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domingo, 29 de noviembre de 2020

LOS PILARES DEL AMOR II



LOS "PILARES" DEL AMOR... II



Hablamos mucho del amor, pero, ¿cuál es el fundamento de un amor auténtico?, ¿cuáles son los "pilares" en los que se sustenta para que pueda perdurar y crecer en el tiempo?...

Siguiendo el pensamiento de Gustave Thibon, vamos a seguir con "los 4 pilares" del amor. Así poder cuidarlos en el día a día, para enraizarlo en algo hondo y fiable que aporte estabilidad, y sentido a la vida. Custodiar ese amor como la joya preciosa que es.

Thibon señala: "La unión de los esposos para que sea sana y fecunda debe reposar sobre cuatro cosas: pasión, amistad, sacrificio y oración". Todos íntimamente relacionados.

Hemos visto la pasión y la amistad, (dejo enlace abajo), y vamos con el sacrificio gustoso por el otro...





1- PASIÓN
2- AMISTAD


3- SACRIFICIO

Lo más propio del amor es la entrega y donación de la persona al ser querido. A veces sale sola, cuando los sentimientos empujan con fuerza, y otras cuesta más. Pero, ser conscientes de la gratuidad y la generosidad, de la empatía, y saber acogerle, son fundamentales. 

Es necesario desplazar el centro de interés desde el yo hacia el tú del otro, como tantas veces comentamos. Además, cada persona necesita sentirse acogida para poder darse. Si no, es muy difícil. Conquistar una reciprocidad en el dar y recibir, que da vida al amor. 

Muchas veces la alegría tiene sus raíces en forma de sacrificio gustoso por quien se ama. No es algo contradictorio. Nos sentimos dichosos cuando hacemos algo por la otra persona, cuando la amamos de veras. Tener gestos y detalles de cariño, delicadeza y servicio es propio de los que aman. Y no "cuesta" mucho, precisamente porque el cariño vence dificultades y perezas... Se hace con gusto.


Sin embargo, el “divorcio express” tan de moda, ha hecho que esos valores imprescindibles de la entrega y la generosidad, del sacrificio, hayan caído en picado. A cambio surge la comodidad del propio yo, mirando sólo lo que agrada a uno; el cálculo egoísta del “me apetece”. 

Así avanza el individualismo, que despersonaliza y nos aleja de los demás. En el amor, hay que "olvidarse" de uno mismo para querer de veras a la otra persona. Es decir, ponerle en el centro del propio corazón. Esto exige sacrificio en ocasiones, pero se vuelve "agradable", y siempre compensa: alimenta ese amor y nos hace más dichosos. El corazón es feliz cuando ama.




Nos recuerda Gustave Thibon, y tantos otros, que la primera condición de la felicidad es no buscarla... Estar dispuesto a renunciar a algo por la otra persona. El amor precisa cambiar la perspectiva hacia el tú del otro, buscando su bien, como ya apuntara Aristóteles. Ayudarle a lograr su plenitud, su mejor personalidad, que estará relacionada con su capacidad de amar.

Para ello primero es necesario aceptarle tal cual es, dejarle ser a fondo quien es, con su modo de ser, y albergarle en el centro del corazón. "Abrazarle" con la fuerza del cariño que todo lo puede.





En muchas ocasiones, es preciso olvidar los propios gustos para atender a la persona querida. Ofrecerle algo que le gusta, le hace ilusión, o necesita. Saber sus anhelos más íntimos, lo que le entusiasma, y su forma de sentirse querido, querida... Su lenguaje del amor favorito. Esto te lo cuento en el post "comunicar el amor". De ese modo los gestos y expresiones del amor le llegarán mejor: en su "idioma".


Cuando se pone cariño parece que no cuesta tanto, porque el hacerle feliz nos llena el alma. Ese sacrificio se torna gustoso. Los enamorados piensan en el ser querido, y no tanto en ellos mismos.





Es necesario liberarse de las “ataduras” sutiles del propio yo,
para que ese amor pueda crecer. 



Señala este autor: "No se puede prestar peor servicio a los hombres que invitarles a ser felices, y no enseñarles al mismo tiempo que no hay auténtica felicidad sin algo de victoria sobre sí mismo y sin sacrificio". 

De ahí la importancia de una voluntad entrenada en el día a día, para tener mayor autodominio y libertad para poder querer efectivamente. 

Tener voluntad es saber controlar los impulsos, los estados afectivos, aplazar gratificaciones instantáneas, y plantearse objetivos valiosos a medio-largo plazo, e intentar conquistarlos.






