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viernes, 27 de enero de 2017

¿CONCILIAR?, ES COSA DE DOS: SI QUIERES, ¡PUEDES!



                       
                             LIDERAR ¡ES COSA DE DOS!
                      SI QUIERES, ¡PUEDES! 


 "CONCILIAR" ES COSA DE DOS, aunque me gusta más llamarlo...

¡SINERGIA!


                                         

         Dirigir y liderar una familia es cosa de dos. Hace falta tener una meta clara en la mente, hablarlo en pareja, y luego llevarla a la acción. Y es necesario trabajar en equipo, porque ambos somos diferentes en el modo de ser, en la forma de relacionarnos, en la forma de educar, y también en la forma de llevar la familia. Pero entre ambos se logra sinergia. Ya vimos algo en post anteriores, sobre liderar una familia y usar la creatividad para ello. 

            Por otro lado, es preciso integrar el trabajo de la familia, el más importante, y que nos hace más felices, con el otro trabajo fuera de ella... Y también es cosa de dos. Nos va a ayudar la persona que más queremos del planeta... No se trata tanto de encajar y ajustar horarios, sino de liderar y apoyarse en el trabajo de todos, incluidos los hijos, según su edad. Lo vemos.





          Volviendo a liderar la familia, hace falta estar de acuerdo o, ponerse de acuerdo los dos, en los puntos clave, y mostrarse unidos, especialmente ante los hijos. Cuando haya diferencias de opinión, saber hablarlo y unificar criterios. Es más importante la unión, el hacer equipo, el escuchar al otro y conectar, que el quedarnos en el capricho de hacerlo a "nuestro" modo, o "ganar" esa batalla... 


¡Más vale la unidad de los dos, que el llevar la razón!





            Y es preciso "hacerlo" cada día, convertirlo en obras, participar en la marcha de la familia (enlace abajo sobre dirección familiar y liderazgo). 



     Cuando los hijos se van incorporando, también es necesario implicarlos en lo que puedan hacer, con sus encargos correspondientes desde bien pequeños. La familia es de todos: "quien no participa no se integra". Y les ayuda a adquirir habilidades y cualidades, y a pensar en los demás.  


                              

          Los niños que colaboran con las tareas del hogar tienen más posibilidades de aprender miles de habilidades y también responsabilidades, capacidades únicas, trabajo en equipo, empatía, y ayuda a los demás. Y, en el fondo, es lo que se necesita en la vida para ser feliz, conseguir lo que uno se propone, unas metas valiosas, y para desarrollar los propios talentos y potencialidades. ¡Fomentando la singularidad de cada uno! Unas ideas...





              Además, en familia se aprende a interactuar con otras personas, a tener en cuenta sus sentimientos, a quererlas por sí mismas, por su grandeza y valía, sin tener que demostrar nada. Se nos ayuda en lo que necesitemos..., y se aprende lo importante de la vida a la luz del cariño. También es donde se adquieren habilidades personales, de comunicación..., a resolver problemas, a tener iniciativa, creatividad, imaginación, y ¡a querer a los demás en definitiva!




            Abajo dejo un vídeo que me ha gustado, porque el trabajo de la familia es ¡un trabajo en equipo...! Hay que contar con las posibilidades y fortalezas de cada uno, hacer piña, y lograr sinergia entre todos. Y eso, un día y otro..., pensando en los demás. Y esa capacidad de quererlos, expresada en obras, es lo que nos hace sentir en plenitud y siempre nos hace más felices.


          Las cualidades y fortalezas que adquirimos en la familia se pueden llevar a otros ambientes, logrando "sinergia" entre estos ámbitos, para humanizar un poco más este mundo... Por eso, más que conciliar, o equilibrar, es integrar vida familiar y profesional, logrando sinergia en los dos ámbitos. 




Los buenos hábitos y virtudes que logramos en familia,
 junto con las cualidades y habilidades que desarrollamos, 
nos pueden servir en el trabajo, 
y viceversa




              



Algunos pequeños trucos que nos pueden ayudar a priorizar...




Pongo el enlace del vídeo de Familias numerosas de Euskadi: 
https://m.youtube.com/watch?feature=share&v=MpLihdGDzGAY 
Y ¡muchas gracias!






                                        

 Transcribo unas palabras de Nuria Chinchilla, profesora del IESSE, que me parecen muy acertadas: "Empezamos hablando de conciliación porque la ley hablaba de conciliar trabajo y familia, pero el término conciliar, en español, significa poner de acuerdo a contrarios. Y trabajo y familia no son contrarios, son dos áreas de la vida en las que te desarrollas personal y profesionalmente. 
Por tanto, yo hablo más de integrar, integrar la vida y la empresa".

