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             DESARROLLO PERSONAL Y TECNOLOGÍA

     
        El desarrollo humano se realiza especialmente en las primeras etapas de la vida, permitido por la maduración cerebral, y favorecido por la curiosidad y capacidad de asombro de los niños, puesto que son, como señala Tomás de Aquino, su "motor" interno de aprendizaje, y la forma en que se "abre" la atención, porque se sienten atraídos por ello, y disfrutan.

        Aristóteles ya señalaba que el saber empieza por la admiración, por hallarse ante algo que es, pero que uno no sabe muy bien cómo ni porqué ha llegado a ser... Eso origina la contemplación.








       El buen desarrollo también precisa de los estímulos de la vida cotidiana, en un ambiente saturado de cariño, como es la familia. Por eso, la persona "se hace", "se construye", y "se re-construye" en la familia: ámbito propio del amor y de las relaciones verdaderamente humanas.

       Para abordar el tema de la tecnología, es necesario comprender un poco el desarrollo fisiológico del sistema nervioso



      1- DESARRROLLO CEREBRAL

      La formación del cerebro se realiza desde la gestación, y es consecuencia de la multiplicación de neuronas y la formación de conexiones o sinapsis entre ellas. Los genes determinan el patrón y funcionamiento básico de circuitos cerebrales, pero también influye el ambiente, y las hormonas, desde la gestación, y especialmente en la adolescencia, donde hay una elevación muy considerable en sangre. 
        Todo este desarrollo y modelaje se realiza gracias a la plasticidad cerebral que posee la persona, única en este planeta.

     Ya desde el embarazo aparecen cambios según el entorno, la relación con los demás,  el ambiente, el sonido de las voces, la alegría de sus padres, el cariño que nota..., que van moldeando el cerebro del bebé. Y más tarde, por todo lo que percibe y experimenta, y las propias acciones y comportamiento.



      Cuando el niño ya está en la cuna, con los tiempos de sueño, comidas, higiene, paseos…, hay un crecimiento neuronal, y sobre todo se forman múltiples ramificaciones en las mismas. Es un periodos de "explosión". Cuando va creciendo, con horarios, rutinas diarias, hábitos, situaciones familiares…, a base de ejecutar unas acciones, sucede lo mismo: hay una gran formación de sinapsis. 

                     


      Por eso hace falta acompañarles en su crecimiento, ir guiando su aprendizaje, respetando sus ritmos naturales de desarrollo, esos "periodos ventana" en los que se adquieren determinadas funciones, su impresionabilidad e inocencia... etc. Y ayudarles a descubrir el mundo, en un ambiente inmerso en cariño. Siempre el protagonista es el niño: es bueno dejarle cierta autonomía para que vaya descubriendo lo que le gusta, experimentando con lo que necesita en cada "periodo" en el que está preparado para hacerlo..., porque lo aprenderá entusiasmado, y casi sin esfuerzo.





      La etapa de desarrollo más importante para ello es hasta los 6-8, aunque se puede extender hasta 12. Es un periodo de aprendizaje y de formación de innumerables sinapsis. 


    Es necesario dejarles conocer las cosas, aprender desde el "interior" de su persona, apoyarnos en lo bello, contar con sus ritmos naturales de crecimiento, sus tiempos de descanso, de juegos, y acercarse a la naturaleza, para que vayan conociendo el mundo y también relacionándose con los demás. 
    Porque siempre miran todo con "ojos nuevos"... Es preciso no darles todo hecho, no interferir en el proceso natural de desarrollo, y dejarles un poco a su propio ritmo de conocimiento.





      A nivel de lóbulos cerebrales, lo primero en madurar son las zonas motoras, que coordinan más el movimiento, y las zonas sensoriales. Por eso les encanta moverse, percibir, tocar, oler, escuchar, y es muy necesario. Más tarde, con la capacidad del lenguaje, madura la zona cognitiva y emocional, con parte de la corteza cerebral, y el sistema límbico. Luego el resto de corteza, en especial la zona frontal.

