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Lograr armonía familiar

lunes, 4 de julio de 2016

VACACIONES A LA VISTA...


                
                   ¡Vacaciones a la vista...!


     
Queda poco para descansar, para cambiar de actividades. Podemos hacer de estos días algo inolvidable, aunque estemos con los hijos, o con la familia extensa. Pero es importante reservar un espacio de tiempo para estar juntos los dos, en pareja, y fortalecer el cariño mutuo. Además, en vacaciones también se educa, aunque no nos demos cuenta.., y sobre todo mostramos un modelo de amor a nuestros hijos, y necesitan de él para desarrollarse bien.

      
Antes de escaparnos, pensar cómo cuidar el amor, porque en realidad es el motor de la familia. De él depende que nosotros, y nuestros hijos, estemos contentos y seamos felices. Hay que aprender a priorizar tareas... Y alimentar el amor es una de ellas. Además siempre compensa.

      







         
Descansar implica cambiar de actividad, para desconectar y renovarnos, tanto física como interiormente, cargar baterías, pero sin descuidar nuestro cariño y nuestra familia.




     
 Tener en cuenta que, la calidad del amor en pareja es fundamental a la hora de crear un ambiente de familia, optimista y alegre, donde cada persona es lo importante. Y es ese amor auténtico el que estrecha las relaciones familiares. Es tiempo de fomentar la amistad y la empatía con quienes más queremos.





         
* ALGUNAS CLAVES

       
1) Para que la convivencia sea grata, hace falta la participación de todos: cada cual según su edad. Debemos dar facilidades, encargos, oportunidades de colaborar a cada uno, para que aprendan a pensar en los demás, a ayudar y a darse, a ser auténticas personas. Y pueden hacer por ellos mismos muchísimas cosas. Deben aprender a ser autónomos cuanto antes.






        
2) Fomentar la capacidad de comprensión, de empatía, de ponerse en “la piel” del otro. Enseñarles a escuchar, con nuestro ejemplo, para que se sientan atendidos, valorados, comprendidos. Y así, aprendan a hacerlo con los demás. Saber escuchar no solo con el oído, sino también con el corazón. Leer en esas señales que nos emiten pero que no saben o quieren expresar…, especialmente cuando son un poco mayores. Escuchar es todo un arte que debemos cultivar para una buena comunicación.




      
3) Cuidar las conversaciones, para que ganen en calidad. Conversar supone un intercambio de pensamientos. Hace falta fijarse en lo importante, descender a los detalles, tener en cuenta los sentimientos... No estar siempre hablando de trivialidades o recibos... Dejar caer un ¿qué tal estás?, ¿cómo te sientes…?, ¿has podido ayudarle...? Y, así aprovechamos para "descentrarlos" un poco de ellos mismos, y educar en la afectividad, a la luz del cariño.


        
4) Cultivar la amistad con cada uno. Tiempo uno a uno. Conocerlo, ver en qué es bueno, cuales son sus puntos fuertes, qué cualidades tiene o podemos estimular. Pensar qué le gusta, cuáles son sus intereses, sus anhelos más profundos, para mostrar empatía, para compartir hobbies, música, para hablar de lo importante, y siempre en positivo. 



     
Esto también con los amigos; incluso podemos hacer nuevas amistades donde vayamos, porque la amistad y el amor no son algo accesorio a la persona, sino fundamental para su desarrollo y realización.

      
En definitiva, que primen las relaciones humanas en familia, para hacer de estos días de descanso una oportunidad de conectar, de demostrar el cariño con obras, y de descubrir la dicha de estar juntos. 




       
5) Buscar tiempos para desconectar de pantallas, mucho más si hay niños pequeños. Los juegos con los hermanos, las manualidades y disfraces, el hablar en familia, el disfrutar juntos, supone mayor enriquecimiento que ver postureos en las redes... Cuidar esto también con adolescentes. Por ejemplo, buscar un "parking" de móviles, o una cesta... para dejarlos en casa, comidas y tertulias sin móvil, etc. Y los padres debemos dar ejemplo. Se trata de hacer atractivas muchas actividades, de forma que ni se acuerden del móvil...








*ACTIVIDADES PARA DESCANSAR CON LOS HIJOS:


*Caminatas por el monte: apreciar la naturaleza y el valor del esfuerzo... Dormir en una tienda de campaña.     





