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viernes, 15 de enero de 2021

LUCHA, Y SÉ FELIZ



                                 El "TANDEM" LUCHA Y FELICIDAD


Toda nuestra vida es un aprendizaje y una lucha continua por ser mejores. Y el motor de ese aprendizaje es la curiosidad, el asombro, la ilusión, el agradecimiento. Porque, hace falta percatarse de toda la belleza que tenemos delante..., saborearla y agradecerla. Como señala Chesterton, la mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.

Volvemos a la lucha. Mucho más en estas circunstancias... en las que se echa de menos el cariño de las personas cercanas, de amigos, en el trabajo, el colegio y demás relaciones personales. Pero, como dicen unos amigos, "el cariño nos protege".  Debemos inventar nuevas formas de demostrar ese cariño, puesto que cada persona necesita sentirse querida para ser ella misma, y luego poder mejorar. Y, por otro lado, lo propio de la persona es amar. Para eso ha sido creada cada una. 







Necesitamos una actitud optimista de lucha, de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer en cualquier situación, por muy mala que parezca... Convertir imposibles en posibles. Hacer buen ambiente, querer a los demás, en círculos concéntricos, desde los más cercanos a cuantos más lleguemos. Incluso con visión trascendente. Como apunta Gustave Thibon, todo lo que no tenga ecos de eternidad es tiempo perdido...






¡Qué importante es la actitud! Un pensamiento de Elisabeth Lukas, continuadora de Viktor Frankl: "Con una actitud positiva se puede sacar provecho hasta de la situación más amenazadora, mientras que, con una actitud negativa, hasta una estancia en el Paraíso puede resultar insoportable.”


Saber ver lo bueno esponja el alma, facilita las relaciones personales, y anima a los demás, especialmente en familia, fuente y origen de todo lo demás.    

Y luego pensar a qué metas podemos apuntar, y concretarlo en pequeños objetivos, alcanzables, que nos animen en la lucha. Con ilusión, y buscando motivos importantes que ayuden a ello, que muevan la voluntad en ese sentido. También poniendo el corazón, con la calidez y fuerza de los sentimientos en esa dirección.

                                


El optimismo es la actitud que tenemos cada uno, que se puede aprender y fomentar. Siempre podemos descubrir y paladear las alegrías sencillas que nos salen al encuentro. La alegría de vivir, la belleza de la naturaleza, el trabajo bien hecho, el servicio atento a los demás, el amor sincero, la vida familiar, la amistad... Son pequeños disfrutes que alegran la vida: la nuestra y la de los demás.

 
Es vital fomentar ese optimismo en la propia familia, porque el ambiente de confianza y libertad hacia cada uno, es lo que da seguridad ante la vida, a cualquier edad, y ayuda a madurar como personas, ¡con toda la singularidad de cada una! Sentirse queridos, y querer a los demás, lo es todo.


Apuntar a metas valiosas, movilizar energías, y lograr lo mejor de nuestras posibilidades. De esa forma, ir descubriendo el sentido profundo de la vida, la misión personal que tenemos cada uno en este planeta.

Un pensamiento de Viktor Frankl, que llega al núcleo de la felicidad: "Yo diría que lo que el ser humano quiere realmente no es la felicidad en sí, sino un fundamento para ser feliz. Una vez sentado ese fundamento, la felicidad o el placer surgen espontáneos". Si nuestra vida está anclada en algo de veras valioso la alegría brotará, y podremos difundirla a quienes nos rodean...




En cuanto a las dificultades, que nos ayudan a salir de la zona de confort, es bueno afrontarlas como retos. Poner ilusión en superarlas y en crecerse ante ellas. Eso siempre anima. ¡Nunca darse por vencidos! Siempre hay algo que se puede hacer para mejorar la situación. 

Y en el caso de que no sea posible, como señalara el doctor Frankl, somos nosotros los que debemos cambiar. Pensar una pequeña cosa que nos ayude, concretarla, incluso con un pan de acción, y luchar por ello. Eso puede hacer la diferencia.


Me viene a la cabeza la escena de "El Señor de los Anillos": "¡Hoy no va a ser ese día!", mis jinetes de Rohan... Hoy lucharemos hasta el final. Lo dice Aragorn al ejército de Rohan. Te lo cuento en otro post sobre Tolkien.

                   
     ¡No te rindas!, cada dificultad encierra una oportunidad de crecimiento





Por eso, párate y piensa qué puedes hacer. Luego concrétalo. Y lucha por ello, con esfuerzo e ilusión. ¡Con esperanza!, que es un rayo de luz que atraviesa nuestra vida: nunca nada está perdido. Luchar hasta el último instante, y ¡justo en ese!, como dijera la gran filósofa Jutta Burggraf.




Esto es lo que nos hace de veras felices: esa lucha esforzada por dar lo mejor de cada uno, aunque suponga sacrificio gustoso por los que queremos. 



El que lucha no da las batallas por perdidas. Pero, si no se lucha, ¡ya se ha perdido! El dolor y las dificultades de la vida, que nos animan a luchar, nos "acrisolan", y son ingredientes de la felicidad. Y el buen humor, para no tomarnos muy en serio, siempre ayuda. Porque, para ser feliz no se precisa una vida cómoda, sino "un corazón enamorado"...