      Lo último en madurar es la corteza prefrontal, en el lóbulo frontal, lo más específico de cada persona, con sus conexiones con diversas áreas, como emocionales, de percepción, sensitivas, motoras, de asociación... Y es la base del pensamiento crítico, control de impulsos, la toma de decisiones, el juicio y planificación… etc. Esto no se completa hasta los 25-30 años.






            Por eso, el cerebro adolescente (dejo enlace), no ha terminado de madurar: son todo emociones, pero el control de ellas, la toma de decisiones…, es todavía inmadura. No podemos dejarles solos ante algunas situaciones, aunque ellos crean ser "mayores".


       Podemos aprovechar este conocimiento del desarrollo neurológico en la educación de los hijos, en su maduración, para favorecer las sinapsis adecuadas que le van a ayudar durante toda su vida. 
           Porque las acciones del día a día crean hábitos, con sus correspondientes sinapsis entre zonas, y estos hábitos modelan el carácter de cada persona, con sus singulares fortalezas también, si las sabemos descubrir, valorar y estimular.

       
                                     



             2- CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS

           Se trata de dejar que puedan sorprenderse de las cosas que ven, que oyen, que tocan, que huelen..., de la realidad que les rodea, de las relaciones personales. Permitir su curiosidad, dejar volar la imaginación y la creatividad, y enseñarles lo importante de la vida de acuerdo a cada edad, en el seno de la familia. Y siempre, guiados por el sentimiento de saberse queridos.






              La "edad de oro” para el aprendizaje sucede antes de los ocho años. Lo que más le gusta a un niño es moverse libremente, y cuantas más oportunidades de movimiento, de conocimiento experiencial, de ejercicio físico tenga, mejor. Y cuantos más sentidos emplee, mejor conocerá el mundo que le rodea y mejor desarrollará sus capacidades, gracias a esa fase motora y sensitiva de la maduración cerebral. También con la capacidad del lenguaje, que permite conocer mejor y relacionarse con otras personas.


                            


          También podemos enseñarles a tener hábitos saludables, porque en estas edades, existen unos periodos críticos o sensitivos, en los cuales es muy fácil adquirir unas funciones innatas, y unos valores humanos, como el orden, la sinceridad, la generosidad, atender a los sentimientos, pensar en los demás, la empatía, el valor del esfuerzo, de la voluntad, la resiliencia, la responsabilidad... etc. Para ello nos podemos ayudar de los encargos que les damos desde muy pequeños.


             Y es muy importante la relación con otras personas, no solo de la familia, sino también con amigos, porque un amigo es mucho más enriquecedor que cualquier juguete, y mucho más que una pantalla… Siempre, insisto, sabiéndose muy queridos. El cariño que les demostremos es el artífice de su buen desarrollo. Y es el modo en que aprenden a querer a  los demás.
     

                              
         Por otra parte, el juego es muy importante en su vida desde que nace. Todo lo aprende por vía afectiva, mediante el juego. Para él, todo es juego, o se transforma en juego: aprende jugando, con la mirada de su madre, con los objetos que toca, con su propia boca, o sus manos..., juega aprendiendo, disfruta jugando. La vida es juego, y mediante el juego lo aprende todo.
      Además, el juego estimula el desarrollo cerebral, la creatividad, la toma de decisiones, la resolución de problemas, la empatía... Por ejemplo, mediante el juego simbólico, el niño aprende muchas habilidades, relaciona distintas cosas en su cerebro, aprende por distintas vías sensoriales o motoras, también a pensar y a resolver problemas, conoce sentimientos de otras personas, acepta reglas... etc. Para el niño es vital el juego, es la forma de captar la realidad. Dejo un enlace del marco de desarrollo pedagógico



      Más adelante, cuando son algo mayores, es necesario que utilicen su cerebro, que aprendan a pensar por cuenta propia, que realicen un trabajo intelectual a fondo para aprender. Y todo ello es posible por la plasticidad cerebral. 