*Visitar unas cuevas o grutas, y explicarles la filtración del agua, la estratificación...

*Caminar alguna etapa del Camino de Santiago..., incluso en familia es muy gratificante. Conocer a otras personas del Camino, ver sus inquietudes..., desde dónde vienen...



*Ver fuegos artificiales, y que nos cuenten algo sobre la pólvora…


*Pintar un cuadro con acuarelas u otro tipo de pintura.


*Planear unas lecturas de calidad que nos ayuden, que alimenten el pensamiento, desconectando un poco del mundo virtual... Y bonitas para formar el corazón.

*Con los niños, leer algún cuento bonito, o un libro con valores humanos nobles... Por ejemplo los libros de Beatrix Potter son preciosos, o El libro de la familia, o de las virtudes, de W. Benett, o alguno clásico como Platero, El Principito, Heidi..., incluso Momo de Michel Ende. También para un poco mayores, de aventuras tipo Los cinco, Los Hollister, libros de M. Twain, o comics de Tintín..., La historia interminable, El niño del pijama de rayas, Matar a un ruiseñor...




*Y para adolescentes: "Aquel verano" de Miguel Aranguren, o "Vigo es Vivaldi" de J. R. Ayllón... "Mujercitas", siempre entusiasma. También El principito, alguno de Julio Verne, La isla del tesoro, El señor de los anillos, 
una novela histórica en tiempos de los godos, "La Reina sin nombre", de María Gudín, que se puede leer a cualquier edad y siempre atrae por su belleza. "Mar abierta", ambientada en el siglo XVII, Orgullo y prejuicio, Retorno a Brideshead, y muchos otros... Dejo abajo enlace de libros y pelis.


                            
*Cultivar lechugas, coger tomates, plantar semillas que crecen rápido, o un árbol… según la edad.




*Hacer un bizcocho, un helado, unos bombones, una comida…, una tarta.

*Que inventen historias, que vuele la imaginación. Oler la lluvia, pisar hojas, coger musgo, experimentos en la naturaleza...





*Ir en barca, o en canoa, remar, hacer rafting en algún río, bajar los rápidos...

*También el surf es buena idea para los hijos, y algún padre atrevido...





*Ver el cielo por la noche, las estrellas, la luna…, explicarles las constelaciones.




*Ir a un museo de ciencias, para experimentar con lo que tenga… Cuantos más sentidos empleen mejor aprenderán: hace falta tocar, oler, mirar, leer, comprender..., y hablarlo luego. O un museo de arte, sabiendo hacerlo atractivo...

*Usar la creatividad, diseñar algo, escribir, dibujar, hacer fotos...


*Ver una tormenta, explicar lo que pasa con los rayos y truenos, las capas de la atmósfera, el oxígeno y la altitud...

*Contemplar una puesta de sol, o un amanecer, el movimiento de los planetas, el día y la noche, las estaciones…, y cómo cambia según los países.

             


*Bañarse en un río con piedras, musgo, peces, hacer pocillos con las piedras, buscar renacuajos y bichos raros...


*Ir a una granja, ver animales, lo que aprovechamos de cada uno, mancharse..., coger los huevos de las gallinas, echarles comida, ordeñar vacas...

                                     


*Escribir una carta por correo postal tradicional, ponerle sellos, y mandarla a los abuelos... Hacer una redacción de un tema concreto, escribir un cuento, dibujar..., o inventarse una historia y publicarla en una revista familiar...


*Ver mapas, planos… y enseñarles a situarse. Usar una brújula, aprender a orientarse, hablar del magnetismo...


*Enseñarles una vista desde un avión, o desde un monte, con las ciudades, los caminos, los ríos, los valles y montañas, las nubes…



*Un campamento de confianza, donde primen unos valores humanos nobles que tengamos. Incluso trascendentes, que son los que dan más sentido a la vida. Y así aprenden el valor de la amistad, de pensar en los demás, crecen en autonomía, habilidades, responsabilidad... Y ven a otras personas de su edad con esos valores importantes.





*Para chicos mayores, puede ser útil hacer un voluntariado, ayudar en un campamento, echar una mano en un "campo de trabajo"… El pensar en los demás es fuente de satisfacción y de alegría. De esa forma hacen buenos amigos, se sienten importantes, y les ayuda a ver la situación de los demás, y además, pueden ayudarles.