                                                           


Por otro lado, el amor se nutre de lo cotidiano, de gestos y atenciones y servicios, pero también de los pequeños deberes y dificultades de la vida. Todo alimenta al amor.

Cuando los dolores y sinsabores de la vida se llevan en equipo, unen más y el amor sale fortalecido. De ese modo, no alteran la fuerza del amor. La vida no es de color rosa, y lo aparentemente duro y doloroso también puede alimentar el amor. Lo aquilata. Lo depura de falsos oropeles. Apunta a su esencia. Y une más a esas dos personas.






Vamos con otro de los pilares: lo espiritual y trascendente.



4- ESPIRITUALIDAD


Compartir una vida espiritual sana es un fuerte anclaje. Y un fantástico remedio sanador en cualquier circunstancia, especialmente en momentos más difíciles o críticos. Es algo que realmente une y va estrechando la relación. Además, aporta una motivación más honda, más importante y sólida, y fuerza adicional ante las dificultades y sufrimientos de la vida. 

Porque, la relación se alimenta de lo más material y tangible, pero, también se alimenta de lo espiritual, que está a un nivel superior. Es lo que siempre perdura a pesar del tiempo y de los contratiempos… Incluso se puede crecer en ello, uniendo más y más a esas personas. Con esta luz, fuente de vitalidad, y el paso del tiempo, esa unión de los dos en una "nueva unidad" se hace más real. El amor madura, se pule y se renueva, y cobra "poso", como el buen vino en barrica de roble.

Se trata de descubrir algo que va más allá de lo que "vemos" y "tocamos", o de lo que sentimos. Contar con lo trascendente, que se percibe por la razón y la afectividad, por la estética que decían los clásicos. Descubrir asombrados la belleza de esas realidades tan sorprendentes, que aportan motivos altos y profundos, y nos dan fuerza e ilusión en nuestro actuar cotidiano.

Nos dice Thibon de una forma un tanto poética, "el ruido nos llama sin cesar a la superficie de nosotros mismos y, a causa de la repetición indefinida de ese movimiento centrífugo, nos priva de la sintonía con esos ritmos profundos que hacen de nuestra existencia lago parecido a un cántico."


Necesitamos
 silencio e introspección, estar a solas con nosotros mismos en nuestra propia morada. “Salvar el silencio interior, y todas las voces secretas que no se pueden oír más que en el silencio: la voz de la conciencia, la voz de la sabiduría, y, en el centro mas íntimo la voz de Dios."






La persona es un tanto limitada en la superficie, pero infinita en su profundidad. 
Está llamada a pervivir más allá del tiempo. Tiene anhelos de belleza, de eternidad… Y el amor está implicado en todo ello. Más bien es lo único que vale la pena. Poner una chispa de amor en las situaciones cotidianas de la vida.


Este componente espiritual ayuda a comprender y dar un sentido y propósito más profundo a la vida, como dijera el doctor Viktor Frankl. Y es hallar la trascendencia de nuestras pequeñas acciones, ver la realidad con más relieve y hondura…, como en tres dimensiones. Incluso en circunstancias desoladoras, o de gran sufrimiento, como le sucedió a esta gran persona. Todo lo que hacemos tiene "ecos de eternidad"... 


Siguiendo con Thibon, él hace notar que, el verdadero centro del hombre es su sed de libertad hacia el infinito. Este plano no se encuentra con una visión chata, materialista y miope de la vida...




Sin embargo, a veces es difícil conjugar temas concretos con otros más elevados, como la espiritualidad. Por eso, ante un conflicto entre lo más material y sensible, y lo espiritual, siempre apostar por el amor, que es lo que unifica ambas realidades, y el “todo” del hombre. 

Lo que une la vida más prosaica y cotidiana con la esencia del amor: ese ideal que luchamos por hacerlo real día a día. Lo que estamos llamados a ser. Y donde se ancla ese “germen” de eternidad al que todos aspiramos, que además nos vivifica. 





Para acabar, con paciencia y voluntad entrenada, con empeño en querer, aunque a veces cueste, o cueste infinito, incluso duela, "al final siempre vence el amor, y sale purificado y aquilatado de falsos oropeles. Madura y se hace más hondo y desprendido, de mayor calidad. Un
a fidelidad viva...




Porque, como sugiere Thibon, y muchos otros autores, "el secreto de la perfección esta en hacer las cosas más pequeñas con el amor mas grande". Estamos en este planeta para aprender a amar, y llevarlo a la acción. Y de ello depende nuestra felicidad, y la de toda la familia. Lo cual redundará en círculos concéntricos llevando el "buen olor y buen ambiente" por donde pasemos. 