        Cuanto mejor se trabaja un tema, más zonas se relacionan y conectan entre ellas, y mejor quedará grabado, primero en la memoria de trabajo o de corto plazo, y luego en la de largo plazo, o término, que hace más permanente ese aprendizaje. Y las sinapsis que se usan acaban reforzadas, y las que no, desaparecen.
         



               3- EL MUNDO DIGITAL Y LA FAMILIA

    Estamos en una época en la que las nuevas tecnologías, NNTT, son un medio imprescindible en la vida. Pero hemos tenido la "suerte" de educarnos en un mundo analógico, y así poder descubrir sus posibilidades y limitaciones. A nuestros hijos se les llama "nativos digitales", aunque no saben cómo manejarse en el mundo virtual, solo deslizar su dedo en una pantalla... Y si no orientamos su introducción en este mundo, ellos no podrán hacerlo. Por eso, hace falta conocerlo para guiarles, también en las nuevas tecnologías. Que no nos pille en modo “off”, que no les dejemos "huérfanos digitales"... 


        Hace tiempo leí un artículo de un neurocientífico y psiquiatra, Manfred Spitzer, que me gustó especialmente, porque hace reflexionar sobre el uso de este medio tecnológico.


          Habla de la importancia del aprendizaje personal, de la figura de los padres, y del maestro, para estructurar el conocimiento, de la capacidad de la inteligencia, y del retraso del aprendizaje que pueden producir las pantallas si no las usamos del modo correcto, especialmente en los niños más pequeños, e incluso en adolescentes. 

        La educación de una persona siempre será de tipo analógico. Hace falta aprender en familia lo importante de la vida, interactuar con los demás, atender a los sentimientos, sentirse querido, saber sorprender, imaginar, hacerlo atractivo, ilusionar, seducir con la belleza de unos valores universales… Hay que poner inteligencia emocional en las relaciones humanas. Y de esta forma, con cariño, y sabiendo hacerlo interesante, podemos enseñarles lo necesario e importante de la vida... También a leer, a escribir, a tomar notas, a trabajar en clase con el profesor, a estudiar, analizar y sintetizar, tamizar información… etc. 

     



                4- CÓMO FUNCIONA EL CEREBRO

        Porque el cerebro no funciona como un ordenador, con una capacidad de almacenamiento concreta. No se trata de llenarlo de cosas… 

        El cerebro aprende estableciendo relaciones entre las distintas zonas, en base a lo ya asimilado, y tienen mucho que ver las emociones. Cuanto más sabemos, mejor aprenderemos otras cosas nuevas, porque tenemos dónde asentarlo y relacionarlo.





        No es un almacén de datos, sino que los procesa, y se basa en la conexión de redes neuronales, que relacionan la información que manejan. Por ejemplo, la interconexión entre las distintas zonas sensoriales, la zona cognitiva, la emocional, la motora... Por eso, ser inteligente es saber relacionar distintas cosas en el pensamiento. También hay diferentes tipos de inteligencia, como señala H. Gardner, aunque el cerebro siempre funciona como un "todo". Y cada persona es un mundo diferente. 


      Pero hace falta tener una base experiencial para aprender y construir el conocimiento propio. Y los niños necesitan una persona que vaya estructurando su aprendizaje, que primero son los padres, y luego los maestros y profesores, ayudados de los padres también. Es preciso, no solo "enseñar" cosas, sino ver sus intereses, sus gustos, y saber hacerlo atractivo, que el niño quiera aprender, que le motive desde su interior, porque disfruta. De esta manera, no le costará ningún esfuerzo y asimilará lo que le entusiasma, aprovechando esos "periodos ventana".



        Además, el cerebro no solo maneja datos de la realidad, sino imágenes, recuerdos y, sobre todo, sentimientos y emociones. Toda la realidad está teñida de sentimientos, y la conocemos a través de nuestra sensibilidad y afectividad. Es lo que facilita el aprendizaje. 
     Y por otro lado, la sensibilidad de la madre, del padre, o de ambos, es lo que establece un vínculo con los hijos, mediante el cual se sienten aceptados y queridos... Y de este modo notan seguridad y confianza para desarrollarse, para madurar, para ser ellos mismos e ir formando su naciente personalidad.      