           
En cada familia pensar lo que mejor parezca según las edades y los gustos de cada una. No siempre hace falta ir a la playa a tumbarse en una hamaca..., sino hacer cosas divertidas en la medida de lo posible, y donde haya un ambiente que nos guste y permita hacer de la familia una prioridad. Así se puede disfrutar juntos, conocerse mejor y ayudarse. 

Con el tiempo, esos momentos quedarán grabados en el corazón de todos, los hijos tendrán un buen modelo, y es lo que les ayuda a llevar las situaciones más complejas que puedan llegar. 





       
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Dejo enlaces relacionados: 







                                                                                                                                                                                         Mª José Calvo
                                                    optimistas educando y amando
                                                                @Mariajoseopt




URL del post:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2016/07/vacaciones-la-vista.html

martes, 21 de junio de 2016

DAR FRESCURA AL AMOR...



                                          VIVIFICAR EL AMOR


        
El amor suele surgir con una emoción intensa que suscita admiración hacia la otra persona, y ejerce una poderosa atracción. Entonces se le quiere conocer a fondo, y compartir toda la existencia con esa persona tan especial, capaz de iluminar el mundo entero. Así, hacer un proyecto común, entretejiendo las dos vidas. La otra persona se convierte en mi proyecto vital, y viceversa.

     
Amar es ver todo lo bueno y bello que esa persona alberga en su interior, y deslumbrarse por ello. Quedar entusiasmado. Confiar en la vida que hay en él, en ella, y encontrase uno mismo en la otra persona. 

     
Quererle, y querer su bien; es decir, que sea lo mejor posible, partiendo de sus cualidades únicas, singulares. Que conquiste su mejor personalidad. Hacerle notar todo lo bueno que tiene, o hace, y lo que puede lograr, motivándole con la fuerza del cariño para que lo desarrolle. 






       
Se podría decir que querer a alguien consiste en una “autoexpropiación” de uno mismo en favor del otro. Es como encontrar un tesoro desmedido, y esa persona capta todo nuestro interés, y queremos regalarle nuestro mejor "yo". Le entregamos nuestra intimidad personal, en lo que tiene de más personal: nuestro corazón, centro existencial de cada uno.


Por otra parte, el amor se basa en un diálogo entre el dar y el recibir. Hay que entregar y acoger. Te lo cuento en: "un buen feeling en el amor". Pero, uno no se puede entregar si el otro no lo acoge... De esa forma, cada uno se sentirá de veras valorado, estimado, querido.


         
En un amor maduro no sólo hay sentimientos, sino que es preciso poner la cabeza. Que sea un amor inteligente. Aprender a ser amable, a pensar en la otra persona, y llevarse bien: que la convivencia sea grata, rica en vivencias llenas de afecto y cariño. 

     
Además de cabeza, también precisa voluntad para “querer querer" al otro, con gestos concretos y detalles de atención que vayan construyendo cada día ese amor. No basta con estar flotando en sentimientos, mientras duren, sino que hay que "trabajar el amor" para mantener fresca la sensualidad y el cariño, y que la amistad pueda crecer. Que el cariño se haga fuerte a la vez que tierno. Porque, todo lo que está vivo necesita crecer; si no, acaba debilitándose, marchitando... y muriendo.

        
Podemos aprovechar esa fuerza impulsora de los sentimientos y emociones, cuando vayan en la dirección de quererse más y mejor, para “avivar” el “fuego” de ese amor recíproco.




        Trabajar el amor es que el otro sea lo más importante en cada momen
Hace falta tiempo, interés y cariño para pensar una sorpresa, un mensaje, una llamada, una anécdota que le alegre. Y luego llevarlo a la acción. También profundizar la amistad, compartir sueños y proyectos, intereses, hobbies..., escuchar, conversar, disculpar, y tiempo juntos disfrutando. 



           
Expresar el amor en los pequeños gestos de cada día, no sólo en las grandes ocasiones. Saber que la felicidad no está tanto en cosas especiales, sino también en los pequeños momentos vividos con esmero. Son los que dan "el pulso del amor".


       
También es tener finura de espíritu, ser delicado en el trato, saber comprender sus estados más o menos oportunos, mostrar empatía. Es preciso enamorarse y enamorarle, crecer en el amor a pesar del paso del tiempo..., o mejor dicho, contando con el tiempo. Y esto se consigue con ilusión, cariño y empeño por ponerse atractivos, por ser amables. Intentar forjar una personalidad afable, cuidar el “look”, controlar el carácter para mantener fresca la admiración mutua.