¡No te rindas!, siempre estás a tiempo de comenzar y recomenzar, de aceptar tus fallos y limitaciones, que te hacen sencillo, de pedir perdón las veces que lo necesites, de enterrar tus miedos, apuntar alto y retomar el vuelo. No estás solo, tienes muchas personas que te quieren. Te lo contaba en otro post, que enlazo abajo: "No te rindas".



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos...

                 ¡Gracias por difundir, y sé muy feliz en tu lucha!😉✌💫💚



                                                      Mª José Calvo
                                           Optimistas Educando y Amando
                                                      @Mariajoseopt



Dejo algunos enlaces relacionados:


URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2021/01/lucha-y-felicidad.html                                                                 

lunes, 7 de diciembre de 2020

NO TE RINDAS...


               ¡NO TE RINDAS...!, RECOMIENZA CON OPTIMISMO



Volvemos de nuevo a la lucha. Más en estas circunstancias... en las que se echa de menos el cariño de las personas cercanas, de amigos, en el trabajo, el colegio y demás relaciones personales. Como dicen unos amigos, "el cariño nos protege".

En familia, cuando hay niños es más fácil organizarse y meterse en la cotidianeidad del hogar y del trabajo para "hacer familia". De todas formas siempre hay que poner ilusión en cada etapa, descubrir esos brillos inusuales en las circunstancias más normales de la vida, que dan relieve y sentido, y contagian entusiasmo. Hay que saber mirar y admirar con asombro y agradecimiento, con ojos “nuevos”, como los niños…, para ver la belleza y humanidad que atesoran las cosas, los momentos, las personas.


Necesitamos una actitud optimista de lucha, de comenzar y recomenzar, porque siempre hay algo que se puede hacer en cualquier situación, por muy mala que parezca... Convertir imposibles en posibles. Hacer buen ambiente, pensar en los demás.




Saber ver lo bueno facilita las relaciones personales y anima a otros, especialmente en familia, fuente y origen de todo lo demás.            
                                      

El optimismo es una forma de ser, de ver la realidad, y de enfocar las cosas. La actitud que tenemos cada uno ante la vida, que se puede aprender y fomentar. Siempre podemos descubrir y paladear las alegrías sencillas que nos salen al encuentro cada día. La alegría de la vida, la belleza de la naturaleza, el trabajo bien hecho, el servicio atento a los demás, el amor sincero, el cariño de los que queremos. 


Y muchos otros motivos para el optimismo y la alegría: la vida familiar, la amistad, el descubrimiento de las cualidades y capacidades personales, y de los demás, el aprecio, la posibilidad de conversar y sentirse comprendidos, el ser útiles para otros... 

También es reconfortante la adquisición de nuevos conocimientos, el estudio, el descubrimiento de nuevas dimensiones, los encuentros, proyectos para el futuro...

Así como emocionarse con una buena lectura, admirar una obra de arte, escuchar música o ver una película. Son pequeños disfrutes que alegran la vida: la nuestra y la de los demás.

  


Por eso es vital fomentar ese optimismo en la propia familia, porque el ambiente de confianza y cariño hacia cada uno es lo que da seguridad ante la vida, a cualquier edad, y ayuda a madurar como personas, ¡con toda la singularidad de cada una! Sentirse queridos, y querer a los demás, lo es todo.


Además, confiar es creer en cada persona, en todo lo bueno y bello que posee, que lucha por salir a la luz. De ese modo lo permitimos, le damos la oportunidad de que lo desarrolle. Por eso es tan necesario aprender a descubrir cualidades y talentos, lo cual es muy fácil con una mirada de cariño. 

          
Con actitud proactiva, como apuntara S. Covey..., haciendo que las cosas "sucedan". 


Si unimos el optimismo con esa actitud positiva de lucha, se puede apuntar a metas valiosas, movilizar energías, y lograr lo mejor de nuestras posibilidades. De esa forma, ir descubriendo el sentido profundo de la vida, como dijera el doctor Frankl, la misión personal de cada uno en este planeta.





En esta línea, un pensamiento animante de Elisabeth Lukas, continuadora de Frankl: "Con una actitud positiva se puede sacar provecho hasta de la situación más amenazadora, mientras que, con una actitud negativa, hasta una estancia en el Paraíso puede resultar insoportable.”

Se trata de ver oportunidades en cada "calamidad"..., no calamidades en cada oportunidad. Por eso, 


                      ¡No te rindas!, cada dificultad es una oportunidad



Dejo un dibujo de un artista y profesor, Antonio Gervás: @dibupills en Instagram, que además transmite una enseñanza llena de buen ánimo y humanidad. Le puedes seguir en su cuenta.



Y un poema que me ha llegado, que desconozco el autor:


"No te rindas" 

No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, 

Aceptar tus sombras,

Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.


No te rindas, que la vida es eso,

Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.


No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda, 

Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma, 

Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo. 

Porque lo has querido y porque te quiero. 

Porque existe el vino y el amor, es cierto. 

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron, 

Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos. 

Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.


No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento, 

Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo, 

Porque esta es la hora y el mejor momento. 

Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Espero que te haya gustado, te anime, y lo puedes compartir con amigos con los botones de redes sociales o, copiando la URL. ¡Gracias por difundir, y feliz re-comienzo!



                                                      Mª José Calvo
                                           Optimistas Educando y Amando
                                                      @Mariajoseopt



Dejo algunos enlaces relacionados:

URL:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2020/12/no-te-rindas.html