                                         
         El niño aprende cuando lo nuevo lo interioriza sobre lo que ya sabe, cuando lo relaciona con ello, y cuando establece un vínculo afectivo. Si no, no puede aprender. Y los padres, o el profesor, van dando estructuras sobre las cuales construir lo que puede aprender. También se debe hacer ilusionante para motivarle, centrar su atención, y que disfrute aprendiendo.


            
5- CUÁNDO INTRODUCIR LA TECNOLOGÍA Y 4 CLAVES

   Cuando la mente está ya un poco estructurada, se puede introducir el mundo digital, con algunas premisas. Pero antes, lo que puede hacer es retrasar el desarrollo y la maduración del niño.


        Inger Enkvist, experta sueca en educación, ya lo afirmaba hace muchos años, antes del boom de la tecnología. Las habilidades digitales son más bien un tipo de aprendizaje profesional que se puede adquirir, o perfeccionar, en cualquier momento de la vida, pero no ayuda especialmente al propio desarrollo intelectual, ni a la capacidad de pensamiento del niño. 


         Entonces, ¿cuándo introducir al niño en ese mundo virtual? 

   La "Academia Americana de Pediatría" hizo unas recomendaciones sobre este punto, dirigidas a los gobiernos, colegios... etc. Y, se supone, que los padres debemos ser un poco más cautos en ello. Por ejemplo, aconseja no usar tabletas en niños antes de los dos años; y luego con algunas condiciones. 
       Es preocupante el tiempo que los niños están delante de alguna pantalla. Además, pocos contenidos son adecuados. Por eso es vital la implicación de los padres.
                                   













         Otro dato: hasta los cinco años se pueden usar pantallas, un máximo de una hora diaria. Y mejor, si es solo el fin de semana. Pero con contenidos adecuados, y con unas normas concretas que veremos... Siempre guiado por los padres.

         Para los mayores de seis años, hay que establecer un plan concreto en familia, con un tiempo de ejercicio y un cuidado del sueño. Esto significa no usarlas dos horas antes de acostarse. Por eso, cada familia es la protagonista y debe establecer su plan

           Lo mismo que tenemos un proyecto educativo con cada hijo respecto a la adquisición de unos hábitos, un conocimiento, un entrenamiento de su voluntad, un atender a los sentimientos..., también debemos pensar qué queremos presentarle del mundo virtual, cómo y cuándo.


        Los pediatras también alertan por la frecuencia de “calmar” a los niños con pantallas para que nos dejen tranquilos… No es bueno para ellos. Cuanto más interactúan con pantallas digitales, más se habitúan, y cada vez necesitan un estímulo mayor para lograr el mismo efecto, porque los estímulos sensoriales siguen la ley de los rendimientos decrecientes, además de la tolerancia. Es la base de la posible adicción si no se cuida. 
     Además, el juego con amigos es mucho más enriquecedor, y fuente de adquisición de habilidades y destrezas, además de interacción personal, de pensar en los demás, y de aprendizaje emocional. 

                                     
                  


        Por eso, es preciso saber unas claves para usar las NNTT, ya que pueden aportar beneficios, si aprovechamos las oportunidades que encierran, cuidando el desarrollo de nuestros hijos. Tenemos que guiarles en el uso adecuado de ellas. 

                                                      




     Pero no se trata tanto de conocer las aplicaciones concretas sino de tener unas directrices en el uso y manejo de las NNTT, y saber guiarles y acompañarles en ese mundo virtual. Que seamos un referente para ellos, también aquí. Para eso hay que aprender, navegar, “fuchiquear”…, que no nos pille en “off”. 

   Teniendo en cuenta el contraste de los tiempos atencionales lentos de los niños, con la velocidad de internet...


       1ª Clave: 4 "COORDENADAS" para no perdernos: lugar, tiempo, compañía y contenidos. Es importante formarles, adecuándolo a su edad, porque si no, nuestros hijos estarán desarmados ante el mundo digital. Lo desarrollo más en un post.














