que tener motivos importantes que muevan la voluntad. Los valores mueven a lograr hacer vida todo eso que nos deslumbra... Motiva lo positivo, el decirle sus buenas cualidades para que se conozca bien, el lograr algo que le gusta... La ilusión y la alegría también son motivadoras. Y la confianza, el esperar algo grande de ellos, también es necesaria. Te lo cuento en el post motivos y motivaciones.


                
* La motivación ayuda a interiorizar esos valores, como pueden ser el optimismo, la generosidad y la amabilidad, la responsabilidad..., que se consolidan en virtudes, al vivirlos con libertad personal: porque quieren hacerlo, hasta por amor. Por eso en estas edades es bueno sustituir el “mandar” por sugerir. Apoyarnos en la tertulia familiar…, pasar ratos juntos y hablar con ellos sobre muchas cosas: especialmente de lo importante, y a pequeñas dosis. 


               
Las motivaciones pueden ser de varios niveles. Del “tener”, que es el más básico y extrínseco,  o del “ser”…, que aporta una gratificación intrínseca, personal. Y más altas o trascendentes. No conformarnos con cualquier motivo, sino intentar elevar motivaciones: pasar de bien a mejor. Por ejemplo del nivel material al intelectual, o al trascendente. Es decir, hacer las cosas no tan sólo por una recompensa o premio material, sino por el bien que aporta, o por la belleza de la obra bien hecha. Incluso por los demás, mostrando empatía y comprensión, y ayudándoles en lo que se pueda. 

             
Además, cuanto más altas y trascendentes sean, son de mayor calidad y aportan más sentido y propósito a la vida. Tienen mucho que ver con los valores de sentido. Además nos hacen más felices en definitiva...





            
*Tener voluntad también requiere perseverar y superar las dificultades que se presenten, aunque esto último no es lo más específico suyo. No rendirse cuando surge un imprevisto o un problema. Es necesario ser perseverante para alcanzar algo valioso, y resiliente para no quebrarse con las dificultades que surjan...
                 


                 


             
* ¿Qué más apoyos tener?
         
* El ejemplo. Que seamos padres líderes, que personifiquemos esos valores, que arrastremos con nuestra personalidad, con nuestra coherencia y cariño. Vamos marcando esa "senda" por donde podrán caminar.

    
* El cariño les da confianza para actuar con libertad responsable, aprendiendo a tomar decisiones y configurando su vida. Quien se siente querido de veras es capaz de dar lo mejor de sí. 

                
* Los sentimientos y emociones también nos pueden ayudar. Y están relacionados con las cualidades y fortalezas, con los talentos personales, y son refuerzos de las capacidades. Pongámoslos "en esa línea"...

         
* El pensamiento es un gran apoyo. Enseñarles a pensar antes de... La tertulia familiar y los ratos familiares ayudan mucho en ese sentido, así como las excursiones. Crear ambiente familia atractivo, alegre y optimista, que lo pasen bien,. Que vean comportamientos, buenas ideas, explicar mil cosas, enseñar a ver la televisión con criterio, con espíritu crítico… Contagiar el gusto por la lectura, el propio pensamiento, y sobre todo disfrutar juntos. En definitiva, notar el cariño en familia y ser felices haciendo felices a los demás… 






        

      
* ¿Qué ventajas tiene entrenar la voluntad?


A nivel cerebral se refuerzan y forman nuevas sinapsis y circuitos neuronales que facilitan esas acciones... Por ejemplo, hábitos y virtudes. Algo básico de la personalidad, que se utilizará toda la vida. Con palabras del gran Santiago Ramón y Cajal:






De este modo confiere autodominio y permite tener el control de la persona. Ser más libres para enfocarse en metas que merezcan la pena. Aprender a controlar el carácter, a sonreír aunque no apetezca... No ser tan “primarios” o impulsivos, ni saltar sin pensar, saber esperar cuando sea preciso, y no depender de gratificaciones inmediatas... También a la hora de acometer cualquier proyecto que nos planteemos. Porque, la persona se va conformando con sus decisiones y elecciones...

        
Algo que hay que trabajar desde pequeños, mirando a la etapa siguiente…, es la diferencia entre lo necesario y el capricho. Si les acostumbramos a tener cosas en exceso pierden la ilusión, se hacen más materialistas, incluso achicamos sus ideales. Recortamos su libertad. 

       
Y darles oportunidades para que aprendan a pensar antes de reaccionar, contestar, o actuar. Controlar respuestas emocionales... Todo esto va confiriendo atractivo a su personalidad, además de dominio sobre sí mismos, para pensar en los demás y enfocarse en metas valiosas, con corazón. 


      
Al fin y al cabo la voluntad es muy necesaria para querer a los demás, y concretarlo en detalles, algo importante en la vida. Más si cabe en la relación en pareja, origen y fuente de la familia. Además, esa capacidad de enfocarse en los demás nos mejora en cuanto personas. Y por tanto nos hace más felices. Como señala S. Kierkegaard, "la puerta de la felicidad se abre hacia fuera...". 

No hay obstáculos imposibles..., ya lo decía el gran Julio Verne: sólo se requiere voluntad y lucha.



          


Espero que te haya sido útil el post, y lo puedes compartir con amigos. ¡Gracias!


* Control emocional I

                                                                            


                                                                                Mª José Calvo
                                                                    optimistas educando y amando
                                                                                @Mariajoseopt




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https://optimistaseducando.blogspot.com/2015/01/ensenar-manejar-el-timon-la-voluntad.html