Si cada uno, cada pareja, cada familia, hace ambiente en la sociedad, será un motor de cambio potente. Porque, recordando a Juan Pablo II, "toda la gran red de las relaciones humanas nace y se regenera continuamente, a partir de la relación con la cual un hombre y una mujer se reconocen hechos el uno para el otro, y deciden unir sus existencias en un único proyecto." Algo de veras entusiasmante y trascendente. Tenemos grandes cosas por hacer... y dependen de nosotros, de nuestro empeño por querer a los que debemos querer.




Espero que te haya gustado, que comentes y compartas con tu familia y amigos.
¡¡Muchas gracias!!




Dejo algunos enlaces relacionados:






* Los-cuatro-pilares-del-amor I (primera parte)

  

* Educar el corazón 




* Pareja: diferencias no son defectos                                                                                                         

                                                         



                                                       Mª José Calvo
                                        Optimistas Educando y Amando 
                                        optimistaseducando.blogspot.com
                                                       @mariajoseopt
                                                      


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/11/los-pilares-del-amor-ii.html

miércoles, 12 de febrero de 2020

"CULTIVAR" EL AMOR

 


                                IDEAS PARA "CULTIVAR" EL AMOR... 



El amor es algo vivo, que necesita de nuestro cuidado y mimo constante para crecer. Si no, se puede ir debilitando y marchitar. Hace falta regarlo con frecuencia, echarle sustancias fertilizantes, que lo nutran, luz solar para que pueda hacer una buena fotosíntesis... etc. 

Centrándonos en el amor, hay que procurar amar cada día mejor. ¡Hay que "regarlo" cada día con pequeñas cosas que lo reaviven y reverdezcan!


Enamorarse es como encontrar un gran tesoro, y quedar fascinados. Esa persona nos ilumina el universo entero. Entonces capta todo nuestro interés, y queremos conocerla a fondo, y tenerla siempre a nuestro lado, en los momentos buenos, y en los menos buenos… 

Y se concreta en el compromiso: es la forma de hacer de ese enamoramiento incipiente algo estable que nos dé su energía y su calor en todas las circunstancias de la vida. El compromiso nos libera de condicionamientos, y nos da libertad para centrarse en lo importante: quererla de veras.




La persona es "un ser de aportaciones", un ser creativo, un ser relacional. Debido a su grandeza, puede pensar, no solo en ella misma, sino en los demás. Puede "desatenderse” para atender a otras personas, especialmente al ser querido. Porque está diseñada para amar, y en ello encuentra su mayor plenitud como persona. Y por tanto, es más feliz.

Cuando no se procura amar más y mejor, se acaba amando menos y peor... Y al final solo se vive de las rentas, y se puede poner en peligro lo que tanto se ha trabajado, fuente de dicha y felicidad para toda la familia.




                              13 COSAS QUE "RIEGAN" EL AMOR...






* 1- PASIÓN Y CREATIVIDAD

Es lo primero que sobreviene en el enamoramiento. Hay que tener en cuenta los sentimientos y emociones que ayudan a construir ese amor, a fomentar "lo nuestro". En primeras  fases de ese amor, y también a lo largo de la vida. El corazón se alimenta de los sentidos... La afectividad es vital en la relación de pareja, y hay que cuidarla. 

Por eso, hay que poner ilusión en enamorarse cada día de esa persona tan especial. Que la rutina no nos anestesie para descubrir su belleza, y demostrar que se le quiere de veras, con obras concretas y detalles que "aviven" ese amor. El amor es creativo e ingenioso para demostrarlo... Usar la imaginación y el corazón.





* 2- AFECTIVIDAD 

Es un refuerzo de nuestras capacidades. Aquí es importante cuidar los sentimientos de cariño mutuos. Hablar de ello..., compartir afectos e impresiones del día a día. Y, el lenguaje natural del cuerpo ayuda a manifestar y hacer crecer ese amor, a fomentarlo, a hacer acopio de buenos momentos que unen, que construyen la relación y la fortalecen.




* 3- DESCUBRIR CUALIDADES Y VIRTUDES, ¡ADMIRAR!

El amor es penetrante y sabe sorprenderse y admirar la maravilla de las cualidades y fortalezas de la otra persona, ¡únicas! Asimismo, motivarle con la fuerza del cariño para que las pueda desarrollar día a día. 



