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viernes, 24 de enero de 2014

PLAN DE ACCIÓN: MARCOS DEL DESARROLLO.

                                                     
                                

                     MARCOS DE DESARROLLO LLEVADOS A LA ACCIÓN.






             Para concretar un poco lo dicho días atrás sobre los distintos marcos de desarrollo de nuestros hijos, podemos hacer un plan de acción. 


             Cada familia lo puede realizar a su forma. Pero ahí van unas ideas para escoger las que mejor se adecúen en cada situación. Depende de lo que más necesiten los niños, o de sus gustos, o de lo que nos parezca más adecuado. Y no hace falta hacerlo todo el primer día...










                                    PLAN DE ACCIÓN.



OBJETIVO: Desarrollo sensitivo y propioceptivo de los hijos.

MEDIOS: Jugar con plastilina, con arcilla, con cartulinas recortables… etc. y modelar figuras según la edad. También coser algún botón... Esto lo podemos hacer algún día después del colegio, o el fin de semana… También jugar en espacios abiertos, o en el campo, con otros amigos.


                Primero, hay que enseñarles a hacerlo, jugando y de forma atractiva.

                Elegir un lugar adecuado en el que no pase nada si se manchan…


              Incluso después de hacer distintas figuras, se puede inventar una historia, que luego podemos escribir, fotografiar, o formar un vídeo. Y ya tenemos una historia familiar... También imprimirlo en forma de cuento.

             Otra idea es confeccionar paneles con distintas texturas, como tela, cartulina, lija, césped artificial, cartón... para que los más pequeños desarrollen sensibilidad epicrítica. 

   
                  Mientras, se puede poner algo de música clásica de Mozart, Vivaldi, Tschaikowsky… De esta forma, también estimulamos el buen gusto, la sensibilidad, el buen oído para los idiomas, la creatividad, y es una ayuda para el mundo de los sentimientos.


                  Esto lo podemos hacer cuando el tiempo no acompañe. Cuando mejore, podemos dedicarnos más a hace rexcursiones, aprender bicicleta, patinar, o a hacer algún deporte.






MOTIVACION

           Es lo más importante. Es la forma en que les explicamos lo que queremos conseguir, de forma que lo entiendan, y acorde con su edad. Es importante hacerlo divertido. Incluso inspirarnos en dibujos bonitos de algún cuento, libro, DVD, vídeo, etc. Siempre orientado hacia la belleza.

           Si tenemos varios niños, o vienen amigos, tenemos ocasión de enseñarles a preocuparse de los demás, a compartir, a pensar en los otros, a ser generosos, a prestar sus cosas con alegría, que es la base de la empatía, del desarrollo de la amistad, y de las relaciones sociales.










DESARROLLO:

               Aquí vamos viendo y anotando cómo lo llevamos a cabo. Si sale el plan, o no. Si sabemos hacerlo atractivo, cómo mejorarlo, o si podemos ampliar el taller con familias amigas... 







EVOLUCION

             Podemos hacer una cartulina grande de colores, donde los niños anoten o pinten un sol, una estrella, un dibujo, un positivo… según la edad. Para que sea algo suyo, les estimule, les anime, y se lo pasen bien, sin tener que estar dependiendo de la televisión o de pantallas… Que se apoyen en la imaginación, la curiosidad, la creatividad, y que las cultivemos. 


                                                                                                

                      



Dejo un vídeo que me ha gustado mucho...








                                                                             Mª José Calvo
                                                                             optimistas educando


https://optimistaseducando.blogspot.com/2014/01/plan-de-accion-estimulacion-de-marcos.html








viernes, 10 de enero de 2014

III. MARCO NEUROLÓGICO. UN POCO DE NEUROLOGÍA.

                     


                                       III. MARCO NEUROLÓGICO.


          Lo que queremos todos los padres es el desarrollo completo y armónico de nuestros hijos. Ya vimos que para ello debemos atender a todos los marcos de desarrollo de forma simultánea. Hemos comentado el marco familiar y el antropológico; es decir, el referente a la persona humana como tal. Es la base para construir la personalidad, partiendo de la singularidad de cada uno. También trataremos el marco psicológico y el pedagógico, en otros post. 


          En esta entrada vamos a ver cómo es el desarrollarlo del sistema nervioso de una persona, cómo maduran sus distintas zonas, y cómo podemos aprovechar su conocimiento para el buen crecimiento de nuestros hijos. Es decir, el neurodesarrollo, enfocado en la neuroeducación.






           1- DESARROLLO CEREBRAL.


           El desarrollo humano se realiza especialmente en las primeras etapas de la vida, y se hace mediante la maduración cerebral y la curiosidad del niño, su principal motivo de aprendizaje, y con los estímulos de la vida ordinaria. 