                                        Mª José Calvo
                                            optimistas educando
                                           @Mariajoseopt  



Espero que te haya gustado, y lo puedes compartir con amigos. ¡Gracias!



       Dejo un artículo que escribí para #HacerFamilia, y enlaces relacionados: 












URL de este post:
https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/01/si-quieres-puedes.html



miércoles, 11 de enero de 2017

AÑO NUEVO, ¡LUCHA NUEVA...!


 
                                                 
                                                              AÑO NUEVO...



          Comenzamos un nuevo año con deseos, ilusiones, sueños..., y propósitos por realizar. Quizá tenemos algunos proyectos que podemos llevar a la acción, con buen ánimo y perseverancia.


         Sin embargo, es vital cuidar la propia familia, porque, el amor en pareja es el generador de energía de la familia, que nos da su luz y su calor, y fuerza para acometer la vida, superar dificultades, y crecer como personas. Cada persona necesita sentirse valorada y querida. Y solo de ese modo puede crecer, dando a su vez ese amor recibido en familia. Queriendo a los demás.


     Y es en la familia donde cada uno se siente valorado, y entrañablemente querido, donde es feliz, rodeado del cariño de los seres queridos. Porque, el preocuparse de hacer felices a los demás nos hace de veras felices. La familia es el lugar propio de las relaciones verdaderamente humanas, de la empatía y la comprensión..., gracias al amor incondicional, base de esas relaciones. Dejo una infografía, con una frase del genial Chesterton.




           Por eso, podemos tener en mente algunas ideas para concretar, y hacer planes de acción, en familia, con los hijos, y en la propia pareja. Anoto algunas de ellas:




  • Agradecer los gestos y detalles.
  • Mirar a los ojos con cariño.
  • Escuchar, también con el corazón.
  • Contar lo que tenemos en la cabeza y en el corazón. El amor hay que comunicarlo...
  • Atender a los sentimientos de los demás, comprender y disculpar,
  • Pensar en cada uno de la familia, lo que necesita o anhela, lo que le gusta, lo que le preocupa... Que se sientan queridos.
  • Elegir lo que no gusta, sin que se note..., para que los demás disfruten.
  • Sonreír con frecuencia, aunque no apetezca mucho. Contagiar alegría.
  • Cuidar la amistad con cada hijo, y especialmente con la propia pareja.

  • Controlar el carácter, las contestaciones, ser delicado...
  • Pedir perdón, siempre que herimos a quienes más queremos, aunque parezca que se tiene la razón.

  • Ayudar en los encargos y tareas. También para aliviar un mal día de otra persona, sin que se note mucho, con delicadeza.

  • Otras que se te ocurran, o te parezcan mejor...








             Y referido al amor de pareja, núcleo de cada familia: ¿cómo mejorar el amor?, ¿qué detalles concretos vamos a tener? Y, ¿crece solo con dejarnos llevar de los sentimientos..., o hay que trabajarlo de algún modo? 

        En este planeta todo lo valioso hay que cultivarlo y hay que poner esfuerzo en ello; si no, puede debilitarse, secarse y desaparecer… Por eso hay que poner empeño en hacer que el amor que construimos cada día, se parezca a ese destello del enamoramiento, que nos deslumbró. Es decir, encaminarse a lo que ese amor está llamado a ser, si se cuida y cultiva día a día.












           Es preciso alimentar el amor con pequeños gestos y detalles, que con el tiempo se transforman en hábitos y virtudes. El amor estimula y ayuda a crecer y mejorar, y esos hábitos conseguidos alimentan al amor. Pueden ser hábitos de amabilidad, de empatía y generosidad, de entrega, de servicio, de agradecimiento…








          Recurriendo a una metáfora, el amor es como un “fuego” que hay que avivar con pequeñeces continuas todos los días, y “grandes troncos” en los inviernos fríos... Pero, la hojarasca, los detalles y atenciones cotidianas, son lo que mejor “prende”. 

        Hay que evitar que el fuego se consuma, o se apague: hay que estar pendientes para que nos aporte su luz y su calor. Además, las exteriorizaciones sensibles del amor, esos gestos cariñosos, reavivan los sentimientos positivos hacia el otro, y hay que esmerarse en cuidarlos cada día.    

          



Dejo el artículo publicado en la revista Hacer Familia:






       Espero que les haya sido útil. Gracias por comentar y compartir con amigos. También puedes copiar la URL y usarlo por otras RRSS.



Dejo enlaces relacionados, por si te interesa algún tema:

 *"Relaciones familiares"

 *"Crear ambiente de hogar"

 *"Días de familia"



                                                                               Mª José Calvo
                                                                             optimistas educando
                                                                             @Mariajoseopt




URL:

https://optimistaseducando.blogspot.com/2017/01/ano-nuevo-lucha-nueva.html