Admirarle, no dar por supuesto esas cualidades y ese esfuerzo por ser amable y demostrar el cariño. También por sus virtudes, con las que nos alegra la vida. Ellos en especial, necesitan sentirse admirados.



* 4- DIÁLOGO Y ESCUCHA EMPÁTICA

Hablar es poner lo propio en común: comunicar. Es lo que mantiene viva una relación. Si no se comunica lo que se tiene en la cabeza y en el corazón, no se construye nada de fundamento. Hay que hacer equipo con esa persona tan especial, con la que uno se compromete a amarle. Y abrir el propio corazón.





Hablar es un arte, y saber escuchar es primordial. Desarrollar habilidades emocionales y empatía para descubrir sus gustos y estados afectivos. Escuchar, no solo con los oídos sino con el corazón, para comprender de veras.



* 5- AMISTAD Y CONFIANZA

El amor no solo es sentimientos... Es preciso poner cabeza en ello. La amistad custodia esa pasión a lo largo de la vida, y nos abre el uno al otro... Rompe la soledad del yo y del instinto.

La amistad es, y debe ser, el “plato fuerte” del amor en pareja: de un amor  ¡auténtico! donde se ancla firme esa relación. Es lo que le da estabilidad y fuerza, con sentimientos favorables, y también en épocas de “crisis”..., en las que el amor debe crecer y madurar. Y ayuda superarlas: les da su "savia" nueva para que se desarrolle: ¡lo nutre con esa amistad mutua! 



* 6- PONER CABEZA, BUSCAR LO QUE UNE

Pensar cada día qué gestos vamos a tener para demostrar el amor. Ser amables, cordiales, empáticos, saber disculpar... Pensar y hablar en positivo. ¡Nada de ironías!, que destrozan la convivencia. Y disfrutar juntos de momentos a solas cada día.




                                                  


* 7- GENEROSIDAD Y EMPATÍA


Quizá el “quid” de un amor genuino y duradero es la actitud de entrega a esa persona con la que uno se compromete. ¡Ponerla de veras en el centro del corazón! Cambiar el foco del yo, hacia el tú del otro. A veces requiere sacrificio, que se torna gustoso por quien se ama...






* 8- AGRADECIMIENTO 

La gratitud es riqueza, la queja pobreza... Y es la forma de fomentar lo bueno de la relación.




* 9- TRABAJAR EL AMOR: GESTOS Y DETALLES ATENTOS

Detalles pequeños como una llamada, una notita, una sorpresa, un mensaje encendido, unos bombones, algo que le gustaría comprar... Manifestar ternura, poner cabeza y corazón para alegrarle la vida.  







*10- EL PERDÓN

El amor no puede sobrevivir sin él. El "broche" que integra todo ello, y une de veras, es ¡el perdón! Por eso, "no dejes que se ponga el sol sin haber pedido perdón". Aunque parezca que tenemos razón, que nunca se tiene del todo... Puede bastar un beso, un guiño, una mirada..., y es la forma de reiniciarse y volver a confiar y a querer. ¡Pase lo que pase! Te lo cuento en otro post.




* 11- QUERERLE TAL COMO ES: TAMBIÉN CON SUS DEFECTOS...

A la otra persona se le quiere tal como es, no la imagen idealizada de cómo nos gustaría que fuera... Con sus fortalezas y talentos, pero con sus puntos débiles.
Y ser conscientes de que, cada uno mejora en proporción directa al amor que recibe.



* 12- CONTAR CON LO TRASCENDENTE

Es como la hoguera que alimenta y da fuerza en cualquier circunstancia, sobre todo ante las dificultades y dolores de la vida... Uno de los pilares del amor que señala Thibon. Te lo cuento en otra entrada: los pilares del amor.




* 13- AYUDARLE A LOGRAR SU MEJOR VERSIÓN

El amor hace descubrir sus cualidades y le da energía para desarrollarlas. El sentido de la vida de cada uno está en función de los demás, sobre todo de la persona querida... El ayudarle a ser mejor, y a lograr lo que está llamada a ser, que es lo que de veras le hará feliz, nos llena el alma. 










Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con tu esposo, o esposa, con amigos, o por las redes sociales. También copiando la URL de abajo. ¡Gracias!





Dejo enlaces relacionados:

* La-ilusion-en-pareja






                                                                               
                                                              Mª José Calvo
                                                  Optimistas Educando y Amando                                                                                                                                                                                                 
                                                             @Mariajoseopt     

                                              

                                                                          
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