          El cerebro es un órgano que no está "acabado" en el nacimiento, sino que tarda muchos años en madurar. Desde la gestación, su desarrollo es consecuencia de la formación de tejido nervioso, sobre todo de neuronas y células gliales, y de conexiones o sinapsis entre ellas, que irán en aumento sobre todo en el primer año de vida, y en años sucesivos. También en la adolescencia hay un aumento muy notable. 

      En las primeras etapas, el cerebro aumenta de forma anatómica, en especial el tamaño, y el grosor de la corteza cerebral; más adelante, a partir de la pubertad, con el número de sinapsis y circuitos neuronales, que permiten unas funciones superiores, como el pensamiento crítico, la toma de decisiones, el juicio..., propio de la persona.


        Los genes determinan el patrón y funcionamiento básico de circuitos cerebrales, y también influyen las hormonas, sobre todo en la adolescencia, debido a un ascenso característico. Pero el entorno tiene mucha influencia en el neurodesarrollo de cada persona, en especial en fases tempranas.


         Desde el embarazo aparecen cambios según el ambiente, y también con la relación con los demás, el cariño de los padres, su sonrisa, su amabilidad, el vínculo de apego, y posteriormente las propias acciones, sensitivas, motoras ..., que van moldeando el cerebro, gracias a la plasticidad neuronal que posee. Esta plasticidad es máxima en las primeras etapas, y luego va disminuyendo con la edad, excepto en la adolescencia, que se hace más notable, y es la base de la maduración cerebral de ese momento, y de la formación de la personalidad naciente.


      Cada persona es única y, además, se va modelando según la interacción de muchísimos factores. 


           El aprendizaje humano se realiza especialmente en las primeras etapas de la vida, y se lleva a cabo mediante la curiosidad y el asombro del niño, que, como decía Tomás de Aquino, son su principal "motor" de aprendizaje, y también con los estímulos de la vida cotidiana. Primero se desarrollan los sentidos, la vista, que todavía tiene que madurar, el oído, el gusto, los olores, en especial de su madre... Y, esa curiosidad innata de los niños es la que focaliza la atención y la mantiene..., y es vital para el aprendizaje, también en fases posteriores.








         Además, es necesario que el niño tenga un buen modelo para fijarse, que somos especialmente los padres, porque nos contemplan todo el día...

           Le gusta repetir una acción hasta que la asimila y la hace suya. Desde que nace, nos observa atentamente, y luego aprende intentando imitarnos en todo. Por eso es tan importante el ejemplo, y hay que saber seducir con la belleza de las cosas, con los valores auténticos hechos vida.

       
     




          Cuando el niño está en la cuna, con los tiempos de sueño, comidas, higiene, paseos…, y cuando va creciendo, con horarios, rutinas diarias, encargos…, a base de ejecutar unas acciones, se forman múltiples ramificaciones en las neuronas, creando sinapsis entre ellas. Y éstas se ven reforzadas con los estímulos adecuados, que respeten los ritmos naturales de los niños. 

          El periodo más importante en relación con las conexiones neuronales es hasta los 12 años: es un periodo de “explosión” o de formación de innumerables sinapsis. 




         Por eso es bueno no quemar etapas antes de tiempo, y que vaya siendo autónomo, aprendiendo habilidades y destrezas, y relacionándose con otras personas. 



        Es necesario respetar sus ritmos de crecimiento, apoyarnos en la belleza, buscar vídeos infantiles bonitos, acordes con la realidad del niño, con su naturaleza, su tranquilidad, su desarrollo, sus tiempos de descanso, de juegos… para que no sean alterados con todo tipo de estímulos, que lo único que consiguen es saturar los receptores de sus sentidos, y bloquear la percepción. Además, de esa forma, se dispersa la atención, hay falta de pensamiento crítico, o incluso se pueden fomentar conductas violentas sin apenas darnos cuenta...








          Posteriormente, en la adolescencia, aparece una reorganización de determinadas áreas, y una “poda selectiva” de ramificaciones según las que más se usan, las cualidades específicas, los gustos, las emociones, el aprendizaje, los intereses, las motivaciones… En definitiva, según la afectividad y libertad de cada persona. También hay un reforzamiento de algunas sinapsis, resultando mucho más eficaces. 





            Asimismo, se completa la maduración del sistema nervioso, con la envoltura de las fibras nerviosas con vainas de mielina alrededor de los axones o terminaciones neuronales, que ya se inició en etapas anteriores. Así se conduce mejor el impulso nervioso con una información concreta.


         El desarrollo y maduración neuronal se realiza hasta los 18 años aproximadamente, aunque hasta los 25 no se completa en su totalidad. 