    
      2ª Clave: algo muy necesario es cuidar la seguridad en la red, y proteger la identidad digital de los hijos y de la familia. Y no solo controlar, sino hacérselo comprender también, para que cuando sean algo mayores lo tengan claro, por el peligro inherente de la red. Las contraseñas no se dicen, no se dan datos privados... etc. Nos alertan del grooming, del ciberbullyng, del sexting... etc. Internet no es un lugar seguro para los niños.
         

         A este respecto, Jose Luis Orihuela, periodista y experto en esta materia, aconseja no regalar un móvil a los hijos antes de los 12 años. El que muchos ya lo puedan tener no es argumento pedagógico, ni en cuanto a su seguridad. 


Pongo un enlace de una entrevista a J. L. Orihuela: educar en las redes sociales



        Otro dato: para tener un perfil en las redes sociales es preciso ser mayor de 14 años. 


       3ª Clave: igual que puede haber un tiempo de conexión, y según qué días, es necesario que haya otro tiempo de ejercicio físico, al aire libre, en el parque, en el campo…, con amigos, con hermanos. La “vida real” es mucho más rica para cada uno, y las personas también enriquecen más que cualquier pantalla. Es en las relaciones humanas donde se aprende a ineractuar, a tener en cuenta los sentimientos, a pensar en los demás.







        

         4ª Clave: bloquear” algunos tiempos en familia, como las comidas, las tertulias... para poder hablar, y también cuidar el amor en pareja. Se puede usar el “modo avión”, para no estar pendientes de cosas realmente menos importantes que la relación con los que más queremos.


        Por ejemplo, dedicar cada día un tiempo en familia para convivir juntos, para comer, para hacer tertulias divertidas, hablar de nuestras cosas, interesarnos por los demás, atender a los sentimientos, contar anécdotas e historias familiares, resaltar lo bueno de los demás..., y también organizar encargos y disfrutar de la familia. 



        


         En resumen, hace falta moderar el uso de las NNTT, para que no invadan la vida familiar hasta tal punto que la comunicación se vea afectada.

     Porque, el aumento del uso de pantallas va en detrimento del tiempo en familia, de la relación en pareja, y con los hijos. La tecnología debe estar al servicio de la persona. Por tanto es buena en cuanto nos ayuda; si no, se entorpecen las relaciones personales y se llega a un individualismo que nos sumerge en una vida sin sentido...




           Por eso hace falta aprovechar las posibilidades que nos ofrece, pero saber priorizar en cada momento lo realmente importante. 

             Y es bueno buscar alternativas de ocioal aire libre, en el campo, con amigos. 

       Otra idea puede ser organizar videoforum en familia, o con familias amigas, incluso poner fragmentos de películas, para hablar con los hijos sobre un tema que interese…, atendiendo a cada edad. Esto puede ayudar a preparar la adolescencia.

   

        Dejo esta infografía sobre unas normas concretas que cada familia debe pensar, respecto al uso de pantallas, para tenerlas bajo control... y guiar a los hijos en el buen uso de ellas.










                A LA HORA DE ESTUDIAR...


           Algunas ideas para mejorar el rendimiento: 

               1- Antes del estudio: organiza el tiempo y asignaturas.



         2- Usa el cerebro: piensa, comprende, relaciona, haz esquemas, escribe, toma notas, consulta..., aprende. Se trata de relacionar ideas, conocimientos, de usar las distintas zonas cerebrales para optimizar el aprendizaje, el pensamiento, la memoria a largo plazo, analizar, sintetizar, mapas mentales, la toma de decisiones... 






        3- Cuando acabes, cambia de actividad: sal a la calle con amigos, haz deporte, arreglos en casa, encargos, lee algo interesante, preocúpate de los demás...





           


         Espero que les haya sido útil, y lo pueden compartir con los botones de redes sociales que hay abajo, o mediante la URL. ¡Gracias!




                                                                               Mª José Calvo
                                                                   optimistas educando y amando
                                                                               @Mariajoseopt

         

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