         
Que la rutina no vaya devorando el cariño. Crecer un poco cada día en el amor: "querer querer" en todas las circunstancias de la vida. Cuando sale solo, y cuando cuesta más, pero siempre compensa. Muchas veces la felicidad tiene sus raíces en forma de sacrificio gustoso por quien se ama.


      
Trabajar el amor es saber escuchar, hacerse cargo de sus preocupaciones, es mostrar empatía y conectar. Y descubrir todo lo bueno y bello de la otra persona. Sus cualidades singulares y ¡únicas!, sus virtualidades y puntos fuertes. Fijarse más en la belleza interior, que el tiempo no puede erosionar... Y valorar el esfuerzo y dedicación por alegrar.






       
Estar en los detalles, porque es donde se "nota" ese amor. Por ejemplo, hacer su comida favorita, darle un beso aunque sea sin muchas ganas, mirarle a los ojos para conectar, contarle algo bueno que nos hayan comentado de él/ella, saberse sus gustos, pedir perdón, aunque creamos tener razón, o que nos duela hacerle una corrección… y un largo etc. 





          
Muchas veces hay desconocimiento de lo que es el amor, y se confunde con tener sentimientos que hagan volar… Con el paso del tiempo, las limitaciones, o por el resurgir fuerte del propio “yo”, ese sentimiento puede ir disminuyendo. Pero eso no significa que ya no haya cariño, sino que hay que buscar lo que une, expresar y demostrar amor, aunque en ocasiones pueda doler. Y alimentar el sentimiento con pequeños gestos y detalles cotidianos que alegran el alma. 


         
¿Cómo hacer esto? Poniendo inteligencia y voluntad, queriendo querer, mimando el amor, sabiendo que uno se casa “para querer” al otro. Y de esta manera, con pequeñas cosas, pero saturadas de cariño, y con continuidad en el tiempo, re-surgirán y se re-avivarán los sentimientos de ternura y cariño tan propios de los que se aman.  


           
Una cita del genial G. K. Chesterton que lo expresa muy bien: "Es afortunado quien se casa con la mujer que ama, pero lo es más el que ama a la mujer con quien se ha casado."

       
Por eso hay que saber romper el día a día, sorprendiendo, yendo a su encuentro, saliendo aunque sea un momento con el otro, dedicándole tiempo, prestándole atención. Y ¡aprender a expresar la alegría de tenerle cerca!




Para ello es vital aprender a comunicarse bien, a conversar. Que sea un intercambio de pensamientos y sentimientos. Saber mirar a los ojos, escuchar con el corazón, pensar qué le podemos decir, que sea constructivo y aporte algo valioso, o le alegre. No estar siempre hablando de trivialidades, facturas y recibos... Pensar en el otra persona, en sus gustos y preferencias, para hacer algo que le entusiasme y que se sienta de veras querido.



        
Algunos detalles más que se pueden tener, que cada uno puede pensar: ir a verle al trabajo, regalarle sonrisas, ponerle una nota romántica escondida en algún lugar, un regalo sorpresa de poco valor, pero bien pensado… O, hacer algo juntos disfrutando: cocinar, bailar, ir de compras, dedicarle una poesía o una canción, pasar una tarde viendo fotos o vídeos de la boda, cenar de bandeja en el salón viendo una buena película. Decir un “te quiero” con frecuencia, una cena bien ambientada... Alegrarle el día, sobre todo si lo está pasando mal por algún motivo... Y muchos más que puedes pensar, y que le gusten a tu ser querido.



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                                                                          Mª José Calvo

                                                                optimistas educando y amando
                                                                          @Mariajoseopt


Dejo enlaces relacionados con el tema:

 

       Mantener la ilusión

 

          *"¿conciliar, o integrar?" "si quieres ¡puedes!", y logras sinergia

      
       * Comunicar-el-amor 

       * 7-tips-para-cuidar-el-amor    
  
       

                                                                                                                                            

                                                         Mª José Calvo
                                          Optimistas Educando y Amando
                                     
                                                        @mjoseeopt     

       
Y dejo el artículo en Hacer Familia, que te recomiendo ;))


      
      


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