          Lo primero en madurar, a nivel cerebral, son las zonas que coordinan más el movimiento. También los lóbulos temporales, más sensoriales y su relación con otras zonas. Más tarde la zona emocional y cognitiva, con el sistema límbico, (de "limbo"), por donde pasan todas las aferencias que llegan al cerebro, con la información del exterior.



           Lo último en desarrollarse y madurar es la corteza prefrontal y sus conexiones con otras áreas, con el pensamiento propiamente dicho, control de impulsos, la resolución de problemas, la toma de decisiones, el juicio… etc. Lo más propio y específico de la persona.






         Podríamos decir que la maduración del cerebro aparece en una onda desde atrás, hacia adelante y hacia arriba. Desde las capas más básicas o “primarias”, pero vitales, hacia las más complejas y propias del ser humano.


          En las chicas se suele desarrollar antes la zona cerebral del lenguaje, que suele estar en el hemisferio izquierdo. Y en los chicos cobra más relevancia la zona viso-espacial, situada sobre todo en el hemisferio derecho. Esto es en general, aunque puede haber excepciones.


         De todas formas, el cerebro adolescente no ha terminado de madurar. El control de emociones, y la toma de decisiones, es todavía inmadura, sin las sinapsis adecuadas. No podemos pedirles que se comporten como un adulto. Y por otra parte, no podemos dejarles solos frente a situaciones que les desborden: debemos seguir acompañándoles, aunque en un segundo plano, en algunas situaciones. Y saber decir un "no" a tiempo a algunos comportamientos.






         Por eso, podemos aprovechar este conocimiento neurológico para ayudar en su buena maduración, para favorecer las sinapsis adecuadas que nos van a ayudar durante toda la vida. Porque las acciones van creando hábitos, con sus correspondientes sinapsis, y éstos modelan un carácter y acabarán forjando su personalidad. 

           Dejo aquí un enlace sobre las raíces de la educación y "las raíces de la educación y los hábitos, por si interesa ampliar.









              2- CÓMO FUNCIONA EL CEREBRO PARA EL APRENDIZAJE.


           Se trata de dejar que el niño pueda tener interés y curiosidad, y sorprenderse de las cosas que ve, imaginar, y enseñarle siempre de acuerdo a su edad, porque su cerebro está preparado para ello. No se trata de estimular sin control, sino adecuarlo a la realidad cotidiana, explicándole lo que ve, lo que oye, toca, escucha, lo que le llama la atención... etc. 

       Porque, la curiosidad es como si "abriera" las ventanas de la atención, y es cuando un niño, o no tan niño, muestra interés por algo, se puede sumergir en ello, y como consecuencia, lo puede comprender y aprender, porque disfruta. Y las emociones tienen mucho que ver.




          En el desarrollo del niño aparecen unos periodos en los que aprende de forma natural determinadas funciones innatas, hábitos, o valores. Son los llamados periodos críticos, o sensitivos, en los cuales aprende esos comportamientos con suma facilidad, y los hará suyos para toda la vida... Y pueden ser por ejemplo, la deambulación, el habla, el orden, la alegría, la gratitud, la valentía, la generosidad, la empatía, la responsabilidad, la adquisición de habilidades por los encargos que les ponemos... etc.


          No hay que confundirlo con la "estimulación precoz", que se puso de moda, pero no es aconsejable, porque son estímulos que se presentan al niño antes de que sea capaz de procesarlos. Su cerebro no está preparado para ello. Aunque a primera vista parecía que daba buen resultado, no se consolida bien dicho aprendizaje. 





       Lo que más le gusta a un niño es moverse libremente. Cuantas más oportunidades de movimiento tenga, mejor. Y cuanto más sentidos emplee, mejor conocerá el mundo que le rodea y mejor desarrollará sus capacidades, gracias a esa plasticidad neuronal. 

           Por ejemplo, para explicarles cualquier concepto, como una hoja de un árbol, hay que enseñarles hojas distintas, que las vean, que las toquen, que las huelan, que vayan al campo a cogerlas, que las dibujen, las coloreen, que vean las distintas formas que pueden tener… etc. Es la manera en que lo pueden captar mejor, porque relacionan todo ello en su cerebro.





           Es decisivo dar amplia oportunidad de conocimiento experiencial, sobre todo antes de los ocho años. También de relación con otras personas: es la "edad de oro" para el aprendizaje de muchas cosas.






         Este aprendizaje puede ser de varios tipos: motor, sensitivo, intelectual, afectivo, emocional… Y es necesario que se integren las distintas formas.


           a.- El proceso de aprendizaje motor, que es básico para el niño, y sucede en fases muy tempranas, pasa por unas etapas progresivas. Es importante fomentar cada etapa, dedicarle un tiempo para jugar con ellos, y hacerlo de forma divertida, amable, positiva, alegrándonos de lo que logre, sin agobiarnos, ni exigir demasiado, sabiendo hacerlo atractivo. 


           Este aprendizaje puede consistir en enseñarles a nadar, o a andar en bicicleta, o a patinar, o esquiar… o cualquier otro deporte. También se puede hacer con ejercicios de psicomotricidad, pero es vital que disfrute con ello.

          Por ejemplo, sabemos que la edad ideal para la marcha es en torno al año. El desarrollo del equilibrio es de tres a cinco años: aquí podemos patinar, esquiar, hacer bicicleta… y lo aprenderá con mucha facilidad, recordándolo toda su vida.



          En esta etapa de la vida es bueno enseñarles autonomía en las necesidades propias, que aprendan a valerese por sí mismos cuanto antes.


          b.- El aprendizaje sensitivo puede consistir en jugar con arcilla, o plastilina, hacer construcciones, legos, material en 3D, modelar con barro... O escuchar buena música, sobre todo la clásica del Barroco, por ejemplo, Vivaldi, Mozart, Tschaikowsky,  Beethoven… etc.  Estimula la sensibilidad, la afectividad, el buen gusto, despierta aptitudes hacia los idiomas, la creatividad, despeja la mente… Esto es bueno hacerlo ya desde el embarazo, y posteriormente también. 


        Y es aconsejabe que conozca el entorno con el máximo de sentidos. En esto, las manualidades nos pueden ayudar mucho. También salidas al campo, a una granja, al monte, a la playa, ver puestas de sol, amanecer, nubes, nieve... son ideales también. 



             c.- El momento del descubrimiento del "yo", diferente al tú, es de dos a cuatro años. Es buen momento para enseñarle que hay más personas en el mundo…, que puede compartir sus cosas. Que relacione dejar o regalar, con sentirse mejor, con la alegría de ayudar a los demás. Para eso, hace falta que nosotros demos ejemplo, y lo vean.


            d.- El juego es importante desde que nace: para el bebe todo es juego. Todo lo aprende por la vía afectiva, por el juego. Tiene un pensamiento mágico. A los cuatro años, que ya su cerebro está algo más maduro, comienza el juego simbólico, y a los siete, con el razonamiento, el juego de reglas.

          En la vida del niño todo es juego, o se transforma en juego: aprende jugando, juega aprendiendo, disfruta jugando. La vida es juego, y mediante el juego aprende las reglas de la vida. Además le permite disfrutar, imaginar... etc.






           e.- En cuanto al desarrollo intelectual, pasan por distintas etapas. Desde que nacen aprenden imitando, captando la globalidad de las cosas, no tanto los detalles. A ello nos referiremos en otro de los marcos del desarrollo, con los paseos aprendiendo… Todo capta su interés y siente curiosidad por la realidad que le rodea, si se lo permitimos. 
             Por eso, es bueno el juego al aire libre, las excursiones, la naturaleza, los paseos por el parque con ellos..., sin dejar de explicarles las cosas que ven, y por supuesto, todo lo que preguntan, adaptado a su edad. Y es fundamental la relación con otros niños, pues enriquece más que cualquier otra cosa. Todo ello va creando conexiones neuronales, y fijándose en la memoria teñido de sentimientos.




          En definitiva, para su desarrollo armónico, hay que aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten en el día, y atender todos los marcos de desarrollo. Parece complejo, pero no lo es, porque tenemos un "sexto sentido" para ello. Educar tiene parte de ciencia y parte de arte, y requiere sobre todo cariño. 

         Por otra parte, el cariño es lo que nos permite ver esas cualidades especiales de cada uno, para fomentarlas, estimularlas y que logren su mejor personalidad, en un clima de confianza, cuya manifestación habitual es la sonrisa. Y el sentirse queridos es lo que les posibilita madurar como personas.





           También podemos hablar entre los padres, concretar objetivos, y realizar planes de acción, para que no se quede en buenas intenciones...

           Y disfrutar al máximo del mayor regalo que podamos tener: cada hijo que viene a este planeta. ¡Cómo agradecen que se les mire a la cara, que se les escuche, que se les acompañe en sus juegos, en sus actividades, en sus trabajos…! Hace falta levantar la mirada de las pantallas, que nos atrapan, para mirarles a los ojos. Es como si nos dijeran: 

        “Si te importo, ¡acompáñame!, ¡préstame atención!”

           Merece la pena el esfuerzo y el tiempo dedicado a ellos. Es nuestra mayor empresa, la que nos dará más felicidad, y lo que asentará las bases de la felicidad en nuestros hijos.




          Espero que les haya sido útil, que comenten lo que les sugiere, y lo compartan con amigos. ¡Muchas gracias!





           Dejo un enlace relacionado, sobre neurodesarrollo y educación, por si interesa ampliar.


          

                                                                                                                 Mª José Calvo
                                                                    optimistas educando y amando





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